miércoles, 4 de abril de 2012

“El jardín colgante” de Javier Calvo

Con esta novela Javier Calvo entra en selecto grupo de los “Ganadores del Premio Biblioteca Breve” de Seix Barral, un podio que comparte con escritores de la talla de Juan Manuel de Prada, por elegir un ejemplo más o menos al azar. No sé si esto quiere decir que pronto veremos a Calvo presentando algún programa literario en Intereconomía. Quiera Dios que no, por muy sugerente que sea la idea de repetir los grandes momentos que Arrabal regaló a la televisión en aquel mítico programa de Sánchez Dragó. (Me doy cuenta tarde de que estoy llenando el párrafo de nombres ilustres. Si continuo por esta línea esto acabará pareciendo una reseña de Harold Bloom y como ninguno queremos eso, paro.) 

Dejando a un lado chistes fascist…, perdón, fáciles y al otro la imagen que se tiene de los premios y los premiados y subsiguiente aburguesamiento y dando por hecho que ya nunca más veremos a Calvo mezclándose ni relacionándose con la masa proletaria que lo vio nacer…, pues decía que dejando todo eso a un margen nos queda una novela premiada a la que hay que suponer “buena” o de otro modo no se entiende. (El chiste acaba aquí; prefiero desarrollar el tema de los premios amañados cuando reseñe “El temblor del héroe” de Alvaro Pombo, por ejemplo). Pero dejen ahora que les cuente de qué va y qué me ha parecido y si el resultado les suena a crítica literaria, háganselo mirar porque ya verán que no hay rigor

Arístides Lao, uno de los protagonistas, es un tipo feo como pocos y de enorme intelecto que la España postfranquista desperdicia en alguna oficina miserable de último nivel. Los detalles no son importantes. El caso es que a este hombre le encomiendan, por razones que tampoco viene a cuento desvelar, la tarea de colaborar con el que es el verdadero leitmotiv de la novela: la “exterminación” de la célula terrorista TOD. La novela, narrada en tercera personal, se desarrolla en dos escenarios, alternándose en breves capítulos la versión de “los malos” (desde la perspectiva de un infiltrado) y la de “los buenos” (desde el punto de vista de Arístides y su colaborador). El escenario, ya lo he dicho, es la nueva España que sale de la dictadura y sobre la que ha caído un meteorito. No, no es un thriller de ciencia ficción. 

Esta es la primera novela que leo de Javier Calvo y si he de ser sincero esperaba otra cosa aunque tampoco sabría decir exactamente qué. Y no lo digo porque el argumento no me haya interesado especialmente sino simplemente porque no me parece tan rematadamente buena como se ha pregonado por ahí. Lo cierto es que no es el tipo de historias que (gratuitamente) le suponía al escritor. También es verdad que me falta la perspectiva del tiempo y que probablemente lo mejor sería dejar la reseña para dentro de dos meses, pero temo que para entonces: a) se me haya olvidado de qué iba, b) la idealice en el recuerdo, c) todo lo contrario. Venga, ahora en serio, que nos jugamos la pasta: es una novela interesante (esto -estoy casi seguro- es un cumplido); divertida unas veces, salvaje otras (divertidamente salvaje también) y con un ritmo ágil que no decae hasta pasado el ecuador (ups!). Lo que sí me parece digno de elogio es que el autor no se recree en secuencias que pueden resumirse en un párrafo o inferirse en capítulos posteriores, algo que me ha parecido, con diferencia, lo más destacable ya que nos evita el montón de páginas inútiles a las que nos tiene acostumbrados la narrativa actual que a falta de historia recurre a la verborrea. Me ahorré los ejemplos. Respecto a los personajes, bueno, así de entrada pueden parecer interesantes (alguno un tanto forzadamente) pero a medida que avanza la narración se van mostrando como unos seres bastante planos cuando no directamente más lisos que una tabla. 

Repasando el párrafo anterior me doy cuenta de que me ha quedado una reseña un poco bastante negativa, pero no es para tanto, créanme: en mi opinión “El jardín colgante” es perfectamente disfrutable si se rebaja el nivel de expectativas propio de los grandes estrenos y los tiempos de promoción. Lamento ser tan escueto (es un decir) pero la novela, al adscribirse al género de intriga política (etiquetemos, qué coño), no se presta a mucho comentario y cualquier cosa que yo les dijese incluiría por fuerza algo que no deberían saber. De hecho, y aunque no lo parezca, ya he dicho más de la cuenta. Bueno, en realidad yo siempre digo más de la cuenta pero confío que con la lectura diagonal les hayan pasado desapercibidos los detalles.



