viernes, 12 de agosto de 2011

"En lugar seguro" de Wallace Stegner


Hoy no tengo ganas de leer. Es tarde y estoy cansado. No sé si es buena idea pero como estoy ocioso y un poco cabroncete les voy a hablar de la novela más aburrida del mundo mundial: “En lugar seguro” de Wallace Stegner. Si ven que les entra el sueño no se apuren, es natural. 

La leí hace mucho; más de un año. Tiro de archivo y compruebo que fue el primer libro de Julio pasado. Esto lo digo como disculpa anticipada por si no recuerdo los detalles -que ya sé que no-. Quien me la recomendó me caía muy simpático y me deje llevar. Hoy ya nos sabemos incompatibles pero conservamos el respeto. No todo son puñaladas en este negocio. Cierto es que tenía buena pinta. Me refiero al libro. Una bonita edición y esas cosas. Al argumento no le hice mucho caso, ya les he dicho que era una recomendación. Pero la portada… mierda, la portada debió hacerme sospechar. De semejante portada no podía salir nada bueno.

La cosa va de esto: un matrimonio muy mayor muy mayor va a visitar a otro matrimonio muy mayor muy mayor que vive en el campo. Miren si son mayores que la mujer del segundo matrimonio se está muriendo de vieja, nada menos, y le quieren decir adiós en el postrero instante final. Una vez allí a la primera pareja, los de clase media, que también está fatal de lo suyo, le da por la nostalgia. La novela va de recuerdos, efectivamente: de cómo se conocieron los unos y los otros y tal y cual pascual y de cómo era la vida por entonces y puesto que todos eran muy amantes de la naturaleza hay la hostia de páginas de paseos por el bosque y puentes de madera sobre ríos picados de estrellas. Lo de tener una vida aburrida y la desfachatez de contarlo. También hay cosas que a la larga no tienen importancia como son diferencias de clases –las suyas- e historias de amor indestructibles, pero sobre todo hay una promesa: la del conflicto brutal; el drama. Algo que llegado el momento se supone que cambiará la percepción de los unos frente a los otros; algo que en cierto modo los distanciará y ya nunca volveán a ser los mismos. Uno se espera sexo, claro, o un crimen pasional o algo tipo Bony and Clyde en sidecar. No sé. Yo pensé sobre todo en un incesto entre amigos que son como hermanos o similar; que ella fuera él también me valdría. Más que nada por el tono del escritor y las puyitas que iba dejando cada cinco páginas, entre cascada y cascada y lo buena que estaba la susodicha, caramba. 

Hagamos un ejercicio: imagínense que leen una novela que no les está entusiasmando sino más bien todo lo contrario. Imagínense que si la aguantan es únicamente por el deseo de que la promesa de ese cambio sea suficiente para cambiarlo todo. Pero cambiarlo de verdad. Cambiar incluso la percepción que se tiene de que el libro es un peñazo. Y ahora imagínense que llegado el momento, cruzado ya (si no recuerdo mal) el ecuador del libro, descubren que la sorpresa es –tachán!- un puto bote de manzanilla. Les dejo unos segundos para que lo procesen. Atentos: el protagonista tira al fuego un bote de manzanilla para evitar un conflicto marital que no les voy a detallar, aceptando con ello una culpa que no tiene. El amor, vaya, y sus consecuencias.

Bueno, pues sin entrar en detalles para no destriparles (más) la historia -no vayan a querer leerla- esta es la cruda realidad: si lo más interesante de un libro es descubrir que las relaciones de pareja se sostienen muchas veces con tiras y aflojas y que amar es ceder pues entonces sí, este libro es apasionante. 

No voy a dilatar la reseña porque el libro no lo merece y tampoco me estoy divirtiendo tanto como esperaba. Lo voy a dejar aquí y ya deciden ustedes qué hacer con lo que les he contado. Por si no ha quedado claro: yo no voy a volver a leerme endejamásdelosjamases nada más de este buen señor. Bastante tuve con la gilipollez que fue acabarme este.


