viernes, 3 de enero de 2014

Otra vez “La casa de hojas”: una rectificación

Me jode lo indecible, pero hoy vengo a desdecirme. 

No me gusta hacerlo, pero necesito quitarme esta espinita que se me ha clavado. Por eso, y para no dar más la paliza con el tema, seré anormalmente breve.

El 24 de noviembre publiqué una aproximación a esta novela (AQUÍ) en la que básicamente me limitaba a expresar mi parecer sobre lo que estaba resultando ser la lectura de Casa de Hojas. «Por lo que he podido comprobar» —decía— «la novela de Danielewski es un lío del demonio que conviene afrontar con entusiasmo y tiempo libre.» 

Primer error. 

No es en absoluto cierto que sea un lío del demonio. De hecho, echando la vista atrás, creo que es una novela asombrosamente fácil de leer pero también exagerada e innecesariamente retorcida, lo que seguramente acaba dando una impresión equivocada. 

«Mi impresión inicial» —seguía diciendo entonces— «es que “La casa de hojas” es un bello y retorcido objeto que oculta una interesante novela de terror pero también mucha paja.» 

Esto lo tuve claro desde la página 350.

Tres días después, el 27 de noviembre, publiqué (AQUÍ) la reseña “oficial”, donde decía, entre otras muchas, dos cosas absolutamente contradictorias: «personalmente, me sobra media novela. Concretamente TODO lo que tenga que ver con Truant.» y «Es por culpa de esto que lo que podía haber sido una novela sobresaliente se queda en notable.»

La palabra clave es “media novela”. La palabra clave es “notable”.

No. No puede ser NOTABLE una novela cuyo 50% es más que una memez: es material de derribo. Es relleno. Fuegos artificiales. Porque una cosa es cierta: el expediente Navidson, con juegos o sin juegos, se come, literalmente, la novela, y la parte de Truant, aquella que puede leerse en los pies de página, acaba resultando de una intrascendencia pasmosa, no acabando uno de entender, un mes después ni un siglo después, qué sentido tiene realmente estropear de tal forma algo que podría haber sido simplemente perfecto (o casi) y si no será, esa parte de Truant, la parte desechable, un recurso bastante tramposo para hacer creer al lector que se encuentra ante una obra magnífica cuando en realidad no es más que un hábil ensamblaje de dos historias de desigual calidad. La parte de Truant no abre nuevos caminos, no complementa la narración principal, no aporta absolutamente nada, no enriquece. Lo que sí hace, y lo hace muy bien, es parasitar, rellenar, confundir. Aburrir.

Hoy, el final de la reseña hubiera sido muy diferente al que fue entonces y donde dije: «[…] no es la obra maestra que se vende por ahí […]pero sí vale cada euro invertido y casi casi casi cada minuto dedicado» querría ahora decir que NO, que no vale cada euro invertido y desde luego no merece cada minuto dedicado. Hay muchos minutos, todos esos minutos que hoy se descubren invertidos en una historia menor, que se podían haber dedicado a leer cualquier otra cosa. Que no lamento la compra, eso también es cierto, pero por motivos que poco o nada tienen que ver con la calidad de la historia en su conjunto.

Creo recordar haberle escuchado decir a Danielewski que dedicó diez años de su vida a esta obra, más o menos los mismos (seguramente más) de los que dedicó William Gaddis a JOTA ERRE, una obra mucho más ambiciosa, mucho más compleja (esta sí), mucho mejor, en general, que, sin tener que recurrir a artificios y a juegos gráficos (sin evitarlos, tampoco), consigue lo que para sí quisiera Danielewski: que valga la pena la cada minuto, cada segundo invertido en su lectura.

Rectificar es de sabios, dicen. 


35 comentarios:

  1. Me vas a costar un divorcio. Guiada por tu consejo se lo regalé a mi señor marido como regalo de Navidad (con vistas a poder leérmelo yo luego, claro).
    Muy mal, Tongoy, muy mal empezamos...

