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lunes, 31 de diciembre de 2018

LO MEJOR (y peor) de 2018 [incluye resumen de lecturas]

Y ahora, LA LISTA.

Me van a tener que perdonar la brevedad pero tengo algo de prisa. De hecho esto iba directo para el facebook, pero ya puestos...

De entrada decir que este año por motivos varios no he leído prácticamente NADA (en comparación con años anteriores, se entiende). Y ya NOVEDADES ni les cuento. En este mismo post dejaré, al final, a modo de prueba, la lista completa.

Pero vamos a lo que importa: de lo leído LO QUE MÁS me ha gustado (sin orden de preferencia) ha sido:

"Relatos autobiográficos" de Bernhard
"La ciudad" de Faulkner
"La mansión" de Faulkner
"El buen soldado" de Madox Ford
"Matadero cinco" de Vonnegut
"Plataforma" de Houellebecq

O sea, los de siempre.

En menor medida aunque también DIGNOS DE MENCIÓN (lo que viene siendo por encima de la media) podría mencionar unos cuantos. A saber:

"El último samurái" de Helen Dewitt 
"Howards End" de E.M. Forster
"22/11/63" de Stephen King 
"El ojo del observador" de Laura J. Snyder
"Historia alternativa del siglo XX" de John Higgs
"Madre noche" de Kurt Vonnegut
"Lord Jim" de Joseph Conrad

Si me preguntan qué fue LO QUE MENOS disfruté de aquello que logré terminar les diría que Aberración estelar (Sorrentino), La prueba (Kristof), Conjunto vacío (Gerber), Contra la lectura (Mikita) y Clavícula (Sanz).

En el apartado de DECEPCIONES NOTABLES colocaría el de Saunders (Lincoln en el bardo), Auster (4321), Nathan Hill (El NIX) y La insoportable levedad del ser de Kundera que más que decepción, al tratarse de una relectura, fue la sensación de que no hemos envejecido del mismo modo.

Hubo muchos abandonos. De hecho ha sido el año de LOS ABANDONOS. Fueron muchos, muchísimos, los libros que no pasaron el filtro de las primeras páginas, lo cual pudo tener mucho que ver con humor del momento, de ahí que no los mencione. Aquellos a los que sí les dí la oportunidad y no estuvieron a la altura fueron estos:

"En la ciudad líquida" de Marta Rebón
"Octubre" de China Mieville
"Foe" de Coetzee
"Siete cuentos morales" de Coetzee
"El libro de Joan" de Lidia Yuknavitch
"El club de los mentirosos" de Mary Karr
"La investigación" de Claudel

El resto, ni pa ti ni pa mí, que diría el otro.



Y ahora, ya, la lista completa:

1. "El profesor del deseo" de Philip Roth
2. "El sótano" de Thomas Bernhard
3. "La ciudad" de William Faulkner
4. "La mansión" de William Faulkner
5. "Historia alternativa del siglo XX" de John Higgs
6. "Lo bello y lo triste" de Kawabata
7. "Kanada" de Juan Gómez Bárcena
8. "El ojo del observador" de Laura J. Snyder
9. "Nueva ilustración radical" de Marina Garcés
10. "Tango satánico" de Laszo Krashnahorkai
11. "El hombre del revés" de Fred Vargas
12. "Mujeres y poder" de Mary Beard
13. "La tercera virgen" de Fred Vargas
14. "Memorias póstumas de Bras Cubas" de Machado de Assis
15. "SPQR" de Mary Beard
16. "Cosas transparentes" de Vladimir Nabokov
17. "Lincoln en el Bardo" de George Saunders
18. "El sótano" de Thomas Bernhard
19. "El aliento" de Thomas Bernhard
20. "El frío" de Thomas Bernhard
21. "El asco" de Horacio Castellano Moya
22. "Lord Jim" de Joseph Conrad
23. "El buen soldado" de Ford Madox Ford
24. "Me acuerdo" de Joe Brainiard
25. "Huye rápido, vete lejos" de Fred Vargas
26. "Fluye el Sena" de Fred Vargas
27. "Bajo los vientos de Neptuno" de Fred Vargas
28. "Elizabeth Costello" de Coetzee
29. "Barbazul" de Kurt Vonnegut
30. "Matadero cinco" de Kurt Vonnegut
31. "Madre noche" de Kurt Vonnegut
32. "Aberración estelar" de Gilbert Sorrentino
33. "La prueba" de Agota Kristof
34. "Plataforma" de Houellebecq
35. "Conjunto vacío" de Verónica Gerber
36. "Clavícula" de Marta Sanz
37. "Contra la lectura" de Mikita Brottman
38. "4 3 2 1" de Paul Auster
39. "El último samurái" de Helen Dewitt
40. "El NIX" de Nathan Hill
41. "22/11/63" de Stephen King
42. "Howards End" de E.M. Forster
43. "El visitante" de Stephen King
44. "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera


Que tengan un buen año.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

LO MEJOR (y peor) de 2017 [incluye resumen de lecturas]

A veces, cuando tengo un día bueno, pienso que no hay peor novela que aquella no se termina. Pero lo cierto es que mucho peor que una novela que no se termina es una novela que no suscita el menor interés, situación en la que se encuentran el 99,98% de las que se publican actualmente, nacionales y extranjeras. Sé que esto no quiere decir nada; que probablemente siempre ha sido así; que se publica demasiado: demasiado malo y demasiado mal; que los libros ya no respiran; que una novedad sólo lo es veinte días y que con semejante plazo no hay obra que prospere, etcétera, pero en el fondo no puedo evitar pensar que una suerte de justicia divina se ocupa de poner cada cosa en su sitio dándole a los libros la importancia que, en el fondo, merecen, toda vez que las buenas novelas, las grandes novelas, son hoy, también, como ayer, algo verdaderamente excepcional.

Esto se traduce en, a estas alturas de la película, los que quieran estar al día, esto es, los que quieran leer novedades —ya sea por placer, ya por estupidez, ya porque tienen un ego, perdón, un blog que alimentar—, han de conformarse con novelas que jamás superarán la categoría de mero entretenimiento y con listados que no pasarán de ser simples vehículos publicitarios; en ocasiones un último y desesperado intento de visibilizar aquello que, por lo general, no merecería, en circunstancias normales, otra cosa que tierra o un panteón bien chiquito debajo de una piedra enorme.

