jueves, 4 de agosto de 2011

"El fin de semana" de Bernhard Schlink


Se lo anoten: novela coñazo calibre monumental. Luego no digan que no les avisé. Miren, yo no soy de confianzas ciegas pero con Anagrama tiendo a aligerar suspicacias. Así es que de vez en cuando –no mucho, todo hay que decirlo- caigo como el que más. Como el que menos. Caigo con todo el equipo, vaya. Para muestra un botón. La cosa fue más o menos así: 

Yo quería leer esta novela por razones de muy poco, poquísimo peso: el escritor era el mismo que el de “El lector”, película oscarizada y oscarizable donde las haya que sí, vale, tenía su aquél como parecía tenerlo también esta historia que les resumo en el párrafo siguiente. Luego en un blog –el que sea- la ponían muy bien y para mí fue suficiente. En según qué casos siempre lo es. Eso y la ya mencionada garantía “Anagrama”, que está a punto de vencer. 

La trama, por llamarla de alguna manera, va de lo siguiente: un terrorista alemán sale indultado de prisión. Han pasado muchos años -como catorce aunque no podría jurarlo- y está por ver cuánto de dañada tiene la moral y si todavía le dura la neura anarquista. Para saberlo, su hermana, devota insufrible, lo recluye a la fuerza -aunque de buenas maneras- en una vieja casona en compañía de viejos y no tan viejos amigos y no tan amigos. Ni que decir tiene que no hay ni uno sólo con sincero interés en pasar semejantes dos días. 

¿A qué suena bien? Miren, me dan a mí un par de los dones que me faltan, algo de tiempo y con esta historia, si me dejan tocar el final, les hago una obra de teatro de puta madre. Y si me apuran incluyo dos escenitas de cama algo subiditas de tono con fundido en negro incluido. Lástima de formación. Porque una cosa sí es cierta: como obra de teatro funcionaría mucho mejor. Lo que no se puede hacer es lo que hace el señor Schlink, que es darnos gato por liebre: vendernos un producto supuestamente dirigido a la reflexión pero que incluye fugas por doquier y de pensar mejor en musarañas. Desde los personajes, a cual menos definido y por los que es imposible sentir la menor empatía, hasta el guión, que ni se deja hacer ni se deja querer ni nothing de nothing. Contar esta historia como pretende hacerlo el autor requeriría mucho más de doscientas veinte páginas pero se ve que al buen señor se le han pasado las ganas de escribir y lo ha dejado medio cojo por todas partes a falta de ideas mejores o sincero interés. Supongo que lo segundo. No se trabaja ni al protagonista que acaba pareciendo el típico matón medio gilipollas que se ha ganado la fama gracias a saber pegar cuatro tiros en el occipital adecuado. Hubo un tiempo en que ese criminal de ideario utópico fue alguien, sí, pero ya no y ahora ni quiere ni puede y se supone que tenemos que tragar con todo por la sorpresa final que a esas alturas es lo mejor que podía ocurrir. Pero el problema no es sólo él, también la lolita de turno, medio humanista; la obispa protestante con misal incluido y oración vespertina de caridad; el viejo periodista que se reencuentra con su amor de toda la vida y que fuera traumas se la lleva a la cama para nada más que abrazarla en ese amor de senectud que no soporto; el desaprovechado medioburgués de las preguntas directas y su mujer, un personaje que ni alcanza la categoría de florero. Y muchos más, como chorrocientos personajes más que -ya tiene cojones- no teniendo absolutamente nada que decir se pasan la mitad de la obra mirándose unos a otros o paseando por el campo en busca del silencio monacal definitivo. A mí me gusta el senderismo como al que más, pero no es el momento. Esto es de no saber qué hacer con tanta gente en una casa en la página cien clama al cielo y de ahí que las ciento veinte restantes vayan, como las primeras, sobradas de una inmensa nada que ni con el discurso final (sorpresa incluida) la salvan, a la novela, de la quema. 

Confieso que lo cogí sin ganas. Yo lo que quería era leer otro, no recuerdo cual, pero me sentí obligado por las circunstancias: llevaba meses tras él y no era plan de retenerlo indefinidamente por simple egoismo. En la página veinte supe que aquello no era para mí, pero quien sabe, a veces me equivoco; en la página 50 se confirmó: hay cosas que es mejor dejarlas estar. Aun así me resistí, quería llegar al ecuador, total para nada porque una vez allí ya me dio pena y el resto era cuesta abajo. En la página doscientos me quise morir y si no lo hice fue por respeto a la familia, que sé que le gusta leerme. Cuando lo acabé, veinte páginas después, tuve un pequeño orgasmo y una mujer que había en el parque me miró fatal y casi me acusa de algo, no sabía muy bien qué. 