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    1. Jajaja, no dramaticemos. Yo volvería a comprarlo. De hecho lo presté hace dos o tres días a un buen amigo, eso sí, previa advertencia de que era un objeto curioso y tal y cual. No lamento su lectura, es más, es una novela que recomiendo leer pero creo que hay que hacerlo sin esperar la obra maestra que venden y desde luego sin miedo a saltarse las partes más aburridas, como esas de Truant. No me siento "engañado" pero sí creo que me he dejado llevar y que le he perdonado cosas que otras novelas no le perdonaría y creo que lo hice por lo "original" del planteamiento y porque la novela de terror (expediente Navidson) es muy buena.


      Te iba a contestar al post ante-anterior pero ya lo hago aquí. Feliz año, Zombie. Si lo reyes te van a regalar un libro, que sea Jota Erre. ;)

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    2. Bueno, más vale que mi cónyuge no es de mucha exigencia literaria...(también le regalé unas camisetas para tratar de disimular mi torpe maniobra)

      Aquí los regalos ya nos los hemos dado con el Olentzero, no somos muy monárquicos y aproveché para pedir que me regalaran El plantador de tabaco. En ello ando y creo que estaré servida para un semestre por lo menos... No recomiendes muchas cosas hasta entonces, jajaja.

      Abrazo

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    3. ¿Seis meses sin recomendar  nada? Eso está hecho.

      Ahora, si yo me tiro seis meses para leer un libro creo que me muero

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  2. Gracias Tongoy por advertirlo. Ha puntito he estado de comprarlo dado que tus recomendaciones las valoro en mucho. Dudaba si hincarle el diente o no a "Jota Erre" pero tu respuesta a Zombie Girl me ha resuelto la duda.

    ¡Feliz Año!

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    1. Hace usted mal: no debería fiarse de nadie. Pero ya que estamos, gracias.

      Ojo con JOTA ERRE. Si acepta un consejo, lea primero el avance que ha publicado la editorial aquí y calcule 1135 páginas de lo mismo o más difícil. Yo he tirado de manual.

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    2. http://issuu.com/sexto_piso/docs/fragmento_jota_erre

      http://www.williamgaddis.org/jr/index.shtml

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    3. Gracias por su respuesta y perdón por la burrada que ni sé cómo se me ha colado: esa "H" en 'A puntito he estado [...]' no me la perdonaré en la vida.

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    4. Pues mira que, después de leer las primeras páginas de Jota Erre, acabo de mandar la "desiderata", que dices tú, a la biblioteca municipal, a ver si me hacen caso.
      ¿Te puedes creer que no hay una sola biblioteca municipal en toda la provincia de Barcelona que tenga ese libro? ¡Ni una! ¡Ni en la capital, oiga!
      Si la compran te lo digo, para que se te llene un poquito el orgullo.

      Tu queridísimo hermano.

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    5. Es que en Barcelona no tienen ni puta idea de literatura. Jaja. Si no tienes suerte, avísame y si eso te mando, con todo el dolor de mi corazón, mi ejemplar.

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  3. "Talmente" de acuerdo, Sr. Tongoy. Incauta de mí, lo leí de cabo a rabo y hubo momentos, perdida entre tanto pie de página, que a punto estuve de seccionarme la yugular. Afortunada que es una, tengo una magnífica memoria de pez, por lo que de aquí a unos meses podré releerlo, esta vez obviando al completo la letra pequeña, para disfrutar lo que es en realidad la buena novela, esto es, "El expediente Navidson".
    Aprovecho la parrafada para agradecerle el descubrimiento de "El gran cuaderno" de Agota y Kristof, obra maestra sin duda, y para recomendarle las otras dos novelas de la trilogía. Es cierto que en nada se parecen a la primera, pero una vez leído el todo, uno comprende porqué y el resultado no defrauda en absoluto.
    Feliz año. He dicho.

