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viernes, 11 de enero de 2019

Una aproximación a "Walt Whitman ya no vive aquí" de Eduardo Lago (Sexto Piso)

Hasta yo, que llevo un año viviendo en la Luna, me he enterado de que Sexto Piso ha publicado (lo hizo ya en septiembre) un libro llamado Walt Whitman ya no vive aquí en el que Eduardo Lago habla de lo divino, lo humano y también, un poco, de literatura estadounidense. 

Lo digo porque no les he visto comentarlo y se me hace raro y me preguntaba si no estarán ustedes demasiado pendientes de lo que no deben. 

Yo ya he leído las setenta primeras páginas y una suerte de epílogo un tanto especial, por lo que estoy en disposición de hacerle una crítica profunda y severa a partes iguales. 

Pero no lo haré porque yo ahora no me dedico a sesudocrítica literaria sino a rascarla. 

El libro habla de literatura norteamericana. Lo pueden ver en la portada, aquí, a la izquierda. Lo digo porque ya estoy viendo que habrá mucho despistado que no entienda como ha podido Lago olvidarse de ese esloveno genial en el que todos estamos pensando o ese viejo islandés que vive recluido en una cabaña y sólo escribe para la fauna local. 

Literatura Norteamericana, recuerden. Exclusivamente. 

Cuando termine el libro hablaremos sobre ello largo y tendido, si nos place; hasta entonces me van a permitir que solo lo haremos de una parte muy concreta del mismo, esto es, de las páginas finales que incluyen varias listas de lectura. 

«Adjunto varios planes de lectura posibles, en función del grado de interés por parte de quien quiera seguirlos. Como en toda lista, habrá omisiones flagrantes y presencias difíciles de justificar, pero que responden a mis preferencias personales. Le presto especial atención al relato breve, porque considero que el cuento es el ADN de la narrativa estadounidense, e incluso sería interesante escribir una historia de la literatura de aquel país teniendo en cuenta sólo a los cuentistas». (Eduardo Lago)



Capítulo uno: Plan de Lectura a Largo Plazo. 


Tiempo estimado de lectura: de tres a cinco años.