Esto viene a cuento de algo, claro. 

Verán, mi primera intención, cuando escribía este post, fue la de hacer una relación de las mejores y peores novelas publicadas y leídas en este 2017. De hecho la hice. Pero la borré. Porque el resultado fueron dos buenas novelas, muchos abandonos y cuatro o cinco obras fácilmente olvidables de puro prescindibles. No tenía sentido. La lista, quiero decir. Y no tenía sentido porque, novedades al margen, ha sido un año, si no magnífico, sí al menos lo bastante bueno como para hablar de él en otros términos que los puramente mercantilistas (un año, aprovecho para disculparme, en el que esta medicina se ha mantenido en un discreto a la par que elegante segundo plano por razones varias, entre ellas la falta de tiempo). 

No les entretengo más. Aquí les dejo la relación de los 20 mejores libros (sobre un total de 75) que he tenido EL PLACER de leer en lo que va de año. Lo he separado en dos bloques de diez para los amantes de la poesía o las listas cortas. Lo encabeza Suttree, una de las mayores y más agradables sorpresas de los últimos años, uno de esos libros que ha pasado a formar parte de mi personal e inexistente canon.

Suttree de Cormac McCarthy (Mondadori, 2004)
El villorrio de William Faulkner (Debolsillo, 2016)
Luz de agosto de William Faulkner (Debolsillo, 2010)
El largo adiós de Raymond Chandler (RBA, 2009)
Los miserables de Victor Hugo (Alianza, 2016)
La ópera flotante de John Barth (Sexto Piso, 2017)
El final del camino de John Barth (Sexto Piso, 2017)
El camino del tabaco de Erskine Caldwell (Navona, 2011)
Pastoral americana de Philip Roth (Debolsillo, 1998)
Bajo cielos inmensos de A.B.Guthrie Jr. (Valdemar, 2014)

Meridiano de sangre de Cormac McCarthy (Debolsillo, 2005)
El ángel que nos mira de Thomas Wolfe (Valemar, 2009)
Ada o el ardor de Vladimir Nabokov (Anagrama, 1999)
El libro más peligroso de Kevin Birmingham (Pop Ed., 2016)
La hermana pequeña de Raymond Chandler (RBA, 2009)
El sueño eterno de Raymond Chandler (RBA, 2009)
Adiós, muñeca de Raymond Chandler (RBA, 2009)
Manifiesto Redneck de Jim Goad (Dirty Works, 2017)
Centauros del desierto de Alan Le May (Valdemar, 2013)
Hombre & Que viene Valdez de Elmore Leonard (Valdemar, 2015)


Y para terminar, y como simple curiosidad, al final del post les dejaré la relación completa de los libros leídos a lo largo y ancho del año, un año que ha destacado por una ausencia casi total de literatura española (tendencia que, sospecho, se repetirá en 2018), a excepción de los correctos (unos más que otros) Celso Castro y Emilio Bueso (debilidades personales de quien esto escribe) y unos decepcionantes Sergi Puertas, Sabina Urraca y Díez Carpintero, a su vez, se ve, debilidades profesionales de editores varios. 

Por el camino muchos libros caídos cuando no directamente tirados al suelo, pisoteados y rabuñados. A saber: Kanada, de Juan Gómez Bárcena; Resort, de Juan Carlos Márquez; Los cinco y yo de Antonio Orejudo; Prólogo para una guerra, de Iván Repila, Años felices, de Gonzalo Torné; Clavícula, de Marta Sanz; Arden las redes, de Juan Soto Ivars y Cornneland, de Laura Fernández.

Y ya. El año que viene más y seguramente mejor.

Que ustedes lo pasen bien.





