martes, 9 de agosto de 2011

"Opiniones de un payaso" de Heinrich Böll


Lo que yo quisiera es que la auténtica reseña de esta novela no tuviese lugar a continuación sino después, en los comentarios. No quiero que piensen que estoy abusando aunque sí lo esté haciendo porque algo de esto lo había ya antes de que presiones internas (aquellas que vienen de ustedes) me obligasen a adelantarla para evitar fugas indeseadas. Esto lo digo para justificar lo que viene ahora: una reseña fugaz, muy poco elaborada, nada divertida y (perdóname, dios mío) desestructurada: los comentarios incluyen material adicional. 

* * * * * * * * 

Se dice, se cuenta, se rumorea que esta novela nace como una crítica de Böll al capitalismo. El escritor consideraba que la Democracia Cristiana y la Iglesia Católica eran las responsables de la situación económica moderna -una situación que surgía de la Alemania de la postguerra- y no se le ocurrió mejor manera de explicarlo que a través de esta “payasada”. Vaya por delante que estoy completamente de acuerdo con él: yo también creo que la iglesia tiene la culpa de todo. Quizá esto tenga algo que ver con el hecho de que me haya gustado tanto la novela. 

Para los que no sepan de qué va, he aquí un breve resumen: Hans Schnier es un payaso, ateo para más señas, de veintiocho años en franca decadencia profesional y sin mucha suerte en lo personal que vuelve a su piso de Bonn tras pasar algún tiempo fuera por motivos de trabajo. El piso que allí le espera está vacío pues su pareja, católica apostólica, lo ha abandonado en busca de aires más cristianos. La acción de la novela tiene lugar a lo largo del día en cuestión, apenas unas horas, donde el protagonista, con la excusa de necesitar dinero, habla con amigos, conocidos y familiares a la vez que nos pone al corriente de su ruinosa situación y lo que lo ha llevado a ella, de la que culpa en gran medida a la iglesia católica (sin excluir la parte que tienen las demás iglesias) que hasta el momento lo había rodeado y en cierta medida confortado y con la que había logrado alcanzar un punto de encuentro en un intento de preservar el amor de su vida que era la cristiana Marie. 

Por el camino bombas de todo calibre a las instituciones religiosas en las que Böll no parece encontrar nada digno de ser salvado que no sea la sincera devoción a Dios a través del amor al prójimo –Böll, hasta donde yo sé, era católico- representada por insobornable Marie, cuyo intento de volver con ella simboliza el intento de romper lo que el protagonista considera una relación adultera con Züpfner, su nuevo marido, que representaría lo más carcomido y despreciable de aquello en que se ha convertido la iglesia. 

El resultado es una novela ejemplar, dinámica, divertida en [muchísimas] ocasiones y cargada de simbolismos siempre. A todo se le puede sacar punta, desde el padre que [entiendo que] simbolizaría la fragmentación del estado alemán en unos hijos que fueron el resultado de una estricta educación (la fallecida Henriette; el teólogo Leo y Hans, el payaso ateo) hasta las divertidas conversaciones que mantiene por teléfono con el loco Struder, el menospreciado personaje que le atiende al teléfono cuando llama al seminario para hablar con Leo, su hermano, quien pasa el día comiendo y rezando y no puede atender los mundanos problemas de su propio hermano. 

En definitiva y por no demorar lo inevitable [que es el final]: que tan imperdonable es no leerla como no hacerlo dos veces. Yo prometo cumplir la parte que me toca, ustedes háganse un favor y pónganse a ello cuanto antes. 



41 comentarios:

  1. En un momento determinado -llamémosle X (siendo esto demasiado tarde)- durante esta lectura opté por delinquir: bajármela en formato Word para construir la reseña con los párrafos que fuese “subrayando” (es un decir). Como yo no soy amigo de las citas han terminado siendo demasiados y he optado por hacer algo postmoderno, que me pega mucho, del tipo “móntela usted mismo”: yo les doy las piezas que me han parecido clave y ustedes extraen sus propias conclusiones o me llevan la contraria o lo que quieran.


