lunes, 11 de abril de 2016

‘La pertenencia’ de Gema Nieto

En una intensa entrevista que un tal Miguel Sanfeliu (otro de esos que tiene blog y publica libros y demás cosas de vieja tipo entrevistar a escritores como excusa para darse importancia y dar a conocer o hacer importantes o dar a conocer a quienes no lo son o no lo merecen) le hace a Gema Nieto, dice la interfecta: «[…] me preocupa la forma, ya que en esencia lo que hace que determinadas obras sean literatura es básicamente la forma. En realidad las grandes obras literarias, como Madame Bovary o Crimen y castigo, pueden resumirse en pocas palabras, pero lo importante en ellas no es la trama, ese vulgar «de qué va», sino cómo está relatada.» No seré yo quien le quite la razón. Sin duda, la forma es fundamental. Repitan conmigo: fun-da-men-tal. Esto que quede claro. Por poner un ejemplo reciente, a Jesús Carrasco la forma de su primera novela lo hizo popular, lo hizo un hombre. Lo hizo escritor. Pero también se lo comió. Carrasco era tanto forma que acabó no siendo otra cosa y luego, claro, llegó la segunda novela y, pese a los premios europeos diseñados para lectores candorosos, nos saltaron las evidencias a la cara. El contenido… bueno, el contenido, pero vamos a ver ¡a quién carajo le importa el contenido! A Carrasco no, eso seguro. Ni a otros. Que nadie espere contenido en Stoner, la novela de John Williams, o en El periodista deportivo de Richard Ford, un señor que siempre nos hace creer que escribir es taaan fácil. ¿Y todo gracias a qué? Efectivamente: a la forma.

Jodida forma.

La parte mala del asunto es que aferrados a la forma, como lapas o gusanos, están los poetas y, amarrados a éstos, los poetas que saben que los versos no dan para lentejas y se pasan a la prosa o simplemente se dejan florecer en ella.

Gema Nieto, por ejemplo. 

En la pertenencia hay cuatro personajes. Cuatro. La madre, la hija, el hermano y el marido. En el centro: la madre. La novela empieza con ella enferma de morirse. De hecho, no tarda en hacerlo ni cuatro páginas. Su pérdida conduce al desastre. Es lo que tiene ser buena cocinera y buena hija y amantísima madre y venerada hermana y amor de mi vida, faro en la niebla que ilumina mi pobre corazón, ay qué dolor.

«A cada uno de ellos le ofende ya no sólo el dolor ajeno, extraño, de los desconocidos o de los personajes de ficción o de las víctimas de cualquier suceso que ven en las noticias; les irrita incluso el dolor del resto de componentes de ese microuniverso insano que han construido a base de silencio y en el que todos se nutren día tras día de las mismas raíces podridas, respirando los mismos focos de incendio. Cada uno de ellos es una isla incomunicada; los cuatro forman un archipiélago a la deriva en el fango, y para cada cual no existe —no puede existir— un dolor más grande que el suyo. Insinuarlo simplemente es injurioso, imaginarlo es imposible. El viudo, la madre sin hija, el hermano abandonado, la huérfana. Todos caen sin sostenerse. Ninguno ve al otro».

Total: cuatro sujetos a cual más agonías dejando su triste impronta a lo largo y ancho de nada menos que 240 páginas. Y hasta aquí puedo leer puesto que entramos en el peligroso terreno de contar más de estrictamente necesario.

De todos modos da igual. A mí la historia me importa un comino. Cierto es que no me entusiasma pero, dando la razón a Gema y a tantos otros, podría haberme importado. Tendría que haberlo hecho. Al fin y al cabo, ¿no es cuestión de forma? Una buena forma, una buena novela; una mala forma, La pertenencia. Cierto, cierto, CIERTO: habrá a quien le guste. Por descontado. Siempre hay a quien le gusta algo (mi hija, sin ir más lejos, es mi fan número uno) pero hay que estar hecho de una pasta especial y tener más paciencia que un santo y más moral que el alcoyano y no es ni remotamente mi caso, no así el de Alberto Olmos, editor y responsable directo de que esto esté en la calle haciendo de las suyas. Con todo, será un éxito de masas. De veinte ejemplares no baja.

Lo que quiero decir con esto y sin ánimo de “salvar” una novela que no tengo el menor interés en “salvar” todo es cuestión de forma ergo todo es cuestión de gusto o del cariño o de la amistad.

«Para muchas serían después el temblor y las lágrimas, el fuego y la torpeza, el ruido y la furia que le harían perder toda locuacidad y sensatez. Otras vendrían después de los trece y de los dieciséis, cuando todos los cielos son naranjas porque todos los pechos explotan al mismo tiempo y a la misma hora. Ya no existen, ya no son, pero cuánto necesita su conciencia recordarles todavía, a todos y todo lo que amó tanto que le dolía, instalada en este cómodo presente-futuro de estabilidad y amor correspondido en el que cada noche duerme a su lado el ángel que sopló en su alma y la sanó».

Yo con esto un ratito sí, pero 240 páginas como que no. Me puede tanta intensidad, tanto hacer cada página una telenovela, tanto bajarse a los infiernos en busca del éxtasis. Esta literatura del dolor del alma mía, este poner cada minuto cara de hemorroide, este recurrir al lirismo desatado para ocultar otras carencias tipo algo que contar; este darle a los personajes la profundidad de un plato de sopa (alarmante el caso del marido quien, a pesar de tener su protagonismo, carece por completo de justificaciones para sus actos; o del hermano, mariquita loca de pedrería y batín de seda, alcohólico y sentimental que no suscita en momento alguno el menor interés; o de la madre (la madre de la muerta, se entiende) que por tener no tiene ni media línea de diálogo y que lo más que hace es caerse un día por las escaleras).

En La pertenencia se piensa mucho, muchísimo, se piensa tanto que duele pero sin embargo y a pesar de ello o precisamente por ello, no se tiene una triste idea que llevarse a la cama. Tanto pensar para nada, verdad. Tanto vagar por las calles, tanto llorar, tanto buscar un lugar el mundo total para qué. 

Lo mejor de la pertenencia es que vale menos de cuatro euros. 



238 comentarios:

  1. Esperaba mucha más sangre, la verdad... De todos modos te agradezco sinceramente la crítica (y la publicidad), aunque no llegues a Aquiles me encanta estar en medio de tus viejas rencillas literarias cual Helena entre Paris y Menelao, y por otra parte ningún escritor/juntaletras puede considerarse completo hasta que tú no le despedazas. Y ya lo de compartir picota con tantísimas otras insignes literatas es más de lo que podría soñar. Sólo me queda una duda: a las que les has perdonado la vida (se me ocurren varias, seguro que a ti también), ¿se debe a sus excelsas dotes literarias o por estar datadas a. O. (antes de Olmos)? Me voy con mi pena, que sólo me interesa a mí.

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    1. Los días que desayuno bien me salen reseñas flojas.


      Sobre lo que preguntas: lo cierto es que Elvira Navarro no me puede interesar menos, ni lo que dice ni lo que escribe. Y mira que lo he intentado, pero nada. Me mata de aburrimiento. Me fío CERO de ella y eso incluye su labor editorial. No así Alberto Olmos. Puedo no estar de acuerdo con él en muchas cosas y puedo no ser un gran admirador de su obra pero siempre he tenido "bastante" fe en su criterio lector. Más antes que ahora, eso también es verdad, pero algo queda. En la medida de lo posible (es decir, a no ser que alguno pinte horrible) intentaré leer lo que vaya publicando. De hecho, el segundo, el de Folguera, "los primeros días de Pompeya" (¿lo has leído?) ya está esperando su turno. Imagino que caerá este mismo mes.

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    2. Mejor, mejor, que así como está ya me ha escocido. Vale que no soy Gaddis (ni me acerco), ¿pero menos de cuatro euros? Joder, Tongoy, ¿tampoco me concedes la salvación en el final, cuando mando a la hoguera a todas las editoriales habidas y por haber? ¿En serio no te excitaste con esa parte? Ah, y son cinco sujetos, no cuatro, igual esa parte te la saltaste también ya de pura desidia. Me quedo con el "con esto un ratito sí", viniendo de ti es todo un triunfo.
      No, no lo he leído ni pienso, yo también estoy cargada de prejuicios y no me interesa nada de lo que se publique después de 1963.

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    3. La primera frase suena a excusa, Sr. Tongoy. Y quien se excusa... En fin, sí, la reseña es un quiero meterme con la novela/escritora/editor y... no puedo. Casi estoy por leerme la novela, no le digo más.

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    4. ¡Maldita sea, no le azucéis, a ver si la va a borrar y reescribe otra todavía más gore!

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    5. Seguramente se le ocurra hacer una ACTUALIZACIÓN, Sra. Nieto, habrá de pillarle en ayunas, eso sí. Pero no sería lo mismo, quedaría en sangre sin atractivo.

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    6. ¿Excusa? Chorradas.


      Por lo demás, a estas alturas ya deberían saber que la única opinión válida es la propia. Léanla. Sufran un poquito ustedes también.

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    7. Qué bien me conoce. No pienso en otra cosa que en dedicarle otro post a esta novela.

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    8. Pues te ha escocido porque has querido, la verdad. En el fondo toda la reseña se traduce en que no me interesa ni me causa el menor placer la forma que tienes de contar las cosas. No me parece que sea tan grave desde el momento que soy un "enemigo declarado del lirismo desatado".


      La parte de la editoriales la recuerdo más que nada porque alguien entró en el blog hace tiempo recomendando y alabando precisamente tal cosa (que ya es casualidad, también). No quiero parecer desagradable pero mira: olvido fácil lo que no me interesa y de esto, como el resto, apenas quedan las brasas.

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  2. Sólo un buen escritor es capaz de construir algo bello a partir de la tragedia. Lo hicieron Livio Andrónico, Baudelaire, Poe, Plath, Ajmátova, Kafka, Gamoneda...
    Y si comparar a Gema Nieto con ellos es demasiado, demasiado es que no haya en este siglo nadie a quien podamos comparar con La pertenencia. Ni una sola obra que haga magia con cada palabra a partir del dolor y de la memoria, y del dolor que produce mantener viva la memoria, que es la única que nos distingue de los cobardes. Saber qué recordar.

    Ojalá te hubieses permitido disfrutar de los cinco personajes de esta novela. Cinco, que no dejan indiferente a ningún lector.

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    1. Lo dice por la rima.

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    2. Qué va. Lo dice para llamar la atención.

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    3. No es por llamar la atención, es que sé contar y son 5 personajes, no 4.

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    4. Sin duda se te da mejor contar que leer.

      Y me puedes decir qué personaje es para ti tan importante que no te deja ver nada más?

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    5. sin duda se le da mejor opinar que contar y leer, a Tongoy
      (sí, no tengo otra cosa mejor que hacer en las noches de insomnio, en todas la noches, porque ni soy escritor ni tengo blog)

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  3. Se te han juntado todos los ingredientes para reventarte la supuesta objetividad crítica: editor Alberto Olmos, mujer joven, prosa lírica, novela del dolor, la forma que no te dice nada o no te gusta, igual que la poesía... Pues vale. Se te ve mucho el plumero y te molestas muy poco en ocultarlo... Seguro que la novela es mucho mejor de como la pones.

