lunes, 2 de diciembre de 2013

Entrevista a El señor de Tongoy.«Lo hago por tocar los huevos a los demás»

No debería decir nada, pero ya de perdidos, al río. Sin su permiso, antes de la siguiente reseña, les dejaré algunas preguntas de una pequeña entrevista que me hicieron hace unos días para Tanyible, un portal de ebooks y tal. Al final encontrarán un link a la versión completa, sin censura.


* * * * * * * * * * 




¿Por qué escribe sobre libros? ¿No le gustaría más hablar de fútbol, cine o pornografía? Solo por poner unos ejemplos de cosas aparentemente más divertidas.

La pornografía soy más de comentarla en directo y creo que el fútbol debería estar prohibido por ley. Escribo sobre libros porque lo que hago en mi tiempo libre es leer. Cuando me dé por otra cosa, lo sabrán. O no.


Le han acusado de leer sólo aquellos libros que sabe de antemano que le van a desagradar, que lo hace por el placer de ponerlos luego a parir en su blog. ¿Qué hay de cierto en esta afirmación?

Hay tanto de cierto como de falso. Leo libros que creo que no me van a gustar por muchas razones: para tener argumentos a la hora de defender cierta postura, por ejemplo, o para tratar determinada cuestión, pero sobre todo por curiosidad y porque solo me fío de mi propio criterio. O para ver qué se cuece por allí o por dónde se mueve la editorial equis. También para descartar. Si alguien recomienda encarecidamente un libro que luego, según compruebo personalmente, resulta ser una mierda, ya sabré de quién no puedo volver a fiarme. Por otro lado, estamos mal acostumbrados. Un mal libro merece los palos tanto como un buen libro merece los besos. No hay deporte más divertido que aquel que se practica con crueldad. Los que protestan por las reseñas negativas de la medicina son, muchas veces, los mismos que no tiene problema en decir públicamente en las redes sociales que Gravity, por poner un ejemplo reciente, es una mierda pinchada en un palo, como si el trabajo de dos años de quinientos profesionales no mereciese el mismo respeto que un librito de tercera.

¿Le gusta leer?

No. Lo hago por tocar los huevos a los demás. La verdad es que odio la literatura. A mí lo que me gusta es cabrear a la gente y he descubierto que, después de privatizar la sanidad, esto es lo que más.

Por los mentideros de internet se dice, se comenta, que en el colegio los compañeros se reían de usted y que de ahí el blog, para vengarse. ¿Tiene usted amigos?

Sólo en Facebook ya tengo demasiados. De los de verdad, me quedan dos. No, uno. Creo. Mierda, ya no sé. ¿Le importa si hago una llamada?

¿Reconoce ser adicto al feedback? ¿Qué siente cuando su blog alcanza los mil visitantes en un solo día?

Reconozco haberlo sido. Ahora mismo me da un poco igual. Cuando monté el blog me marqué el objetivo de llevar a las 60 visitas diarias. Lo que siento cuando llega a las cuatro cifras es que la gente está como una cabra. En mi opinión, a partir de la segunda visita ya se tienen demasiadas.

¿Qué opinión le merecen los trolls? ¿Son acaso la sal y la pimienta de un blog como el suyo?

Troll es todo aquel que viene a dinamitar un blog recurriendo al insulto o a la mentira. Por lo tanto, su intención, su única intención, es provocar una reacción. Si lo consigue, misión cumplida. Aquellos que se ofendan por lo que diga un troll deberían hacérselo mirar. Permítame un ejemplo. Hace muy poco alguien publicó en los comentarios del blog de La Patrulla de Salvación una lista de nombres que, aseguraba, correspondían a comentaristas habituales de La Medicina (ni que decir tiene que este dato no lo puedo tener ni yo). A las pocas horas, recibí un email de alguien cuyo nombre aparecía en esa lista (y con el que no tengo relación) preguntándome si pensaba hacer algo al respecto, tipo desmentirlo, puesto que como YO bien sabía, ÉL no comentaba NUNCA en MI blog. Pasando por alto lo que tiene de ofensivo la petición, YO, que otra cosa no, pero educado soy un rato, le contesté que algo diría (y, de hecho, lo hice), pero en el fondo lo que pensaba, y lo que sigo pensando, es que si tengo que desmentir cada soplapollez que se dice sobre mí o sobre lo que ocurre en La Medicina, apaga y vámonos. La gente debería hacer algo más que fingir que es inteligente; debería demostrar que lo es, empezando por darle a las cosas la importancia que tienen.






25 comentarios:

  1. Aprovechando la coyuntura... Me gustaría saber: después de leer tanta y tanta basura ¿qué es lo que te reconcilia con la literatura? ¿Qué te aporta un buen libro para que sigas dedicándole horas en vez de mandarlo todo directamente a la mierda y dedicarte solo a follar, engordar y atender a tu hija?
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Follar es cosa de dos; uno ha llegado a una edad en la que ya teme por su salud y mi hija se hace mayor.

      Leer es lo que hago cuando falla todo lo demás.