    Algunos (no todos ni los mejores) Momentos Estelares

    "Con Marie todo iba bien mientras ella se preocupaba por mi alma, pero vosotros le habéis inculcado el preocuparse por su propia alma, y ahora ocurre que yo. a quien falta el órgano para lo metafísico, me preocupo por el alma de Marie. Si se casa con Züpfner, caerá en verdadero pecado. Esto he comprendido de vuestra metafísica: es fornicación y adulterio lo que ella comete, y el prelado Sommerwild es un alcahuete."

    * * *

    "Los católicos me ponen nervioso", dije, "porque juegan sucio."
    "¿Y los protestantes?", preguntó riendo. "Me irritan con su manoseo de las conciencias." "¿Y los ateos?" Seguía riéndose. "Me aburren porque siempre hablan de Dios." "¿Y qué es usted, pues?"
    "Soy un payaso"

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    "Debo seguir el camino que debo seguir", tienen quizá que interpretarse como la fórmula de despedida de una cristiana que se deja arrojar a las fieras.

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    Un artista es como una mujer, que no puede hacer más que amar, y que es seducida por el asno viril de turno.

    * * *

    "Llegará un día en que usted comprenderá que ha sido injusto conmigo, Schnier. En esto, y en todo lo demás" — su voz adquirió un dejo casi lacrimoso—, "y en cuanto a mi falsificación, quizás olvida usted que muchas personas tienen sed, una gran sed, y que para ellos un licor adulterado podría ser mejor que no tener nada que beber."

    * * *

    "Te parecerá estúpido seguramente", dijo, "si te hablo con solemnidad, pero, ¿sabes qué es lo que te falta? Te falta lo que hace hombre a un hombre: saber resignarse."

    * * *

    "¿No te resulta aburrido no tener enemigos?"

    * * *

    “Yo me sentía "artista" (más adelante, más que nunca), y conseguimos ver realizada la idea que desde niños teníamos de la bohemia: botellas de Chianti y arpillera en las paredes, y fundas multicolores. Aún hoy me ruborizo de emoción al pensar en estos años.”

    * * *

    "Pero, ¿qué clase de persona eres tú?", preguntó. "Soy un payaso", dije, "y colecciono momentos. Adiós." Y colgué.

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  2. Bueno , dejando todo lo demás al margen, has metido la pata hasta el fondo llamando nazi a Henriette. Eso pasa por leer a la " buena de dios". O ¿acaso me estás tirando de la lengua?

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  3. Bueno y lo mismo, pero sin énfasis se podría decir del " adúltero" zupfner, a quien se describe como el único de esa mafia que no es un hipócrita, que en suma , siente vergüenza, aunque eso sí, ajena.

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  4. A mi lo maravilloso de esa novela me parece que es el poco espacio que le dedica a Henriette y que sin embargo consigue hacer de ella uno de los personajes femeninos más inolvidables de las novelas que he leído, y por supuesto el eje central en la conciencia del protagonista

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  5. Vale, sí, aceptamos barco como animal de compañía. Menos mal que te tengo. Lo de Zupfner lo digo porque a pesar de la amistad que los une es con él con quien ella se queda al final, siendo él (o habiéndolo entendido yo así) "el enemigo" (el católico). A mi ese señor me cayó gordo desde el comienzo precisamente por eso.

    En lo de Henriette también tienes razón. Supongo que lo dices porque son sus padres quienes la alistan "voluntariamente" al partido. Y, sí, es verdad que es un personaje muy potente. Yo me acordé muchas veces de la hermana de Holden Caulfield (y del propio Holden)

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  6. de Marie poco se puede decir, salvo si acaso que se parece a ciertas moderadoras de cierto abracadabra, a saber: que es tonta y que está drogada de culpabilidad.

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  7. No, lo de Enriette lo digo por otra cosa: por su manera de gozar el momento y tambien por su saber "arrojar" las cartas al fuego.