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    1. El otro día me dijeron algo parecido sobre la trilogía de Kristof. LA verdad es que ahora me da un poco de pereza, pero bien, sí, algún día.

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  4. Pregunto: ¿Se puede leer la parte buena y pasar de la mala sin perder el sentido? Decidme que sí. Y esta de Jota Erre ¿tiene reseña? Ya me la colaste con el padre muerto y esta vez prefiero analizar los motivos de tu entusiasmo, cabrón, que eres un cabrón, antes de gastarme los cuatro euros que cueste aunque, por otro lado, me sobran. Así que nada. Feliz año para ti, para tu hermana y para la mitad buena de tus opinadores y opinadoras.

    Quique

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    1. En mi opinión sí. Te cuento una anécdota. Mientras lo leía le contaba a una amiga (que quería conocer la historia sin tener que leerse el libro porque es un poco miedosilla) lo que iba pasando. Al segundo día decidimos pasar de Truant. No se perdió nada y disfrutó como una enana de la historia de terror.

      Pero… ¿yo te recomendé el Padre Muerto?  A ver, para mí es un librazo pero no recuerdo habérselo recomendado nunca a nadie. Es demasiado raro.

      Jota Erre es otra rareza, peleona pero muy divertida. Es complicado de resumir. Espera unos días a que me ponga con la reseña y decide. A mí me gustaría que todo el mundo la leyese, pero entiendo que es un libro que puede provocar rechazo. Y mucho. Es 99% diálogo donde aparecen 120 personajes diferentes. Gaddis no te pone en contexto (no hay párrafos introductorios que te digan quién es quién), te lo tienes que currar tú y para más inri los personajes hablan muchísimo por teléfono pero sólo seremos testigos de una parte de conversación. Bueno, tú espera por la reseña.

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  5. Es cierto que la parte de Truant es más aburridilla, pero tiene sentido. Creo que le da riqueza a las relaciones interior-exterior, dentro-fuera. Truant tiene que ordenar el manuscrito de Zampano, el lector tiene que ordenar el texto de Danielewski, el que hace la película tiene que ordenar las tomas, los que se adentran en la oscuridad tienen que ordenar la experiencia, etc.

    Más allá, tanto la familia como Truant van perdiendo la conexión con la realidad y en ese sentido, eso potencia que el lector también pierda el contacto con la realidad pues éste se encuentra en el plano real de la realidad (no sé si se me entiende), es como si hubiera diferentes zooms y el de Truant es justo el anterior al del lector, algo así. Quizás sin Truant, el salto no sería creíble o sería demasiado amplio. Lo de Truant funciona como pérdida de la realidad a nivel más terrenal, menos fantástico o de novela de terror, algo más humano y cercano al día a día.

    Lo leí hace mucho, espero no haber desfigurado nada.

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    1.  

      No, seguro que no has desfigurado nada, pero con todo lo que pueda significar a mí Truant me sacaba continuamente de la novela, cuando debería conseguir todo lo contrario. Demasiado aburrido.

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  6. Para mí la parte de Truant sí que tiene sentido. Hay un paralelismo entre el proceso que viven esos personajes del expediente nvidson y su historia. Incluso da para darle vueltas al planteamiento de la novela en función de algunos sucesos que le acontecen a Truant y la realidad del expediente. Demasiados spoilers serían necesarios y ganas de darle vueltas, que tampoco tengo. A Danielewski parece que le gusta mucho Lynch y las influencias de él se ven en la manera en la que intenta ligar las dos historias y enrevesar las posibles interpretaciones del texto como conjunto. Conste que a mí en general, no me gusta dedicarle demasiado tiempo a una obra, sea novela, cine, poesía o similar, pero creo que en este caso la novela lo busca. Los excesos vanguardistas a mí no me parecen tanto. Quizás porque soy más lector de poesía y si es epexrimental mejor, entonces solo me parece una buena forma de utilizar recursos para un porpósito (saltar me he saltado mogollón de texto y los apéndices los he tocado lo justito). Digo esto porque hasta ahora en casi todas las cosas que he leído y que tú has comentado aquí, he coincidido contigo. El Gran Cuaderno me dejó un poco a medias, no consigo entender el revuelo con él, y al libro de Klima que reseñaste en su día sí que le quitaría bastantes páginas.
    Y ya por tocar los cojoncillos, da la impresión de que esta rectificación es un acojone; te has visto recomendando la misma novela que demasiado hipster insoportable y eso da vértigo.