40 comentarios:

  1. Y no lo digo porque el argumento no me haya interesado ESPECIALMENTE sino SIMPLEMENTE porque no me parece tan REMATADAMENTE buena como se ha pregonado por ahí. Lo cierto es que no es el tipo de historias que (GRATUITAMENTE) le suponía al escritor. También es verdad que me falta la perspectiva del tiempo y que PROBABLEMENTE lo mejor sería dejar la reseña para dentro de dos meses.

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    1. Sí, yo también creo que me ha quedado bien. Pero es verdad, con mayúsculas mejora.

      Gracias,

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  2. Buff, que tonto eres Tongoy. No tienes ni puta idea. Mejor lee libros de Mondadori. No estás preparado para Seix.

    Elena

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  3. Eres un lector Nini: no te gusta Rengel ni Navarro ni Calvo ni yo... Este es el blog que quiero leer.

    Soy Márquez. Firmo aquí porque estoy desplazado y no me apetece rellenar urls y demás guarrerías.

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    1. Yo tampoco soy mucho de dichos autores. Pero la risa que me da, perdona mi atrevimiento, Márquez. El día que los lectores de Calvo y de Navarro lean a Delicado, Céspedes y Meneses, Saavedra Fajardo o Vélez de Guevara, entonces, tal vez entonces deje de follarme de la risa. Lo que duele España, joder.

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  4. La novela es rara, rarísima, incluso original por lo retorcida que es, una mezcla de unheimlich lovecraftiano (el meteorito) y fantaciencia política (las organizaciones que recuerdan a los aparatos ideológicos de Althusser). Lo que menos me ha gustado es que a pesar de abordar cuestiones más o menos intelectuales en clave paródica (la ontología del meteorito, la reconstrucción ideológica de la nueva España), al final el lector se queda con la sensación de que en ese sentido es un quiero y no puedo. Salvando este detalle y dejando a un lado la presencia de Región de Benet en forma de meteorito (todos tenemos nuestras influencias), el verdadero interés de la novela, como en el caso de la última de Vilas, es que han introducido en España (nunca es tarde si la dicha es buena) la parodia surrealista-futurista posmoderna del Pynchon de La subasta del lote 49 o de Matadero 5 de Vonnegut.

    Hablamos de literatura no de detergentes. Y eso es algo que editores, críticos y lectores no acaban de entender en este siglo y menos en este país. Los elogios a Calvo son como anuncios de detergentes: pretenden vender. Como bien dices ni es tan buena como Seix-Barral pretende ni tan mala como la pintan ciertos ortodoxos. Es diferente. Bienvenida sea, pues.

    Prefiero otro tipo de historias, pero merece y mucho la pena leerla. Posiblemente Calvo llegará a escribir dentro de unos años una verdadera obra maestra. Talento no le falta. Otra cosa es que los elogios acríticos se le suban a la cabeza y se pierda como escritor.

    Saludos y un placer como siempre, Tongoy. Me quito siempre el sombrero ante un lector que, como mínimo, se moleste en leer una novela de un escritor español más o menos joven y encima le dedique unas palabras para bien o para mal.

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    1. Yo también apuesto por Calvo como escritor de referencia en el futuro. Las cosas como son: escribe de puta madre. En algunos momentos me recordó mucho a Wallace. (Me viene la memoria el comienzo y la forma de describir la postura de Arístides Lao.) El resto son detalles con los que uno puede estar más o menos de acuerdo.

      El placer es mío, Vincent, ni que decir tiene. Lo de hablar mejor o peor de las novelas es un tema complejo. Nunca sé si es mejor hacerlo, aunque sea mal, que callar alegando que es mejor no arriesgar, ir a lo “seguro”… ese tipo de cosas con las que a la larga lo único que se consigue es ni leer equis libro ni hacer el menor esfuerzo por que lo conozcan los demás. De verdad que no lo sé. Supongo que todo depende de lo que a uno le interese. Me siento afortunado (a ratos) de que a mí me interese todo.

      Saludos,

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  5. Gracias, Carlos, veo que al final has reconsiderado tu postura de no reseñarla, cosa que te agradezco.

    Bueno, parece que la cosa va de novela negra ambientada en chanchullos políticos. He leído a autores francamente buenos en eso. Pospondremos su lectura para el verano, si eso.

    Saludos

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  6. De nada, Ire. No dejes de echarle un ojo. Ya me dirás. Dejarla para el verano suena ideal; así no te molestará el ruido mediático.