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  8. ¿Te lo tengo que sacar todo con sacacorchos? ¿Te refieres a esto?

    cuando por tercera vez, mientras jugábamos a las cartas ante la chimenea, cayó en el mismo estado de ensoñación, mi madre se enojó vivamente. Gritó: "Este maldito soñar despierta", y Henriette la miró y dijo tranquilamente: "Ea, se acabó, no tengo más ganas, eso es todo", y arrojó las cartas que aún tenía en la mano en el fuego de la chimenea. Mi madre fue a salvar las cartas de las llamas, con lo que se chamuscó los dedos, pero consiguió recuperar las cartas, hasta incluso un siete de corazones, que quedó medio quemado, y ya no pudimos jugar más a las cartas sin pensar en Henriette, si—bien mi madre intentó seguir jugando "como si no hubiese pasado nada".

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  9. A mi me recuerda a una parte que el autor de Crimen y castigo omitió incluir en su novela, esto es: la relación entre Rodia y Dunia de niños.

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  10. sí a eso me refería

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  11. Vale, es un pasaje muy bonito pero yo ahí no veo relación con el nazismo (aceptado o no).

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  12. aunque hay también un párrafo donde los dos hermanos alemanes, no rusos, hablan de esos momentos de ensoñación.

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  13. Carlos , no jodamos, es como acusar a Grass de ss. Los niños niños son y en ningún momento se describe a Henriette como nazi en ninguna parte de la novela.

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  14. Que sí, que sí, que ya te he dado la razón. He corregido el error. Ya puedes volver a quererme.

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  15. ya sabes que te "quiero" aunque te equivoques, para mí lo insoportable es la gente que se empecina en la estupidez, errar todos lo hacemos. si quieres le damos un "repaso" a Marie y miramos a ver cuales pueden ser los motivos de su conducta

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  16. ¿Marie? Bien, genial, me encantaría. Pero lo tengo mas o menos claro: ambos (Hans y Marie) tenían el punto de encuentro que era el amor y otro de desencuentro que era la religión. (Es perfectamente comprensible, al menos para mí; yo tampoco soportaría que mis hijos fuesen educados en la religión católica.) Y tanto que era de desencuentros: ¿dos abortos conté? Todo para no llegar a ese extremo aunque en este caso el mérito sería de Marie, cuyo sacrificio, conociendo como la conocemos, tuvo que ser mayúsculo. Un amor sin hijos, en el caso de estos dos, sería la única solución posible.

    Lo que más me gustaba de Marie era esa necesidad de aire cristiano.

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  17. Si no lo entendí mal , a Böll, los bortos eran espontáneos, no provocados.

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  18. falta una a. y sí tienen un papel importante en la medida que toda religión es superstición, incluso espontáneos creean en ella un sentimiento de culpabilidad, que unido al borreguil instinto suyo, y la llamo borrega basándome en esa necesidad suya de sentirse socialmente acompañada , hasta el punto de que el mismo protagonista la anima a que mantenga contacto con el grupo.

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  19. Se podría decir que el "pecado" del protagonista es que se enamoró de una oveja a pesar de que el rebaño era de lobos.

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  20. Aunque un misógino estricto podría decir que el pecado consistió en simplemente enamorarse

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  21. Extractos que tienen que ver con los abortos (hay más pero no voy a ponerlos todos):


    1. Marie, después del segundo aborto, estaba deprimida, nerviosa, iba sin cesar a la iglesia, y se disgustaba si en mis tardes libres no la llevaba al teatro, al concierto o a una conferencia. Cuando le propuse volver a jugar a la oca conmigo, mientras tomábamos té, tendidos encima de la cama, se enfadó aún más.

    *****

    2. Marie estaba enferma. No había tenido propiamente un aborto, pero sí algo por estilo. Yo no lo sabía exactamente, y nadie me lo aclaró. El caso es que ella creyó estar embarazada, pero ahora no lo estaba ya, y por la mañana pasó un par de horas en la clínica. Estaba pálida, cansada e irritada, y le dije que seguramente no sería bueno para ella emprender ahora tan largo viaje. Me hubiese gustado saber más detalles, si sentía dolores, pero no me dijo nada; sólo lloraba de vez en cuando, de un modo irritado, extraño para mí.