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    1. Hombre, vértigo da, pero acojone, lo que se dice acojone. Yo diría que más bien grima.

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  7. Nada Tongoy, podías inaugurar un nuevo género reseñil en el que, por decir algo, todos los primeros martes de mes, analizas idas y venidas con un libro dado. Para no hacer la cosa farragosa, en exceso, cambias de libro con cada año, dejando noviembre para una re-re-re-re-(n+1)-visión del libro de Danielewski, con enlaces incrustados en forma de bucle y celebramos un delirio de blog hipervinculado y rico en matices y texturas.

    Déjate perilla de chivo y ponte amplios pantalones de raso (púrpura) para las intervenciones en TV.

    ¿Mola?

    Feliz '14

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    1. Mola. Se lo voy a comentar a mis socios capitalistas y si aceptan, vamos a medias.

      Feliz año, Alberto. Un abrazo grande.

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    2. Joder, ¡qué envidia!. Tienes socios (y además viven en Madrí; la leche)

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  8. Me la he leído en inglés y concuerdo con usted. Lo de Truant sobre. La historia de Navidson y su casa se basta por sí misma.

    Qué quiere que le diga, me da algo de pena porque, lo que tiene de buena novela de terro me parece muy bueno.

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    1. Veamos el lado positivo: hemos disfrutado de una buena historia de terror.

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  9. Pues a mí eso de que dedicó 10 años para terminar la novela, en principio, es digno de respeto....aunque luego al final aquello no fuera la ostia, porque el 90% de los que escriben lo hacen como si produjesen churros y porras.

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    1. Anónimo

      Paquirrín (a.k.a Kiko Rivera) tardó sólo media tarde en componer la letra de "Así soy yo" y el cabronazo ha dado a la luz una obra maestra. Lo del tiempo invertido -más, menos...- en la creación artística no quiere decir demasiado; por encima de su tiranía bulle siempre la condescendencia de las musas ;-)

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    2. La sensación que uno tiene con LA CASA es que el autor ha necesitado tanto tiempo para rellenar con esas cosillas suyas, mientras que en JOTA ERRE no lo parece.

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  10. Este blog ha sido agraciado con el Premio Dardos. ¡Enhorabuena! y un saludo

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  11. Este blog ha sido agraciado con el Premio Dardos. ¡Enhorabuena! y un saludo

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  12. Yo llevo cincuenta páginas y ya he llegado a una conclusión similar. Todo lo que tenga que ver con el informe Navidson me parece interesante, pero las notas a pie de página, como que no.
    Sin embargo a mí lo que me parece peor de esas notas a pie de página no es la intrascendencia de lo que cuenta, ni que se vaya por las ramas, lo que me resulta molesto es que me saca totalmente de la historia principal, porque algunas de esas notas duran páginas, con lo que cuando vuelves al Informe Navidson lleva un rato volver a situarte.
    En fin, ya veremos como sigue el asunto, pero me da la impresión de que se me va a hacer bastante larga

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  13. Cuando uno se acerca de manera superficial a HoL, suele obtener este tipo de impresiones, casi se puede sentir uno "estafado"...pero no hay nada de relleno, tanto la historia de Truant como el expediente Navidson están intrínsecamente interconectados y no se pueden entender profundamente la novela leyéndolas de forma independiente. Y además, no son ellos dos los únicos narradores de la novela, hay "un tercero" entre las sombras...pero bueno, cada uno tiene sus opiniones. Y yo soy lector de Pynchon, de DFW, de Joyce, de Nabokov, de Miller, de Cortazar, de Borges y si, también de Gaddis...y esta novela la leí en el año 2002, no soy ningún hipster de nueva generación. Un saludo.