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    1. Jajajajajajajaja, ¿objetividad crítica? ¡OBJETIVIDAD CRÍTICA! Valiente chorrada. ¿Qué tengo yo que ocultar? ¿Cuándo he presumido yo tal cosa? Es más, la objetividad crítica no existe y a mí el plumero se me lleva viendo años.
      Todas las novelas con mucho mejor de cómo las pongo. Lo sabe cualquier madre.

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  4. Ya sólo por sus comentarios la tal Gema Nieto me está cayendo bien, creo que tiene un par de ovarios. Y es verdad que el autor de este blog no hace distinciones y a todas las manda a la hoguera, así que su novela tan mala no será.

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    1. Alguien debería incluir este post en alguna campaña para el fomento fe la lectura.

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    2. P.D. A mí también me cae bien esta chica. Y eso pese a que soy de la opinión de que un autor cuanto menos se meta en estas "mierdas" mejor. Llevo una semana leyendo a Turguenev y precisamente anoche me encontré con esto en sus "Páginas autobiográficas": «Un último consejo y una última petición a los escritores jóvenes. Amigos míos, no tratéis nunca de justificaros, por grande que sea la calumnia que se os haya dirigido; no os esforcéis en aclarar los malentendidos, no estéis dispuestos ni a decir ni a escuchar la «última palabra». Dedicaos a lo vuestro, que todo llegará en su momento. En cualquier caso, dejad que pase primero un considerable período de tiempo y contemplad entonces todas las disputas pasadas desde un punto de vista histórico, como yo trato de hacer ahora». Y a este sí le dieron cera, que le faltó nada más que se apedreado.

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    3. Gracias a ambos por la parte que me toca (Miguel, te haré llegar tu ejemplar firmado como acordamos). La cita de Turguenev es digna del sabio que era, la tendré en cuenta, más aún cuando siempre he intentado guiarme por la perspectiva de la distancia y el sentido del humor... sin eso estamos perdidos. Ahora voy a lo que me comentas arriba, Tongoy: a ver, claro que me escuece, es inevitable, para nadie es plato de buen gusto que se metan con un hijo, ni siquiera esos autores/as que presumen que a ellos/as las malas críticas no les afectan ni las tienen en cuenta. No te hunden, evidentemente, pero te dejan pensando: “Joder, pues tan mala no es mi novela, ¿no? Que se ensañe con Luna Miguel vale, ¿pero conmigo?”. Bueno, qué le vamos a hacer, no te ha gustado y punto. Injusto mundo. Me voy a escribir la segunda, a ver si doy con otro tono.

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    4. Yo nunca leería a Luna Miguel. Tu próxima novela prometo leerla con la emoción de una primera vez.

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    5. ¿Es usted el tal Miguel Sanfeliu? Porque así, porque pasaba por ahí, se ha llevado la peor crítica de toda la reseña.

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    6. Ay Gema, Gema...
      ...ni siquiera esos autores/as que presumen que a ellos/as las malas críticas...
      No será que presumen DE que? Cómo está el patio literario!

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    7. Me he comido una "DE" sin querer, ya ves qué problema, otras se comen otras cosas y así se va llenando el patio literario. Ay, los de las lupas que se creen que desvelan errores inmensos.

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    8. "...otras se comen otras cosas..." ¿Puedes concretrar a qué otras escritoras te refieres y a qué otras cosas se comen? Por lo demás, decirte que el problema del DE no es olvido ni despiste. Es otra cosa, pero prefiero no concretar...

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    9. En Goodreads un 4.83... Mucho más que "Guerra y paz". Se les ha ido la mano a los coleguitas.

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    10. Pues muchas cosas se comen: letras, tildes, recursos literarios, personajes, argumentos enteros, interés, importancia, calidad, sentido. Lo devoran todo de tal manera que no dejan ni rastro en sus páginas. Yo no sé qué se ha pensado.
      Yo también prefiero no concretar a qué se debe no abrir los signos de interrogación ni de exclamación, seguro que a las prisas o al despiste tampoco.

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    11. Gema, mal vas si empiezas aceptando y propagando el machismo y la misoginia que reina en estos lares como forma de defenderte. Con eso de que "otras se comen otras cosas", te has lucido. Si pensaba leerte, se me han quitado las ganas. Que ya te vale.

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  5. Miren las valoraciones en Goodreads de esta novela. El 6 de abril aparecieron veinte valoraciones de cinco estrellas, “casualmente” de usuarios recién registrados. Las opiniones que hay la ponen como poco menos que una obra maestra.

    https://www.goodreads.com/book/show/28438051-la-pertenencia

    Algo huele a podrido en Dinamarca… digo, en La pertenencia.

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    1. El marketing de los pobres

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    2. Tendrá muchos amigos, mejor ese marketing que las fajas de los premios herraldes, que mienten más.

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    3. Los amigos están para estas cosas. Pero no pasa nada, el tiempo me dará la razón una vez más. Y van...

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  6. No sea tan duro, al menos esta novela trata el tema de la muerte de la madre con más profundidad y dignidad que la vista en Milena Busquets u otras... Y en cuanto al estilo, es mucho más cuidado y, sí, lírico. Sigo sin comprender por qué para usted eso es un fallo y no una virtud o un punto a favor en mitad de tanta mediocridad, sobriedad y contención. A mí, que he leído “La Pertenencia”, me pareció un factor muy apreciable que hace de ésta una primera novela muy digna, que sí profundiza en los personajes y que habla de muchas más cosas que el dolor por la muerte de la madre (el paso de la adolescencia a la madurez, el descubrimiento de la sexualidad, la influencia de la literatura en la vida...). Por cierto que Belén Gopegui dijo de ella que era una gran novela.

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  7. Lo mejor de la pertenencia es que vale menos de cuatro euros.

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  8. ¡Ay, Tongoy!, que la última vez que pasé por aquí te felicitabas de haber conocido a Harold Brodkey y te dejé un comentario. Después pensé que quizá había sido yo prepotente en el mío (no me acordaba de lo que había escrito, pero seguro que mostraba mi extrañeza de que lo acabaras de conocer). El caso es que me dio pereza volver a entrar, buscar el post y excusarme, si esa podía haber sido la situación. Es lógico que para alguien de mis años sea imperdonable no conocerlo, pero no lo es para gente más joven: una vez que Anagrama lo había editado todo (y vendido casi todo), a nadie le interesaba seguir promocionándolo. Si hay motivo para ello, mis excusas.

    No suelo venir por este blog, porque aunque me resulta muy divertido en realidad los libros de los que hablas no me interesan (en principio): estoy como Gema, atrincherado en autores más antiguos.

    Pero es curioso, porque resulta que conozco a Gema, y sé que es luchadora, así que me comuniqué con ella, cuando me dijo que habías anunciado una crítica de su libro, para decirle que “pasara millas”, que ni la leyera (me parece una pérdida de tiempo). Pero como insistía en esperarla, me recordó el espíritu combativo de Brodkey y se lo recomendé como autor. Ya ves: Gema tú y yo formamos una triangulación perfecta con respecto a Brodkey.

    Centrándome en el caso: he abierto tu página hasta encontrar la “crítica” y me he quedado “pasmado” de su levedad. También me he pasmado, aunque lo esperara, de la combatividad de Gema a pesar de la levedad, para ser tú quien eres, de la crítica.

    Resulta que el conocer a autores jóvenes (por un taller de escritura al que solo asisto con el deseo de aprender a leer) me lleva a la difícil situación de tener que leer los libros que editan. Esta vez se ha producido el milagro de que me ha parecido espléndido: me ha hecho pensar en escritores desde los años 20 del siglo pasado, de los que aprietan el carbón con tanta fuerza que el resultado es un diamante (y no en bruto).

    Tu leve crítica insiste sobre todo en argumento versus no argumento. Este libro lo tiene. El dolor, aunque tú presumas de que no te interesa como tema literario, existe y es, por sí mismo, un argumento literario. Después está la forma (¡cuánto pensé en Mientras agonizo, formalmente, mientras leía La pertenencia), impecable en un 98 y pico por ciento.

    Claro que si entendemos “argumento” en un sentido bajo, nos perdemos. Casi hasta podríamos llegar a un acuerdo: todo libro del que pueda contarse su argumento, es un libro inútil. ¿Cómo contaríamos el argumento de Don Quijote? Es la historia de un tipo que de tanto leer novelas de caballería pierde el tarrate y se cree que es un caballero andante, así que se lanza por ahí a acumular hazañas. Contado así, ¿quién lo va a leer? Desde luego, muchísimos menos de los que lo comprarían (y a las editoriales lo que les gusta es que compremos sus libros).

    El argumento del libro de Gema a mí me ha traspasado (quizás, como le dije, porque he tenido demasiados muertos y nunca me han afectado... desconocía el duelo). Con su libro he podido vivir, vicariamente, el duelo necesario por todos mis muertos que no recibieron la sana tristeza. ¿Te parece poca, la utilidad? Y esto, sin hablar de la “forma” o como queráis llamarlo (yo lo llamaría la “escritura”), no se habría producido.

    Retomando el hilo: si yo hubiera querido alguna vez ser escritor (el Señor en su infinita bondad no lo quiso), hubiera publicado mi primer libro y Tongoy me hubiera hecho esta crítica, habría rescatado un monito con platillos que chocan cuando tiras de un hilillo, que compré en El Rastro hace una eternidad, y habría ido por toda la casa “platilleando” de alegría.

    Pero yo no he sido nunca el yo de Gema, que es puñeteramente brodkeyana de carácter. Así que entiendo que ella haya planteado batalla.

    (Otra cosa, porque ya he escrito demasiado: tienes razón en que la segunda novela es una cruz: ya le previne a Gema contra ello, hablándole de que hasta mi adorada Zaddie Smith la jodió con su segunda).

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    1. Pues ya q habla usted de Brodkey e incluso habla del carácter brodkyano... me pregunto, verá, me pillé hace muchos años -esta salvaje oscuridad- y me encantó, sin saber porqué además asi q entusuasmado me hice con -el alma fugitiva- de bastantes más páginas es cierto pero bueno afronté la lectura con ganas, el caso es q abandoné a las doscientas o trescientas páginas, lo intenté pero nada...no podía con él... yo le pregunto:me equivoqué de obra? O debería volver a intentarlo ahora q soy más viejo y por ende más sabio o algo asi y aunq no hayan cambiado sustancialmente,creo, mis gustos literarios?

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    2. Voy a hacer como que la pregunta es inocente (porque no me da el tiempo para perderlo en pequeñas maldades). “Esta salvaje oscuridad” es deslumbrante, pero no es ficción, así que lo dejamos fuera. Quizá el problema de “El alma fugitiva” fue que llevaba más de 20 años dando la barrila con la cantinela de que estaba escribiendo “el mejor libro de la historia mundial”, y claro, con esas cosas no se juega. Los dos volúmenes de relatos, en cambio, no te dan posibilidad de dejarlos... pero una novela de 900 páginas, uff.