La caída de la Casa Usher -- Edgar Allan Poe (1839)
Cuentos de lo grotesco y lo arabesco -- Edgar Allan Poe (1940)
Hombres representativos -- Ralph Waldo Emerson (1850)
La letra escarlata -- Nathaniel Hawthorne (1850)
Moby Dick -- Herman Melville (1851)
Walden, o la vida en los bosques -- Heniy David Thoreau (1854)
Hojas de hierba -- Walt Whitman (1855)
DaisyMiller -- Henry James (1879)
Retrato de una dama -- Henry James (1881)
Las aventuras de Huckleberry Finn -- Mark Twain (1884)
La ascensión de Silas Lapham -- William Dean Howells (1885)
Las bostonianas -- Henry James (1886)
Poemas -- Emily Dickinson (1890)
Maggie, una chica de la calle -- Stephen Crane (1893)
El despertar -- Kate Chopin (1899)
Nuestra hermana Carrie -- Theodore Dreiser (1900)
La voz de la ciudad -- 0. Henry (1908)
Antología de Spoon Rivcr -- Edgar Lee Masters (1915)
Wincsburg, Ohio -- Sherwood Anderson (1919)
La edad, de la inocencia. -- Edith Warton (1920)
Babbitt -- Sinclair Lewis (1922)
Manhattan Transfer -- John Dos Passos (1925)
Una tragedia americana -- Theodore Dreiser (1925)
El gran Gatsby -- Francis Scott Fiizgerald (1925)
El puente -- Hart Crane (1926)
El ruido y la furia -- William Faulkner (1929)
Adiós a las amas -- Ernest Flemingway (1929)
El halcón maltes -- Dashiell Flammett (1930)
El camino del tabaco -- Erskine Galdwell (1932)
Autobiografía de Atice B. Toldas -- Gertrude Stein (1933)
Miss Lonelyhearts -- Nathanael West (1933)
Trópico de Cáncer -- Henry Miller (1934)
Llámalo sueño -- Heniy Roth (1934)
El sueño eterno -- Raymond Chandler (1939)
Las uvas de la ira -- John Steinbeck (1939)
El corazón es un cazador solitario -- Carson McCullers (1940)
Una cortina de follaje -- Eudora Welty (1941)
Chico negro -- Richard Wright (1945)
La lotería -- Shirley Jackson (1948)
Los desnudos ríos muertos -- Norman Mailer (1948)
La familia Moskal -- Isaac Bashevis Singer (1950)
La balada del café triste -- Carson McCullers (1951)
El guardián entre el centeno -- J. D. Salinger (1951)
El hombre invisible -- Ralph Ellison (1952)
El viejo y el mar -- Ernest Hemingway (1952)
Sangre sabia -- Flannery O'Connor (1952)
Ve y dilo en la montaña -- James Baldwin (1953)
Las aventuras de Augie March -- Saul Bellow (1953)
La radio enorme y otras historias -- John Cheever (1953)
Los reconocimientos -- William Gaddis (1955)
Lolita -- Vladimir Nabokov (1955)
En el camino -- Jack Kerouac (1957)
Desayuno en Tiffany’s -- Truman Capote (1958)
El almuerzo desnudo -- William S. Burroughs (1959)
Goodbye, Columbus -- Philip Roth (1959)
El plantador de tabaco -- John Barth (1960)
Matar a un ruiseñor -- Harper Lee (1960)
Trampa 22 -- Joseph Heller (1961)
El cinéfilo -- Walker Percy (1961)
Vía revolucionaria -- Richard Yates (1961)
Alguien voló sobre el nido del cuco -- Ken Kesey (1962)
Pálido fuego -- Vladimir Nabokov (1962)
La campana de cristal -- Sylvia Plath (1963)
V. -- Thomas Pynchon (1963)
A sangre fría -- Truman Capote (1966)
La subasta del lote 4,9 -- Thomas Pynchon (1966)
Blancanieves -- Donald Barthelme (1967)
Las confesiones de Nat Tumer -- William Styron (1967)
El mal de Portnoy -- Philip Roth (1969)
Matadero Cinco -- KurtVonnegut (1969)
El libro de Daniel -- E. L. Doctorow (1971)
El arco iris de gravedad -- Thomas Pynchon (1973)
Ragtime -- E. L. Doctorow (1975)
La mujer guerrera -- Maxine Hong Kingston (1976)
Ceremony -- Leslie Marmon Silko (1977)
Ensayos -- E. B. White (1977)
El mundo según Garp -- John Irving (1978)
El álbum blanco -- Joan Didion (1979)
La Canción del Verdugo -- Norman Mailer (1979)
Debes recordar esto -- Joyce Carol Oates (1980)
La conjura de los necios -- John Kennedy Toole (1980)
Conejo es rico -- John Updike (1981)
Crónicas de motel -- Sam Shepard (1982)
El color púrpura -- Alice Walker (1982)
Catedral -- Raymond Carver (1983)
Tallo de hierro -- William Kennedy (1983)
Neuromante -- William Gibson (1984)
Luces de neón -- Jay Mclnerney (1984)
Lincoln -- Gore Vidal (1984)
Ruido de fondo -- Don DeLillo (1985)
Menos que cero -- Bret Easton Ellis (1985)
El periodista deportivo -- Richard Ford (1986)
Trilogía de Nueva York -- Paul Auster (1987)
Beloved -- Toni Morrison (1987)
La amante de Wittgenstein -- David Markson (1988)
Los reyes del mambo tocan canciones de amor -- Oscar Hijuelos (1989)
Las cosas que llevaban los hombres que lucharon -- Tim O’Brien (1989)
El club de la buena suerte -- Amy Tan (1989)
American Psycho -- Bret Easton Ellis (1991)
Hijo de Jesús -- Denis Johnson (1992)
Todos los hermosos caballos -- Cormac McCarthy (1992)
Clockers -- Richard Price (1992)
Heredarás la tierra -- Jane Smiley (1922)
Atando cabos -- Annie Proulx (1993)
El blues de la reserva -- ShermanAlexie (1995)
En lengua materna -- Chang-rae Lee (1995)
Galatea 2.2 -- Richard Powers (1995)
Qué fue de los Mulvaney -- Joyce Carol Oates (1996)
La broma infinita -- David Foster Wallace (1996)
Submundo -- Don DeLillo (1997)
Mason y Dixon -- Thomas Pynchon (1997)
Las asombrosas aventuras de Kavalier yClay -- Michael Ghabon (2000)
La casa de hojas -- Mark Z. Danielewski (2000)
Una historia conmovedora, asombrosa y genial -- Dave Eggers (2000)
Las correcciones -- Jonathan Franzen (2001)
Middlesex -- Jeffrey Eugenides (2002)
Gilead -- Marilynne Robinson (2004)
Europa Central -- William T. Vollmann (2005)
La carretera -- Gormac McGarthy (2006)
La maravillosa vida breve de Oscar Wao -- Junot Díaz (2007)
Que el vasto mundo siga girando -- Colum McCann (2009)
Ciudad abierta -- Teju Colé (2011)
Canadá -- Richard Ford (2012)
La yegua -- Mary Gaitskill (2015)
Hotels of North America -- Rick Moody (2015)
El ferrocarril subterráneo -- Colson Whitehead (2016)
Lincoln en el Bardo -- George Saunders (2017)