Lo dicho: novela coñazo ideal para señores muy mayores con problemas para conciliar el sueño. Esto no lo parece pero es un género literario muy común. Me recuerda a otra novela, también medio genocida como ésta, llamada “En lugar seguro”. El villano que la escribió era Wallace Stegner y ahora mismo, ipso facto, me pongo a escribir lo que me gustó, que fue nada y se lo cuento otro día para no aburrirles, no vayan a creer que me estoy vengando del peor “fin de semana” de la historia. 




37 comentarios:

  1. Si pasas por la biblioteca y te acuerdas mira si tienen el "Honor perdido de Katharina Blum", breve pero imposible de olvidar tanto por el tema como por lo bien escrito , y si el asunto te sigue interesando " Asedio preventivo" del mismo autor, y ya puestos "Opiniones de un payaso".
    la oveja

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  2. Ostras Carlos, nuevamente estoy en desacuerdo con tu opinión, empiezo a preocuparme...a ver si va a resultar que a mi solamente me gusta leer bodrios, y yo que me creía selectiva a la hora de elegir autores y títulos.

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  3. Puede que seas buena seleccionando bodrios, Madi. El broma. Será cuestión de gustos. Por curiosidad, ¿qué es lo que te gustó? ¿De verdad no ves desaprovechadísimos los personajes y las situaciones?

    Oveja, vengo de la biblioteca. "El honor perdido..." estaba pillado y entre los otros dos elegí "Opiniones de un payaso". Hablamos.

    Gracias por pasar,

    (P.D. Madi, voy a tener que poner más libros de estos a parir a ver si me visitas más.)

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  4. Opiniones de un payaso es un novelón fantástico.

    Eran otros tiempos.

    Dr. Jacques.

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  5. 'El miedo del portero ante el penalty', 'Opiniones de un payaso' y el 'Homo faber' de Max Frisch conforman, en orden inverso, mi top-3 de las letras germanas.

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  6. Tengo debajo de la pantalla del PC una libretita pequeña, cuadriculada -como las de toda la vida de dios-. La utilizo para anotar libros de los que oigo hablar y sobre los que no puedo investigar en el momento de la iluminación. Desde que volví de mi retiro vacacional, hace la friolera de tres días y medio, esa lista tiene ya catorce anotaciones. Catorce, más una de Milo, quince. (Digo +1 porque las otras ya estaban: una es vieja (Frisch) y la otra de hace un par de horas (Boll)).

    Basta, no me obliguen a tener que cerrar los comentarios.

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  7. Homo faber, otra maravilla. Que no corra mucho la noticia.

    Les voy a soltar una para nota (sin acritú, oiga!).

    Hace años me sorprendió una novelita traducida como "Mejillones para cenar", de la autora alemana Birgit Vanderbeke, editorial Salamandra. Luego, publicó otras cosas. Pero a mi aquélla novelita me maravilló.

    Alguien tiene noticias? La regalé y creo está descatalogada.

    Salud.

    Dr. Jacques

    Me han sacado la vena alemana. No cree usted, Kromptic, que Handke es más cuando lo descubres a los veinte y eso. Habria un día que hablar de Handke. Eso sí, titula a fuego, un crack: la célebre del penalty. La mujer zurda. La del jukebox.. Un poco tema Bernhard: joder, cuando lo descubres, eso es otro mundo. El sobrino de Wittgenstein: aquéllo era distinto, excitante.
    No sé si lo volvería a leer. Haré el intento.

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  8. Cerrarlos no, pero censurarlos sí que te lo recomendaría, la verdad es que me desagrada bastante verme mezclado con gente a la que, en conciencia, no puedo respetar; pues si bien soy oveja, mal que me pese, no me gustan ni los rebaños ni los pastores. Los perros de san Bernardo sí como a todo buen lector de...Cesar Bruto.( Lo que me gustaría ser si no fuera lo que yo soy). Chínchate, un amigo lo consiguió en Argentina y me estoy riendo casi tanto como con ese que Bolmangani dice , y dice verdad, que es genial.( a parte de otras consideraciones extrinsecas)

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  9. Vale, veo que no soy el único al que la novela le pareció mala. No lo había pensado hasta ahora, pero es cierto que quizás le hubiera sacado más partido como obra de teatro: un escenario, personajes en situaciones tensas... El caso es que El lector me gustó más como película que como novela, y eso ya es raro.

    En cuanto a Opiniones de un payaso, que puedo decir: "soy un payaso, y colecciono momentos". Handke me gustó como descubrimiento pero puede llegar a ser empachoso.