      A mí me cuesta mucho empezar a leer un tochote, pero si empiezo, me cuesta más dejarlo (casi tanto como dejar que me deje Mercedes o Antonio, que cada uno elija el género), no vaya a ser que me pase como a García Márquez, al que “Ulises” y ciertos libros de Faulkner se le cayeron de las manos. Menos mal que les dio una segunda oportunidad, como cuenta en la autobiografía:

      “Entonces tomé conciencia de que mi aventura de leer Ulises a los veinte años, y más tarde El sonido y la furia, eran dos audacias prematuras sin futuro, y decidí releerlos con una óptica menos prevenida. En efecto, mucho de lo que me había parecido pedante o hermético en Joyce y Faulkner se me reveló entonces con una belleza y una sencillez aterradoras. Pensé en diversificar el monólogo con voces de todo el pueblo, como un coro griego narrador, al modo de Mientras yo agonizo, que son reflexiones de toda una familia interpuestas alrededor de un moribundo”.

      Lea "Primer amor y otros pesares", hombre. Y si se queda con ganas de más, "Relatos a la manera casi clásica" (requieren un poquitín más de esfuerzo.

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    3. Lo comentaba ayer en Facebook: Somos afortunados por conocer personalmente a los mejores autores de nuestra generación. Es una coincidencia tan feliz que miedo da cuestionarla.

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  9. ¿Forma? ¿Qué forma? Al fin y al cabo, todo es forma, el contenido es forma, desde la elección de una frase o un registro léxico en vez de otro, hasta la de las relaciones entre los personajes o el orden de los acontecimientos. La cuestión no es primar la forma sobre el contenido, sino tener talento para hacer con la forma contenidos maravillosos.

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    1. Estoy completamente de acuerdo.

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  10. Y mientras espero que un cajero inútil del Caprabo me devuelva cuatro euros (sí, cuatro) que me han cobrado mal, leyendo la que has liado la gente mira cómo sonrío. Ya cuando mencionan a la Busquets no puedo dejar de intervenir. Ella puso el listón bajo de la rentabilización de la necrofilia burguesa.

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  11. ¿Pero otra vez Tongoy?

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  12. Gema: no te preocupes, a Tongoy nadie –que no sea trolete- se lo toma en serio.

    Le gustan los clásicos rusos y lo que publica Sexto Piso (que le envía todos sus libros gratis y eso mola), pero si habla de esto en su blog y hace reseñas de estos libros no le leería casi nadie. Y para alimentar su ego de cazador de visitas y polémicas tiene que leer los libros que sabe que pueden tener trolls detrás (porque están de moda, porque sabe que Olmos tiene haters, porque de este libro se habló...), hace su número de lo he leído y que malo, que malo... pero el tío ahí sigue (que digo yo que si sabes que te gustan los clásicos rusos y que Sexto Piso te regale libros pues lees eso y ya está), y es como un niño tonto que se quema en el fuego pero sigue y te lo vuelve a contar: he vuelto a tocar el fuego y me he quemado, buuuaaa, esto quema y hace pupa... pero dentro de dos semanas vuelve a tocar el fuego y a hacer que se quema, porque este número demencial (le tiene que llevar muchas horas) le gusta a todos los escritores frutados que piensan que no les publican a ellos porque publican a amigos, porque todo está corrupto y si las editoriales les publicaran a ellos el Tongoy iba a flipar con lo suyo, porque con lo suyo el Tongoy no se quemaba, que yo he leído mucho a Faulkner y sé que Faulkner es mi amigo y me mira por encima del hombro cuando escribo y así pasan los años y aquí sigue todo igual.
    Bienvenida al circo, debes ser buena: tienes haters. Conseguir eso con una primera novela no es fácil.

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    1. Muchas gracias, eres muy amable y te agradezco el capote, aunque la verdad es que me estoy divirtiendo bastante y lo más surrealista de todo es que comparto el gusto y la opinión de Tongoy por muchas obras (los clásicos rusos entre ellos). Cualquier día le reto a una competición de chupitos de vodka citando fábulas de Krylov :)

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    2. Sí, todos nos lo pasamos bien y queremos a nuestro Tongoy demencial.

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    3. un circo de fieras domesticadas

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    4. ¿Compartes el gusto de Tongoy por los clásicos rusos? Pero si hace cuatro días confesó que había leído Guerra y paz por vez primera!Belbel o Korolenko tendrían que caerse de su estantería para hacerse un hueco. Invito al bloguero a hacer un post sobre Almas muertas por ejemplo, así a lo mejor intuiríamos algo de sus herramientas como crítico, lo del gusto es libre, por supuesto.

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  13. Esto está hoy sobrecargado de cultura. De momento a callar y a aprender. Chitón. Cuando el nivel baje, ya entro a decir cualquier soplapollez de las mías. De momento, no me atrevo. Ahora que... leérmelo, todo, de corrido, de pe a pa... ¡qué placer empapar mi intelecto de deliquios! Me arriesgo a que explote, pero es lo que hay. Hay que procurar instruirse, aunque uno esté hecho un zoquete. ;-)

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  14. Ahí es nada la Gema Nieto o el David Pérez Vega, jodidos porque Tongoy les ha hundido las novelas pero intentando pasar por buenos perdedores. Lo de la Nieto da un poco de pena y lo de Pérez fue un poco esperpéntico (cuando se puso a imitar a Chiquito de la Calzada). En fin, si Tolstoi levantara la cabeza...

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    1. ey, ey, lo de Chiquito tenía gracia. O bueno, a mí me hizo según lo escribía. Pero no fue aquí, fue en Facebook: gracias por leerme tanto.

      Saludos

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    2. El Pérez parece uno de aquellos muñequitos de las ferias: le aprietas a un botoncito y salta.

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    3. el masoca del Pérez va y le manda la novela, pensaría y todo que sería uno de los elegidos (elegidos de Tongoy que no dejan de ser lugares comunes)

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    4. ¿Y qué van a hacer, ponerse a llorar? ¿Gritar improperios? ¿Pegarse un tiro? Nunca es agradable recibir un puñetazo así que claro que estarán jodidos, la propia muchacha lo ha reconocido en un comentario, pero a mí me parece que están encajando el golpe lo mejor que pueden y eso suscita más admiración que pena, al menos a mí.

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    5. No, mujer, no se van a pegar un tiro, pero se les ha ido un poco la mano, sobre todo a Pérez, en mostrar que encajaban el golpe con deportividad, cuando esa supuesta deportividad no se la creen ni ellos.

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    6. Hola: Sobre “el Pérez” (me habéis hecho retroceder 30 años, cuando en mi clase de EGB éramos 7 los de nombre David y nos llamábamos por el apellido, y yo, claro era “el Pérez”):

      No es que salte, es que soy lector habitual de este blog -como bien sabe Carlos- que me parece bastante divertido. Y, claro, si de repente veo ahí mi nombre pues comento.

      Sobre lo de “el masoca del Pérez”: la novela se la envió el editor, pero fui yo el que habló con Carlos por si quería leerla, o echarle un vistazo. Llevo años leyendo el blog, y lógicamente ya sé lo que hay aquí y cómo funciona esto. Pensar que yo le envío la novela para ser “un elegido” es un simple deseo de simplificar al otro, que se convierte así en más tonto a mis inteligentes ojos.
      Este espacio ha tenido momentos culturales destacables, como la reivindicación de que se reimprimiera “El plantador de tabaco” de John Barth; y todos sabemos que cuando se comenta un libro de un español menor de 60 años ese libro va a ser indefectiblemente muy malo. Al no haber casi gradación tonal, este espacio permite que un premio Herralde, el gran lanzamiento de Seix Barral, el libro traducido a 20 idiomas o uno como el mío (editado por un sello pequeño) queden casi a la misma altura; lo que hace que sea ventajoso para el último caso, aquel en el que me encuentro. De todos modos, la ventaja de aparecer en el escaparate de este espacio (como casi la de cualquier otro) es muy limitada, pues casi nada de escritores nuevos españoles vende nada en el mercado español: aquí todos leemos a Foster Wallace, por ejemplo, escribimos emulándole, y luego pretendemos que otros lectores (y escritores de Foster Wallace) me lean a mí que soy muy bueno y muy puro.
      Por otro lado, siendo lector habitual del blog leer sobre mí en el me parecía algo simpático; sobre todo teniendo en cuenta que mi novela está inspirada en espacios como éste (y también el blog Adisson de Witt) y los enfrentamientos que provocan: mi protagonista es un bloguero que recibe insultos y demás. Lo curioso al final es que todo estas polémicas son por vender 100, 200 (o 500 unidades de un libro, con mucha suerte); es decir, por lo que se mata o se muere aquí es por un dinero que en derechos de autor puede ser unos 140 € al año, y en una editorial mediana o buena un adelante, con suerte, de 1.000 €. Esto merecía una novela irónica.
      También sabía que hablar sobre los premios de poesía amañados era algo que a Tongoy le podía hacer gracia, y usar este espacio para que Tongoy hable de esta situación lamentable me parecía también valioso.
      Tongoy y yo nunca nos hemos visto en persona, pero nos conocemos de internet, y a veces hablamos por el chat de Facebook y yo sé que tiene su corazoncito, aunque no lea siempre lo que de verdad le gusta y se pierda con la búsqueda de la polémica y lo que yo llamo la Broma: como se apuntaba arriba hay que tener muchas ganas para realizar esta labor, porque es evidente que si has leído 10 libros de una editorial y dices que no te han gustado, que todos son malísimos, ¿para qué leer el 11, salvo que sea para atraer visitas y polémica, y no te dedicas a los rusos del XIX?

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    7. Tongoy es discípulo del primer Malherido y él sabe que éste cayó en desgracia cuando se descubrió su identidad y sus seguidores no le perdonaron que no defenestrara a personas que habían pasado a ser sus amigos. Tongoy lo sabe y yo sé que lo sabe, así que de entrada sabía que Tongoy estaba imposibilitado para decir que mi libro era bueno, aunque lo fuese (lo más seguro es que no lo es), porque entonces le acusarían de favoritismos con gente que conoce y él no se puede permitir eso. De hecho, y esto es encantador (vean que sí que tiene corazoncito) intentó salvar la situación no hundiendo a mi libro sino hablando de lo que yo denunciaba en él (los premios amañados, etc.) y ya sólo en los comentarios cuando alguien le reclamo el hundimiento necesario supo que debía hacerlo, que no podía dejar de ser él mismo y lo hizo claro, lo que yo me esperaba desde el principio, y cuando soltó lo de Chiquito pues me hizo mucha gracia, la verdad.

      Lo repito: adelantos de 1.000 € (imagino que en Caballo de Troya menos, 300 0 400 €), y ventas de unos 200 ejemplares: esto es por lo que se muere y por lo que se mata en el mercado del libro español; por lo que se descubren terribles ofensas y amiguismos insanos, este es el anillo de poder generador de odios y males.
      ¿De verdad no es para echarse unas risas con todo esto?

      Saludos

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    8. ¿200 ejemplares?
      ¡Coño, entonces soy mucho más afortunado de lo que pensaba!

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    9. "...todos sabemos que cuando se comenta un libro de un español menor de 60 años ese libro va a ser indefectiblemente muy malo".

      MEEEEEEC!

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    10. Y he escrito "español menor de 60 años" y si lo dejo en "español" y si lo amplio a "que escribe en español (para meter a los hispanoamericanos) todos sabemos que también acierto...

