lunes, 26 de marzo de 2012

“El Sunset Limited” de Cormac McCarthy

The Sunset Limited es una minúscula obra de teatro (o un algo dialogado con forma de obra de teatro) que parte de la siguiente premisa: un hombre (Negro) evita que otro (Blanco) se suicide por el tradicional método de tirarse a las vías del tren al paso de El Sunset Limited. El Negro se lo lleva a su casa, situada en un barrio miserable, y lo sienta a su mesa, en la cocina. Hablan, claro. 

La sinopsis de la editorial dice, exactamente: “Del autor de La carretera, una obra sobre el significado de la vida y de la muerte.” Me entero por ahí que McCarthy la escribió a la par que escribía “La Carretera” lo cual viene a significar que McCarthy de creatividad bien pero de ánimo fatal. 

El tema de fondo es, efectivamente, la vida y la muerte; las razones para defender lo uno o desear lo otro, con la salvedad de que en este caso hablar de suicidio no implica necesariamente hablar sobre la depresión (aunque la costumbre se empeñe en hacerlo aflorar en cada página) sino más bien al contrario, sobre la lucidez. Lo mejor de la novela de McCarthy -sobre la que me ahorraré elogios porque, en comparación con otras, es flojita- es el debate que abre en torno a las razones que se pueden esgrimir para justificar el suicidio, representado como una alternativa mucho más sensata que la de seguir viviendo.

BLANCO: […] Yo no entiendo mi estado de ánimo como una visión del mundo pesimista. Lo entiendo como lo que es el mundo. La evolución no puede impedir que la vida inteligente acabe a la larga siendo consciente de una cosa por encima de todas las demás, y esa cosa es la futilidad. 
NEGRO: Mm-mm. Si no me he hecho un lío está diciendo que todo el que no sea supertonto del culo debería ser un suicida. 
BLANCO: SÍ. 
NEGRO: ¿No se está quedando conmigo? 
BLANCO: No. Se lo aseguro. Si la gente viera el mundo como lo que es. Si viera lo que la vida es realmente. Sin sueños y sin ilusiones. Dudo mucho que nadie pudiera aportar una sola razón para no elegir la muerte lo antes posible. 

En la silla de la izquierda, representando la racionalidad extrema, el Blanco, el tipo que se quiere morir y no le dejan. Al otro, representando el fervor religioso y la irracionalidad absoluta, el Negro, que luchará por dar con la forma de convencer a nuestro suicida de lo errado de su decisión. La postura del autor está clara: todas las simpatías van hacía el Blanco mientras que al Negro le deja la estúpida tarea de defender lo indefendible. Esto es, mientras que a uno lo dota de la inteligencia y una mente preclara y sobre todo, argumentos irrebatibles sobre los que sustentar su decisión, al otro se limita a sentarlo en una silla a esperar una señal del cielo que venga a demostrar lo acertado de su labor salvadora ya que por sí mismo en incapaz de encontrar razones para defender la vida por encima de todo, no digamos ya convencer a nadie. 

BLANCO: […] ¿Confía en que si me quedo lo suficiente tal vez Dios se dignará hablarme? 
NEGRO: NO. Pero a lo mejor a mí sí me habla. 
BLANCO: Sé que piensa que lo mínimo que podría hacer es dedicarle unos minutos más. Sé que soy un desagradecido, pero la ingratitud para alguien en bancarrota espiritual no es un pecado tan grande como para un creyente. 

La idea que flota en el ambiente es que ambos son, despojados de retórica, el mismo hombre condenado a morir. Observando su vida, presente y pasada y escuchando sus sueños y aspiraciones cabría pensar que quien más razones tiene para morir es el negro que sin embargo se empeña en no ser libre, en encadenarse a Jesucristo, curiosamente el más famoso suicida de todos los tiempos:  

NEGRO: Bien. Ya ha oído mi historia, profesor. En seguida está contada. No doy un solo paso sin Jesús. Cuando me levanto por la mañana procuro agarrarme a su cinturón. Sí que es verdad que a veces me doy cuenta de que sin querer he pasado a control manual. Pero me doy cuenta, no se crea. Me doy cuenta.

BLANCO: ¿A control manual, dice? 

