miércoles, 11 de mayo de 2011

"Lágrimas en la lluvia" de Rosa Montero

El argumento, para los que no lo sepan, gira en torno a una replicante (ver Blade Runner para más información) a la que otra replicante le encargan la investigación de una serie de crímenes llevados a cabo por (adivinen) otros replicantes. Un replicante, dos replicantes, tres replicantes…. Así todo el rato. Con esto no tengo ningún problema. Con todo lo demás sí. 

Rosa Montero afirmaba en una entrevista que se publicó hace uno o dos meses en la “Que Leer” que su intención había sido la de construir un mundo al que evadirse cuando le apeteciese. Hablo de memoria, pero creo que envidiaba a J.K.Rowling por haber creado un universo como el de Harry Potter en el que poder sumergirse a placer. Se le ocurrió entonces la genial idea de hacer más o menos lo mismo: la Spanish Versión de un mundo alternativo anglosajón de corte fantástico donde la magia fuese sustituida por la ciencia. O lo que en su caso viene a ser lo mismo: la versión cutresalchichera de Blade Runner/Star Wars/Avatar/Pokemon. 

Esto en lo que se traduce es en una novela en la que se evidencia una notable falta de imaginación. La autora parece recurrir a todos cuantos tópicos de ciencia ficción que le han parecido interesante a lo largo de su vida: así es como se nos dibuja un mundo en el que existen planetoides artificiales flotantes (Avatar) en el conviven humanos y replicantes (Blade Runner) pero también extraterrestres de varias clases (Star Wars) y lo que es peor (aquí solté mi primer grito de espanto): Pokemons. Esta secuencia en concreto es hilarante y por eso le voy a dedicar dos minutos (tres más de los que merece): Bruna Husky, la protagonista, entra en su apartamento (que, como todo apartamento del futuro incluyo ordenador de a bordo y responde a las órdenes de voz) y descubre que todo está patas arriba. Armada con un cuchillo se aproxima al origen del ruido, su habitación, en el que descubre una cosa con forma de “animalillo de quizá medio metro de altura, con un cuerpo parecido al de un pequeño mono, pero sin cola, barrigón y cubierto de hirsutos rizos rojos por todas partes; luego venía un cuello demasiado largo y una cabeza demasiado pequeña, triangular, de grandes ojos negros que recordaba vagamente a la de los avestruces, sólo que velluda y con una nariz aplastada en lugar de pico”. Un tragón. Es su nombre. Pero lo mejor viene después: “La rep wikeó en su móvil el término tragón y en la pantalla apareció la imagen de un ser muy parecido al que tenía delante y un artículo:”. Inmediatamente después se reproduce, durante casi toda un página, el contenido del artículo del wikisitio. Apenas dos días antes yo veía un episodio de la serie Pokemon con mi hija en el que unos niños entraban en un bosque y se daban de bruces con un bicho enorme, redondeado y peludo que dormía a pierna suelta. El niño de la visera, que aparentaba ser el más listo, echaba mano de su ordenador de mano que nos daba todo lujo de detalles sobre el pokemon en cuestión. Convendrán conmigo en que el parecido entre ambas escenas supera lo razonable para adentrarse en lo vergonzante. 

Pero el párrafo anterior es sólo un ejemplo. Durante el resto de la novela no (me) nos abandonará la sensación de estar frente a un conglomerado deforme y mal desarrollado de tópicos futuristas y personajes estereotipados: villanos que no lo parecen, amigos que no lo son tanto, feos que invitan al amor y una detective arruinada, alcohólica y promiscua que se encamina a los infiernos de su vida. La contradicción y la ambigüedad a cada paso como receta para sostener una trama que adolece de un misterio demasiado vago. Es imperativo, si la novela cuenta -tal como le ocurre a esta- con más de 450 páginas, que incluya alguna sospecha de conspiración gubernamental y un villano cruel y despiadado que surja de la nada en cualquier momento para darnos el susto de nuestra vida. También golpes, técnicas de asalto, armas mortales de mujer. En definitiva, todo lo que ustedes esperen de una película de Jerry Bruckheimer y que me sorprende descubrir en una escritora como Rosa Montero a quien le supongo cierta experiencia y capacidad para crear algo más que “esto” (siendo “esto” algo que se parece bastante a la primera novela de un frikinabo espacial falto de imaginación y especialmente poco dotado para las letras). 

La mala experiencia que ha sido esta lectura ha derivado en algo quizá demasiado cruel. Se lo digo siempre y no me importa repetirlo: lo mejor que pueden hacer es comprobarlo por sí mismos leyéndose la novela aunque tampoco pasa nada si buscan cualquier otra alternativa que tenga un mínimo de interés. Se lo pongo fácil, no se quejen. 


