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martes, 19 de junio de 2012

...siguescribiendo (Tongoy Editions)



PRESENTACIÓN OFICIAL

La Medicina de Tongoy quiere sumarse a la pandemia editorial que asola este país y aprovechando la gratuidad de este espacio ha decidido montar, por su cuenta y riesgo, OTRA. Otra editorial, se entiende.




Lo novedoso de esta iniciativa no está tanto en las expectativas como en una nueva y revolucionaría idea que acabará definitivamente con la competencia. Les cuento: puesto que entre los objetivos a corto plazo no está el enriquecimiento económico ni la acumulación desmedida de poder (aunque para esto sí hay expectativas a largo) lo vamos a dar todo sin cobrar un triste céntimo al personal por los libros ni al escritor por el apadrinamiento de tan perniciosa actividad. Como lo leen: de gratis total. El origen de la gratuidad está en que esta Medicina entiende el oficio tanto el de escritor como el de editor como una vocación equivalente a la del lector: la búsqueda del conocimiento, la satisfacción personal, dar salida a la creatividad, alentar la imaginación, etcétera, etcétera, es nuestra mayor recompensa (y a falta de patrocinadores, también la única). Felices los unos por dar salida a lo suyo y felices los otros un poco por lo mismo: la mecánica del enchufe aplicada a la literatura.

Que hay demasiadas editoriales no es ningún secreto y que con esto no le estoy haciendo ningún bien al mundo, tampoco. No sé dónde leí hace poco que en España hay registradas más de 2000. Ya sé que no todas editan el tipo de novelas (o aproximaciones) de las que suele ocuparse este espacio pero da una idea del despropósito en un país en el que una gran parte de los lectores ejerce esa actividad obligado por un plan de estudios. Se edita mucho, pues, demasiado (¡y cómo!). Pero ya habrá tiempo de hablar de todo esto. Hoy nos vamos a limitar, mis socios capitalistas y yo, a dar el pistoletazo de salida a esta editorial tan de pobres y de no tener contactos que es lo peor que te puede pasar -muy por encima de la falta de talento- si te gusta escribir. 

En el fondo de todo esto está el deseo inconfeso de codearme con la realeza literaria, de entrar en el mundo de ensueño de los premios amañados, las puñaladas por la espalda, las insanas envidias y los odios viscerales de la mano de mis (ahora sí) colegas de profesión Jorge Herralde, Claudio López de Lamadrid o Ana S. Pareja por poner sólo tres ejemplos elegidos muy poco al azar. 


LA PRIMERA NOVELA

Y ahora, hablemos en serio: siguescribiendo nace con la insana intención de promocionar una novela. UNA novela. La novela de uno de los más excelsos comentaristas que jamás haya tenido un blog (¡claro que me estoy pasando!, lo hago para que vean lo bien que trata este blog a sus colaboradores). Es de suponer que la pobrecita editorial morirá inmediatamente después de su publicación, entendiendo esto como su exposición al público, siempre y cuando no me dé la pájara y cambie de opinión. Esto es: no se me emocionen que no me voy a leer ni un sólo manuscrito más que no venga acompañado de un buen jamón. En buena hora. 

Al grano. Inmediatamente después del siguiente párrafo hay una imagen. Pinchando sobre ella se les abrirá otra ventana que pondrá a su disposición la novelita de marras. El escritor es Enrique Torralba, Quique para amigos y conocidos. La novela lleva el [mejorado, a dios gracias] título “Un sol de justicia” y la siguiente advertencia: “Permite una lectura superficial y otra más profunda ¡ambas profundamente placenteras!”. Promesas, promesas. Ustedes la bajan y la leen si les place y ya otro día, con más calma, montamos un post y entrevistan ustedes mismos al escritor, lo ponen a parir, se lo comen a besos o lo que se tercie. Yo ahora voy a desembalar el Joselito y la caja de Ribera que acompañaba el manuscrito y a darme un merecido homenaje.