LECTURAS 2017

El nadador en el mar secreto de William Kotzwinkle (Navona, 2014)
Tardía fama de Arthur Schnitzler (Acantilado, 2016)
Carpe Diem de Saul Bellow (Seix Barral, 1968)
El gran Gatsby de Scott Fitzgerald (Sexto Piso, 1922)
Meridiano de sangre de Cormac McCarthy (Debolsillo, 2005)
El ángel que nos mira de Thomas Wolfe (Valemar, 2009)
Pastoral americana de Philip Roth (Debolsillo, 1998)
La muerte en Venecia de Thomas Mann (Navona, 2016)
Proust de Edmund White (Mondadori, 2001)
Días entre estaciones de Steve Erickson (Pálido Fuego, 2016)
El Maestro de Go de Yasunari Kawabata (Emecé, 2004)
Veinticuatro horas en la vida de una mujer de Stefan Zweig (Acantilado, 2001)
Momentos estelares de la humanidad de Stefan Zweig (Acantilado, 2002)
Los vivos y los muertos de Joy Williams (Alpha Decay, 2014)
La felicidad de los pececillos de Simon Leys (Acantilado, 2016)
Los náufragos del Batavia de Simon Leys (Acantilado, 2012)
El mar, el mar de Iris Murdoch (Debolsillo, 2009)
Luz de agosto de William Faulkner (Debolsillo, 2010)
Suttree de Cormac McCarthy (Mondadori, 2004)
Gaspar Ruiz de Joseph Conrad (Yacaré, 2017)
La oscuridad exterior de Cormac McCarthy (Debolsillo, 2006)
El hielo en el fin del mundo de Mark Richard (Dirty Works, 2016)
En la frontera de Cormac McCarthy (Debolsillo, 2009)
Ada o el ardor de Vladimir Nabokov (Anagrama, 1999)
Golowin de Jacob Wassermann (Navona, 2015)
Estabulario de Sergi Puertas (Impedimenta, 2017)
El mosquito de Nueva York de Daniel Díez Carpintero (Sloper, 2016)
Schalken, el pintor de Joseph Sheridan Le Fanu (Yacaré, 2017)
Meaulnes el Grande, de Alain-Fournier (Alianza, 2012)
No, no soy en absoluto un excéntrico de Glenn Gould (Acantilado, 2017)
El camino del tabaco de Erskine Caldwell (Navona, 2011)
La parcela de Dios de Erskine Caldwell (Navona, 2008)
Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain (Bambú, 2010)
El villorrio de William Faulkner (Debolsillo, 2016)
La familia Carter de Frank Young (Impedimenta, 2017)
Padre e hijo de Larry Brown (Dirty Works, 2017)
El libro más peligroso de Kevin Birmingham (Pop Ediciones, 2016)
El cuento de la criada de Margaret Atwood (Salamandra, 2017)
Huracán en Jamaica de Richard Hughes (Alba, 2017)
sylvia de celso castro (Destino, 2017)
Voces que susurran de John Connolly (Tusquets, 2011)
Cuervos de John Connolly (Tusquets, 2012)
No hay bestia tan feroz de Edward Bunker (Sajalin, 2009)
La hermana pequeña de Raymond Chandler (RBA, 2009)
El sueño eterno de Raymond Chandler (RBA, 2009)
Adiós, muñeca de Raymond Chandler (RBA, 2009)
La ventana alta de Raymond Chandler (RBA, 2009)
La dama del lago de Raymond Chandler (RBA, 2009)
El largo adiós de Raymond Chandler (RBA, 2009)
Playback de Raymond Chandler (RBA, 2009)
Zebulon de Rudolph Wurlitzer (Tropo, 2017)
Cuna de gato de Kurt Vonnegut (La bestia equilatera, 2015)
Un hombre sin patria de Kurt Vonnegut (Bronce, 2006)
Bajo cielos inmensos de A.B.Guthrie Jr. (Valdemar, 2014)
Indian Country de Dorothy M. Johnson (Valdemar, 2013)
Manifiesto Redneck de Jim Goad (Dirty Works, 2017)
Los cautivos y otros relatos de Elmore Leonard (Valdemar, 2017)
Centauros del desierto de Alan Le May (Valdemar, 2013)
Hombre & Que viene Valdez de Elmore Leonard (Valdemar, 2015)
Transcrepuscular de Emilio Bueso (Gigamesh, 2017)
El archivo de atrocidades de Charles Stross (Insólita, 2017)
Los miserables de Victor Hugo (Alianza, 2016)
Las niñas prodigio de Sabina Urraca (Fulgencio Pimentel, 2017)
Kes de Barry Hines (Impedimenta, 2017)
El regalo de los reyes magos / El poli y el himno de O. Henry (Yacaré, 2017)
Mil millones de años hasta el fin del mundo de Boris y Arkady Strugatsky (Sexto Piso, 2017)
La pequeña Roque de Guy de Maupassant (Yacaré, 2017)
Grimscribe: Vida y obras de Thomas Ligotti (Valdemar, 2015)
Colegiala de Osamu Dazai (Impedimenta, 2013)
La ópera flotante de John Barth (Sexto Piso, 2017)
Historia de dos ciudades de Charles Dickens (Alba, 2012)
Usos y abusos de la historia de Margaret MacMillan (Ariel, 2010)
El final del camino de John Barth (Sexto Piso, 2017)
Carter de Ted Lewis (Sajalin, 2017)
El último encuentro de Sandor Marai (Salamandra, 2004)


martes, 27 de diciembre de 2016

De Lo Mejor a Lo Peor de 2016 (otra puta lista de esas)

EL CIELO

Guerra y paz de Tolstoi (El Aleph, 2010)
Middlemarch de George Eliot (Alba, 2013)
Los hermanos Karamázov de Fiodor Dostoievski (Alba, 2013)
Cuentos completos de Joseph Conrad (Valdemar, 2016)
El hombre que ríe de Victor Hugo (Pre-textos, 2016)
Su pasatiempo favorito de William Gaddis (Sexto Piso, 2016)
La visita al maestro de Philip Roth (Seix Barral, 2005)
Padres e hijos de Ivan S. Turguenev (Alba, 2015)
Preparación para la próxima vida de Atticus Lish (Sexto Piso, 2016)
Caer de Eric Chevillard (Sexto Piso, 2016)

Siempre es fácil elegir las mejores novelas cuando esas mejores novelas son unas novelas inmensas que saltan a los ojos y no dejan ver más allá. Es el caso de Guerra y Paz, Middlemarch o Los hermanos Karamázov, que no pueden ser mejores ni queriendo y que han puesto el listón imposible a las demás.

También dentro de las novelas publicadas (que no escritas) en 2016 se puede encontrar uno cosa buena tipo los Cuentos completos de Joseph Conrad, un libro que debería ser de obligada lectura para todo aquel que tenga un mínimo de sentido común. Si buscan un regalo de reyes, deberían empezar por ahí y seguir, por ejemplo, con El hombre que ríe de Victor Hugo pese a que la edición de Pre-Textos es francamente incómoda. Como cada año desde hace tantos, no podía falta Gaddis, en este caso otra pequeña maravilla: Su pasatiempo favorito que desde hoy puede ser también el suyo. Preparación para la próxima vida y Caer merecen también ocupar un puesto de honor, la segunda por la deliciosa construcción de un entorno imposible y la primera por hacer legible una historia de amor hoy en día.

La visita al maestro me ha parecido mejor que la primera vez que la leí, hace ya algunos años y sólo por eso merece estar aquí. Padres e hijos es también una muy buena novela que vale más cuanto más nos adentramos en la obra de Turguénev (y comprobamos que es, con diferencia, su mejor obra).





EL PURGATORIO

El origen de Thomas Bernhard
Los papeles de Aspern de Henry James
El periodista deportivo de Richard Ford
Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enriquez
Todos los hermosos caballos de Cormac McCarthy
Pureza de Jonathan Franzen

A las puertas del cielo se han quedado algunos libros y lo han hecho única y exclusivamente para satisfacer el capricho personal de confeccionar una lista de no más de diez títulos. A los incuestionables Berhard, James, Ford, McCarthy y Franzen se suma una desconocida Mariana Enriquez que ha escrito una de los pocos libros de relatos que he sido capaz de leer del tirón (he ahí su mérito).