    *****

    3. Edgard nunca me ha perdonado del todo este viaje en taxi. Después le vimos a menudo, y hasta volvió a socorrernos otra vez con dinero cuando Marie tuvo el aborto. Nunca habló del viaje en taxi, pero aquello le dejó una desconfianza que aún hoy no se ha extinguido.

    ****

    4. Y él pensaba naturalmente, como todos, que nosotros no teníamos hijos deliberadamente; los abortos de Marie eran para él "sospechosos", y no sabía cuánto nos hubiese gustado tener hijos.



    Son los puntos tres y cuatro los que me hicieron pensar que sí había algo de ayuda económica que yo interpreté inmediatamente como aborto provocado. Pero no, visto lo anterior no fueron provocados. La verdad es que me extrañaba que no se hiciese referencia a su devoción y la incongruencia de haber abortado.

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  22. Es que hay ovejas muy amorosas... Coincido con la sentencia. Si es que esto de mezclar especies no ha funcionado nunca....

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  23. Anda!!! un libro que nos gusta a ambos...los milagros existen, cuando dijiste por aquí que esta era tu próxima lectura crucé los dedos.
    También pensé en advertirte y sugerirte que leyeras el hilo correspondiente en el foro.
    Qué contenta estoy oye!!

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  24. Aunque pensándolo bien no cabe hacer consideraciones sobre Marie, y quiza haya que verla como una marioneta al servicio de lo que Böll nos quiere contar, personajes verdaderamente vivos son el protagonista, un Swann que loco de celos se da cuenta de repente de que una turba de necios e hipócritas de los que nunca supo separarse, a pesar de intentarlo, le han robado su camino,Henriette, Struder, el del teléfono del seminario y el padre de Marie. El resto son tipos que representan perfectamente el "termino medio" que "aparece" en ser y tiempo y que como si lo hubieran leído quieren ser algo "más auténtico" siempre martillando a conveniencia con sus convenientes, para ellos, principios.

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  25. Viste? , fue salir en sigue leyendo y aparecieron mangas verdes

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  26. Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
    (Abucheos).
    Esto es una caca, Peón, habla de Olmos.
    OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, OLMOS, ¡Viva Segovia!
    ¡Aúpa el club de los paletos!

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  27. Diablos, más que mangas verdes este parece el Duque de Valencia

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  28. No es un milagro, Madi, es que los buenos libros gustan a todo el mundo ;) El problema son los otros, los malos, que gustan a demasiada gente.

    Por cierto, anoche acabé "La Cena" de Koch. Creo recordar que te había gustado, ¿puede ser? Yo de momento me reservo la opinión. Al menos hasta que acabe de procesarlo.


    Oveja, sí, una marioneta (Marie), pero tiene una importancia considerable. Como que su nombre se repite 349 veces durante la novela (frente a los 43 de Henriette, puestos a ser cabrones). Yo creo que Marie, es, con perdón, una oveja, como bien dijiste antes, de la que se enamora Hans. Pero una oveja en el sentido amplio, es decir, la que va con el rebaño a dónde el rebaño va. Es la cosa con menos personalidad del mundo.

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  29. Creo que leí este libro por el título. A la larga han resultada más interesantes las confesiones de un payaso que muchos ensayos de personajes “serios”.
    Mientras leía el libro me venía a la cabeza cada vez más la familia de Portnoy, en especial la madre. Católicos/judíos pero en ambas familias el peso de la religión es determinante ( en mi modesta opinión de lectora de a pie).
    “ Le rogaría (a Marie) que me considerase una especie de antípoda de Enrique VIII: este había sido polígamo y creyente yo era monógamo e infiel”
    Carme

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  30. Ese es el punto más inverosímil, no por que no crea en la fidelidad, sino por que como primates que somos todos eso de la fidelidad se me "antoja" una cadena bien pesada, cuando era joven alguien comentó que lo ideal sería una monogamia sin empeñarse en la eternidad, sin la fantasía del para siempre, que muchas veces acaba en un "así no hay quien viva", el amor eterno está muy bien pero solo mientras dura el amor. Está claro que el protagonista sigue enamorado, pero no me queda tan claro el amor de Marie, esa insistencia del protagonista en que ella no podrá olvidar los momentos que pasaron juntos me parece un desconocer la sicología femenina que recuerda y olvida con libre arbitrariedad, según le convenga. por eso decia que el protagonista está ciego de celos.