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    11. Sí Jesús, tienes razón, una primera novela y en una editorial pequeña como Caballo de Troya, 200 ejemplares seguramente es una exageración: en España se muere y se mata por menos, por libros que venden menos de 100 ejemplares nos rasgamos las vestiduras y nos arañamos hasta sangrar.

      Saludos

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    12. Decía lo de 60 porque creo (aunque no estoy seguro)y posiblemente debería haber consultado las edades que Celso Castro e Iñaki Uriarte tienen más esa edad. Pero tal vez hubiese sido mejor decir "menor de 50 años" y así acierto seguro.

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    13. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    14. ¿Hay algún libro de un autor español menor de 50 años que te gusta y lo has dicho públicamente? ¿Hay alguno? Trato de hacer memoria y no lo recuerdo. Pero, venga, dímelo, que si es así es posible que me lo lea.

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    15. Es que no es la primera vez que me lo preguntan, David. Hoy matizaría mucho pero sigue teniendo validez.

      http://lamedicinadetongoy.blogspot.com.es/2012/05/una-de-arena-catalogo-de-buenas.html?m=1

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    16. Vale, ahora que me muestras la entrada la recuerdo: tengo en casa "Ventajas de viajar en tren" de Orejudo gracias a aquello, y aún no la he leído. Un fallo mío.

      De todos modos, esto es de 2012 y me sorprende leer el tono que tenías entonces al escribir: ahora eres mucho más visceral, con un humor mucho más negro.

      ¿Te acuerdas cuando a mi primera novela "Acantilados de Howth" le diste tres estrellas en el Goodread? Qué tiempos, ahora no pasaría de media. Pero no es un reproche, a mí me haces gracia, y es curioso que mucha gente siga pensando que esto es algo diferente a lo que es (ya sabes: la Broma, que está empezando a ser ya La broma infinita).

      Saludos

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    17. Entonces, con mil y pico ejemplares vendidos (la mitad en papel), debo de ser todo un best-seller (lástima ser infraliteratura)
      :-)

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    18. Tengo que reconocer que a día de hoy no sería tan benévolo, pero en aquel momento hubo que bajar el listón o no me daba el post ni para quinientas palabras. De todos modos hace cuatro años... debería escribir otro, una actualización.

      Tiempos difíciles requieren medidas extremas, de ahí mi visceralidad. ;)

      Y sí, de tu novela me acuerdo muy bien. Y no, hoy no le daría tres estrellas pero tampoco media. Una y media, dos. Recuerdo que habías construido un personaje y unos escenarios muy creíbles. La mataba que era demasiado lenta y apenas había conflictos de interés o interés en los conflictos. NO está mal para ser poeta (algo que jamás te perdonaré).

      Una última cosa al respecto de esa broma infinita. Sabes que llevo días con Turguenev. Te dejo una cita. ES una línea de diálogo de un personaje bastante estrafalario que dice lo siguiente (lo dice en francés): "Je ne suis jamais plus sérieux, madame, que quand je dis de bétises", que traducido al cristiano quiere decir: "Nunca hablo más en serio, señora, que cuando digo tonterías". Ahí lo dejo.

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    19. Hola Carlos:

      Tengo muchas ganas de leer el de "Padres e hijos" de Turguenev. Cada vez me gusta más Alba. Yo ahora estoy con otro libro suyo: "Cinco novelas cortas" de Chéjov, que me está encantando.

      Pero lo dicho sobre la broma infinita: si sabes qué es lo que te gusta (siglo XIX y clásicos del XX) ¿por qué empeñarte en lo que no te gusta? Pero sabes que tengo la respuesta: porque también te gusta (y no me refiero a las novedades literarias).

      Saludos

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  15. Si es que aunque queramos no se te puede creer, eres el Carlos Boyero de Alberto Olmos y de todo lo que le rodee. Si fuera el mismo libro pero el autor se llamara Celso Nieto y lo hubiera publicado Sexto Piso te encantaría, lo sabemos todos.

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    1. En algo tiene razón: Sexto piso jamás editaría esto.

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    2. Ojalá tu hija y la de Olmos se hagan novias de mayores, sería precioso.

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  16. Una crítica q no le escueza al autor conseguirá q caiga en la complacencia. Ya anticipa la autora q piensa escribir una segunda (novela) para someterla al juicio de Tongoy. La reseña es útil pues y no sólo en ese sentido. Contribuye a perfeccionar el personaje odiador de poetas y de jóvenes mas jóvenes q él q es Tongoy, no a veces, siempre.
    Por cierto Tongoy, eso de dar por sentado q Gema es poeta es por su currículo o por su modus operandi?

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    1. Pues no me acuerdo, la verdad. Puede que ambas cosas.

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    2. Tongoy no solo lee lo que se escribe, también lo que no se escribe. ¡Milagro!

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    3. Sin duda la conoce usted mejor que yo.

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    4. Se llama saber de lo que se habla, ¿quiere que le dé clases?

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    5. No es necesario. Su ejemplo ha sido suficiente. Salude a Gema de mi parte cuando la vea.

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  17. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  18. hola, soy poeta y me dijeron que en este blog hacen reseñas muy elogiosas de libros de poemas ¿a dónde puedo enviar mi primer poemario, acabadito de salir del horno (su título es "luciérnagas palpitantes en la sombría hondonada del ensueño"), para que me lo reseñen?

    gracias

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    1. No hace falta que lo envíes, Tongoy lee tu poemario aunque no haya escrito ni un poema. ¡Él es así!

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    2. Cierto. Ya tengo una opinión formada de todo poemario que se escriba hoy día.

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    3. San Tongoy, el que lee lo que no está escrito.

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  19. Las críticas, aunque desde luego siempre subjetivas y por tanto válidas desde el pripio microcosmos, para poder ser tales deben necesariamente estar lo bastante argumentadas y transmitir un veredicto razonado con debida suficiencia. Desde luego este no es el caso.

    El crítico se mueve aquí en un constante vaivén de ni frío ni calir, diciendo sin decir nada, soltando peroratas como una ametralladora con la intención de epatar a cualquier precio pero sin exponer razones ni argumentos que otorguen el más mínimo peso a su casi inexistente hilo discursivo. Mala base para sustentar ninguna opinión, para siquiera poder respetarla aunque no se comparta.

    Caballero, con humildad pero con contudencia: procure desenredar aunque sea un poco esa madeja ilegible en la que divaga en torno al debate "forma versus fondo", y abuse, abuse de la subordinada bien utilizada para desarrollar su discurso y que al lector le quede claro por qué no le gusta. Emplear casi únicamente giros pretendidamente ácidos y ocurrentes, pero en verdad broncos y simplistas, no hacen de usted un chispeante crítico con mala baba; antes bien, dan la impresión de que se ha enterado de muy poco de y que es su lectura (y no la novela) la que tiene un nivel propio de Danielle Steel.

    En efecto la forma puede definir por completo el texto, la suya sin duda lo ha hecho. El problema añadido es que tras ella, deficitaria y pintarrajeada con maquillaje de saldo, el fondo se intuye igual de melodramático que los excesos ajeanos que afea dando palos de ciego y sin conclusiones decentes. Una suerte de Carrie Bradshaw de la crítica literaria. Siempre podemos esperar que, como este mismo personaje en su serie de TV, usted acabe descubriendo a dónde pertenece.

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  20. Carlos, ¿conoces a Miguel Sanfeliú? Yo sí. Es una de las personas menos vanidosas y más encantadoras que he tratado en mi vida. Creo que tus palabras sobre él son, cuando menos, estúpidas. No consiguen ser hirientes porque solo hiere quien puede.

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    1. No. Si conociese a la gente sobre la que escribo dudo que escribiese sobre nadie.

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  21. Me encanta todo este salseo. Después de gastar tanta vida en alta literatura disfruto como un crío con esta "polémica". A mí me gusta lo que escribe Tongoy. No veo si es forma o fondo, me da igual. No estoy de acuerdo con sus críticas (¡pero si me gusta el Olmos o el McEwan!) pero me gusta la forma en que juega al tiro al pato. Es maldad pero maldad inteligente. Digan lo que digan. Porque se le lee y se le tiene en cuenta. En cuanto a Gema Nieto, nada impedirá que la lea, Tongoy me la ha puesto en el mapa de futuras lecturas para disfrutar. Sin él a lo mejor no me hubiese enterado de que tengo otra maravillosa escritora de la forma. Gracias a Tongoy. Y hasta gracias a Gema por el mosqueo. Lo que no soporto son los libros que pasan sin pena ni gloria y le gustan a todo el mundo. Esos son muy sospechosos. Saludos a todos y que tengan un buen día.

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    1. Gracias. Este libro pasará sin pena ni gloria y gustará a todo el mundo pero está bien que no haga ni puto caso y se lo lea igualmente. Buen día.

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    2. No, qué va. Es la pregunta, que era muy buena.

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  22. Hola.
    Si La pertenencia es uno de los seis lanzamientos que tiene previsto la editorial Caballo de Troya para este año, mi duda es si Alberto Olmos es Aqueo o Troyano.
    Os dejo un enlace a mi reseña de la novela http://www.devaneos.com/libros/la-pertenencia-gema-nieto/

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    1. Te van a zurrar, por bruto y porque demuestras una falta de sensibilidad con la literatura del duelo que roza el hijoputismo. Avisado quedas.

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    2. Qué gran lección de oportunismo nos acaba de dar, aquí el aprendiz de Tongoy. Recuerdo que hace no mucho leí una reseña suya sobre una novela que le pareció magnífica donde un adolescente bastante anodino se la pasaba haciéndose pajas y me quedó claro su baremo, así que no vuelvo a perder más el tiempo.

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    3. Pero si ha reseñado a Pablo Ramos, por dios, como si fuera su primo... Anda que... Hablamos por hablar, querido Tongoy. El alquimista este viene aquí a ver si tiene visitas en su cutre blog.

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    4. Librera barcelonesa12 de abril de 2016, 16:11

      A mí también me quedan claras las prioridades de este alquimista, leyendo lo que él entiende por bueno:

      "Gabriel (….) tiene unas hormonas disparadas que le impelen compulsivamente a masturbarse, una mina fijada en un póster, medio en cueros, de quien está prendado,(…) , tiene varias profesoras, algunas jóvenes, que además de conocimientos, le proporcionan también pensamientos lúbricos con los que desahogarse"…

      Este argumento para nuestro tedioso alquimista es el súmum de la literatura.

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    5. el pajillero del tedio

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    6. Hola: os podrá gustar más o menos la forma de reseñar libros de Devaneos, pero el libro "El origen de la tristeza" de Pablo Ramos, sobre un adolescente de un barrio marginal de Buenos Aires es un libro potente, escrito con un gran sentido del ritmo, y un gran cuidado del detalle.

      Por cierto, a mí el blog Devaneos me gusta bastante y lo sigo mucho: puede decir que un libro de un español de menos de 60 no le gusta nada, y -aquí está lo increíble- puede decir que sí que le gusta: es un salvaje.

      Saludos

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    7. David Pérez Vega, eres el más listo: entras en una reseña de otro autor para promocionar tus mediocres libros (ole!) y como bonus pillas al vuelo a un mindundi con blog al que le haces la pelota por si cuela a ver si le reseña (ole-ole!). Mi compelta admiración.