EL INFIERNO

La tierra que pisamos de Jesús Carrasco
Farándula de Marta Sanz
Los insignes de David Pérez Vega
La pertenencia de Gema Nieto
Andarás perdido por el mundo de Oscar Esquivias
La fórmula Miralbes de Braulio Ortiz Poole
Cocaína de Daniel Jiménez
Me llamo Lucy Burton de Elizabeth Strout
Asamblea ordinaria de Julio Fajardo Herrero
Los últimos días de Adelaida García Morales de Elvira Navarro
La tabla de Eduardo Laporte
Hermano de hielo de Alicia Kopf
La acústica de los iglús de Almudena Sánchez
También esto pasará de Milena Busquets

El mundo está lleno de malos libros. Me resisto a dejarlo en 10. De entre lo peor que he leído se encuentran los libros de Alicia Kopf, ganadora de no sé qué premio crítico; Almudena Sánchez, que a día de hoy va por la cuarta o quinta edición, vayan ustedes a saber por qué y cuyo único mérito parece residir en gustarle a Eloy Tizón. Incluyan también, por favor, a Milena Busquets por esa cosa infame que publicó hace demasiado tiempo para seguir siendo portada. Los de Elvira Navarro o Julio Fajardo son libros que no merecen la atención recibida y de la que me niego a ser cómplice. El de Marta Sanz es un horror mayúsculo más propio de una principiante que de un escritor consagrado y lo de Jesús Carrasco directamente no tiene nombre: aupado hace unos años por cuatro memos que seguían la estela de algún Delibes vagabundo, nos vamos a ir tragando, año tras año, ya lo verán, sus deposiciones. 

Por último están esas novelas que uno ya no recordaba haber leído o sí pero ha tenido que recurrir a google en busca de una sinopsis que le recordase de qué iba aquello exactamente. Miren, una cosa es ser un escritor mediocre, que le puede pasar a cualquiera, y otra muy diferente ser una nulidad, entendiendo como tal la práctica de aquello que tiende al olvido inmediato. Es el caso de Daniel Jiménez, Gema Nieto, Braulio Ortiz Poole, Oscar Esquivias, Eduardo Laporte o David Pérez Vega.

(Otro día, con más tiempo, miraremos de rescatar esa lista no escrita de libros que fueron miserablemente abandonados, ya fuera por demasiado malos, ya fuera por lo que fuera).

* * *

Y ya para terminar, por si les interesa y porque sabemos que uno es lo que lee, les dejo la LISTA COMPLETA DE LECTURAS del 2016:

La ley del menor de Ian McEwan
La habitación de Nona de Cristina Fernández Cubas
Monasterio de Eduardo Halfon
El pequeño salvaje de T.C. Boyle
El origen de Thomas Bernhard
El hombre de los círculos azules de Fred Vargas
Los papeles de Aspern de Henry James
El periodista deportivo de Richard Ford
Desgracia de J.M. Coetzee
Diarios (1999-2003) de Iñaki Uriarte
Trastorno de Thomas Bernhard
Las relaciones peligrosas de Choderlos de Laclos
Bajo el signo de Marte de Fritz Zorn
Instrumental de James Rhodes
La tierra que pisamos de Jesús Carrasco
El diario de Adan y Eva de Mark Twain
Farándula de Marta Sanz
Los insignes de David Pérez Vega
Cicatriz de Sara Mesa
La pertenencia de Gema Nieto
Novela de ajedrez de Stefan Zweig
La montaña de Juan González Mesa
Seré un anciano hermoso en un gran país de Manuel Astur
Guerra y paz de Tolstoi
Madre e hija de Jenn Díaz
Guardar las formas de Alberto Olmos
Rudin de Ivan S. Turguenev
Nido de nobles de Ivan S. Turguenev
Padres e hijos de Ivan S. Turguenev
Diario de un hombre supérfluo de Ivan S. Turguenev
Un vaso de cólera de Raduan Nassar
Humo de Iván S. Turguenev
Andarás perdido por el mundo de Oscar Esquivias
El paseo de Attila Bartis
Siete casas vacías de Samanta Schweblin
Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enriquez
Satin Island de Tom McCarthy
La fórmula Miralbes de Braulio Ortiz Poole
Diez de diciembre de George Saunders
Chicos que vuelven de Mariana Enríquez
Volt de Alan Heathcock
Cocaína de Daniel Jiménez
El estado natural de las cosas de Alejandro Morellon
Su pasatiempo favorito de William Gaddis
Cuentos completos de Joseph Conrad
Breve historia de siete asesinatos de Marlon James
Estrómboli de Jon Bilbao
La polilla en la casa de humo de Guillem López
El amante de Lady Chatterley de D.H.Lawrence
Tu amor es infinito de Maria Peura
¿Acaso no matan a los caballos? de Horace Mccoy
Todos los hermosos caballos de Cormac McCarthy
Pureza de Jonathan Franzen
Cero K de Don Delillo
Una danza para la música del tiempo: primavera de Anthony Powell
Las luminarias de Eleanor Catton
Indignación de Philip Roth
La humillación de Philip Roth
Némesis de Philip Roth
La visita al maestro de Philip Roth
Zuckerman desencadenado de Philip Roth
La casa de arenas movedizas de Carlton Mellick III
Fantasma de Laura Lee Bahr
Me llamo Lucy Burton de Elizabeth Strout
Asamblea ordinaria de Julio Fajardo Herrero
El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu
Los últimos días de Adelaida García Morales de Elvira Navarro
El hombre que ríe de Victor Hugo
La tabla de Eduardo Laporte
Hermano de hielo de Alicia Kopf
Informe sobre la víctima de Marina Sanmartín Pla
Preparación para la próxima vida de Atticus Lish
Rey de picas de Joyce Carol Oates
Caer de Eric Chevillard
La escopeta de caza de Yasushi Inoue
La acústica de los iglús de Almudena Sánchez
La lección de anatomía de Philip Roth
Si quieres puedes quedarte aquí de Txani Rodríguez
La orgía de Praga de Philip Roth
El tiempo de la noche de Willliam Sloane
También esto pasará de Milena Busquets
El fin de la infancia de Arthur C. Clarke
Los hermanos Karamázov de Fiodor Dostoievski
Middlemarch de George Eliot





viernes, 2 de enero de 2015

Otra puta lista de LO MEJOR DE 2014

Porque hay muchos que, aunque parezca mentira, no acaban de entenderlo, vamos a dejar clara un cosita: esta no es una lista de lo mejor que se ha publicado en 2014 (lista a todas luces imposible de confeccionar) sino una lista con lo que más ha gustado a quien esto escribe de todo lo leído, novedad o no, a lo largo del año.