33 comentarios:

  1. Es tan dificil conservar el respeto cuando para sostener una estupidez se aduce la subjetividad del juicio, que dentro de mi un hilo se rompe y el respeto se pierde y solo me viene a la mente el argumento baculino. Deleuze diría que es como la línea de fuga de mis perversiones filosóficas. ¡¡¡Que sabio era ese tío¡¡¡

    ResponderEliminar
  2. Haciéndose pasar por editoriales exquisitas que rescatan clásicos secretos, Libros del Asteroide, Impedimenta y otras se han vuelto especialistas en reeditar coñazos justamente olvidados. Lo único que hacen es ahorrarse el pago de anticipos y hasta de traducción. Tal estafa sólo podría funcionar en un país tan acomplejado y snob como España donde a los paletos les deslumbra una portada y un diseño bonitos sin cuestionar lo que viene dentro. Lamentable. Si alguien quiere leer clásicos, ahí están Alianza y Cátedra, mejores títulos, mejores traducciones y por menos de la mitad del precio...

    ResponderEliminar
  3. Pues a mí me gustó. Lo malo es que no recuerdo porque. A ver si luego miro en mi diario.
    La sargento Margaret

    ResponderEliminar
  4. Me fío de ti (en general coincido)y paso del libro que con la cantidad que tengo pendientes es un alivio dejar de lado alguno.
    A veces creo que tengo tanto por leer porque así se estira el tiempo.
    Carme

    ResponderEliminar
  5. Entonces Sargento o te falla la memoria (malo) o falla el libro (malísimo). O te la han colado. Bueno, hay otra, y es que a ciertas edades a uno le tira lo que le tira. Andate con ojo, que las carga el diablo.

    Buena decisión, Carme. Hay mucho por ahí que vale más la pena.

    Oveja, de Libros del ASteroide e Impedimenta no recuerdo haber leído nada que me gustase y eso incluye la popular Flora Poste de las narices que hasta que no la leí no me dejaron en paz los duendecillos de la conciencia que son unos canallas. Ultimamente mis visitas a las librerías están tan orientadas en Cátedra que temo acabar en la sección de música que está inmediatamente después. Con lo que yo he sido....

    Gracias a todos por pasar.

    ResponderEliminar
  6. Hombre, el catálogo de Libros del Asteroide es bastante decente. Así, a bote pronto, que recuerde:

    -Postales de invierno de Ann Beatie
    -La Trilogía de Robertson Davies
    -La hoja plegada William Maxwell
    -Río fugitivo Paz Soldán

    Sí, definitivamente, rompo una lanza por el catálogo de Libros del Asteroide

    ResponderEliminar
  7. mira, que nos metamos con libros del asteroide, pase, ya que jamás he terminado ninguno de sus títulos (aun hay alguno que tengo ganas, como "Personajes secundarios" o algo así), pero a Impedimenta no me la toquéis, que han sacado joyas de Georges Perec como "Lo infraordinario" y aunque solamente sea por ese libro, yo les perdono todos los truños (que vaya si los tienen).


    Por cierto, una vez, hace tiempo, un amigo me dijo que mi estilo escribiendo le recordaba al de wallace Stegner, yo no lo conocía, me hice con un ejemplar de "En lugar seguro", abrí la primera página, leí, y a los dos minutos decidí retirarle el saludo a mi amigo.

    Besos :)

    ResponderEliminar
  8. ES una muy mala reeña Carlos, creo que el calor te afecta

    ResponderEliminar
  9. No, no, yo no quería dar a entender que el catálogo de LdA no fuese decente; digo que nunca me gustó nada de lo que leí de ellos y eso me predispone de una forma bastante natural. Tomo nota de esas recomendaciones y prometo dedicar una tarde entera a ponerme al día en su catálogo, que ya le va tocando.

