miércoles, 11 de diciembre de 2013

“Del color de la leche” de Nell Leyshon

Les presento a Nell Leyshon.

Leyshon es inglesa, mujer, fundamentalmente dramaturga y ocasionalmente novelista. Eso en su tierra. Aquí, hasta hace poco, no pasaba de completa desconocida. Sexto Piso edita su última novela. Esta novela, la de la foto de la izquierda. Empieza así:

éste es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.
en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas, veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos, veo los árboles y veo las hojas, y cada hoja tiene venas que la recorren, y la corteza de cada árbol tiene grietas, no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche, me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre, eme. a. erre, i griega, así es como se escribe.
quiero contarte lo que ha pasado pero tengo que tener cuidado de no apresurarme como hacen las vaquillas en la entrada, porque entonces iré por delante de mí misma y puedo tropezarme y caerme y de todas maneras tú querrás que empiece por donde se debe empezar.
y eso es por el principio.

La protagonista, Mary, tiene quince años y un carácter que para sí lo quisieran muchos. Vive para trabajar en una granja miserable con sus hermanas, sus padres y el dulce abuelito. Desde que sale el sol hasta que se pone, todo es currar como una cabrona. Su padre es un tirano que las trata como a mulas y las quiere incluso menos. Él lo que quería era un varón. Mary era, antes de nacer, la última esperanza, en cambio nace como nace y no solo eso: nace albina; del color de la leche, para ser exactos. Amén de encantos, también arrastra una cojera. Es un caso, la Mary. Hablando de casos; el caso es que su padre la cede al párroco a cambio de unas monedillas, para lo sea menester o tenga el señor a bien. Ella, que es muy resuelta y dura como un tojo (la típica ignorante que deviene en simpática sin quererlo), caerá en gracia enseguida al párroco y a su mujer. Será la sal de sus aburguesadas vidas de mierda.

Pasan más cosas, claro, pero tampoco es plan de contarlas todas. Bastante he dicho ya.

¿Qué tiene la novela para venir hoy aquí a defenderla? Fundamentalmente un estilo narrativo muy cercano al del “El gran cuaderno” de Agota Kristoff (aquí) y, si me apuran (no me apuren, se lo ruego), a veces, por momentos, si se presta mucha atención se pueden escuchar ecos de "La niña que amaba las cerillas" de Gaetan Soucy (aquí), que como cumplido ya no está mal. Esas frases cortas, ese limitarse a dar la información estrictamente necesaria; esa parquedad, esa sequedad, ese ir siempre al quid de la cuestión; ese no necesitar 400 páginas para contar lo que se pueden contar en 150. Eso tiene, que no es poco. Nada de hablar de la flora y la fauna, la incidencia de los rayos de sol o el efecto de los rayos gamma en las margaritas. Nopis. Aquí se cuenta lo que se cuenta y lo que no se cuenta se supone o directamente no importa. Hay una razón para esto: Mary, al igual que es resto de familia, es analfabeta. Era, más bien. La novela está escrita por ella, ya lo han visto, por lo que en algún momento (que sí, claro, está en la novela) Mary aprende a leer y a escribir.

escribir lleva mucho tiempo, hay que deletrear y copiar cada palabra encima de la página, y cuando termino tengo que volver a mirar para ver si las he elegido bien.
y algunos días tengo que pararme porque tengo que pensar en qué es lo que tengo que decir, y en qué es lo que quiero decir. y en por qué lo estoy diciendo.
y tardo más tiempo en escribir sobre algo que ha pasado que lo que tardó en pasar.
pero tengo que escribir rápido porque no tengo mucho tiempo.

Y es por eso, porque Mary no tiene mucho tiempo, por lo que se prescinde de todo artificio y decoración, incluyendo las mayúsculas. Lo que queda es una historia, que puede gustar más o menos, y una voz, la de Mary, que no es una voz cualquiera. Y, si quieren, un final impactante, pero esto es, en mi opinión, lo de menos. Prefiero la escalada a las vistas desde la cumbre.

Al señor de este blog le gustan unas veces las historias que van al grano y otras veces las que enredan y juegan a ser laberintos desatados, pero lo que siempre le gusta, al señor de este blog, es que le seduzcan, y Leyshon, al menos la forma que tiene Leyshon de contar esta historia, lo hace.