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  14. Y en cuanto a las notas a pie de página...no están ahí simplemente para rellenar espacio...es un libro lleno de códigos...no se puede contar más sin spoilear el asunto...

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  15. A mí me está resultando infumable. La historia principal es interesante (aunque con mucha disgresión innecesaria), pero las constantes interrupciones acaban por sacarte completamente de la historia principal, y los constantes polvos de Truant tampoco es que tengan el más mínimo interés.
    Por lo demás es un triunfo de la forma sobre el fondo. A mí los experimentos formales no me molestan en absoluto, pero tienen que estar al servicio de la historia, y aquí en muchas ocasiones, la impresión es precisamente la inversa
    Es una de esas novelas que amas u odias, y me da que yo voy a estar en el segundo grupo

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  16. De acuerdo con todas las críticas negativas y con la opinión, unánime, de que la historia de terror es bastante buena.
    Al final el tiempo desaprovechado (dada su evidente inteligencia, erudición….) por el autor intentando epatar es más grave que el que hayamos perdido nosotros leyendo su obra.
    Fijo que es un libro que todo el mundo tiene o regala (sobre todo en el devaluado ámbito hipster) pero que casi nadie lee. O Nadie termina.
    A veces funciona como juego (esas composiciones tipográficas que se estrechan o ensanchan, como la propia casa) y, brillante por divertidísima, el capítulo donde Karen pide opinión a personajes famosos.
    La parte de Truant, interés nulo; absurda y sobada. Un estorbo.
    Las cartas finales ni me esforcé en leerlas, a esas alturas…
    Rezo por no caer nunca más en nada parecido. Y no se lo recomendaría a nadie con un mínimo de interés por que le cuenten historias.
    Un hype en toda la regla, sin duda.

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  17. Encontré la más barata de las tres ediciones originales en la fnac del Triangle hace más de 10 años y la pillé. En ese momento no sabía que había tres ediciones, claro, fue un compañero de trabajo el que se tomó la molestia de buscarlo en intenné (y de quedarse el libro para leerlo y para siempre, cosa que le agradezco porque me libró de un trasto). Luego buscamos en la solapa y efectivamente, hablaba de ellas. La de lujo tenía todos los colorines y la palabra minotauro en oro. La mediana no sé qué. Y la baratucha, la que pillé yo, sólo halftone. ¡Cómo disfrutarla o comprenderla en esas condiciones!

    Respecto al libro creo que Tongoy se queda corto. A mí directamente me pareció una puta mierda pretenciosa, con perdón. Es evidente que MZD no tiene nada que contar, o en todo caso no mucho. Ganas de meter citas eruditas y efectos tipográficos chorras sí, lo peta. No estoy de acuerdo en lo de que sobre la historia de Truant: sobra también la de Navidson. Sobra todo. De hecho el tal Truant hasta me acabó cayendo simpático. Vale para despistar y para introducir, un poco como en Melmoth el errabundo, o incluso con más gracia si me apuran (por aquello de que el tío está hecho polvo y vive en una ciudad apocalíptica y tal). Pero difícilmente basta para justificar todo lo demás.

    Quién sabe, lo mismo dentro de unos años MZD escribirá una lección de anatomía que me deje como un palurdo que no se entera de nada. Aun así me mantengo en mis trece: la literatura de verdad no necesita todo éso.

    Aspecto positivo: si es verdad que los de Alpha Decay llevan no sé cuántas ediciones podrán utilizar los beneficios para saldar deudas y con lo que sobre publicar algo que valga más la pena.

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