Capítulo dos: Plan de Lectura a Medio Plazo 

La segunda lista es algo más ligera y apenas exigirá un par de años siempre y cuando no nos durmamos en los laureles y nos demos de baja de Netflix.

La caída de la Casa Usher -- Edgar Allan Poe (1839)
Cuentos de lo grotesco y lo arabesco -- Edgar Allan Poe (1940)
Hombres representativos -- Ralph Waldo Emerson (1850)
Cuentos -- Nathaniel Hawthorne (1850)
Moby Dick -- Herman Melville (1851)
Walden, o la vida en los bosques -- Heniy David Thoreau (1854)
Hojas de hierba -- Walt Whitman (1855)
Las aventuras de Huckleberry Finn -- Mark Twain (1884)
Manhattan Transfer -- John Dos Passos (1925)
El gran Gatsby -- Francis Scott Fiizgerald (1925)
El ruido y la furia -- William Faulkner (1929)
El halcón maltes -- Dashiell Flammett (1930)
El camino del tabaco -- Erskine Galdwell (1932)
El sueño eterno -- Raymond Chandler (1939)
Una cortina de follaje -- Eudora Welty (1941)
Chico negro -- Richard Wright (1945)
La balada del café triste -- Carson McCullers (1951)
El guardián entre el centeno -- J. D. Salinger (1951)
El viejo y el mar -- Ernest Hemingway (1952)
Sangre sabia -- Flannery O'Connor (1952)
Los reconocimientos -- William Gaddis (1955)
Pálido fuego -- Vladimir Nabokov (1962)
La campana de cristal -- Sylvia Plath (1963)
A sangre fría -- Truman Capote (1966)
Matadero Cinco -- KurtVonnegut (1969)
El libro de Daniel -- E. L. Doctorow (1971)
La conjura de los necios -- John Kennedy Toole (1980)
Catedral -- Raymond Carver (1983)
Luces de neón -- Jay Mclnerney (1984)
Un lento aprendizaje -- Thomas Pynchon (1984)
Menos que cero -- Bret Easton Ellis (1985)
Meridiano de sangre -- Cormac McCarthy (1985)
Trilogía de Nueva York -- Paul Auster (1987)
Beloved -- Toni Morrison (1987)
American Psycho -- Bret Easton Ellis (1991)
Hijo de Jesús -- Denis Johnson (1992)
Todos los hermosos caballos -- Cormac McCarthy (1992)
Atando cabos -- Annie Proulx (1993)
El teatro de Sabbath -- Philip Roth (1995)
El blues de la reserva -- ShermanAlexie (1995)
En lengua materna -- Chang-rae Lee (1995)
Los boys -- Junot Díaz (1996)
Qué fue de los Mulvaney -- Joyce Carol Oates (1996)
La broma infinita -- David Foster Wallace (1996)
Las asombrosas aventuras de Kavalier yClay -- Michael Ghabon (2000)
Las correcciones -- Jonathan Franzen (2001)
Middlesex -- Jeffrey Eugenides (2002)
Gilead -- Marilynne Robinson (2004)
El ángel esmeralda -- Don DeLillo (2008)