NEGRO: ¿Le gusta? 
BLANCO: Regular. 
NEGRO: A mí me parece muy bueno. 
BLANCO: De modo que llega usted al cabo de la calle, admite la derrota y como está desesperado se agarra a una cosa sin sustancia, que no tiene pies ni cabeza, y decide que no va a soltarla hasta que se muera. ¿Le parece una buena descripción? 
NEGRO: Es una manera de verlo, desde luego. 

Si creo que la obra flojea es porque con semejantes argumentos en defensa de la vida (esto es, por mandato divino) no hay combate que dure diez minutos: Dios no es rival para el hombre. El resultado es un no sé qué qué se yo sin definir que entretiene y decepciona al mismo tiempo, pero que en cualquier caso no deja mal sabor de boca y se lee en poco más de una hora. Se agradece también el detalle de que, al contrario de lo que estamos acostumbrados a ver, ya no se trata de un hombre salvando a otro de la muerte sino un hombre poniendo a prueba la fe de su salvador. Con todo, creo que la moraleja es que se tiran al paso del Sunset Limited las personas equivocadas.

Yo no creo en Dios. ¿Tan difícil es de entender? Mire a su alrededor, hombre. ¿Es que no lo ve? El griterío de los que sufren lo indecible debe de ser para él el más agradable de los sonidos. Y detesto estas discusiones. Lo del ateo de la aldea cuya sola pasión es vilipendiar sin descanso aquello cuya existencia niega de entrada. Ese compañerismo, esa hermandad que usted defiende es una hermandad de dolor y punto. Y si ese dolor fuese colectivo de verdad y no meramente reiterativo, su propio peso arrancaría el mundo de los muros del universo y lo lanzaría en llamas a través de la noche que aún pueda ser capaz de engendrar hasta que no quedase de él ni ceniza siquiera. ¿La justicia? ¿La fraternidad? ¿La vida eterna? No me fastidie, hombre. Dígame una religión que prepare al hombre para la muerte. 






“El Sunset Limited” de Cormac McCarthy - Traducción Luis Murillo Fort -  Editorial: Mondadori - Fecha Publicación: Febrero 2012

Foto: “The Sunset Limited” dirigida para HBO por Tommy Lee Jones – Interpretada por Samuel L. Jackson y Tommy Lee Jones. Disponible en sus centros de descarga habituales.

28 comentarios:

  1. A mi la obra me perece también muy floja... y pesada. Se reitera sobremanera el argumento, el esquema y la construcción de los personajes es bastante lineal. Creo que todo esto le sucede a McCarthy por que no domina en absoluto el código teatral y sin embargo es un maestro en la novela. Prueba de ello es que la peli que adapta este obra, a pesar de disponer de dos estupendos actores, es un tostón monumental.

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  2. McCarthy me parece muy interesante sobre todo por su - general - ausencia de búsqueda de significados. Pero no he leído esta novela y a lo mejor aquí sí que los busca, aunque me extrañaría. Otra característica suya, creo, es la caracterización de los personajes a través del esquema. Puede que por eso no haya funcionado la peli.

    Saludos

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  3. No sé. Como sabes, Agapito, yo tampoco soy muy bueno con el código teatral pero sí es verdad que hay algo que no funciona en la obra y que no acabo de saber qué es. Tengo la sensación de que McCarthy no quería tanto escribir una obra de teatro como establecer un diálogo en torno cierto asunto. He llegado a pensar que estaba tan del lado "Blanco" que era incapaz de dotar de nada más que presencia al bando "Negro" pero me extraña que tal cosa pueda ocurrirle a un escritor de su experiencia.

    La película estuve a nada de verla este fin de semana pero al final opté por leer. Me mata que me digas que es aburrida. Ahora me dará más pereza.

    Gracias a ambos por pasar a comentar.


    P.D. Me alegra volver a verte, Agapito.

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  4. Carlos,

    "McCarthy es un escritor demasiado efectista". No, mejor: "McCarthy es un escritor efectista".

    Luego sus personajes ¡uhff! como si a todos, y en todas sus novelas, les hubiese afectado una epidemia de fatalidad. Los diálogos que recoges en el post (magnífico) son buena prueba de ello. Cormack no sólo es el que coge la pluma, también es el que mueve los labios.