    Por si os interesa, me han pasado por facebook un enlace a otra reseña que centra su atención en la parte simbólica.


    http://simonelestilita.blogspot.com.es/2012/03/el-jardin-colgante-de-javier-calvo.html


    Un saludo,

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    1. Sí. Lo cierto es que Calvo es el más y mejor leído de todos de largo, y eso supongo que tiene que notarse a la hora de escribir.

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  7. Me apunto el libro. Lo leo, seguro. Creo que tus "peros" no lo son tanto.
    Por cierto, lo mejor de la entrada, SEGURAMENTE, la réplica al primer comentario. Me parto :))

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  8. Me dicen que algunos de mis libros salen citados en una lista de libros favoritos de relatos de los últimos cinco años y me parece bien que me lo digan porque yo no pienso leerla. Estoy mayor para estas cosas.
    Eso sí, me encanta decirlo...
    Juan Carlos Márquez

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    1. Seguramente Semana Santa es tu época favorita, anónimo: estos días pasarás desapercibido con el capirote.

      J. C. Márquez

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  9. "Nos evita el montón de páginas inútiles a las que nos tiene acostumbrados la narrativa actual que a falta de historia recurre a la verborrea". Y además te recuerda a FW. Pues nada, oye.

    Yo, humildemente, discrepo de que todo tenga que ser historia y no pueda el sr. escritor irse por peteneras. Otra cosa es que todo en esta vida se pueda hacer bien, mal o regular y algunos lo hagan mucho (o demasiado)y lo hagan mal (o muy mal). Pero se puede hacer bien y entonces hasta se agradece una distracción.

    De Calvo me leí (comprado) Mundo Maravilloso. Hombre, ni fu ni fa. Pero se le veían ganas y maneras. Además, sin conocerle de absolutamente nada, me cae bien. Así que le podría comprar otro tranquilamente cuando me acabe al tabacalero y la bio de Steve Jobs, que por lo visto era un capullo.

    Hala, saludos.

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    1. Que era un capullo es de suponer. Estos tios suelen ser unos tiranos.

      No seas tiquismiquis, Quiquiño: lo de Wallace es por el estilo a la hora de definir cosillas, no por la verborrea. Es por cosas como esta: "La posición en que la secretaria del capitán de artillería Ponce Oms encuentra a Arístides Lao, alias Sirio, en un rincón del suelo de su despacho es esa postura genuflexionada y con el cuerpo muy echado hacia delante que uno asocia con musulmanes a la hora del rezo o bien con gente que ha perdido una lentilla." Mis ganas de tocar los huevos, ya sabes.

      Respecto al segundo párrafo: estamos de acuerdo. Yo solo agradezco que me eviten partes de la investigación que se pueden resumir en dos frases. Así nos enteramos de otras cosas.

      Besos,

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  10. yo nunca leeré la biografía de Steve Jobs y supongo que esa es la misma razón por la que nunca retomaré a un autor que ni fu ni fa porque me caiga bien sin conocerle de nada. gracias por la crítica, me ahorrarás una molestia.

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    1. Estos comentarios siempre me hacen sentir un poco culpable. Pero gracias de todos modos.

      Pop.... le presento a Quique (más arriba). Quique, te presento a Pop... Miren sus blogs, encontrarán puntos de encuentro. (Pop, el chiste de la semana santa me ha encantado).

      Gracias por pasar.

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    2. sí, bueno, entiendo lo de la culpabilidad. verás, seguía el discurso de textos anteriores para elaborar el mío, pero en realidad nunca iba a retomar a este autor porque nunca lo había tomado previamente y no es por esta crítica que nunca lo haré. más bien lo que quería decir es que leer un libro mediocre lleva mucho más tiempo que ver una peli mediocre y, por supuesto que la simpatía es una razón para tomar la elección personal de seguir la lectura de tal o cual autor, pero no un argumento que echarle en cara a un crítico que pretenda ser serio y ni siquiera un buen argumento para una defensa popular. hay que tener capacidad de abstracción y diferenciar las cosas objetivas de las subjetivas (cosa objetiva -por si alguien duda de que existen-: la caca sabe mal/ cosa subjetiva: me gusta mucho comer caca -lo que, por cierto, me parece estupendo mientras no lo tenga que oler; quien come caca tiene todo el derecho de disfrutarlo pero tiene que saber que no puede ir repartiendo caca por ahí-eso es la capacidad de abstracción). se trataba más de la defensa de un punto de vista que otra cosa. el punto de vista se llama analítica y no debería hacernos sentir culpables (como tantas otras cosas, a saber, las pajas, no voy yo ahora a tirar piedras).