27 comentarios:

  1. Todos los ingredientes para que me guste. Sigo con ella.

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  2. Soucy y Kristoff como ejemplos. A por ella.

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    1. Ojo, no espere que esté a la altura. De un bien a un sobresaliente hay buen trecho.

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    2. Yo hago al revés, empiezo por la niña, sigo con la leche… y ahora ya me voy a tener que leer a Kristoff.

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  3. ¡Coño, una reseña favorable! ¿Será porque hoy es 11-12-13? ¿Tendremos que esperar entonces hasta el 12 del 13 del 14?... Espera, que algo me se escapa y no sé qué es....
    Enhorabuena, en todo caso... ; )

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    1. Ya te vale, Joni, será que no recomiendo cosas. ¡Pero si nunca me hacéis caso! Anota El gran cuaderno y La niña y luego esta. NO te lances.

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  4. ¿Es creíble -o, incluso, literariamente asumible- que una cría de principios del siglo XIX hable como una adolescente repipi de nuestros días?. Lo dejo ahí.

    O mucho me equivoco o a la criatura van a cargársela por haberse cepillado a alguien y por eso anda todo el rato con la cantinela de que no tiene mucho tiempo. Y no, tampoco la Nelly ha venido a inventar la pólvora con un "surprise, surprise..." como ese o parecido a ese.

    Hay que ser más exigente Tongoy ¡coño! que a este paso vas a terminar contándonos que el tal ¡¡piiiiiiiii!! (apréciese mi intento de tratar de calentar el blog) es el Hanif Kureishi de Majadahonda. ;-)

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  5. A mí ese principio con los árboles y los pajaritos como que no... ¿qué te pasa Tongoy? Pareces un puto poetiso, jajaja.

    No, en serio, lo que leo tampoco me acaba de gustar... tengo la sensación de que esa historia ya me la han contado unas cuantas veces y esa narradora tb se me hace demasiado familiar (me equivocaré, pero ya te digo: hoy no me has convencido -vale, que no tratas de hacerlo pero aun así-)

    Abrazo

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    1. Nonononono nada más lejos de mi intención que recomendarla. No a cualquiera, vaya. A Jenn sí porque creo que le iba a gustar pero a pocos más. En justicia he de confesar que yo sí disfruté. Hay libros que recomendaría a cualquiera (los dos citados, por ejemplo); este no es el caso. JOTA ERRE, que es como cien millones de veces mejor que este, tampoco. Es complicado. Mañana me extiendo más. Es tarde.

      Abrazo.

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    2. Qué pena, ya no recuerdo lo que iba a decir. Así de importante era. El caso es no sé. No es de esas novelas que yo recomendaría y de hecho sexto piso, que me manda libros, no me mandó este (lo pedí a la biblio) porque creía que no iba a gustar. Yo, lo confieso, no hubiese dado un duro por él y si lo pedí fue casi exclusivamente por la curiosidad de ver si lo de la ausencia de minúsculas estaba justificado (no lo está). Lo empecé y como me enganchó y era (es) chiquito lo terminé. Es una cosa rara, todavía estoy algo sorprendido. 

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    3. Estás disperso, Tongoy. Qué mal te aqueja?

      En fin, si el azar tiene a bien traer hasta mi alcantarilla el libro éste de la lechera pues le echaré un vistazo. Lo dejo en manos del destino, yo me lavo las mías.

      Hala, a ver si te centras. Un abrazo

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    4. Si yo te contara...

      Tú verás lo que haces pero luego no me vengas a pedir responsabilidades.

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    5. No me tientes que voy.
      Vigila tus espaldas: zombie al acecho...

      Estoy ahora con Vidas Minúsculas. ¿Has leído a monsiur Michon?

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    6. Vidas minúsculas está genial. Fue lo primero que leí de Michon. Después me enamoré perdidamente del principio de "Rimbaud el hijo", novela que devoré: 

      "Dicen que Vitalie Rimbaud, de soltera Cuif, mujer del campo y hembra perversa, sufridora y perversa, fue la autora de los días de Arthur Rimbaud."

      Leí algo más, "Cuerpos de rey" creo, pero no era lo mismo y no volví. Ahora que lo dices, debería.