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  31. Si te metes con Elvira vas a pillar, Carlos. Mondadori te puede cerrar el chiringo y Bértolo morderte una oreja. No hay, seguro.

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  32. Hostias, la Elvira vivo de Mis Becas y demás Navarro.
    Tongoy, eso es rebajar mucho el nivel.
    Es necesario? La que va de feminista recalcitrante a estas alturas -adivinen los motivos...umm. La alter Ego - a ver quien tiene más de los 2- de Albertito Veo Ejércitos Enemigos Olmos Paranoide.
    Hasta Luego.
    Empiezo a pensar que este lugar está demasiado patrocinado.
    Lo dicho ya, demasiada diplomacia. Y a lo tonto, mucho Mondadori paqui y pallá.

    Dr. Livingroom

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  33. Ah, y hay que mojarse más.
    Véase la última entrada de la Pâtrulla sobre Zambra.
    Lo pone en su sitio.
    Lo que es actualmente.
    Igual que Pron y la pandilla voladora de ibras.
    De eso va el asunto. Nada de "promete", "escribe bien", "hay que esperar a la próxima". Es que si lo que publican es una mierda -véase Olmos- hay que decirlo.
    No esas pendejadas de "escribe bien" y no se que.
    Y si lo publican porque escribe correcto y es una mierda, la critica deberia versar sobre "a quien le está comiendo el potorro" el calvo. Contratar un detective y averigüarlo. Eso es lo que interesa. Pero no han publicado en este país al Acorazado, al Mathias Enard ese -que lo han querido vender como la revelación del siglo, vamos, como todo lo de Timadori...-...
    Me alegro de vivir en un país donde los libros tienen tan poca repercusión.

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  34. ¿Mucho Mondadori? ¿Pero usted se lee? Mondadoris leídos este año:

    El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia
    Acceso no autorizado
    Habladles de batallas de reyes y elefantes
    Snuff
    La nueva taxidermia
    Chronic city
    El pecho

    De todos me quedo con los dos últimos, por si le sirve de ayuda.

    Patrocinado, dice. Joder, más quisiera.

    Mire, hay una parte que no acabo de entender de su discurso. A mi la literatura española también me parece que está como el culo pero eso no quiere decir que toda sea una mierda. Mi problema es no saber cual y tener que descubrir, algo que debo confesar cada vez me apetece menos. Pero lo que decía: su discurso: después de esperar que ponga a todo el mundo en el lugar que merece, que es el arroyo, ¿cómo es que me pide imparcialidad? Usted no quiere imparcialidad. Usted quiere sangre. Pues se ha equivocado de carnicero.

    Respecto a Zambra: cuando yo leo algo de un escritor y lo que leo sin gustarme no me disgusta del todo y estoy por eso más que dispuesto a volver a intentarlo (con Bonsai o con lo que sea) lo que quiere decir es lo que dice: que merece una segunda oportunidad, al menos para saber si el error está en la historia o si de verdad este tipo no sabe escribir algo interesante. Pero para que vea que no soy ningún obtuso (no como otros) yo también he visto que la Patrulla tenía razón en cosas que yo no había detectado y maldito si tengo problema en admitirlo.

    A Elvira no la conozco. Ni a ella ni a su obra, lo he dicho cien veces. No tengo opinión formada. Ni siquiera he empezado a leer su libro. Este verano....

    Con dios.

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  35. Pues me alegro.
    Este ha sido su post más claro desde hace tiempo.
    Aún así, se refugia en algunas cuestiones.
    Vamos, como todo el mundo.

    Como usted comprenderá, entre "imparcialidad" -no sé lo que es eso, ni quien se lo pide- y "sangre carnicera" -tampoco sé quien se lo pide, media un abismo -tampoco nadie le está pidiendo "el abismo".

    A usted no le conozco, ni a Patrulla. Ni ganas. En el buen sentido. Cada quien es como es, tampoco hay que darle más vueltas.