    Saludos.
    Carlos F. Romero

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  10. Bernhard es una dolorosa cuenta pendiente: le he leído dos títulos pero son muchos más, claro, los que me miran desde la biblioteca. Con Handke tuve una fase adolescente. Alguna novela de la última década me ha parecido tremendamente exuberante en comparación con mis sensaciones de hace veinte años, donde 'El miedo...' quedó grabada a fuego. Y me suena el título de los mejillones, pero no llegué a, lo siento.

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  11. ¿Qué coño es esto? ¿Un jodido reducto de marcianitos? ¡Si sólo falta Avilés hablando de metaliteratura! Y el acorazado Krmpotic es el peor de todos. ¿Cómo que con Handke tuviste una "fase adolescente", me cago en mis putos huevos? ¿Quién cojones es Handke? ¿Vosotros os estáis oyendo (leyendo)?

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  12. Sï, yo también me preguntaba si esto no es un poco como el Ibex. Ayer hubo reparto general de galletas, y hoy, la calma. Hombre, siendo honesto, creo saber cual es el motivo por el que yo andaba calentito. Lo que más me extrañó es que hubiera tanta gente con ganas. Quizás era por ser miércoles, el calor, el poco folleteo. No sé.
    Handke es un buen ejemplo: iba de rupturista iconoclasta escandalizador, en su tierna época universitaria. Antes de la era de las pantallas.

    Lecter, doctor en comportamientos caníbales contemporáneos. No-lector de Marías. Me quita las ganas de hincar el diente.

    A ver si mañana viernes, hoy ya, hay un poco de reparto general. Si es que esto es hasta terapeútico: mire hoy el acorazado que tranquilo ha respondido a las cosas, de tu a tu.
    Muy bien. Do ut des, Clarice. Do ut des.

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  13. Queremos a Avilés hablando de metaliteratura!
    Sí, por favor. Tongoy envíele un privado rogándole participación. Se iba a poner contento.

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  14. @ Enrique - "Fase adolescente" porque leí algunos de sus libros durante ese periodo y luego ya no tanto. También a Böll lo leí de golpe, fue una fase, no sé, veinteañera tardía. ¿Lo comentamos con un bocata de chorizo en la mano, a ver si se siente usted menos agredido?

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  15. Por Dios, Sr. Acorazado, no me sentía agredido. Era más bien una constatación de que soy aquí el error de admisión y que lo que para ti fueron lecturas adolescentes para mi, que voy para los 40 y me creía alguien, son ciencia ficción. El tal Böll, sin ir más lejos. A mis 20 yo estaba por tocar media tetica por fuera y no por Bölles o cualesquiera otros bichos raros, no sé si me explico.
    Aunque le haya tocado a usted el rol de defensor de la industria editorial y representante de sus miserias, no me resulta particularmente despreciable ni mucho menos, como tampoco me lo resultó el empollón de la clase, que tocaba el violín y competía al ajedrez y hablaba ruso. Avilés sí. A ese, por decirlo de alguna manera, gustosamente le metería con la mano plana.

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  16. No tengo nada contra Krmpotic, me parece un señor simpático, educado y agradable.
    Me lo encuentro en los comentarios de muchos blogs y me hace gracia que, llegado a cierto punto de la conversación, recurra a invitar a su oponente a beber o a comer. Me parece significativo de como se solucionan las disidencias "intelectuales" en este país.

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  17. A ver, varias cosas.

    1. Anoche empecé a leer “Opiniones de un payaso”. Me di una buena paliza. Cené bien. Me acordé del Papa. Le voy a dedicar una reseña cochina, como a él le gustan.

    2. Carlos F., yo también me alegro de no ser el único al que no le ha gustado. Lo que me extraña es que le guste a alguien.

    3. Milo, Bernhard es una cuenta pendiente siempre, por más que se haya leído. Estoy en el mismo caso aunque yo he leído más de dos títulos. Mi favorito, de momento: “Maestros Antiguos”. Joder, lo que me reí.

    4. Joder, Enrique, si te muerdes te envenenas. Te van a saltar los puntos con el entusiasmo. Y tampoco leí a Handke con 20, ni con 30, ni con 40, pero esto último tiene remedio. (Por cierto, me gustó mucho el chisto del día 29 de Julio).

    5. Anónimo intempestivo: es verdad, la gente está mucho más relajada hoy. La calma tras la tormentea. El calor, supongo. Y que ayuda a coger fuerzas.

    Y dejen ya de joder con Avilés. ¿No ven que está de vacaciones?