Dicho lo cual y por no demorarlo más, si tuviese que quedarme con cinco libros (publicados en 2014) en una isla desierta y abandonar el resto en un naufragio, salvaría estos:
“Los reconocimientos” de William Gaddis
“Rojo y negro” de Stendhal
“Washington Square” de Henry James
“Sobre el acantilado y otros relatos” de Gregor von Rezzori
“Ánima” de Wajdi Mouawad

Que ya es triste que de los cinco, cuatro sean reediciones o ediciones tardías. Pero bien, qué le vamos a hacer. Pongamos alguno más sobre el mantel: de los editados en años anteriores, me quedaría con estos:
“Moby Dick” de Herman Melville
“Solaris” de Stanislaw Lem
“Tom Jones” de Henry Fielding
“El hombre que amaba a los niños” de Christina Stead
“Anna Karenina” de Lev Tolstoi
“Butcher´s Crossing” de John Williams

Y si, por alguna milagrosa razón, hubiese llegado un inmenso baúl con todos los libros leídos a la orilla de mi remota y apacible isla desierta, elegiría los siguientes, de los publicados en 2014, para encender las primeras hogueras:
“Limbo” de Agustín Fernández Mallo
“Niños en el tiempo” de Ricardo Menéndez Salmón
“Barba azul” de Amelie Nothomb
“Alabanza” de Alberto Olmos
“Autopsia” de Miguel Serrano Larraz
“Aniquilación” de Jeff Vandermeer
“Galveston” de Nic Pizzolatto
“El genuino sabor” de Mercedes Cebrián
“Así empieza lo malo” de Javier Marías
“En el café de la juventud perdida” de Patrick Modiano
“Londres después de medianoche” de Augusto Cruz
“La espada de los cincuenta años” de Mark Z. Danielewski
"Que levante mi mano quien crea en la telequinesis" de Kurt Vonnegut
“La guardia de Jonás” de Jack Cady
“En presencia de un payaso” de Andrés Barba

Porque toda cara tiene su cruz, no quiero dejar pasar la oportunidad de desaconsejar encarecidamente un par de novelas o no-novelas especialmente lamentables editadas antes de 2014:
"Ajedrez para un detective novato" de Juan Soto Ivars
"Agua dura" de Sergi Bellver
"Jóvenes y guapos" de Aloma Rodríguez
"La camarera de Artaud" de Verónica Nieto
"Entresuelo" de Daniel Gascón
"¿Le gusta ser malvado?" de Peter Hamm y Thomas Bernhard
"El largo invierno chino" de Carlos Palacios

Por aquello de equilibrar la balanza y no dar la impresión de que 2014 ha sido una lenta agonía, referiré a continuación el total de libros leídos, destacando en negrita aquellos que más me han gustado, incluyendo en esta categoría tanto los que me ha maravillado (Moby Dick, Matar a un ruiseñor, Anna Karenina, El hombre que amaba a los niños o Tom Jones) como aquellos que simplemente cuentan con mi bendición a diferentes niveles. (Nota: aquellos precedidos por un guión son lecturas abandonadas).
1. “El imitador de voces” de Thomas Bernhard 
2. “La gente no es como tú” de Gabi Beltrán
3. “Ajedrez para un detective novato” de Juan Soto Ivars
4. “Agua dura” de Sergi Bellver
5. “Los hechos” de Philip Roth
6. “Esto es agua” de David Foster Wallace
7. “Los que duermen y otros relatos” de Juan Gómez Bárcena
8. “14” de Jean Echenoz
9. “El mes más cruel” de Pilar Adón
—. “Mi primo, mi gastroenterólogo” de Mark Leyner
10. “Catedral” de Raymond Carver
11. “Jóvenes y guapos” de Aloma Rodríguez
12. “La verdad en la ilusión” de Luis Antón del Olmet
13. “Limbo” de Agustín Fernández Mallo
14. “Mientras los mortales duermen” de Kurt Vonnegut
15. “La vida secreta de Walter Mitty” de James Thurber
16. “Consejos para niñas pequeñas” de Mark Twain
17. “El coloquio de los perros” de Miguel de Cervantes
18. “Lazarillo de Tormes”
19. “Ánima” de Wajdi Mouawad 
20. “Frankenstein o el moderno prometeo” de Mary Shelley
21. “La trabajadora” de Elvira Navarro
—. “Quemar los días” de James Salter
22. “La pesca de la trucha de América” de Richard Brautigan
23. “Los Modlin” de Paco Gómez
24. “Días lúgubres” de Juan Sayagués
25. “Es un decir” de Jenn Díaz
26. “Niños en el tiempo” de Ricardo Menéndez Salmón
—. “Goat Mountain” de David Vann
27. “Winesburg, Ohio” de Sherwood Anderson
28. “Un hombre al margen” de Alexandre Postel
29. “La mirada del observador” de Marc Behm 
30. “Esta noche arderá el cielo” de Emilio Bueso
31. “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee 
32. “El cadillac de Big Booper” de Jim Dodge
33. “Santuario” de William Faulkner 
34. “Doctor Glas” de Hjalmar Söderberg
35. “El coleccionista” de John Fowles 
36. “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez
37. “El mago” de John Fowles 
38. “La tempestad” de William Shakespeare
39. “Barba azul” de Amelie Nothomb
40. “La joven ahogada” de Caitlin R. Kiernan 
41. “Alabanza” de Alberto Olmos
42. “La cámara sangrienta” de Angela Carter 
43. “La hija del optimista” de Eudora Welty
44. “Autopsia” de Miguel Serrano Larraz
45. “El hijo de la bestia” de Graham Masterton
46. “La camarera de Artaud” de Verónica Nieto
47. “Moby Dick” de Herman Melville 
48. “La casa de las bellas durmientes” de Yasunari Kawabata
49. “La maravillosa vida breve de Oscar Wao” de Junot Díaz
50. “El doctor Hoffman y las infernales máquinas del deseo” de Angela Carter
51. “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad 
52. “Guía del mal padre” de Guy Delisle
53. “Nos vemos allá arriba” de Pierre Lemaitre
54. “Aniquilación” de Jeff Vandermeer
55. “Picnic extraterrestre” de Arkady y Boris Strugatsky
56. “Solaris” de Stanislaw Lem 