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    8. Pla
      Me parece injustísimo que critiques a David por entrar en este blog para "promocionar sus mediocres libros", y no te metas conmigo, que hago lo mismo con los míos y encima son aún más mediocres.
      :-(

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    9. Usted perdone, pero es que lo de lamer el culillo al bloguerillo que pasaba por aquí a llevarse anónimos a su blog me ha matao. Si lo haces tú, prometo machacarte con un adjetivo mejor: "insufribles libros"

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    10. Estimado/a Pla:

      A Devaneos le conozco desde hace mucho. Los que tenemos blogs de reseñas literarias al final nos acabamos conociendo. Hace años le envié mi primera novela publicada. Él la leyó y no le gustó mucho, y así lo expresó en su blog. Y a mí me pareció bien; de hecho a partir de ahí empecé a leer todas sus reseñas: me parece alguien con mucha libertad de criterio. No tiene ningún problema en decir que un libro le gusta o no le gusta, independientemente del autor, la editorial... Hace unos meses leyó mi última novela y le gustó más que la primera, y así lo dijo y a mí me pareció bien.
      Otra cosa es que compartamos gustos con él (igual que con cualquiera).

      Creo que Devaneos ha leído a Pablo Ramos entre otras cosas porque yo estuve hablando de él en mi blog; y lo vuelvo a decir: a mí Pablo Ramos me parece un escritor bastante interesante, y me resulta absurdo el razonamiento de “si a Devaneos no le gusta Gema Nieto (que es muy buena) y le gusta Ramos, esto debe hacerme pensar que Ramos no es bueno porque él siempre se equivoca”.
      Yo intervine aquí porque alguien me nombró. Suele leer las reseñas de Tongoy, y soy un comentarista antiguo del blog. Me cuesta opinar sobre libros que no he leído. Recuerdo que estuvimos aquí discutiendo bastante cuando Tongoy le hizo la Broma a “El año del desierto” de Mairal, que a mí me gustó mucho. Casi fui a la presentación del libro de Gema, entre otras cosas porque lo presentaba Olmos que es mi amigo, y hablamos mucho de libros. Pero a veces me pasa como a la propia Gema que dice que no lee a nadie nacido después de 1963: que creo que leo demasiadas novedades y debo volver a leer más clásicos.

      Sobre su comentario: pensar que yo entro aquí para promocionar mis “mediocres libros” (gracias: acabo de subir de “muy malo” a “mediocre”) o a pescar al bloguero que ya conozco (si quiero enviar mi libro a un bloguero me comunico con él por las redes sociales y ya está) implica otorgarme unas cualidades pérfidas un tanto ridículas. Ya le he dicho que sé que se vende muy poco, yo estoy en la franja de los que venden 100 ejemplares, y vender 1 o 2 más no me soluciona nada. Tengo más de 40 años, me gusta leer y escribo como pasatiempo, como pasión; y sé además que este pasatiempo de leer y escribir es minoritario y que no tiene sentido hacerse mala sangre con ello; por tanto me cuesta comprender este deseo de ridiculizar al otro; a no ser que la Broma de Carlos continúe y entonces usted deba fingir que piensa que todos los que publican un libro (yo entre ellos) son ridículos y pérfidos y llegan ahí tras múltiples maldades rastreras.
      Jesús: si has vendido más de 1.000 de tu libro enhorabuena. Me parece una gran cifra.

      Saludos

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    11. Gracias, David. Yo también escribo por afición, y creo que tal como será a partir de ahora la tecnología del libro, será la única forma de hacerlo, salvo rarísimas excepciones.
      Sobre Gema, la pena es que habló de libros publicados después del 63, no de autores nacidos después de ese año. Si hubiera sido así, todavía tendría esperanzas de hacerla mi lectora. (Un beso, Gema).

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    12. Hola Jesús:

      Sí, creo que esto que nos gusta es algo con tendencia a desaparecer, así que por qué enfadarse por algo tan pequeño, que hacemos para relajarnos del trabajo, por ejemplo. Leamos para pasarlo bien, escribamos por lo mismo; y si hay suerte y alguien te publica y tienes aún más suerte y alguien lee tu libro pues mira que bien. A mí tener un lector que no sea mi familiar ni mi amigo me parece algo impresionante.

      ¿Así que eran libros escritos antes de 1963? Curiosa fecha. Yo creo que he leído buenos libros que estaban escritos después de esa fecha, pero lógicamente no se puede leer todo y el criterio temporal es un criterio como cualquier otro.

      Saludos

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    13. El Hacedor, El arcoiris de la Gravedad, Conversación en la Catedral, Ubik, Corrección, Jota erre, entre otros, tendrán que esperar algunas décadas para merecer la atención de Gema.

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  23. Hola.
    Si La pertenencia es uno de los seis lanzamientos que tiene previsto la editorial Caballo de Troya para este año, mi duda es si Alberto Olmos es Aqueo o Troyano.
    Os dejo un enlace a mi reseña de la novela http://www.devaneos.com/libros/la-pertenencia-gema-nieto/

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  24. El crítico de Ratatouille12 de abril de 2016, 14:28

    La verdad, no entiendo por qué tanto revuelo, me parece una reseña sesgada e incompleta. Parece que el comentarista se ha leído el libro por encima con todos los prejuicios del mundo y dispuesto a descabezarlo ya desde el principio. Seguramente ha sido así, ya que su opinión denota una lectura totalmente superficial, sin detenerse a desentrañar ningún pasaje más complejo (que los hay, y no son pocos), ni molestarse en valorar los temas que trata (y cómo están tratados) ni en extraer aunque sea un ápice de verdad que casi todo libro por fuerza contiene. Habrá visto cómo está estructurada, habrá leído fragmentos sueltos formalmente más accesibles y lo ha unido como un mapa de puntos numerados para niños… Y si a esto añadimos que se declara "enemigo encarnizado del lirismo" y que nada de lo que se publica actualmente le parece bien (menos si viene de la mano de Alberto Olmos y menos aún si se trata de una escritora joven), pues ya está, conclusión: “esta novela no vale nada”. OK, next.

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    1. Parece que… seguramente… habrá visto… habrá leído… nada de lo que se publica actualmente le parece bien… menos aún si se trata de una escritora joven…

      Le veo informado, lince.

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  25. Qué patetismo y qué pocas luces muestran siempre las defensas organizadas por los amigos de los escritores...

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  26. Buenas tardes, Gema.

    ¿Tendrías la cortesía de explicar el proceso de selección por el cual ha decidido publicarte Alberto Olmos?
    Creemos que Alberto Olmos, en tanto editor, hace su trabajo con las mismas rispideces y la misma falta de inteligencia que en tanto escritor.
    Alberto Olmos iba a purificar el conglomerado editorial, pero al final lo que ha hecho ha sido publicar a María Folguera (sin comentarios), a Almudena Sánchez, la pareja de su amigo Eloy Tizón, y a Alejandro Morellón, compañero de mil juergas y pareja de Elisabeth Falomir. Pronto Olmos publicará en Melusina, donde es editora Falomir.
    ¿Ha publicado Olmos en Caballo de Troya a alguien que no conociera previamente?
    Un beso a Gema y un abrazo a todos.

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    1. busque entrevistas, escritas y de radio, a Olmos, en ellas encontrará la respuesta. sé que podrá, le veo detectivesco.

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    2. Gema se acaba de quedar sin palabras. Que ya es casualidad también..., con lo charlatana que ha estado hasta ahora.

      Olmos ha editado a Gema porque su libro es la hostia, claro. Llegó a él tras leerse doscientos manuscritos. Cualquier otra cosa que se diga será una calumnia.

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  27. Quise enterrar mi cara en su corazón, agarrarme a su sangre para no marearme en el viaje. Porque todo en la noche descendía como en una pendiente abrupta hacia la que nos empujaba una fuerza violenta y estaba tan desguarnecida como las piscinas silenciosas tras los setos. Había un coche aparcado frente al escaparate luminoso de una cafetería abierta, con todo su amarillo derramándose sobre la acera y el negro mate tragándose los edificios.

    Tan lejos, esa noche y sus luces de clínica.

    Volvíamos de la ciudad vacía, volvía con la lengua cargada de presagios, y hubo un breve momento antes de que todo estallara en el que creí quedarme dormida y ver cómo sus uñas golpeaban el cristal del coche aparcado frente a los ventanales. Dentro del coche, entre dos franjas de penumbra, giré la cabeza tratando de sacudir el embotamiento y me encontré con su cara preguntándome algo. Desperté para no creérmelo. Volvimos a casa solas desde la ciudad porque no quedaban luces allí, las habíamos agotado todas con la fiesta.

    Al llegar, el mareo producido por el alcohol me hizo creer que las raíces de alguna flor venenosa y carnívora se expandían en mi estómago. Dejé caer la cabeza sobre los cojines del sofá, y nada me habría preparado para lo que iba a presenciar entonces, porque esa noche las estatuas se movieron, lo juro, y un solo momento arrojó más luz que todas las edades. Y después, recién amanecida, abracé todas las causas y conocí todos tus nombres cuando el cielo despuntaba profundamente malva.



    Hacen el amor como dos barcos astillándose contra los acantilados de un mar de niebla. Temprana la luz, por fin da con el puerto. Estaba allí mismo, escondido en su pecho, y se siente victoriosa o vencida. E incluso en ese instante nuevo de absoluto júbilo por el descubrimiento de una libertad desconocida le quema el chispazo de un presentimiento aciago.

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  28. Decíais de Fran G. Matute pero los amigos de Gema Nieto son mucho más pesados y también más patéticos.

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    1. Creo que el anónimo este y el anterior (el qeu ha puesto textos) son el mismo Anónimo: son párrafos que se encuentran en google books en abierto. Qué pereza estos orcos de Tongoy, que seguro que aquí no dice nada, da de comer a sus reabaño.

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    2. Qué le hace pensar que ese fragmento no lo ha puesto un amigo que quiere mostrar un ejemplo de la prosa genial de Gema?

      O debo entender que a usted también le parece horrible?

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    3. Entienda lo que quiera, sabía yo que iba a salir defendiendo a su rebaño.
      Buena pesca hoy.

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    4. Es decir, que sí le parece una mierda. Gracias. Esta última respuesta suya me sirve para entenderlo todo, efectivamente. Buenas noches.

      Por cierto, en mi rebaño hay más lobos que corderos. Saben defenderse solos. Desde luego mejor que usted.

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    5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  29. Pero que pots más kojonudo he suvido oi. Me cago en Dena.

    http://julianbluff.blogspot.com.es/2016/04/antonio-vega-en-la-hora-del-crepusculo.html

    bluffiñano. Ji ji. ;-)

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  30. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  31. A mí me mola Gema y me río mucho con ella, así que me hace gracia esta cara B tan sentida con la que escribe, pero vamos como si llena la próxima novela de escatología e ideología (ésta me da más asco), lo voy a celebrar porque me gusta verla feliz y satisfecha... Además, leerla responder en este blog me descubre una paciencia que no le conocía... ¡arriba la NIETO!

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  32. Comentarista número 10012 de abril de 2016, 17:00

    ¡Y 100! Yo me lo estoy pasando pipa, así que el Olmos debe estar dando palmas con las orejas.