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    7. Acabas de recuperar mi amor. Ya no hace falta que vigiles tu retaguardia.
      "Rimbaud, el hijo" es uno de mis libros favoritos. Pura lírica y puro veneno.
      Estoy de hecho esperando a que me lo devuelvan, siempre lo estoy prestando, para copiar un pasaje en mi blog a modo de demostración de que la poesía puede estar en cualquier género, incluso más que en un poemario.

      Vidas Minusculas tb me está gustando mucho.
      Sin embargo Los Once me ha dejado más fría. Me parece que hay menos verdad, más ostentación o lucimiento del autor. Más pose. Hay rumores de que Michon está muy malito, espero que ésta no sea su última novela...


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    8. Ya sabía yo que encontraríamos la forma de reconciliarnos. 

      Fíjate, a mí "los once" me dio mala espina y decidí no leerlo. Me pareció, por el argumento, que corría el riesgo de ser un vehículo únicamente para lucir prosa. Veo que no me equivoqué. Ya debería estar acostumbrado.

      Sí me apetecía leer "El origen del mundo" pero siempre me apetece leer demasiadas cosas.

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  6. Así, de entrada, parece una obra de Zola, según tu reseña.
    No me parece del estilo que me guste demasiado, pero como idea para regalar estas Navidades se agradece.

    Y la portada, como la mayoría de las de Sexto Piso, es chula.

    Saludos

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    1. No, esta ya la leí, regálame otra cosa. :)

      Por ejemplo, se me ocurre que puedes probar con "Leche" de Perezagua, (que me da que no la voy a poder conseguir por medios legales ni ilegales) o Detrás del Volcán, NWTY, Los hermanos Karamazov (reedición), Algo ha pasado... será que no tienes dónde elegir.

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    2. Jaja, no pensaba en ti, tontorrón... pero va, algo pensaré, que te lo mereces.

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  7. Oye listo, a ver si te voy a contar el final del Sexto sentido!
    Yo no sé si la voz es creíble, doy por hecho que no. Han pasado casi doscientos años, dudo que Leyshon busque reproducir el tono.
    Me ha gustado lo de ser más exigente. No me lo dicen mucho. ;)

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    1. A mí tampoco me dicen mucho que soy "listo". Gracias, Carlos. ;-)

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  8. Sola por la forma en que está escrita la novela, ya no me convence. Sin mayúsculas. No creo que lo pudiera soportar. Algo tiene que tener para que te haya gustado. Pero no creo que sea para mí.

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  9. ¿Os suena esta novela? He visto varias críticas muy elogiosas, pero el autor no me suena de nada
    http://llbrosprohibidos.blogspot.com.es/2013/11/jesus-zamora-bonilla-regalo-de-reyes.html

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  10. Ya se sabe que por Galicia gusta mucho el estilo sin mayúsculas :)

    La verdad es que parece la típica estratagema de narrador adolescente/niño subnormal-analfabeto que no exige ningún esfuerzo al escritor. La recordarán de libros como "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon, "Crezco" de Ben Brooks o "Todo va bien" de Socrates Adams. No gracias.

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  11. Aun estando de acuerdo con Julián Bluff, y pareciéndome como me parece una gilipollez lo de pasar de escribir mayúsculas, el libro no me parece malo, y me hace preguntarme por qué las pocas cosas presentables que salen hoy no son nunca de autores españoles.

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  12. Tongoy, coño ¡cuelga pronto algo! que a la leche empieza ya a salirle madre.

    Sugerencias:

    Varón/Mujer: Indifirente. Casi mejor, varón.

    Nacionalidad: Española

    Edad: Menos de treinta.

    Género: Microrelato o, incluso, novela corta.

    No sé por qué -eso... ¿por qué será?- pero, a la larga, estos posts acaban siendo los más animados. Y de eso es de lo que se trata, de no apalancarse ¿Noo?. ;-)

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    1. De momento no tengo nada que cumpla las condiciones. Pronto. Ahora estoy con Gaddis a muerte y lo siento voy a tener que tirar de viejas reseñas inéditas. Prometo escribir hoy alguna.

      En compensación habrá especial navideño con cinco post al mismo tiempo, dos de ellos de jóvenes escritores españoles.

      Paciencia. Gaddis me está llevando lo suyo. Tremendo, el tio.

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