57. “La mosca” de Slawomir Mrozek
58. “La gran guerra” de Joe Sacco 
59. “Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos” de Emmanuel Carrère
60. “Ubik” Philip K Dick 
61. “El piloto y el principito” de Peter Sís
62. “El coloquio de los pájaros” de Peter Sís
63. “Órbita 76” de Gabriel Noguera y José Pablo García
64. “La sirenas de Titán” de Kurt Vonnegut 
65. “La isla de cemento” de J.G.Ballard
66. “Presencia humana nº 2” de Aristas Martínez)
67. “Rascacielos” de J.G.Ballard
68. “Jimmy Corrigan: el chico más listo del mundo”
69. “Axiomático” de Greg Egan
70. “Hombres salmonela en el planeta porno” de Yasutake Tsutsui
71. “Muero por dentro” de Robert Silverberg
72. “Pistola y cuchillo” de Montero Glez
73. “La insólita reunión de los nueve Ricardo Zacarías” de Colectivo Juan de Madre
74. “Entresuelo” de Daniel Gascón
75. “Leche” de Marina Perezagua
76. “Sobre el acantilado y otros relatos” de Gregor von Rezzori 
77. “El patrón” de Goffredo Parise
78. “Edipo en Stalingrado” de Gregor von Rezzori
79. “Tom Jones” de Henry Fielding
80. “El hombre que amaba a los niños” de Christina Stead
81. “Anna Karenina” de Lev Tolstoi
82. “La muerte de Ivan Ilich” de Lev Tolstoi 

83. “Galveston” de Nic Pizzolatto
84. “El genuino sabor” de Mercedes Cebrián
85. “Humillados y ofendidos” de Dostoievski
86. “Cumbres borrascosas” de Emily Brontë 
87. “Así empieza lo malo” de Javier Marías
88. “Noches blancas” de Dostoievski
89. “¿Le gusta ser malvado?” de Peter Hamm y Thomas Bernhard
90. “Washington Square” de Henry James
91. “Ominosus” de Bear, Kiernan y Barron 

92. “En las montañas de la locura” de H.P. Lovecraft
93. “En el café de la juventud perdida” de Patrick Modiano
94. “Más allá del espejo” de John Connolly
95. “Los últimos” de Juan Carlos Márquez
96. “Londres después de medianoche” de Augusto Cruz
97. “El rito” de Laird Barron
98. “Que levante mi mano quien crea en la telequinesis” de Kurt Vonnegut
99. “Galápagos” de Kurt Vonnegut
100. “La fiesta de Boris / En la meta / El teatrero” de Thomas Bernhard
101. “Butcher´s Crossing” de John Williams 
102. “El largo invierno chino” de Carlos Palacios
103. “El sí de los perros” de Juan Vilá
104. “La espada de los cincuenta años” de Mark Z. Danielewski
105. “Rojo y negro” de Stendhal 
106. “Los reconocimientos” de William Gaddis 
107. “El idioma materno” de Fabio Morábito
108. “Olive Kitteridge” de Elisabeth Strout
109. “La guardia de Jonás” de Jack Cady
110. “La mala puta” de Miguel Dalmau y Román Piña Valls
111. “Extraños eones” de Emilio Bueso
112. “El final de la historia” de Lydia Davis 
113. “En presencia de un payaso” de Andrés Barba

Eso es todo. Feliz 2015.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Otra puta lista con lo mejor de 2012

Aviso a navegantes: esta lista del 2012 no será sobre “lo mejor del 2012”, o sí, también, pero desde luego no “lo mejor de lo publicado en 2012” y bajo ningún concepto “lo mejor de lo publicado en español en 2012”. A eso me niego. Y me niego porque esa es una lista más propia de las felaciones de un escritor que de un lector. No conviene mezclar. También porque mi lista de 2012 quiere ser un acto de pura maldad, y de otro modo no se puede. 

De qué estoy hablando: pongamos que yo escribo una lista con “Lo mejor en español de lo publicado en 2012”. (Hablo siempre de lo que he leído, claro) Bueno, de entrada pongamos que tal cosa es posible. Es decir, que de todo lo publicado a lo largo del año hay algo que destaque sobre la generalidad. Partiendo de ese supuesto, ¿eso en qué se traduce? ¿En que esas novelas, las mejores de 2012 (las que a mí más me han gustado, insisto) son buenas novelas? ¿En serio? ¿Comparadas con qué, exactamente? ¿Con el resto de las mierdas que me he tragado a lo largo del año? Entonces sí, claro, pero yo me pregunto: ¿hace eso buenas esas novelas o son las mejores novelas del 2012 una demostración más de lo malas que son las novelas en general? Pues a eso me refiero: comparadas con qué. 

Pero de acuerdo, sí, juguemos. De entrada voy a hacer el ejercicio de destacar, por el orden en que fueron leídas, las diez mejores lecturas del año (incluye un par de relecturas) sobre un total de 110 libros leídos y terminados o, como diría un crítico profesional, las diez lecturas que mayor placer me han proporcionado. 

"El plantador de tabaco" de John Barth (Cátedra)
"Gótico carpintero" de William Gaddis (Sexto Piso)
"Jacques, el fatalista" de Denis Diderot (Alfaguara)
"El padre muerto" de Donald Barthelme (Sexto Piso)
"Los mutilados" de Hermann Ungar (Seix Barral)
"Tala" de Thomas Bernhard (Alianza)
"La señora Bovary" de Gustave Flaubert (Alba)
"Correspondencia" de Thomas Bernhard (Cómplices)
"El valle de los avasallados" de Réjean Ducharme (Doctor Domaverso)
"La herencia colonial y otras maldiciones" de Jon Lee Anderson (Sexto Piso) 

(Salvo error, seis de las diez son ediciones o reediciones de este mismo año). Inmediatamente después de confeccionar esta lista recupero la intención inicial de destacar las mejores lecturas de libros en español publicados en 2012. Tomo como referencia la siguiente lista, que incluye todos y cada uno de los libros escritos en español y publicados en 2012. Incluyo link en todos aquellos que han sido reseñados en esta Medicina.