    El tío no se entera o no se quire enterar que te lo pudes pasar de tu madre bebiéndote un Trina (incluso aunque no la haya de piña).

    Saludos!

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  5. No he leído a McCarthy pero sobre ese asunto hay al menos una cosa clara: no es susceptible de análisis racional, la Razón , como diría Kant, cuando se aplica al objeto "vida humana" se extralimita en sus funciones y simplemente "racionaliza" la conclusión a la que quiere llegar ya sea el suicidio ya sea la apología de la vida.

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  6. "McCarthy de creatividad bien pero de ánimo fatal", muy bueno.
    Cada vez estoy más convencido de que de los cuatro grandes de la literatura estadounidense señalados por el cateto de Haroldo Flores (Pynchon, McCarthy, DeLillo y Roth) el mejor es Vonnegut.

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  7. Ay, cuanto paleto. Todo el mundo sabe que McCarthy es Antonio Muñoz Molina.

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  8. Tongo, ¿tienes pensado comentar Historia de una Gárgola, de Milo Kromptic, ex director de Qué Leer? Es la historia del mundo contada por una gárgola. Está partiendo la pana.

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    1. No, no voy a reseñarla. La he ojeado y no es "mi tipo".

      Gracias por la sugerencia.

      Un saludo,

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  9. Updike, cuando ponía a un personaje a perorar sobre religión, sobre las preguntas fundamentales y bla bla, tenía el buen gusto de que estuviera borracho, o su interlocutor, y de que la discusión, amén de enjundia, tuviera su cachondeo. Lo que cuentas suena más a diálogo platónico pedagógico, por cierto no muy raro en Estados Unidos en libritos destinados a clases de filosofía. Estos dos BLANCO y NEGRO, ¿beben, por lo menos, antes de sus discursos?

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    1. Nada, ni una gota. Un desastre, Preocupín, un desastre.

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  10. Carlos, relaja, que tengo mucho trabajo y no te puedo seguir el ritmo.
    Por dios, tendré que imprimir todo lo que escribes y leerlo de camino al cole. Lo malo es que no creo que la guardia civil lo comprenda. Estoy por disfrazarme de profesora de literatura y pedirle a mis alumnos que hagan un comentario de texto. Y ahora iba a soltar una sandez, pero me voy a controlar (y no, no te acostumbres).
    En fin, sigo con la trigonometría. A ver si mañana

    Bicos
    Marieta

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    1. ¿Que relaje? ¿Más? Bueno, vale, me he marcado una reseña a la semana, pero quizá la baje, sí. Me voy mirando de sacar esto en mp3, para que lo lleves en móvil y te des la gran leche.

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    2. Jé! qué bueno eso del disfraz. ¿Y cómo es? ¿cómo se viste una profesora de literatura?

      Carlos, la frase "Dios no es rival para el hombre" es de antología: Plas, plas, plas, plas (estos son aplausos)

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    3. Para disfrazarse de profesora de literatura (por lo menos en el centro donde yo trabajo) hay que dejar de parecer una friki del universo, dejar de usar la jerga propia del superbarrio superextrarrádico del que procedo... y ser culta además de parecerlo, claro.

      Me gusta el argumento de este libro. Me gusta la frase de lo de la rivalidad. Me interesa el tema del suicidio. Al final voy a tener que leerme el libro. A este ritmo me van a quedar los ojos secos. En fin...

      Un saludo.
      Marieta

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  11. Carlos, como eres un tipo listo, supongo que te has dado cuenta de cómo algunos anónimos (lo digo por el Anónimo Mar 26, 2012 11:14 AM; pero es algo que se repite cada poco tiempo) te proponen libros para que los traigas a tu blog, disimulando de una manera muy burda sus ganas de hacer sangre.

    Y es que si quieres mal a alguien basta con conseguir que su libro aparezca aquí... si tú no lo rematas, ya lo harán los trolls.

    Pregunta en serio: ¿nunca, de verdad, te has sentido utilizado por algunas de estas manos en la sombra?