    Sólo una nota: usted no puede decir a Elvira Navarro no la conozco, cuando es una tipa que está soltando bilis a diario desde su twitter, sóla o en compañía del malparido; ha estado viviendo del cuento by the face unos añitos en la Residencia de Estudiantes, etc, etc. Quiero decir, la obra de un autor y sus hechos conocidos tienen que relacionarse, no le parece?

    Pero que usted adopte una postura más neutra, en ese sentido, claro que es su derecho. Sólo que llama la atención, cuando esas gentes se dedican a insultar -expresa o veladamente- éste blog.

    Sangre? No, hombre. No creo que sea usted la persona indicada para hacer eso.

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  36. Ya, pero es que yo el twitter no lo sigo mucho, la verdad y a Elvira la tengo desde hace un par de semanas o así, no sé. Me divierten sus pataletas y la campaña "pro-blogger femenina" pero necesito más datos para juzgarla. Mi postura neutra en este caso se acoge al criterio de prudencia, nada más. Ya habrá tiempo de extraer conclusiones.

    Claro, hay cosas que me joden mucho, a saber: si es verdad que le han dado una subvención por escribir un libro que luego se pone a la venta a un precio normal. ¿No debería ser de dominio público y libre distribución? Pero repito, no tengo datos y la verdad es que tampoco muchas ganas de buscarlos. Me está constando encontrar tiempo este verano para leer y me jodería un poco bastante perder el tiempo con estas investigaciones.

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  37. Jeje. Algunas van de feministas por razones evidentes. Lo de los blogs de tíos sí que es una pataleta. Yo no leo libros escritos por tías, en general, pero no por nada, en particular. Eso se lo dejo a las seguidoras de Maria Dueñas, La chica con la cerilla y el bidón de gasolina para castrar engendros, El médico, El rabino, Los pilares de la tierra, Los cimientos de la iglesia, y similares.

    El cabreo será por el post-feminismo ese o porque no la lee/compra ni el Pápa, nunca mejor invocado? Y mire que el Pápa, comentan, echa muchas horas de lectura en el refectorio del Vaticano.

    Será que es un machista.

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  38. A mí me gustó bastante el libro de Elvira N en Caballo de Troya, "La ciudad en invierno". Novela corta, pero más gozosa, para este humilde lector, que toda la parafernalia posmoderna

    Ahora, también te digo Don Tongoy, que si me dices que cite a una mujer escritora española, sin dudarlo, la que está a años luz del resto, es y será Marta Sanz...

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  39. Uno de los mejores finales de la literatura. En esta novela se encuentran claves importantísimas para entender lo que sucedió en Alemania (algo así como la cinta blanca escrita por un Bryce Echenique avezado y comprometido religiosa y políticamente). Böll escribe, desde el humor más amargo y verosímil, una trama que abarca el antesduranteydespués del horror nazi a través de un payaso sus familiares, sus amigos y conocidos, su único amor. Me encanta cuando le confiesa a su acaudalado padre, que en su infancia había pasado hambre y envidiaba a compañeros pobres que estaban mejor alimentados que él. Su padre le pregunta de qué tenía hambre y el payaso responde "de patatas" (lloré y mucho). Entiendo cada cucharada de cacao que Marie se echa de más en la leche, Carlos. Tu lectura seguro que es más acertada que la mía pero yo creo que ella no busca catolicismo en el "adúltero", como diría WFaulkner las mujeres creen, quieren hechos: ella quiere estabilidad (materialismo)pero ama al payaso y para superarlo le da al chocolate que no se fuma, como una buena chica católica. La lectura profunda y simbóloca ya ha quedado más que comentada, sólo quiero añadir que el catolicismo supuso para los alemanes de posguerra una forma de rechazo al cristianismo que representaba el protestantismo: partero, ama de cría y compañero de juegos pirómanos del nazismo.

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  40. ¿Mi lectura más acertada? En absoluto. Ya se demostró en los comentarios que no lo fue tanto. Conste que ya lo imaginaba y por eso quise que la reseña se escribiese con las visitas aquí abajo. Mi aportación no fue mas que un intento de abrir el debate.

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