"El jardín colgante" de Javier Calvo; "El asesino hipocondríaco" de Juan Francisco Muñoz Rengel; "Los inmortales" de Manuel Vilas; "Una comedia canalla" de Ivan Repila; "¡Maldita sea!" de Ainhoa Rebolledo; "El hombre que gritó la tierra es plana" de Roberto de Paz; "Mozart" de Gabriela Wiener; "Telefreud" de Jordi Carrión; "El premio Herralde de novela" de Jordi Bonells; "Erasmus, orgasmus y otros problemas" de Carlo Padial; "El público" de Bruno Galindo; "El joven vendedor y el estilo de vida fluido" de Fernando San Basilio; "Habitación 804" de Marcus Versus; "Cuando Lázaro anduvo" de Fernando Royuela; "Las flores de Baudelaire" de Gonzalo Garrido; "Subte" de Rafael Pinedo; "Siberia" de Juan Soto Ivars; "Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tratactus" de Agustín Fernández Mallo; "Lo que no está escrito" de Rafael Reig; "Medusa" de Ricardo Menendez Salmón; "El chico que diste por muerto" de Javier Ponce Gambirazio. (A las que pueden sumar “Fresy Cool" de Antonio J. Rodriguez e "Historia de una gárgola" de Milo Krmpotic que no pude terminar de puro buenas.) 

¿Entienden ahora por qué no puedo confeccionar esa lista? ¿Cómo podría destacar o simplemente volver a hablar de algunas de estas novelas sin caer en el sadismo? (Pienso, cuando digo esto, en Rebolledo, San Basilio, Marcus Versus y tantos otros PostPatéticos) ¿Cómo puedo alabar al voz narrativa de “El público”  después de leer “Gótico Carpintero” o cómo puedo atreverme a destacar el humor de “El asesino hipocondríaco” teniendo todavía frescos como berenjenas recién cortadas los detalles de la relación entre Pocahontas y John Smith que narra Barth en “El plantador…”? ¿Cómo decir algo del estilo preciosista de Royuela frente a esa pequeña joya que es “El valle de los avasallados”? ¿Cómo alabar el personaje de Medusa frente al de “Los mutilados”? ¿Cómo poner en la misma balanza “Las flores de Baudelaire” y “Tala” sin morir de asco y de pena y de horror y de todo? ¿Cómo?

Definitivamente el 2012 no ha sido un buen año por mucho que diga Senabre en El Cultural de este viernes que "el 2012 que ahora se extingue resulta bastante alentador". Alentador. O es bueno o no es bueno, joder, Senabre, pero decir alentador equivale a no decir una mierda o a esperar que el 2013 sea mejor y no sé yo qué forma de valorar es esa. Su argumentación es: Ferré, Cabré, Aramburu, Merino, Mateo Díez, Landero, Reig, Prada, Zanón y un indefinido "etc". Que sí, que bien, que lo que tú quieras, pero insuficiente en cualquier caso.



 * * * * * * * * *


TRADUCCIONES

"El plantador de tabaco" de John Barth (Cátedra) (Trad. Eduardo Lago)
"Gótico carpintero" de William Gaddis (Sexto Piso) (Trad.  Mariano Peyou)
"Jacques, el fatalista" de Denis Diderot (Alfaguara) (Trad. Félix de Azua)
"El padre muerto" de Donald Barthelme (Sexto Piso) (Trad. Catalina Martínez Muñoz)
"Los mutilados" de Hermann Ungar (Seix Barral) (Trad. Ana Mª de la Fuente)
"Tala" de Thomas Bernhard (Alianza) (Trad. Miguel Saenz)
"La señora Bovary" de Gustave Flaubert (Alba) (Trad. María Teresa Gallego Urrutia)
"Correspondencia" de Thomas Bernhard (Cómplices) (Trad. Miguel Saenz)
"El valle de los avasallados" de Réjean Ducharme (Doctor Domaverso) (Trad. Miguel Rei)
"La herencia colonial y otras maldiciones" de Jon Lee Anderson (Sexto Piso) (Trad. A.L. Tobajas y M. Tabuy)



lunes, 2 de enero de 2012

Lectura cabrona de "Lo Mejor de 2011"

El Cultural del 16/12/2011 publicó una columna de la escritora Marta Sanz en la que ésta daba su opinión personal (esto es importante) respecto al apasionante asunto de las reseñas literarias. Decía, entre otras cosas, lo siguiente: 

"Desconfío de las lecturas indocumentadas, pero también de esa lectura pedantesca que para denostar un libro utiliza chistes y para alabarlo vomita metáforas cosmogónicas, grandes palabras, eslóganes. No me refiero solo al crítico, sino al lector que merece ese nombre: al que, consciente de sus limitaciones, reflexiona sobre las causas de su insatisfacción o su placer; al que construye un juicio sobre el texto y, mientras lee –duda, se superpone a la frase, la tacha, bucea debajo de ella...-, construye otro juicio sobre sí mismo. Se hace una autocrítica como lector." 

(Por si no lo han pillado están hablando de la Patrulla de Salvación. Je.) No entiendo muy bien cuál es la diferencia entre un blog amateur gratuito que comenta con más o menos gracia su lectura de una novela y una revista cultural de pago que publica la opinión personal que una escritora tiene sobre la reseña de ese indocumentado lector. De verdad que no lo entiendo. Si se insulta porque se insulta y si se opina porque se opina. Ya ven: al final todo se traduce en desconfiar los unos de los otros, que por otro lado es ideal para mantener la mente despierta y evitar que te la metan doblada. 

El caso es que no me consta que Marta Sanz (cuyo comentario, por cierto, termina con una gracieta, ignoro si queriendo demostrar algo) tenga blog aunque no es difícil seguir la pista de sus reseñas en la red. Otros escritores, también críticos, sí lo tienen y sobre ellos y sus opiniones trata esta entrada que pretende llamar la atención sobre el nivelón que se gasta la "crítica literaria" de este país. Déjenme que empiece con una divertidísima cita que me encontré un poco por casualidad y otro poco no:

“[…] cabría pedirle cuentas a los editores españoles por su falta de audacia y compromiso con nuestras letras, sobre todo cuando demasiadas veces ese “gran hallazgo” europeo o el nuevo “gran autor” americano tampoco resultan ser aquello que promete el laudatorio de solapa.” 