11 comentarios:

  1. Lo mejor es que, después de su reseña, añade una foto de Rosa Montero con cara de traviesa. Como diciendo: "Sí, me habéis pillado, ¡ay, qué picaruela soy!"

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  2. Nadie podrá negarte tu valentía.
    Hay que tener redaños para atreverse a leer un libro de Rosita.

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  3. No sé para qué lees estas mierdas. Te avisé. Esta mujer es escribidora basura y no merece ni que se hable de ella.

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  4. Ya sé donde no meterme. Gracias
    Un saludo
    La sargento Margaret

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  5. Jajaja sabia que te la ibas a cargar, mientras la leía pensaba: Uy Mr Tongoy se la comerá con patatas, vi en Goodreads que la estabas leyendo y me temía lo peor. Yo diré que si me ha gustado, ya lo sabes, pero matizare: Aunque no lo creas estoy deacuerdo con tu reseña palabra por palabra, todo lo que cuentas lo vi ya en la pagina 2, pero seguí, y seguí leyendo porque pese a todo se deja leer y te abstrae, y te distrae y te hace pasar un buen rato. A mi para eso me ha valido, ya digo en la entrada que la leí en circunstancias "anormales" y puede que eso influyera. Yo creo que la novela tiene su publico y su gracia y ya esta, yo nunca había leído nada de la Montero y no creo que vuelva ha hacerlo, su estilo no me va mucho, pero a sus lectores les flipara. Igual llevo unas cuantas mierdecillas encadenadas y lo estoy pagando...de todas maneras a mi la novela no me costó nada, y eso tambien se agradece. Una cosa que si que no me gustó nada es el nombre del tragón, Bartolo, en fin...

    Hoy me he comprado la edición de Impedimenta de Solaris, preciosa, no haré comparaciones, lo prometo.

    Abrazos.

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  6. JL: vale, sí, es verdad que me avisaste. Y yo te creí pero necesitaba verlo con mis propios ojos. Ahora sí que te juro por Snoopy que nunca más. Palabrita del niño Jesus.

    DANIEL, la cara de Rosa lo que quiere dar a entender que es mucho mas joven y que todavía puede escribir cosas supermodernas. Pero no, no puede. A esta le da igual hacer trampa porque le pasa como a Marías: ya tiene público. Ahora sólo tiene que fingir que está en la onda. Y no, no lo está.

    DIEGO, mi valentía se confunde en ocasiones con mi estupidez al punto de que en según que casos no acierto a diferenciarlas. Este es un buen ejemplo.

    MARY MARGARET, "xactamente". A "eso" ni asomarse.

    ARAMYS, ayer en sigueleyendo nos presentaron como la cara y la cruz de la misma moneda. Es cierto que puede tener cierta capacidad de entretenimiento pero cuando le va uno quitando los pellejos que le sobran y que es todo aquello que sirve para explicar como es el futuro, la historia que hay detrás no es muy diferente a las setecientas películas de intriga que atestan las salas de cine. Yo creo que su problema está en que no sólo no se cuida la historia sino que se satura de información futurista al lector que acaba hasta los cojones de tanta maravilla cuando todos sabemos que de aquí a cien años esto va a ser un completo desastre. Eso sí, los móviles serán cojonudos.

    Abrazos a todos y gracias por dejar vuestros comentarios.

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  7. Gracias, Carlos, porque no me la pensaba leer, pero ya había sacado conclusiones semejantes a las tuyas. Te comparto en Facebook porque a tí sí que da gusto leerte.

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  8. Solamente les puedo decir que es uno de los mejor libros que leí en mi vida, me encerro en su contenido, me atrapó en cada situacion y hasta a veces podia sentirme como si yo fuera Bruna.. Totalmente expectacular..

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  9. Miguelmatemático3 de abril de 2012, 0:02

    ¡Cómo son los amantes de los géneros...! Piensan que todo el mundo se ha leído todo, en este caso, de ciencia ficción. Todas las novelas 'negras' tienen elementos comunes, las de ciencia ficción comparten criaturas y, no digamos, la novela romántica. Igual que todas las paellas tienen arroz. Lo importante de una novela es si te interesa o no la historia que te cuenta y cómo te lo cuenta. En el caso de Lagrimas... tanto la historia (sí, sí, con reps y bartolo incluidos) cómo el estilo, me parecen geniales. Bravo por Rosa.

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  10. esta mujer es escritora de basura /en general/ pero ahora encima se le dio por el plagio!?... el colmo.

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