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    1. Hola javier,

      ¿Utilizado? No. ¿Que me quisieran utilizar? Si, bueno, supongo que sí. Inducirme a leer algo... más bien. Quiero decir que los libros más o menos los ves y sabes si te pueden gustar o no. No recuerdo ahora mismo haber leído nunca algo que no me apeteciese porque alguien me lo hubiese "sugerido". No al menos anónimamente.
      En cambio sí recuerdo "consejos" que se convirtieron en buenas lecturas. En fin, quiero decir que la intencionalidad en los casos a los que te refieres es bastante obvia. No me parece preocupante más allá de lo que a cada uno le "afecte" esa manía persecutoria.

      Por otro lado, yo tampoco he sido un santo. La gente simplemente quiere "más".

      Gracias por pasar, Javi.

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  12. Ante la terrible presión social, he actualizado mi blog después de 4 meses. Tongui, te toca. Llevas un ritmo de pena.

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    1. Mi hermana lleva un retraso de tres post, tu actualizas tu blog cada cuatro meses y vienes menos una vez por semana y el lleva un ritmo de pena soy yo? Anda que....

      El lunes post nuevo, prometido. NO quería hacer más de uno por semana así parecería una columna, como las de pago. Suena mucho más profesional que hacer el ganso un día sí y otro no. Te voy a dejar elegir reseña: Kapitoil o El asesino hipocondríaco.

      Besos, amor.

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    2. No te metas con tu hermana que la podemos tener... Yo no tengo la culpa de que al jefe se le acuerde a estas alturas que hay un millón de cosas que hacer, ni de que los niños se den cuenta en el mes de marzo que lo mismo deberían de ponerse a estudiar y necesiten que la pringada de la profesora les haga esquemas y les repita todo lo que lleva diciendo desde el mes de septiembre, solo porque quieran hacer una maldita selectividad que no los les ayudará a llegar a ninguna parte, porque vivimos en un país de anormales.

      Y no es que lleve retraso, me he saltado el post anterior directamente para poder llegar a este.
      Pero no te preocupes, que la pringada de la profesora anteriormente mencionada está de vacaciones y lo mismo te lee el lunes. Por cierto, corazón, tú no me ibas a mandar algo por correo electrónico? Va a tener razón Quique (hola Quique, un saludo. O dos, por si acaso)

      Y ya que estamos, mándame también lo del artículo 'tuyo'.

      Un bico para ti y un saludo para el resto
      Marieta

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    3. Y Quique, hombre, no dejes a la humanidad tan desasistida. Siempre es una alegría que actualices. Algunos, además de mala leche también tenemos sentido del humor y agradecemos estas cosas.
      Y ya van cuatro saludos.
      Venga, un bico también
      Marieta

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    4. Un salto mal dado, niña: el post anterior a este es mejor; se anda menos por las ramas. Además el libro lo tengo y te puedo dejar cuando quieras.

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    5. Vale, volveré atrás en tus post. Tendré en cuenta eso de que me dejas el libro, aunque últimamente lo de leer se está convirtiendo en misión imposible

      Marieta

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  13. Por cierto, hoy se ha publicado un "artículo" mio en sigueleyendo. Lo digo por si te quieres quitar el mono, aunque no es mucho de reir, la verdad.

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    1. Joder, menudo cabreo debías de llevar el día que lo escribiste. Total, por cuatro niños que dicen haber sido follados. Jesús es amor. Y nunca hay demasiado amor, supongo. En cuanto al aborto como dejen de nacer desgraciados, cualquier día se van a tener que follar a los hijos de los ricos. ¡Y eso sí que no lo puedo consentir de ninguna de las maneras!

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  14. "El asesino", por Dios, "el asesino". Y no me paso una vez por semana, lo que pasa es que no digo nada porque hay veces que no tengo nada que decir. Así mantengo el 100% de comentarios geniales que me caracteriza.

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  15. Una buena noticia no relacionada con el hilo: los de Cátedra han reeditado "Los comebarato" de Thomas Bernhard.

    Por otra parte, estuve hojeando el libro de entrevistas a Sartre en una librería y se me pusieron los dientes muy largos.

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  16. Sí, lo vi el otro día anunciado no sé dónde (me refiero a la reedión de "Los comebarato"). Una compra segura en cuanto se ponga a tiro.

    Y no es por ser cabrón pero el de Sartre está muy bien. Apenas llevo cien páginas (lo tengo como segunda lectura) pero me está gustando bastante.

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