Cabria pedirlo, sí. Y eso lo dice un editor que aseguraba hace meses en un programa de radio que actualmente la literatura española vive un momento maravilloso tanto por la cantidad (hablo de memoria) como por calidad de los trabajos de los españolitos escribientes, que viendo el panorama viene a ser más o menos el 87% de la población parásita nacional, con perdón. Bromas aparte, este mismo editor destacó entre sus lecturas favoritas de este 2011 el libro de su amigo Juan Carlos Márquez, “Tangram” y otro de cuya presentación se ocupó él personalmente: “Un día me esperaba a mí mismo” de Miguel Angel Ortiz. Ahora les invito que relean la cita anterior y extraigan sus propias conclusiones. Y aunque el hecho de que también recomiende el de Viola di Grado me confirma que no podemos tener gustos más diferentes me apunto, de sus recomendaciones, el libro de Uwe Johnson y la reedición de Moby Dick por parte de Valdemar de la que no tenía noticia y que acabo de incluir en la lista de Reyes. Que no se diga. Hasta aquí el asunto Bellver

Uno de los grandes momentos de la temporada es repasar las listas de “Lo mejor…” de los demás hasta el punto de que sospecho que si no he "cerrado" antes el blog ha sido para poder gozar y compartir en condiciones tan feliz acontecimiento. Pero vayamos a lo que importa: la sincera (je) opinión de mis críticos favoritos: la pléyade que algún día habrá de ser conocida como La Generación Nutela de las Letras Bravas. A Elvira Navarro y Antonio J. Rodríguez les chifla el libro de Olmos (Ejército Enemigo) no porque sean sus amigos sino porque es buenísimo. El libro, digo. Bueno, seguro que Olmos también. Yo me lo perdí por negligencia bibliotecaria. Una pena. A Elvira también le gusta mucho "Frío" de Pinedo -que por algo lo prologa- y el librito revolucionario de Viola di Grado que ya suma dos estatuillas en este peculiar entrega de galardones. Antonio se desmarca un poquillo de la costumbre de recomendar a amigos y familiares y sólo destaca otro de un español: "Ultraviolencia" de Miguel Noguera, que sí leí y me no me pareció gran cosa. Algunos días, cuando me levanto cabrón me gusta pensar -a pesar de saberme equivocado- que este obviar a “los suyos” tiene que ver con que ha empezado la promoción de su primera novela, "Fresy Cool", que les adelanto que trata sobre sí mismo y su follar y su beber y sus circunstancias y su intentar comprender la hostilidad del universo literario que le rodea a él y a su novia, la poeta adolescente Lola Font, que no acabo de saber a quién me recuerda. (Hasta aquí la promoción, Ibra; me debes veinte eurazos o una copia dedicada). En cualquier caso le robo la recomendación de un libro de Vollman ("Los pobres") al tiempo que hago oídos sordos de otra que directamente no me creo: “La conquista de lo cool” de Thomas Frank. (Esto es broma. Seguro que es de morirse. Esto también.) Por otro lado Alberto Olmos también hace su resumen sobre los que destacan el último de Houellebecq y el de Gopegui en una lista en la que lo más divertido es ver cómo le devuelve con la sutileza de un elefante la puñalada que le clavó en su momento Patricio Pron cuando reseñó su “Ejercito Enemigo” en El Boomerang (“Se ha escrito mucho sobre padres y compañeros de pupitre. Lo ha hecho con dignidad Alejandro Zambra en Formas de volver a casa, mientras que otros han errado el tiro al vender su intimidad como arte.”). Supongo que a esto se refiere Antonio J.R. cuando habla de “hostilidad en el mundo literario”, máxime sabiendo como se sabe que ambos son como de La Familia. Familia, por cierto, a la que también pertenece Luna Miguel que cuando escribo estas palabras acaba de publicar su lista de los 10 principales (+10 de poesía que voy a obviar). En ella figura, como no, el de Alberto Olmos (no así el de Pron (ups)), el de Tao Lin (el primer hito generacional que cae en el olvido en menos de seis meses) y el premio Jaén de Novela  de este año editado por (adivinen) Mondadori. El resto es lo mismo de los demás: Libertad y El mapa y el territorio y otras cosillas medio sorprendentes que sin embargo a ella le pegan mucho: la lírica (de esto me acabo de enterar) “El cielo de Pekín” del amigo Espigado y “Crezco” de un muchacho llamado Ben Brooks a quien sospecho que se han propuesto joder la vida a golpe de cumplido. Lo desgraciarán y a por el siguiente. Al tiempo.

En general, y por no extenderme demasiado (demasiado más, quiero decir) veo en listas de otros -para servidor casi todos desconocidos- que se repite mucho lo mismo. Que si Belen Gopegui, que si Patricio Pron, que si Zambra... Me sorprende la ausencia de Orejudo, con todo lo mucho y bien que se habló de “Un momento de descanso” o la (también ausencia) de Rafael Reig, un poco por lo mismo. ¿A ustedes no les da la sensación de que las grandes novelas sólo lo son durante lo que dura la promoción y de que la calidad depende cada vez más del tamaño del circuito en que se mueva la susodicha? Para responder a esta pregunta les invito a ojear la lista de los veinte mejores de El País que ha tenido la desfachatez de seleccionar "Los enamoramientos" de Javier Marías como lo best de lo best (esto se define a sí mismo) gracias a los votos de nada menos que 57 eminentes críticos. Llama la atención, leyendo las votaciones de cada uno de ellos, lo mucho que cuesta encontrar alguno de los libros de los escritores mencionados en el párrafo anterior, lo cual vendría a confirmar lo que sospecho desde hace tiempo: que los círculos literarios son el equivalente a los círculos del infierno de Dante y que el ansiado paraíso es vivir del "cuento". 

Esto lo que demuestra es que al final los buenos libros los hacen los grandes amigos o que los buenos amigos hacen grandes ciertos libros o cualquier otra sentencia que incluya "libros" y "amigos" en la misma frase. Creo que se entiende lo quiero decir. También puede ser que efectivamente las novelas de Olmos y Marías –a quienes ya no hacen sombra ni Franzen ni Houellebecq- sean lo mejor que ha parido madre en este 2011. Esto justificaría sobradamente la idea de que la literatura española vive su mejor momento (no sólo a nivel nacional) algo de lo que no tengo la menor duda tal como demuestra el hecho de lo mucho que ésta y sus protagonistas me han hecho reír a lo largo y ancho de este año que acaba.



(¿Mi lista? Mi lista es una mierda y no veo que pueda interesarle a nadie. Además está llena de impresentables tipo Slawenski, Tristan García, Lish, Lethem, Everett, Chéjov, Celso Castro… Ya saben, la clase de gente que a nadie le importa un carajo. De ahí mi silencio (es un decir). Si en realidad yo sólo quería echarme unas risas a costa de los demás. Y rajar un ratillo, eso también.)