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  33. Tongoy, confiesa. ¿De verdad te has leído 'La pertenencia' entera y prestando atención?

    Yo tampoco soporto el lirismo desatado y solo con pensar en leer veinte páginas que sean tan así como los párrafos que citas se me ponen los pelos de punta.

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    1. Es imposible mantener la atención demasiado tiempo, eso es verdad. PEro sí, enterito.

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  34. El que comparó La pertenencia con Mientras agonizo se pasó tres pueblos, pero Gema Nieto acaba cayendo bien y además está bastante buena.

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    1. ¿Y éste de dónde sale?

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    2. Gracias, majo, la verdad es que sí que lo estoy (¡tampoco os metáis con él, coño, para uno que me dice algo bonito!).
      Perdón por estar ausente, pero tanto mi terapeuta como mi abogado (y también el propio autor de este blog) me han recomendado que pase un poco de todo este divertido plató de “Sálvame Tongoy” y creo que voy a hacerles caso; sólo quiero aclarar una duda que por lo visto les consume a muchos. Los seis amigos/conocidos/familiares/parejas/cuñados que salimos este año en Caballo de Troya nos reunimos para pagarle la cena a Alberto Olmos la pasada Nochebuena y allí fue cuando, en su infinita magnanimidad, decidió publicarnos a todos. Brindamos y lo pasamos muy bien. Ni idea de lo que hará o habrá hecho con los 200 manuscritos desechados, quizá eran un invento, quizá los publique Planeta entre este año y el siguiente.
      Me despido, gracias a todos por el rato.

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    3. así que Tongoy se puso en contacto contigo a escondidas para aconsejarte que pases de su manada de seguidores carroñeros... Tongo, Tongoy. Si tú mismo desprecias a quien te lee...

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    4. Puede ir hacia arriba y encontrar un comentario PÚBLICO publicado por un servidor a las 11 de abril de 2016, 15:44. Es este:







      [i]P.D. A mí también me cae bien esta chica. Y eso pese a que soy de la opinión de que un autor cuanto menos se meta en estas "mierdas" mejor. Llevo una semana leyendo a Turguenev y precisamente anoche me encontré con esto en sus "Páginas autobiográficas": «Un último consejo y una última petición a los escritores jóvenes. Amigos míos, no tratéis nunca de justificaros, por grande que sea la calumnia que se os haya dirigido; no os esforcéis en aclarar los malentendidos, no estéis dispuestos ni a decir ni a escuchar la «última palabra». Dedicaos a lo vuestro, que todo llegará en su momento. En cualquier caso, dejad que pase primero un considerable período de tiempo y contemplad entonces todas las disputas pasadas desde un punto de vista histórico, como yo trato de hacer ahora». Y a este sí le dieron cera, que le faltó nada más que se apedreado.[/i]



      Gema puede decir lo que quiera en este blog. Seré siempre el primero en agradecer su participación. Otra cosa es que yo crea oportuno que un escritor se meta en estos barrizales. Es una opinión muy personal.

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  35. Por una "casualidad" de la vida acudí a la presentación del libro y adquirí el libro de Gema, por el que pagué algo mas de cuatro euros, y lo he leído.
    Por mi profesión de médico he identificado las emociones y sentimientos que se relatan en el libro con muchas de las que frecuentemente percibo en mis pacientes y que se convierten en verdaderas enfermedades del alma, de la mente y del cuerpo porque no saben identificarlas, procesarlas, asumirlas y sanarlas. El libro quizás haga reflexionar como los duelos existen porque los creamos y como la toma de conciencia de este hecho pueda hacer dar un salto en la vivencia de la pérdida. Me parece una lección de "la vida misma".
    Claro está que no todas las personas puedan llegar al fondo si su atención está dirigida a la critica destructiva que además parece querer ser irrespetuosa con el que tenga otra opinión. Pero sacando la lección positiva también puede servir para "colocar"egos.... y cada cual que haga "su lectura".
    Por cierto en medicina está definido el "deficit de atención" y tiene tratamiento. Paloma Luquero (nada anónima)

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  36. A ver si lo he entendido bien: si Tongoy puso de vuelta y media la novela de David Pérez Vega ¿fue porque si hablaba bien de ella podía parecer que era por ser coleguillas?

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    1. Estimado anónimo:

      Creí haberme expresado bien en la respuesta de arriba (salvo alguna errata), pero yo trabajo como profesor y no me importa explicar las cosas dos veces si no se entienden: me acusaban de ingenuo al enviar mi libro a Tongoy porque yo creía que iba a ser “un elegido” y le decía a su tocayo que sabía que no podía serlo. Si no se entendieron mis palabras le pongo otro ejemplo: Tongoy es amigo de Jenn Díaz, como cualquier lector de este blog sabe, y él ha leído sus libros. No hizo reseña de ellos. Creo que la explicación está clara: Jenn es su amiga y no quiere hacerle la Broma (“me corto las venas con lo malo que es este libro, etc.”), pero tampoco la puede salvar: sus lectores saben que son amigos, y después de defenestrar a todos los escritores de una generación no puede decir de repente que su amiga es “la elegida”, porque él sabe –y yo sé- que su admirado primer Mlaherido murió de esta forma.
      Tongoy y yo nos conocemos (no sé si decir que somos “amigos”), y por lo expresado arriba si yo le envío mi libro sé que sólo pueden pasar dos cosas: que no lo lea, o lea unas páginas y lo abandone o lo lea y no saque reseña (le envié también mi anterior novela, publicada en Baile del Sol, y creo que no la leyó, y no pasa nada porque fue enviada para que la leyera si quería). Lo otro que puede pasar es que decida hacerle la Broma, como yo le decía en el mensaje en que hablamos sobre esto. En principio se quedó en una zona intermedia: critica lo que yo critico este libro, pero no hablo de él en sí mismo, y luego la Broma cayó en los comentarios.

      Si yo digo que Tongoy al conocerme no puede decir que mi libro es bueno, lógicamente no se puede deducir de ahí que yo opino entonces que es bueno (o bueno al nivel de ser un “elegido” junto con nuestro admirado Tolstoi), o que Tongoy piensa que es bueno y no quiere decirlo. Ya he dicho que recibir la Broma sobre mí me parecía simpático, y que por lo que discutimos aquí es por libros que venden 100-200 ejemplares, y que este es el anillo generador de males y odios, entre personas que tenemos por afición leer, una afición inerme y simpática, propia de personas educadas.


      Espero haberme explicado mejor esta vez.
      Saludos

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    2. Uf lo siento pero yo no puedo evitar la sensación de que tus explicaciones te dejan un poco de arrastrado y sumiso. Es mi impresión. Prejuzgar, condenar y despellejar sin ton ni son también debe ser "una afición inerme y simpática, propia de personas educadas".

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    3. Intentaré no parecer enfadado. NO lo estoy. Ni siquiera molesto. Sí un poco mosca. A ver, David, con todos mis respetos: este sonsonete de LA BROMA que te traes últimamente... Ya llevas tiempo con él aunque nunca tanto como desde que hablamos de tu último libro. Y se me hace un poco raro. Llámalo intuición. Que me parece bien, conste, que digas lo que piensas (si es que realmente lo piensas) pero puesto a sincerarnos, sincerémonos todos, no? Broma es el tono de mis post pero falta la primera vez que yo haya dicho que no me ha gustado un libro cuando no ha sido así. Si se me puede acusar de algo es precisamente de todo lo contrario: de haber sido moderado demasiadas veces. El tuyo es un buen ejemplo, las razones las has explicado muy bien. Lo que me empieza a parecer es que con esto de la Broma lo que buscas es dar a entender que ciertos libros, entre ellos, si quieres, el tuyo, no son en realidad MALOS sino víctimas de una, digamos, POSE o BROMA propia del malditismo de este blog. Bueno, pues NO. Yo leo lo que leo y escribo lo que escribo por muchas razones: la curiosidad es una, sin duda, (soy hijo de mi tiempo; me interesa lo que ocurre en él) como también lo es el deseo de polemizar, porque en el fondo, y tú lo sabes mejor que yo, es mucho más divertido esto que la mierda esa de buscar sólo el perfil bueno de las novelas y si reseño a Henry James aquí no hay ni brisa.
      Si digo que el libro de Gema es infumable de puro pretencioso, no estoy bromeando, pero te puedes reír si quieres. Me encanta exagerar, pero no soporto la mentira. Esto que quede claro. Y a partir de aquí, todas las Bromas que quieras y más.

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    4. Estimado anónimo:

      Entiendo que he vuelto a no saber explicarme si consideramos que cuando alguien le habla de forma racional eso es ser arrastrado y sumiso. Será eso entonces.

      Saludos.

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    5. Estimado Carlos:

      Por tu comentario tengo la impresión de que has leído de forma rápida mis palabras. Le quito al párrafo un paréntesis para que se lea mejor: “Si yo digo que Tongoy al conocerme no puede decir que mi libro es bueno, lógicamente no se puede deducir de ahí que yo opino entonces que es bueno o que Tongoy piensa que es bueno y no quiere decirlo.”
      Estoy diciendo que tendrías problemas para decir que es bueno (como te pasó con Jenn), y en este caso (en el supuesto absurdo de que yo hubiera escrito una obra maestra) que no lo dirías (no mentirías, no dirías nada).
      Pero, por el contrario, no tendrías problemas para decir que es malo, como has hecho. Yo no dudo ni por un momento de que tú piensas que mi libro es malo, ni el de Nieto, ni el de Sanz, ni el de tantos otros… Pero ya lo hemos hablado: tú lees a Stevenson, a Tolstoi para disfrutar… y lees a los autores menores de 50 años españoles para buscar un efecto (al que yo llamo la Broma, si no te gusta lo llamo de otro modo): encontrar sus defectos y ridiculizarlos. No mientes, exageras el dolor que te produce leer las partes más débiles de un libro para conseguir un efecto cómico.

      Es obvio que si ese dolor que te produce leer estos libros fuese real (no fuese una broma) no lo harías; si lo haces es porque disfrutas leyendo en busca de ese efecto; igual que, por ejemplo, un historiador que estudia el siglo XVI lee novelas publicadas en esta época porque lo que encuentra en ellas le sirve para sustentar su estudio; y no lee las de los otros siglos porque lo que busca no lo encuentra ahí. A su estudio sólo pasará lo que está buscando: en el siglo XVI se pagaban muchos impuestos, se comía poca carne… y lo demás lo deja de lado. No está mintiendo, está eligiendo sobre qué partes de un libro pone su foco de atención.

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    6. Lo que yo he dicho aquí y en el comentario de mi libro sobre que me agrada salir en la Medicina es cierto, lo he dicho sin ninguna ironía. De nuevo: gracias por leer mi libro y además comentarlo. Y no insisto ahora con lo de la Broma después de que hayas hablado de mi libro; esto te lo he dicho de forma privada y pública desde hace años: una polémica en internet siempre es publicidad (mira tú historial de comentarios intercambiados en Facebook conmigo, lo he dicho varias veces en los últimos años), y yo estoy, repito, encantado de que hables de mi libro. Yo no me pico porque digas que mi libro es malo. Pero tengo tiempo libre y me apetece entrar a comentar con aquel que me interpela. Que una polémica en internet haga vender más libros puede ser, pero no es algo claro. Y este puede ser, quizás sean 5 o 10 libros; o con suerte 100. Es decir: hablamos de 20-100 €; cantidades ridículas en cualquier caso.
      Si estos comentarios sobre la Broma aparecen ahora aquí más juntos es porque alguien me nombró en un comentario. Si no hubiera sido así yo no habría comentado nada aquí.