Capítulo tres: Plan de Lectura IMPRESCINDIBLES 

Moby Dick -- Herman Melville (1851)
Walden, o la vida en los bosques -- Heniy David Thoreau (1854)
Hojas de hierba -- Walt Whitman (1855)
Las aventuras de Huckleberry Finn -- Mark Twain (1884)
El gran Gatsby -- Francis Scott Fiizgerald (1925)
La balada del café triste -- Carson McCullers (1951)
El guardián entre el centeno -- J. D. Salinger (1951)
Pálido fuego -- Vladimir Nabokov (1962)
A sangre fría -- Truman Capote (1966)
Matadero Cinco -- KurtVonnegut (1969)
Meridiano de sangre -- Cormac McCarthy (1985)
Beloved -- Toni Morrison (1987)
American Psycho -- Bret Easton Ellis (1991)
El teatro de Sabbath -- Philip Roth (1995)
La broma infinita -- David Foster Wallace (1996)
Submundo -- Don DeLillo (1997)
Mason y Dixon -- Thomas Pynchon (1997)
Middlesex -- Jeffrey Eugenides (2002)
Europa Central -- William T. Vollmann (2005)


No sé ustedes pero a mí el cuerpo me pide apuntarme al primero. Ocurre que el sentido común conviene con la experiencia en que no está siendo la mejor idea del año y qué dónde queda aquello de apuntarse a un gimnasio o visitar más a tu madre, dice. 

Y yo qué sé, le digo. Ya veremos qué pasa.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

“Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee” de Eduardo Lago

Esta novela es lo primero que publica la Editorial Malpaso. De Malpaso se habla mucho —y bien— en la red. Hagámosle un breve repaso, a Malpaso. Y después, reseña.

Malpaso

He aquí un arranque planeado con tiempo: Malpaso no nace y luego ya montará un blog y más tarde, cuando pueda, una web. No. Malpaso nace con web, con blog, con catálogo para 2013. Tienen incluso correo electrónico. Son tremendos. Saltan a la arena con dos libros en el horno: este de Lago y otro de Vonnegut. Al poco de nacer, sacan los bizcochos, los colocan en la calle y a vender. 

Después llegan los aplausos y los muy bien y los me gusta y los comparto y los retuits y el entusiasmo, la locura habitual, y todas las esperanzas puestas en ellos y cientos de miles de apoyos incondicionales. Y a ver cuántos de todos esos se compran el libro. Y a ver cuántos se lo leen. 

Los libros tienen forma de libros: tapa dura y páginas. Y dos valores añadidos: el canto coloreado y una cubierta que es, a la vez, faja. Y además: incluye ebook. Esto es la monda. Si te compras el libro (te vas a una tienda y pagas por él o directamente lo robas) tienes derecho a su versión digital por cero euros más. El método es algo cutre, pero los programadores van caros y lo que cuenta es la intención. Aquí la mecánica: se abre el libro por la página uno, se escribe un nombre (el de uno mismo, por ejemplo) y se le saca una foto que se manda a un email equis. A la vuelta de correo, habemus libro en formato epub. Doy fe.

Esto es Malpaso. Innovación y tal. Una apuesta fuerte. Quizá me equivoque, pero le pronostico una gran hostia. Y no porque se lo merezcan (no se lo merecen) (todavía) sino por el panorama, que está fatal de lo suyo. Y por el catálogo, que no sabe uno si animarse o esperar comentarios ajenos. Ya veremos.

* * * * * * * * * 

“Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee”

Vamos a lo que importa.

1

La cosa gira en torno a Nabokov y más concretamente en torno a “El original de Laura”, su novela inacabada. 

Nabokov se va a morir y le dice a su churri que si no le da tiempo a terminarla haga el favor de tirarla a la basura o quemarla o comérsela con patatas. Ella, que sabe lo que vale su marido incluso muerto (especialmente muerto) no la tira sino que se la da a Dimitri, su hijo, que después de algunos años, tras batirse en duelo con una duda muy poco razonable, decide publicarla. ¿Sorpresa? No, qué va. No veo yo a Dimitri dudando; si acaso haciendo tiempo.

La no-novela viene en fichas. Esto, bien planificado y mejor diseñado, lo venden en fascículos coleccionables y se hacen de oro. No pudo ser. En España lo publica Anagrama: foto de una ficha y traducción, foto de ficha y traducción… así 138 veces. 