      Eliminar
  2. ¡Eh, qué es eso de la lista en la Patrulla de Salvación? ¿Salía yo? ¿No se me considera aún comentarista habitual? ¿No soy tan cool, como todos esos?¿Qué tengo qué hacer, comentar todas las reseñas, y todos los comentarios a las reseñas? De acuerdo... preparaos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no lo sé. La he buscado, pero no he dado con ella. Sé que fue sobre el 4 de noviembre, pero nada, ni a la diez.

      Eliminar
  3. Por cierto: me llamo Jon Ander García García y soy de Baraka. Ponedlo en una lista, please...

    ResponderEliminar
  4. ¿Te han ofrecido ya publicar un libro con una selección de tus mejores entradas como hizo en su día Malherido? Si aún no te ha llegado, ¿qué responderás cuando alguna editorial insensata te lo proponga? ¿Tendrás tal desfachatez? ¿Te ves de gira promocional, dando charlas, firmando a los fans, haciendo entrevistas, etc, etc?

    (Estoy de fiesta, sí, en el pueblo y con mucho frío :)

    ResponderEliminar
  5. Pues mira, hace tiempo me ofrecieron publicar algo, lo que fuese, pero tenía que escribirlo. Dije que no, claro. Había que sacrificar comida, niña, sexo o Medicina y por ahí sí que no paso. 

    ResponderEliminar
  6. Te escaqueas, maldito gallego. Hablo de publicar una recopilación de entradas ya escritas. ¿Qué dirías? Mira que tengo hoy mucho tiempo...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ah, que la pregunta iba en serio!
      Aquello de malherido me pareció la tontería más tonta del mundo mundial. Me lo sigue pareciendo. ¿Responde eso a la pregunta?

      Diría que no. A no ser, claro, que estuviésemos hablando del Premio Planeta (o finalista, incluso, si me apuras).

      Eliminar
  7. Pues agárrate que aquí viene otra pregunta todavía mejor: ¿Has hecho alguna vez de jurado en un premio literario, lo harías?¿Por qué? (Del Planeta imagino que sí, claro).
    Y ya no te doy más el tostón, palabrita de zombie dominguera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no lo he hecho. Sí, la haría si me pagasen bien y/o me dejasen contar con pelos y señales todo lo que ocurre. Lo que viene siendo rajar de mis compañeros, vaya.

      Es por ello que nunca seré jurado.

      Eliminar
  8. ¿Se quiere usted casar conmigo?

    ResponderEliminar
  9. Enhorabuena, Tongoy, por tu blog inteligente, independiente y despiadado. Todo un soplo de aire fresco para los amantes de la literatura que demasiadas veces (es mi caso) habían sido traicionados por el engranaje cultural y sus mentiras. Te pediría que no lo abandones nunca, y como crítica (a ti, que criticas tanto), te diría que con muy poco esfuerzo podrías lograr que tus críticas fueran mucho más profesionales, sin más que abandonar ciertos personalismos y erradicar aquello que está fuera de la crítica como tal (contexto en el que lees los libros, juicios de valor en excesivo simples tipo: me gusta, me ha entretenido, me ha interesado...). En fin, que te importará un comino lo que yo te diga, pero siendo tu página lo mejor que he encontrado, se queda demasiado cerca de ser muy grande, literariamente hablando, por eso te dejo caer mi opinión. Saludos de un anónimo habitual.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un soplo de aire fresco en la nuca.

      Eliminar
    2. Hay ojetes tan atrevidos que merecen ser hollados

      Eliminar
  10. En la nuca lo será para ti, si es lo que te evoca. Me refería a poder tener la opinión de alguien que lee casi cuanto se publica y no tiene compadreos ni intereses dentro del sector, ni en consecuencia tiene que vendernos la moto, como tristemente ocurre en todos los culturales y a menudo hasta en las editoriales supuestamente independientes. Se agradece.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias.

      Le voy a contar un secreto. Cuando leo críticas de otros y veo que me cuentan cómo llegaron al libro, me salto un par de párrafos. Si insisten, voy al último. Y ahora otro secreto: siempre borro el párrafo, que suele ser uno que dice muchas tonterías. Me anoto eso de borrar alguno más. Ahora bien, si podemos evitar lo de "profesionales" mejor que mejor.

      Eliminar
  11. "Solo los enfermos leen las entrevistas".
    Joder, qué asco, cuanto ego por todas partes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La frase era: "sólo los escritores y los enfermos leen las entrevistas".
      Yo soy lo segundo. ¿Usted?

      Eliminar
    2. Una decepcionada, y asqueada.

      Eliminar
    3. Ya veo. Entiendo que ha sido tanto un problema de expectativas como de darle a las cosas una importancia que no tienen. 

      En cualquier caso, espero que al menos hasta ahora lo haya pasado bien.

      Un saludo,

      Eliminar
  12. Me gustó eso de que "la literatura es entre el libro y tú". Lo demás es hacerse más pajas que un orangután...Sinceramente pienso que esa frase debería enseñarse y desarrollarse empezando en los colegios. Saludos

    ResponderEliminar
  13. Así empezó Belen Esteban

    ResponderEliminar
  14. ¿Quién es Belén Esteban?

    ResponderEliminar