    Saludos,


    P.D: Quiero agradecerles el tono y la moderación. Ya sé que no ha ocurrido pero por si acaso les invito a que si quieren insultar a alguien lo hagan en sus blogs, los propios o los del insultado, o directamente a alguna sede episcopal. No porque los haya habido sino porque a veces la línea se cruza sin darse cuenta. El entusiasmo, que les voy a contar.

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  18. @ Enrique - Pero todos tenemos nuestras fases y nuestras lagunas. Pregúnteme no por aquéllo sobre lo que hablo, sino por lo que callo, y verá. Cierto es que fui alumno repelente y lector precoz, pero a Handke lo leí junto a Stephen King y Forsyth y, qué sé yo, los libros de El Coyote, con los que me lo pasaba pipa (y, tal y como llegué temprano a algunas cosas, he llegado tardísimo a otras). Tiendo a hablar con normalidad de todo ello y he constatado que tiene su riesgo, pues cuando mentas a King los hay que te miran mal desde arriba y cuando haces lo propio con Handke los hay que te disparan desde abajo. Nada que hacer ante lo uno o lo otro. Pero me gusta vivir y dejar vivir, y creo que el sr. Avilés cumple su función y la cumple bien. Un saludo.

    @ Anónimo - Ya sabe, primum edere deinde philosophari. Y es que, sobremesas familiares al margen, no conozco mejor método para obtener la paz social o cultural que meter algunos vasos y platos de por medio. Otro saludo.

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  19. Aunque no hay ninguna contradicción entre acariciar senos y leer libros - siempre que no pretendamos la simultaneidad de ambas acciones- temo que al menos en mi caso de joven me resultaba más fácil acceder a los libros que a los senos y como soy una oveja vaga y me había cansado de leer a Marcial Lafuente Estefanía, el resultado es lo que hay... nada halagüeño por otra parte.

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  20. Ah, acorazado, que usted se empapó de Stephen King y otras cosas que no se atreve a nombrar. Ahora voy entendiendo algo de la feria. Usted no será -ya que con tanta soltura maneja conceptos fisiológicos- el univitelino del tal Carlos Salem, uno de pirata y otro de bandolero gastronómico? Empezarian a cuadrar las cuentas. Aire familiar.

    > Es que acojona como se empieza comentando libros, y a las cuatro entradas el debate ya es a muerte sobre nombres. En este caso, el acorazado de QL. Es un poco clínico el tema. Para mi este blog cumple una función terapeútica muy grande.

    > Más tetas, y menos Handkes. Aunque Handke esté más a mano. Hay que currarselo un poquito más. Que está chungo? Claro.

    > Para nada de acuerdo en mezclar según que debates con churrascos y gin-tonics. Si hay algo que no soporto, es a alguien con tres gin-tonics hablando de la novela que le publicaron, la que le van a publicar -y va a reventar el panorama- o lo que le dijo a no se que autor en un blog. No tengo ni un solo amigo de carne y hueso que tenga nada que ver con este mundillo.

    El infierno para mi no son los otros: sería pasar la eternidad encerrado en el Hotel Kafka con toda esa pandilla de Kafkas Coconuts con su copa en la mano hablando del próximo premio Tusquets, Pierna de Trapo o lo que sea.

    Tongoy, usted está en la denominada Carrera Diplomática..? Desconozco exactamente su lugar o posición en este mundillo. Pero vamos, a veces es dificil de explicar. Respeto a cada quien. Pero no pasa nada por ser tajante. Unas veces le va Patrulla, otras no. Le solivianta el Abdullah Ibra ese con emails, luego es como un hijo. El plasta digital del Olmos está todo el día dando por saco, desde sus numerosas plataformas (ese chico va a acusar más que ninguno los recortes en sanidad psiq-), pero hay que reconocer que tiene su aquél. Venga, por favor. Un poco de criterio mantenido en el tiempo. No pasa nada porque le dejen de hablar.

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  21. Krmpotic, urge que alguien en la Casa Blanca le contrate, el mundo está desaprovechando un talento diplomático de primer orden, hay una plaza para usted en Palestina. ¡Le necesitan! Llévese el chorizo.

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  22. ¿Mi posición en este mundillo? Esta es: hoy aquí, mañana no. Que no le quite el sueño mi posición, anónimo, porque no existe tal cosa. No tengo maldito interés en conocer a ningún escritor ni en recibir libros ni en reseñar en la Que Leer y mucho menos en obtener sus parabienes o que me coloquen el manuscrito que no escribiré jamás. Puede usted o cualquiera decir lo que le salga de los huevos, poner de vuelta y media a quien le plazca, pero no veo la necesidad de llamar "cabrón" a nadie. Joder, será por eufemismos... Tenemos un lenguaje rico, explotémoslo.