Va de esto: “El original de Laura gira en torno a una novela dentro de la novela, o sea Laura, personaje inspirado por Flora, que es un caprichoso y sensual álter ego de Lolita.” Y se cuenta tal que así: “Nabokov redacta unas fichas en las que aparece un escritor llamado Wild que redacta unas fichas en las que aparece un tercer escritor que toma notas acerca de cómo va a ser su novela, Mi Laura. Todo eso está en El original de Laura.

A la crítica no le gustó. La historia estaba demasiado en pañales. Las ideas eran ideas demasiado vagas. Había que pensar demasiado, inventar demasiado. Todo era oquedades. 

Al público, en general, como era de esperar, le importó un comino.



2

Un buen día Eduardo Lago se tropieza con la novela. La lee. Le gusta. Le gusta mucho. Le gusta tanto que la vuelve a leer. La lee sesenta veces. La lee cien veces. Y piensa: aquí una novela; la veo. La ve. No es un delirio. No es un espejismo. Está ahí, la novela.

Y decide: le voy a dedicar un libro.

“Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee” es Eduardo Lago construyendo una novela sobre el esqueleto de otra, siendo su esqueleto la poca información de las fichas de Nabokov. La intención: dar cuerpo a la no-novela de Nabokov (NO acabarla, NO). Cubrirla de músculo y piel y echarla a andar. Hacerse un Jurassic Park a medida.

¿Y esto como se hace? Bueno, fácil no es. 

La cosa va más o menos así:

Un personaje descubre un buen día “El original de Laura” y contrata un negro literario para que haga de investigador privado. “Necesito escuchar voces distintas a la mía para entender ciertas cosas.” El caso es que el investigador, un tipo sin imaginación (imprescindible, esto, dice Lago) enamorado de una mujer fatal (la novela parodia el género negro, por cierto) va contando lo que va descubriendo. Va, para que nos entendamos, explicando la novelita dichosa a partir de la continua y metódica lectura de sus fichas. Por el camino, intrigas varias y guiños para aburrir: que si el betseller es una mierda (Zafones, Follets, Dueñas...), que si los límites de la ficción, que si la novela todavía en pañales. Que si hay tanto todavía por decir y tantas formas diferentes de hacerlo. 

Tiene humor, ya lo he dicho. También: mujeres faltales, millonarios moribundos, islas desiertas con nombre de náufrago, David Foster Wallace, Paul Auster, Nabokov, su hijo, su mujer. Un lío de mil demonios sobre un lío de mil demonios. Literatura, literatos, literofilia, literofobia. Tarta de chocolate con cobertura de chocolate, empacho seguro. Ya te tiene que gustar el cacao.



3

Con esto no se llega a todos los públicos. Estas cosas nunca acaban en betseller. Se sabe. Lago lo sabe y le gusta que así sea aunque en el fondo quién no sueña con vender un millón de ejemplares. Pero no a costa de todo. Todavía hay clases. Pero estoy divagando. Al final lo que importa es el resultado. Si pone o no pone. Si gusta, si engancha, si eriza el vello, si arranca carcajadas. Hay un poco de todo: a ratos, no siempre. No a todo el mundo. Tiene su ritmo, que sube y baja. Hay que hacer concesiones. 

“Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee” es el fruto de una pasión: la pasión de Eduardo Lago. Compártanla, compréndanla y disfrutarán. No hay otra. No hay más.

Vuelvo a la idea de imperfección. Todo libro acabado es un pálido reflejo del que concibió la imaginación de su creador. Con El original de Laura esto alcanza un grado extremo. La intención originaria de Nabokov fulgura en las profundidades que se abren bajo la superficie del texto. Es ahí donde quiere que baje, ¿no es verdad? Lo he hecho, aunque sólo una vez, por ahora. Y es mucho lo que he vislumbrado. La idea más importante es la que apunté antes. Así, en el estado en que se encuentra ahora, desperdigada entre los borrones que ocluyen las fichas, es infinitamente más sugerente que si su autor hubiera conseguido terminarla. Son los errores lo que hacen que el libro llegue tan lejos. En ellos está la clave que permite llegar al texto ideal soñado por su creador, un texto que ninguna imaginación hubiera sido capaz de forjar.