    Danilo, "Personajes secundarios" lo cogí hace muy poquito pero no me libraba de la sensación de estar frente a un novela un tanto oportunista ((re)edición del rollo mecanografiado original, película sobre Gingsber, documental sobre Burroughs, película sobre En la Carretera...): de repende una mujer que estuvo siempre en segundo plano. Dejó de apetecerme. Quizá otro día.

    Y de Impedimenta... bueno, tengo más dudas. Sí, vale, Perec y sí, Lem, pero bueno... en fin, lo que dices: mucho truño en papel de colores.

    Un saludo,

    ResponderEliminar
  10. El calor me afecta siempre, Madi, pero no en esta ocasión, me temo. Soy del norte; aquí estamos todavía esperando el verano. Nos lo habían prometido.

    Ya sabía yo que esta reseña no te iba a gustar.

    ResponderEliminar
  11. Joooder, el que decía que nunca ha terminado uno de los libros de LDA, por querer epatar, se ha retratado. Eso deberá ser la posmodernidad, ¿no?. Qué país, Dios

    ResponderEliminar
  12. Me refería al comentario de Danilo: vanagloriarse por no haber acabado NUNCA un libro de LDA para menospreciar el catálogo de LDA me parece, como comenté, ganas de epatar de primero de parvulario, y lo que resalta es su grado de sinsentido absoluto. Nada más. Lo de la posmodernidad venía para subrayar la memez de la cuestión

    No, si al final, vamos a acabar diciendo que el catálogo de Angrama, con el que, quien más quien menos, se ha criado, es una mierda. Todo es cuestión de que el mantra se ponga de moda entre la modernez

    Buenas noches. Voy a dejar por la mitad un libro. Adiós

    ResponderEliminar
  13. aquí cada uno se vanagloria de lo que puede sin ofender, que conste, querido anónimo y cada uno ejerce sus derechos de lector como le apetezca, mientras no haya una ley que lo prohiba, y dejaré a medio leer tantos libros como me de la real gana, que para eso tenemos miles de libros a nuestra disposición y muy poquito tiempo, si a la segunda página un libro me parece un truño, lo dejo y listo, hay otros lectores que se los acaban como si les fuera la vida en ello, y me parece perfecto. ni me vanaglorio ni me escondo, es lo que hago y lo que seguiré haciendo con cada libro que me aburra. si esto es posmodernidad, aleluya! que otros se terminen de leer los libros que me aburren, yo mientras seguiré buscando los que me interesen de principio a fin, y si me apetece saltarme páginas, también lo haré, aviso. ah, claro, y doblar la esquina de las páginas, y subrayar con boli, incluso, comprarme libros que luego no abriré nunca. hay que ver como somos los posmodernos, qué vergüenza.

    ResponderEliminar
  14. Qué perdedor eres Danilo. ¿Ya te presentaste otra vez al Jaén?

    ResponderEliminar
  15. Hola Carlos:

    Yo de Libros del Asteroide he leído sólo dos libros, aunque ambos me parecieron muy buenos:

    Hogueras en la llanura, del japonés Shohei Ooka
    Río fugitivo, del boliviano Edmundo Paz Soldán.

    saludos
    David

    ResponderEliminar
  16. Hola David:

    Con lo "fresiano" que tú eres, es decir, te gusta las recomendaciones de Fresán, él puso por las nubes a la Trilogía de Robertson Davies y Postales de invierno de Ann Beatie. Seguro que te gustarán. Saludos y enhorabuena tb por tu blog

    ResponderEliminar
  17. Haces bien en no escribir sobre Elvira Navarro, Cebollo, si asumes tu inferioridad intelectual todavía podrás hacer algo en la vida, Peón.