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    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    4. Uff, objetividad... retomaríamos un asunto complejo. Aunque sí, tiene usted razón: es verdad que hay algo que parece estar bastante claro : uno sabe cuando está siendo objetivo y cuando no. El problema surge cuando se afirma serlo y no es así, pero allá cada cual con su conciencia. Quiero decir que todos tenemos nuestras cosillas. Yo, por ejemplo, tengo debilidad por un género (negro, violento) con el que disfruto a un nivel muy personal (cuando digo esto estoy pensando en las novelas de John Connolly) pero de ahí a recomendar su lectura... pues no me atrevo, honestamente. Las pocas veces que lo he hecho casi me pegan.

      Saludos,

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    5. Hey, señor Tongoy, recomiéndeme una de Connolly que hace tiempo que quiero leer algo de él, pero tiene tantas que no sé por dónde empezar. Gracias!

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    6. Hombre, si va a empezar yo lo haría por el principio: "Todo lo que muere". Quizá yo también me anime y lo retome.

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    7. Popsubnormal, amor, un comentario (tan anodino) como el tuyo del día 9 no justifica una interpretación tan rematadamente desafortunada del mío del día 8.

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    8. solo puedo decir que me gusta que me llames amor.

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  11. Me sorprende, estimado señor Tongoy, que haya quien tras cinco o seis libros publicados crea que tarde o temprano Calvo va a escribir una obra maestra. Eso, lamento informarlo, ya no sucedió. No hay ningún gran novelista que haya requerido seis libros para aprender a escribir; algunos lo consiguieron a la primera, otros a la tercera, uno que otro despistado al quinto libro, pero al décimo... por favor. Además en Calvo no se ve progresión alguna que prometa cosas mejores, sino un cruel estancamiento, a mi juicio, incluso agotamiento. El buen Calvo ya dio lo que tenía que dar. Por si fuera poco, ha probado con dos estéticas, la modernilla y la tradicional de género. Ninguna dio mundos maravillosos, a lo sumo, coronillas de flores. Calvo es simplemente un escritor correcto, capaz de escribir una novela correcta de 300 páginas por año (no como otros y otras que se toman 5 años para un bodrio de 200 paginitas), y listo. Hay más literatura, más promesa, más hambre, más herida en otras partes, y usted lo sabe bien. Creo que lo mejor de Calvo es el personajo, y para quien no lo crea ahí está su entrevista en Quimera. Imperdible.

    Cambiando de tema, que hoy me he levantado de mal humor, me permitiré hacerle una pregunta impertinente y desagradable. Sé que José Luis Amores es su amigo y un modelo a seguir en esto del blogueo literario, pero dígame, ¿qué opina del curioso hecho de que absolutamente todos los libros de Alpha Decay le parezcan una maravilla?, ¿y qué opina de que absolutamente todos los libros de Alpha decay le parezcan una maravilla cuando hoy por hoy además mantiene una relación editorial y comercial con la mentada editorial? No lo sé. Seré muy quisquilloso. Sí, será eso.
    Mis respetos

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    1. Pero es que yo no creo que Calvo vaya a escribir una obra maestra. Lo que dije fue que sin duda sería un escritor de referencia. Lo sigo pensando. De los escritores de su generación será de los pocos que sobrevivan. Pero bueno, ya se sabe que seguro no hay nada. De su progresión no puedo hablar: este, ya lo he dicho, es el único libro que le he leído. La entrevista de Quimera la tengo sobre la mesa pero cuando la mira me entra un sueño terrible. Esto noche le meto mano.

      La segunda pregunta (el segundo párrafo) no es tan desagradable, no se crea. Lo que sí tiene es un punto de maldad, pero eso está bien, me gusta. Pero… las cosas son siempre mucho más sencillas de lo que creemos. Creo que conozco a JL lo suficiente para poder asegurarle que nunca reseña (y no hablemos ya de leer) libros que no le gustan. Es una política que sigue a rajatabla y sobre la que hemos discutido mucho, hasta la extenuación, sin haber logrado nunca llegar a un acuerdo. Esto es: si los reseña es porque le gustan, eso lo tengo claro. Otra cosa es que no coincidamos en según qué novelas -cuando pienso en esto siempre me acuerdo de Viola di Grado- o que a él le guste el tipo de novela que publica AD. Ahí ya no digo nada; es cuestión de gustos. Lo peor de todo es que el cabrón me sigue convenciendo y por su culpa tengo sobre la mesa el Memphis Underground.

      Muchas gracias por pasar.