    Olmos no tiene su aquel (estoy hasta los mismísimos de hablar de Olmos esta semana): sus libros (los que he leído, al menos) sí tienen su aquel. ¿Qué quiere que yo le haga? Si los tuviese más frescos los reseñaría, pero me pillan lejos en el recuerdo. A mi me gusta la literatura, no los literatos. No es falta de criterio, es falta de interés.

    Un saludo,

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  23. Vale, es que yo pienso que sus libros no tienen ni su aquél. Respeto opiniones. Y que Patrulla -desconozco quienes son- hizo muy bien. Usted podria escribir tranquilamente en el QL, vamos: usted y otros veinte millones de españoles. De qué estamos hablando? El problema del Ql, es que no tienen los huevos de escorar definitivamente a las galas, cenas, lios de faldas... Se harian de oro. Un QL a lo CUORE literario. Tal Granta se dedicó toda la noche a emborrachar a la editora Tal tras la cortina...aqui están las fotos.

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  24. En eso estamos de acuerdo: montemos un Qué me dices! de escritores, verá que reventamos las audiencias (bueno, no todas). Se iban a vender como churros sus novelas: con todos los lectores escarbando en sus miserias y buscando los despechos velados. Es cuestión de pensarlo, pero necesitamos alguien dentro que tenga cámara de fotos.

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  25. Pensar en currarme un polvo me quita las ganas inmediatamente. Yo de handke no dije nada, no lo leí, así que a ese consejo no le encuentro aplicación.

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  26. Peón, sin más, me cago en tu boca.

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  27. ¿Así, sin más? ¿Sin invitarme a cenar ni nada?

    Bueno, vale. Rollito moderno, entonces.

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  28. Carlos: Cagarse en tu boca, si ya es de noche, es invitarte a cenar. A ver si prestamos un poco más de atención.

    Milo: No pasa nada. Yo también follé tarde. Pero luego he ido follando, a veces gratis. Y perdona que te dispare desde abajo, pero es lo que me toca. Para disparar desde arriba ya tenemos a Avilés. Supongo que a eso te refieres cuando dices que cumple su función de puta madre.

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  29. -¿No hace falta conocer el contexto para captar todo el sentido de la novela Opiniones de un payaso?. Es que me dijeron algo así, por ciertos temas que trata...

    -QL y Milo son como un partido del Valencia. No es el Barcelona de Guardiola, pero, aguerrido, bien trabajado, te saca un partido competente, donde Soldado y Mata te dejan satisfecho con el juego desplegado

    -Y para seguir la reivindicación de Marías, mencionar que en España se le empezó a dar bola a Bernhard por las recomendaciones de don Javier

    Con Dios

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  30. No, para las Opiniones de un payaso no hace falta contexto, ni tampoco para el Honor perdido de Katharina Blum, quizá algo sí para Asedio preventivo, aunque estoy seguro de que necesita bastante menos del que se requiere para "fin de semana" que más que contexto necesita adhesión a ruedas de molino "democrático"

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  31. Really i appreciate the effort you made to share the knowledge.The topic here i found was really effective to the topic which i was researching for a long time
    trazado de recorte

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  32. Alucino con lo que aquí se dice y se escribe.
    Tongoy es una copia mala de mi primo, ALBERTO, y los comentaristas unos pajilleros frustrados (no por las pajas, se entiende, sino en general).
    ALBERTO ha triunfado. Está en Madrid, publica libros en Mondadori y tiene un novio MUY GUAPO.
    ¡Viva Segovia!

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  33. y Salvador Dalí y ... André Breton

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  34. Hummm, me parece que aquí lo que pasa es que en estos últimos comentarios (14:29 de ayer y 12:34 de hoy) se respira mucho aire cristiano. Anónim@, ahora mismo tengo algo de lío pero yo creo que el tema Alberto se está llevando en el post anterior.

    Enrique, gracias, se me había escapado ese detalle. Te pago poco.

    Oveja, coincido: no hace falta contexto o al menos esa sensación da.

    Saludos,

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  35. Puedes llamarme Quique. Total, soy de ficción.

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  36. Es increible el encabezamiento de tu cometario a "El fin de semana": "Novela coñazo calibre monumental". Tu crítica es bastante burda y tus argumentos infantiles. ¿Cómo se puede denostar tan gratuitamente una novela magistral y a un escritor excelente?
    Efectivamente, creo que mejor deberías leer otras cosas...

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  37. Estamos completamente de acuerdo: debería leer otras cosas.

    Gracias por pasar.

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