    ResponderEliminar
  18. ¿Cómo puede decirse que Libros del Asteroide publica mierda como dice un anónimo por ahí? Un montón de buenos libros es lo que han publicado y lo han hecho con gusto y pulcritud aunque, como no podía ser de otra forma, hay altos y ha bajos. Lo que no hay es fraude. ¡Qué ganas de destruir un excelente trabajo! Ahí van algunas mierdas: los cuentos y los recuerdos de William Maxwell, las trilogías de Robertson Davies, la Trilogía Transilvana de Miklos Banfy, La hierba amarga, de Marga Minco, o la maravillosa Las diez mil cosas de María Dermout. Podría seguir pero no quiero ser pesado. ¡cuánto snob, cuánto ignorante, cuánto cuento!
    Un saludo
    Cantábrico Express

    ResponderEliminar
  19. Anónimo de las 10:48:
    No crea, hay cosas que ya no tienen remedio. Como la reseña del libro de Elvira, por ejemplo, que ya supera las 1000 palabras. Mire, me ha caído usted simpático (o simpáticA, no sé) y sólo por eso y porque hoy me levantado más hijo de puta de nunca le voy a regalar un párrafo de lo que tengo escrito:

    "Ya supongo que a Elvira no va a gustarle esta reseña y me parece normal. Pero también supongo que lo entenderá al fin y al cabo a mí tampoco me ha[n] gustado su[s] novela[s] y no he tenido inconveniente en leérmela entera para sojuzgarla como merece."


    David, me alegra verte:
    Anotado el de Paz Soldán pero paso del japonés. Lo asiático no me va. Ya te contaré.

    Un saludo,

    ResponderEliminar
  20. Peón, no hay huevos, y lo sabes, pelanas.

    ResponderEliminar
  21. Relájese, hombre, no le vayan a saltar los puntos. Ni que le fuera la pasta en ello...

    ResponderEliminar
  22. Sobre Perec e Impedimenta: lamentable la traducción -creo que de la tal Mercedes Cebrián, otra becada en Residencia de Estudiantes...en fin- de "Un hombre que duerme", de Perec, en Impedimenta. Esa novelita es una maravilla, ahora: comparen la versión Impedimenta con la anterior de Anagrama. Sólo por eso, ya le he pillado lícita mania a la tal editorial. No se puede publicar una traducción tan pésima.

    Asteroide: sólo por este maravilloso libro, ya me cayeron bien. Otra cosa es que vaya a pillar otro del catálogo. Sufren el mal de moda: careros en exceso.
    http://www.librosdelasteroide.com/personajes-secundarios
    Maravillosa otra crónica de la generación beat desde el punto de vista de una mujer que estuvo alli.

    Tongoy, veo que usted se anima con el Agape de Gaddis. Son dos libros, como siempre en esa editorial. El prólogo de Fresán, flipándolo, con la medicación a tope, y sus habituales subidones lisérgico metafóricos. Y lo que es la novela en sí, que hay que ir un poco colocado, aunque sea de cafeina.

    Dr. Jacques.
    Al servicio de la causa humana.

    ResponderEliminar
  23. Colocadísimo es como hay que ir, estoy completamente de acuerdo. Eso sí, cuando hago pie me río a carcajada limpia. Cómo hace unos minutos con las citas de Hawthorne, Flaubert y Tolstoi sobre la literatura del momento ("[...] está hoy totalmente entregada a una condenada turba de escritorzuelas, y no tendré una sola posibilidad de éxito mientras el gusto del público se halle ocupado con sus porquerías" Es una cita de Hawthorne en referencia a la literatura americana de de 1855, ¿qué se habían creído?). Muy divertido pero eso sí, hay que echarle moral para leerlo. Dice Sexto Piso que editará todo lo de Gaddis. A ver si es verdad (por mucho que luego no sea capaz de leerlo). Luego si me acuerdo le preguntó vía Facebook.

    ResponderEliminar
  24. Por qué hay tanto defensor de Libros del asteroide y no de Impedimenta? Me parece que Libros del Asteroide no se tomó vacaciones e Impedimenta sí. Y ya que hablamos de editoriales me gustaría ver por aquí más novelas de El Aleph reseñadas. Me gusta esa editorial, tanto las traducciones como los libros en español. Igual que RBA. Mucho mejores catálogos, en todo caso, que las dos chapuceras por excelencia: Asteroide e Impedimenta.