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    2. Ya. Alpha Decay sabe vender (aunque no venda nada, cruel paradoja). También pienso echarle un ojo a Memphis y al tal Toledo. Pero volvemos a lo de siempre... me leí Una idea genial y es un libro bochornoso. El equilibrio perfecto entre lo bluff, lo snob y lo imbécil.
      Un saludo.

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    3. Leer "Una idea genial" nunca me pareció una buena idea, la verdad. Ojeé el anticipo de Quimera el mes pasado o el anterior y supe que no era para mi. Si encima me lo pinta tan interesante ya ni me lo vuelvo a cuestionar.

      Saludos,

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  12. Tongo, suelta la pasta, Bellver te necesita!!

    http://sergibellver.blogspot.com.es/2012/04/edicion-digital-de-los-ojos-de-sarah-y.html

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    1. Anda, qué bueno. Esto del crowdfunding es muy interesante. Me tengo que hacer yo uno. A ver si se me ocurre algo cachondo.

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    2. POr Dios. Me recuerda a esos pobres tipos que en un semáforo, con el mismo ejemplar de La Farola , reunen un montón de donaciones y limosnas.

      Si alguien quiere comprarme mi tiempo para que pueda escribir todo el día sin trabajar , por la cantidad de 1000 euros a 1.000.000 de euros le envío tatuaje que tengo en el culo metido en un bote de formol.

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  13. Oportunismos: como el Soto tuvo promoción con el Nuevo Drama pese a todo, ahora Calvo va y se suma al movimiento. Esta gente no sabe ya cómo llamar la atención. Atiende, Tongoy, esto no se puede consentir.
    Noches Blancas, Madrid, 2012.
    "22:00h Posmodernos vs dramáticos

    Javier Calvo, Manuel Vilas, Agustín Fernández Mallo y Roberto Valencia

    A finales del año pasado apareció Mi madre es un pez, una antología de relato con treinta y tres autores en cuya escritura predomina la estructura artistotélica de la narrativa dramática. Entre los escritores incluidos figuran consagrados como Eduardo Mendoza o Rodrigo Fresán así como varios de los más jóvenes y brillantes narradores aparecidos en los últimos años: Javier Calvo, Antonio Ortuño, Mercedes Cebrián o Jon Bilbao. Como era de esperar, su prólogo fue recibido como un manifiesto contra el posmodernismo literario supuestamente predominante, y el libro coincidió con la aparición de un movimiento llamado Nuevo Drama, que lo proclamó así. Javier Calvo, flamante ganador del Premio Biblioteca Breve de Novela, acepta debatir sobre este tema con dos de los más celebrados exponentes de la literatura posmoderna: Agustín Fernández Mallo y Manuel Vilas. Modera el también escritor y crítico Roberto Valencia"

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    1. IM-PA-GA-BLE

      Me lo voy a perder. Qué rabia. Me falta alguno de los portavoces del nuevo drama pero ya imagino que o eran ellos o Calvo y claro, no hay color.

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    2. Sin duda, además parece que ni les han avisado, lo cual es natural. Pero de todas formas, vaya rata el Calvo, primero que sí y luego que no. Vaya mierda de mundillo liteario...

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  14. El mundillo literario ha apestado siempre. Pero miremos el lado positivo: los buenos ratos que nos hacen pasar con sus miserias y los buenos libros que van quedando en el camino.

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  15. Y aquí el documento definitivo sobre Javier Calvo y El jardín colgante:

    http://www.elcultural.es/version_papel/OPINION/30928/Cuestion_de_metodo

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  16. Creo que Calvo es un buen escritor. Buen escritor técnicamente. Ha aprovechado bastante su faceta de traductor y ha cogido de aquí y de allá. Creo que su problema es la falta de argumento, de una buena historia y va dando bandazos de un lado para otro como un pollo sin cabeza. Yo que también soy crítico, con mis lecturas, lo sigo leyendo, aún lo espero, pero se que nunca llegará.
    Ah a veces tengo la impresión de que algunas de tus críticas no tinen fundamento y creo que es porque ni siquiera has leido el libro.Pura intución coruñesa.
    Un saludo y te seguiré leyendo a veces.

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  17. Bueno, desmentiría que no me leo los libros pero creo que prefiero eso a dar a entender la otra posibilidad. Bromas aparte: no me he avergonzado nunca de dejar una novela a medias ni me ha importado lo más mínimo criticarla sin haberla terminado. No me pagan por esto, ni tengo aspiraciones de ninguna clase. No necesito mentir. Pero por supuesto puede usted creer lo que prefiera. La intuición es lo que tiene.

    Gracias por la visita y esa esporádicas lecturas. Un saludo,

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