      Cuando dije esto en mi entrada, Julian Bluff (que me cae muy bien, por cierto, y me parece alguien de muy buen rollo) dijo que para él la Medicina era una revista cultural. Yo dije que me parecía una página de humor.
      Una revista cultural que habla de libros debería mostrar más el libro: trata de esto, está contado así, esta es la época… y al final el autor suele dar su opinión: le gusta esto más, esto menos, comparado con… Y el lector ve de qué va el libro y la opinión del comentarista puede servirle si ha coincido con ella en el pasado (esto me pasaba a mí con Miguel García-Posada, por ejemplo). Una cosa que ocurre con lo que tú haces es que el lector no sabe qué se va a encontrar al leer un libro: ya pasó con “El año del desierto” de Mairal, cuando entré yo a comentar: el primer anónimo había entendido que el libro iba de lo contrario de lo que iba; por tanto no existe un acercamiento cultural al libro, pero sí que funciona como acercamiento humorístico.

      Le pasa a Boyero cuando comenta películas: al final es más importante Boyero que la película y nunca sabes si fiarte en serio de su criterio.

      Enhorabuena: ya van más de 150 comentarios, como en los viejos tiempos. Disfrútalos y no te mosquees, hombre, que para un autor ya veterano que hay aquí (Gema acaba de empezar) al que no le importa comentar con su nombre, no me hagas lo de tus comentaristas: hacer ver que hablo desde el rencor. Me interesan estos temas de internet, me parecen cosas muy curiosas: yo creo que la gente no se cree lo de los 100 ejemplares vendidos y lo de los 140 €/año de derechos de autor. Creen que hay algo más aquí, algo oculto y maravilloso por lo que sí que merece la pena matar y morir.

      Saludos

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  37. La madre muerta del anónimo que buscó a Susan (y no la encontró)13 de abril de 2016, 2:20

    Seguro que escribir esta novela a la buena de Gema le costó la vida y dejó el alma, no cabe duda, pero que no se haga mala sangre, solo por esta crítica de nuestro líder y los más de cien comentarios posteriores, valió la pena, claro que sí.
    Gracias, a todos.

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  38. David. Gracias por tus palabras.
    En breve leeré La ley de la ferocidad y así concluyo la trilogía de Ramos.
    Que gente que uno presume leída, quiera defender sus posiciones recurriendo al insulto como hace Susan define muy bien lo que es.
    Sabemos que no podemos obligar a nadie a que nos quiera. Con los libros pasa igual. Si un libro no gusta, no gusta y punto. Los adultos esto lo tenemos (o debemos tenerlo) claro.

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    1. Alquimista: si te gustaron los otros dos libros de Ramos, lo más seguro es que este te guste también. Tiene un tono diferente, a veces el narrador se vuelve algo desagradable, pero el libro tiene mucha fuerza.

      Saludos

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  39. Desde que se mencionó el criterio como editor de Alberto Olmos, a la Nieto le ha comido la lengua el gato.

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  40. Buenos días,

    Es curioso, no suelo dejar huella por aquí, y sin embargo esta vez me he sentido obligado a hacerlo. Seguramente (sí, a ello se debe con seguridad) porque yo también había leído esta novela, y le había adjudicado una pequeña reseña que poco o nada tiene que ver con ésta. Nada fuera de lo normal hasta ahí, de eso van las opiniones.

    Lo que me ha extrañado es que la crítica se haya centrado en la forma y haya pasado por alto el fondo (que, salvo que yo me lo haya inventado, bien a la vista lo ha puesto la autora; otra cuestión es la dificultad o no que entrañe para el lector acceder a él), y que esta misma reseña, crítica, declaración de intenciones, no haya tenido en ningún momento pretensión alguna de construir un juicio sostenido por un fondo. O por una forma.

    Lo primero que me ha dado en la nariz es que para reseñar 'La pertenencia' se haya recurrido a una entrevista a la autora y no a la propia obra. Que para azotar al trabajo hecho se haya acudido a unas declaraciones y no a lo que la novela ofrece. Porque ofrece, desde luego. ¿De qué debería tratar esta historia para no ser plana? ¿Cómo tendrían que ser los personajes para ser algo más que "cuatro sujetos a cual más agonías"?

    Entiendo que no es tu trabajo averiguarlo, sino remarcarlo. Habría sido un trabajo pulcro si hubiese contado con un porcentaje mediano de acierto. Explico y expongo lo que ha hecho la autora, en otra vida entraremos en lo bien o mal que pueda parecerle a cada uno su acierto o error (cómo encanta dictar, madre mía): ha mantenido en pie, sin apenas tambalearse (algún pequeño quiebro se puede detectar, pero yo por ejemplo opto por no crucificar una ópera prima por un solo botón descosido) una historia de dolor, ese sentimiento tan recurrente en literatura, y que tan pocos consiguen dominar. He leído mucho, y por descontado que no he leído todo lo bien que exigiría escupir tal parrafada en un blog como este (gracias, eso sí, por dedicarle tiempo y espacio a obras y autores tan, por lo general, exigentes), algo que en todo caso jugaría a favor de Gema Nieto. Porque la lírica de esta obra produce sensaciones. Hay que tener algo de mano a la hora de pulsar teclas para conseguir eso. Lo digo yo, que pulso ahora sin pararme apenas a meditar si esto tiene forma (oh, la tiene, como todo en la vida). Insisto: escribir sobre el dolor es tan sugerente como peligroso, y no encuentro motivos para atizar a esta obra en ese aspecto. En su “exceso” de lírica… Yo he visto un estilo, que puede convencer más o menos, pero no he visto un “exceso” salvo en algunos pasajes de la parte final. Como mucho, llamémosle exceso a lo puntilloso y lo pulcro de una escritora que ha encajado con precisión todas las piezas/palabras, y que aun embebida en eso pudo y supo contar una historia. Con forma. Y, vaya, con fondo. Fíjate que Flaubert hacía lo mismo (por supuesto, la mención a Flaubert es intencionada).

    En resumidas cuentas, resumen que tarde llega, no creo que la crítica haga justicia a la novela. Ha flaqueado en fondo, en forma, y ha errado en varios puntos de la valoración. ¿Se le puede exigir más a Gema Nieto? Espero que sí. Lo malo llegará cuando se lo tome como un reto, y de una escritora así (el tiempo, que todo lo calla) haya quedado una crítica como esta. Por lo demás, no dejes nunca de zurrar mediante palabras, que es muy necesario. Y placentero, yo también lo sé.

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    1. "Es curioso, no suelo dejar huella por aquí, y sin embargo esta vez me he sentido obligado a hacerlo".

      jajajaja, bueno, bueno, esto se está convirtiendo en un clásico. No se preocupe, no es grave; hay muchos pasando por lo mismo. Formen un club.
      Por lo demás, una opinión tan poco creíble como respetable. Me quedo con esto: "Porque la lírica de esta obra produce sensaciones." No puedo estar más de acuerdo.

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  41. Me siento en esta discusión como el protagonista de "La invención de Borel"

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    1. ¿De Borrell el que fue ministro? ¿Pero no era de Morel?

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  42. Pla. Vete hablando con los de google, pues hay algo que no entiendo. ¿Cómo es posible que la blog de un mindundi a la par que bloguerillo salga entre los diez primeros resultados en Google cuando buscamos por La Pertenencia Gema nieto?.
    Una de dos. Quizás sea porque sólo dos personas hemos reseñado este libro desde su lanzamiento, o serán cosas del pagerank, quién sabe.

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    1. No te disgustes, te has ganado una piruleta.

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  43. Cada vez que entro en este blog se me revuelven las tripas. Si lo hago, es porque he sacado en claro algunas lecturas provechosas, que ese debería ser su objetivo y por eso gasto algunas horas por estos lares.
    Me parece que la medicina de Tongoy es más bien vacuna: vacuna contra la vocación de escribir o al menos la pretensión de publicar y ser leído con un mínimo de comprensión. Este blog lleva varios años y si resiste algunos más, acabará por erradicar del panorama literario español al escritor joven con pretensiones. ¿Hay voluntad de exterminio, ha sido planificado como en la conferencia de Wannse o es un efecto colateral?
    Otra cosa que me pregunto: ¿le reporta algún beneficio económico? Porque imaginar todo el tiempo que le debe dedicar escribir, responder y retar a los comentaristas, además de leer lo que presenta como bazofia, un libro cada pocos días, nada menos y no recibir ni un euro, se me antoja imposible. O de un nivel de sadismo espeluznante: menos mal que individuos así no dirigen naciones, mejor dejarlos aquí a buen recaudo.
    Mis condolencias a la autora de esta novela, que a pesar de todo me llevo anotada.

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    1. Si se te revuelven las tripas no tiene sentido que vuelvas. En un lugar así no puedes sacar lecturas provechosas, solo lecturas que te revuelvan las tripas. ¿Voluntad de exterminio este blog? Si no fuese por que Tongoy escribe sobre ciertos autores ellos mismos se exterminarían solos porque están hechos para no ser leídos. Ya quisieran muchos la publicidad gratuita que le ha dado Tongoy. Pero no sigo. Tu comentario talibán a favor de que sólo se hable chachipiruli de todos los que escriben sus cositas y publiquen y se les anime más que en una reunión de alcohólicos anónimos... En fin, todo muy pesado. Haces lo mismo que Tongoy pero contra Tongoy o sea que no, te equivocas. ¿Eres otro amigo-a de la autora que tan mal ha hecho en defender lo indefendible? ¿Eres ella? Pues entérate, si un libro no gusta, no vas a convencer a nadie de que le guste dándole argumentos o enfadándote o pataleando. Te jodes. Si sientes el libro como tu hijo es tu problema. Si tu hijo no nos gusta o es un gamberro lo vamos a castigar igual.

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    2. Por cierto, respondiendo a la pregunta de alguien más arriba que ha dicho que la tal Nieto se ha callado desde que se habla del criterio de publicación del Olmos... No, no se ha callado. Es sólo que habla desde otros nicks o directamente se vuelve anónima. Así no tiene que responder temas molestos. Yo la iba a leer pero mejor no. Ha montado un follón muy patético. Empiezo a creerme a Tongoy.

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    3. Muy de acuerdo con el contracomentario del comentario. Críticas buenistas y condescendientes y comprensivas con los lógicos altibajos emocionales y la necesidad de comer cada día son las que tienen a muchos leyendo y haciendo ver que disfrutan leyendo según que mierdas. Todo mi apoyo.

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    4. Le veo interesado: no, no me reporta beneficio económico. Ni siquiera he vendido como segunda mano los libros de cortesía que he recibido. Ni el primero. Soy incorruptible y además no tengo ánimo de lucro. Respecto al tiempo... hombre, cada uno lo gestiona como puede y es verdad que a mí no me sobra, precisamente, pero 30-60 minutos para escribir una reseña semanal sí lo tengo.