    ResponderEliminar
  25. Ah, por supuesto. Mejor una sóla página de Gaddis que toda la obra completa de estos bodrios modelnos dormilinas mondadoris. De hecho, creo que Gaddis se estaba descojonando bastante de la modelnez literaria yanki que le iba a suceder y quizás él ya adivinaba. Austers, Amis, Dondelillos, y compañia. Eso sí, lo mejor de Gaddis, se lo apalancó gente como Franzen. Mientras que otros jinetes del caballo mecánico, tipo Foster Wallace, se sumergieron entre sílabas y fonemas, perdiendo el sentido del vaivén a la busca del sentido imposible.

    Dr Jacques.
    El padre de Kennedy, el de la conjura.
    Parapsicólogo de la necedad.

    Estaría muy bueno que Sexto P. publicara las novelas de Gaddis de las que hablan. Tienen muy buena pinta, francamente delirantes.

    ResponderEliminar
  26. Al anónimo que va dejabo de mí: gracias por las recomendaciones, ya tenía puesto el ojo en esos libros. Algún día caerán.

    Carlos: te recomiendo a Kenzaburo Oé, a ver si se te pasa tu fiebre contra lo oriental.

    saludos

    ResponderEliminar
  27. David, aquí las cabronadas las hago yo. ¿Qué es eso de recomendarme a Kenzaburo Oé? Mal vamos... No debería preguntar esto pero... ¿alguno en especial?

    (¿Te puedes creer que creí que había ya reseñado tu libro y ayer me lo encontré entre los tropecientosmil borradores que han quedado en nada?. Te pido mil disculpas.)

    ResponderEliminar
  28. Hola Carlos:

    Yo tuve una temporada Kenzaburo Oé importante. Leí todo lo que salió de él en Anagrama, y luego cuando se cambió de editorial (ahora sus libros salen en Seix Barral) lo dejé de leer; de forma absurda, porque me gustaba mucho. Tengo pensado retomarlo.
    Quizás para empezar estaría bien "Una cuestión personal" o alguno muy corto como "La presa". Las tres novelas cortas incluidas en "Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura" estaban bien, y a mí, después de conocer su obra, me interesó mucho su novela autobiográfica "Cartas a los años de nostalgia".

    Con lo de mi reseña no te preocupes mucho, ya habíamos quedado en que sería sólo si te apetecía hacerlo.

    saludos
    David

    ResponderEliminar
  29. Anotado lo primero. Sobre lo segundo... ya hablaremos.

    Un saludo,

    ResponderEliminar
  30. He leído ahora esta reseña (sin saber muy bien la razón) de un libro que leí hace tiempo y del que guardo buen recuerdo, probablemente porque la afirmación de "si lo más interesante de un libro es descubrir que las relaciones de pareja se sostienen muchas veces con tiras y aflojas y que amar es ceder pues entonces sí, este libro es apasionante" es completamente cierta y, hay días (hoy, uno de ellos) que lo es todavía más.

    Abrazo.

    ResponderEliminar
  31. Denosta la novela porque "va de recuerdos" ¿? , porque los protagonistas son "muy muy mayores" ¿? tanto que casi se estan muriendo ya ¿? y espera sexo, crimenes, acción... La oferta a su disposición es infinita en ese sentido pero igual se aburre tanto o mas que el pobre y viejo señor Stegner.

    ResponderEliminar
  32. Cómo me he reído con esta crítica del libro.
    Quedan claras dos cosas. Una, que el que la escribe es un poco corto y que no ha leído el libro. Al menos no entero.
    Un poco corto por lo que dice el anterior comentario. Este libro o cualquier otro puede no gustarte, faltaría más. Pero si lo peor que puedes decir es que va sobre gente muy mayor y que no hay ningún conflicto 'brutal', es que sin duda eres alguien bastante elemental. O bien un fan incondicional de los libros de aventuras. Si es así, en efecto te equivocaste de libro. Pero no te preocupes, que hay millones de libros que tratan sobre gente muy muy jóven y que están repletos de conflictos brutales.


    ResponderEliminar