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    5. Hablando de dinero, señor Tongoy, le pido una confesión. A ver: Olmos se gana la vida porque le pagan por lo que escribe: le pagan sus lectores por leer sus reseñas y sus libros, le pagan también las editoriales por escribir en sus medios y poder publicar sus libros (y ahora también los de otros). Realmente, si este blog no fuera gratuito (y cada vez más facilón y marrullero, todo hay que decirlo[modo nostalgia off]), ¿alguno de esos que le defienden tanto pagaría por leer lo que escribe usted? Tómese su tiempo, reflexione, y no me venga con excusas que diría cualquier escritor autoeditado o un simple "no" rencoroso.

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    6. ¿En serio me está preguntando si los que están aquí pagarían por leerme? ¿Cómo voy a saberlo? Pregúnteles a ellos. Lo que sí le puedo decir es que yo, que fui incondicional de Olmos cuando estaba malherido, no pago ni pagaré por leerle. Y si se lo pregunta, no, tampoco daría un duro por leerme a mí, espero que los demás opinen igual.

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  44. Sabes que es lo peor de todo esto, Carlos? Que los ciento y pico comentarios te confirmarán que cuanto más despellejes a un autor español joven, más éxito tendrás entre los carroñeros. A ver cuál es el (o la) siguiente.

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  45. A todo esto, acabo de descubrir que TODOS los perfiles de Goodreads que han valorado LA PERTENENCIA, con cuatro y cinco estrellas y que no contentas con eso han hablado maravillas de ella, han sido creados con el único fin de puntuar y comentar esa novela y no otra.
    Eso hace mucho más creíbles las múltiples voces que han venido a este santo blog a decirme lo equivocado que estoy.
    Qué vergüenza, de verdad. Qué pena caer en eso por una puta novela de nada. Qué triste empezar tu carrera de esta forma.

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    1. Qué sorpresa, no será la primera ni la última. Se supone que los amigos están para eso y no eres el único que los tiene, yo no lo veo tan grave.

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    2. Pobre Gemma, al final va a resultar que también tenía una empresa "off shore" en Panamá.

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    3. jajajaja y también estaba en la Gurtel fijo

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    4. Digo yo que es lo que tiene tener amigos, no? Qué se vuelcan, para eso están. Yo, y todos los que te seguimos, respeto(mos) tu opinión, Tongoy, aún sabiendo tu guerra particular con Olmos -y que posiblemente esta autora esté pagando de más-. Pero también respeto la opinión de los que vienen aquí, anónimos y no, igualmente sabiendo su amistad con la autora, de la que parece solo quieren lo mejor. A ti también te comentan seguidores tuyos que te son fieles que opinan de la novela y de su autora sin seguramente y sin seguramente- haberla leído, y mira, también son respetables.

      En resumen, que es ridiculo que acuses a la autora de tener amigos -como si te acusan a ti de tener seguidores-, cuando seguramente solo les haya animado a que hablen bien de su novela, aquí, en goodraeder o donde sea. Cuando te publican tu primera novela lo normal es que tus amigos sean los primeros también en comprarla, en leerla, en darte su opinión. A la autora -no parece que se esconda nada- le ha escocido tu reseña, y es normal que sus amigos la defiendan, igual que sus enemigos -indirectos- la destruyan.

      Usted tiene aquí a sus incondicionales que le defienden, deje que también los autores traigan a los suyos, ambas cosas son legítimas. Tampoco hay que darle más vueltas.

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    5. Los amigos están para partirse la cara por nosotros. Nada que objetar a eso. Lo que me pregunto es si realmente son amigos o uno mismo muchas veces o vehículo promocional similar. No sé si me explico.

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    6. Yo no lo veo, de verdad, lo de acusar a la autora de hacerse pasar por cien personas distintas con sus comentarios correspondientes -algunos muy currados en cualquier caso. A ver, solo es que no creo que ni tú ni la autora tengáis tanto tiempo ni tanta imaginación como para estar durante ciento setenta y pico comentarios inventando nombres y comentarios. Cuando van poniendo simplemente texto de corta y pega, vale, puede haber más motivo para pensarlo. Este no lo veo yo el caso, sinceramente te lo digo.

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  46. ¡Joder eso esta que arde! Total por criticar una primera novela a la que, según los párrafos elegidos como muestra, parece difícil hincarle el diente. Cuantos odios, inquinas y egotismos. En fin Carlos, tu sigue a lo tuyo. No comparto todos tus criterios literarios pero si puedo decir que estoy bastante próximo a ellos, algo que por otro lado tampoco tiene mayor importancia para nadie. Un abrazo Dostoyevskiano.

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    1. Mira, Tongoy, Agapito Martínez es un buen ejemplo de un seguidor tuyo que viene a defenderte. Nada de malo hay en ello. Tampoco en los que vienen a defender a la autora.

      (Soy el anónimo anterior, el de los amigos y eso)

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  47. Mi compañero de oficina me compara con Flaubert13 de abril de 2016, 18:42

    Paulo García Conde, ¿a qué te dedicas? ¿A qué se dedica Gema?

    Vamos a ser un poco serios, por favor.

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  48. "Anónimo13 de abril de 2016, 13:55
    Por cierto, respondiendo a la pregunta de alguien más arriba que ha dicho que la tal Nieto se ha callado desde que se habla del criterio de publicación del Olmos... No, no se ha callado. Es sólo que habla desde otros nicks o directamente se vuelve anónima. Así no tiene que responder temas molestos"

    Conozco a Gema desde su primer blog y lo que más le gusta es el enredo y el maximum trolling y lo que más enfrentar a unos y a otros. Gema, un saludo.

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    1. TODOS los comentarios de este post son GEMA NIETO, incluidos los de Tongoy.

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  49. ¿Elisabeth Falomir? ¿”¡Hostia, un libro”!? Con lo bien que estaba yo sin saber que tales cosas ocurrían, que tales gentes existían.

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  50. Qué pesadito, el Pérez Vega: le hablan mal de su novela y lleva veinte comentarios justificándose, matizando, aclarando, acusando al personal de resentimiento (algo habitual en quien está resentido) y, en definitiva, arrastrándose por el fango. A ver si la próxima vez Tongoy le dice que ha escrito una novela pasable, para que deje de dar la vara. Anda que…

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    1. Estimado anónimo:

      De nuevo: lo que pasa es que tengo tiempo libre, o al menos estos días. Soy así de afortunado.

      Si usted me interpela yo le contesto: no hay ninguna necesidad de que lea mis comentarios, puede saltárselos. Igual que nadie tiene necesidad de pasarse por el blog de Tongoy, ni de leer novedades del mercado literario español.

      Se lo repito: yo he escrito una novela sobre lo ridículo que es enfadarse porque escribas una novela y alguien hable mal de tu novela (o de tu libro de poesía), o no te la publiquen. Una novela que leen mis 50 amigos y conocidos, y 50 personas más porue leerán mi blog, o les llamará la atención la portada, o el tema, o por lo que sea... No hay más, no hay ningún resentimiento, no hay fango, no hay nada: hay un pasatiempo inocuo.

      Saludos

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    2. Añado a lo anterior: 50 amigos y familiares que leer tu libro cuando pueden leer otras cosas, y lo más increíble: 50 desconocidos que deciden comprar tu libro en vez de un libro de Alba, por ejemplo, y dedican unas horas de su tiempo a leerte a ti y no a Tolstoi. ¿Cómo voy a estar resentido? Es impresionante que esto ocurra. Si ocurriera con una persona, un solo desconocido, ya me parecería asombroso, pero con 50 me parece algo extraño, y que mi pasatiempo les pueda interesar me asombra y me alegra. Nada más lejos del resentimiento.

      Saludos

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  51. Que sí, tío, pero no te justifiques tanto.

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    1. No me justifico, converso con usted educadamente. Es usted quien me invoca, citando mi nombre.

      Saludos

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  52. En una palabra (bueno, en tres): pobre Gemma Nieto...

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  53. Pobre Carlos. Cuando habla bien de un clásico no le hacen caso. Cuando masacra a un autor español, éxito rotundo. A mí me daría un poco de vergüenza, la verdad.

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    1. "Pobre Crabbin. Si lo piensa uno bien, pobres todos nosotros".
      Graham Greene.

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    2. "¡Ah, Bartleby! ¡Ah, Humanidad!"
      Herman Melville.

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  54. "Manda huevos..."
    Federico Trillo

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  55. Gema Nieto tendrá un gran futuro en las letras: según ella misma afirma como defensa de su libro, está buena. Y además es trol, y esto es todo lo que se necesita ahora para triunfar en literatura, es decir, vender mil libros.

    Sobre Tongoy, agradezco su soplo de aire fresco. La crítica y el mundo editorial están plagados de amiguismos, intereses y falsedades. Él ejerce su crítica desde sus gustos personales (eso de que la crítica es objetiva es una patraña) y, a veces, como en el caso de Nieto, demuestra cierta humanidad, podría haberla machacado con ejemplos como ha hecho ya con autores menos indefensos (en apariencia, que ya hemos visto que, amigos, Gema tiene muchos, quizá porque le falten argumentos literarios para defenderse, que no lo sé).

    Sin embargo, ante las críticas al blog me gustaría responder que, si en él están como anónimos o no Olmos, Gopegui, Sara Mesa, Herralde, Sanz y hasta Bértolo, debe de ser por algo. Como lectora, me gusta leer las críticas de Tongoy aunque tenemos gustos muy diferentes, a él le gusta un tipo de literatura muy concreto que no siempre comparto, pero eso da igual porque me ha descubierto algunos autores que jamás habría buscado y, sobre todo, porque él tiene el coraje necesario para escribir aquí con valentía y sinceridad, y recibir troles y trolas a mansalva que, ellos sí, son interesados. Tongoy no y ese es su máximo valor, por lo que este post tiene tantas visitas, distinguidas o de las de "yo solo pasaba por aquí".

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  56. No encuentro la dirección del blog de Gema Nieto. ¿Alguien me la pasa? Gracias

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  57. Qué sensación de patio de colegio y de descubrir la rueda. Claro que hay intereses creados y amiguismos: en literatura, y en política, y en la panadería de la esquina, que a unos les fían y a otros no. Parece que nos chupamos el dedo. Y sí, es triste tanta historia para vender quinientos ejemplares, pero hay quien se mata a entrenar para ganar maratones sin dotación económica por el aplauso y por la foto. Y qué. Somos humanos. Si te critican te jode, que aquí nadie es de piedra. Sigue con los rusos y los muertos, Tongoy. Comentaremos poco, pero leemos más. Aunque seguramente tú te diviertas menos.

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  58. Y yo a Tongoy nunca le podré agradecer lo bastante haberme descubierto El valle de los avasallados. Eso es lo que a mí me interesa y, a juzgar por las veces que Tongoy ha comentado que cada vez tenía más visitas y menos comentarios, no soy el único. Entiendo lo de darle vida y colorín al blog despedazando a los vivos, porque entran al trapo y tiene su aquel, pero prefiero que me señalen tesoros a que me descubran que el emperador está desnudo. Que ya lo sé.

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  59. Pues no leas las críticas de Tongoy. Que parece que os ponen un cuchillo o que no sabes todo lo que dices que sabes. Opciones tienes, ancho es Internet.

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  60. Venga, va, el comentario número doscientos.

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