jueves, 29 de diciembre de 2011

Resumen de Lecturas: Diciembre 2011


Este mes ha sido un completo desastre por la falta de tiempo pero especialmente por la falta de ganas. Se han comido Diciembre libros abandonados sin razón aparente, libros empezados sin interés y algunos cuentos que usé a modo refugio... Aunque el resultado se traduce en pocas lecturas me alegra comprobar que al menos cuando no ha habido calidad sí ha habido diversión. 

Empecé el mes acabando el primer tomo de la biografía de Dostoievski escrita por Joseph Frank, un asunto y un libro del que ya he hablado (y mucho) hace un par de semanas. Por aquello de no marear más la perdiz les dejo el enlace y si se lo han perdido y sienten curiosidad le echan un vistazo (sigan este ENLACE). Inmediatamente después me puse con “El doble”, la segunda novela del amigo Dosto, como habrán visto protagonista absoluto de estos últimos meses del año. Hay una entrada en curso que verá la luz o no en función de lo mucho o poco que me guste (la propia entrada). En cualquier caso ha sido una lectura interesante. 

“Frio” de Rafael Pinedo también tiene entrada (pasen y lean) pero a los comentarios de ese post asomó un interesante debate del que hoy quiero hacerme eco acerca de si “Plop” es mejor o no que “Frío”. Yo decía que una de las cosas que menos me habían gustado de Frío (pareciéndome, con todo, una novela más que correcta) era el levísimo componente sobrenatural de su trama al que sin embargo Plop no recurría entre otras razones porque no lo necesitaba. Y si me “molesta” –todo lo que me pueden molestar este tipo de asuntos- no es porque no me guste lo sobrenatural (todo lo contrario) sino porque siendo una trilogía -así la venden- era de suponer que seguiría la línea hiperrealista, hiperpesimista e hipersalvaje de la anterior. Y no fue así. Y a mí eso me molesta porque a mí hay días que me molesta cualquier estupidez. 

“Litoral” de Wajdi Mouawad es una obra de teatro absolutamente maravillosa que yo destrocé con mis prisas habituales. Miento. No fue tanto eso como el hecho de hacerlo en dos sesiones obligándome así a entrar en una lectura de la que acababa de salir sin ganas. Aún así me considero lo suficientemente inteligente para montar la pieza en mi cabeza y ver que efectivamente hay sobradas razones para volver a ella cuando toque seguir con la tetralogía, que es lo que es, por cierto. 

La pieza de teatro “El inspector” de Nikolai Gogol es una divertidísima comedia de enredo que como tal recuerda inevitablemente a aquellas películas de Lubitsch de los años treinta. Absolutamente disfrutable. Una lectura ideal para cualquier momento. Muy muy recomendable. Nabokov está de acuerdo conmigo y llega incluso a afirmar que es la mejor obra de teatro rusa que se ha escrito nunca. Quizá exagero; quizá él también. Quizá ninguno de los dos.

“Tangram” de Juan Carlos Márquez es un enigma. No se sabe si es un cuento, una novela, una novela de relatos o una sucesión de relatos novelizados. Le voy a pedir a la Margaret, de Patrulla de Salvación, que investigue el asunto y me ayude a esclarecerlo. O mejor a Jordi Corominas, que es un chico muy formal. Bromas aparte, la reseña está acabada. Dentro de unos días sabrán exactamente qué me ha parecido. 

El 13 de diciembre, el mismo día de mi despedida oficiosa (no se hará efectiva hasta la semana que viene), después de haber “comentado" (dejémoslo ahí) el incidente con la novela "La conjetura de Perelman" de Juan Soto Ivars y recién llegado a la página cien, la abandoné. Para todo hay una explicación y las razones de este abandono no son una excepción. Los más habituales recordarán aquello del “Nuevo Drama”. Para los desinformados: fue la primera generación espontánea de la presente década (aunque me consta que la idea había nacido un par de años atrás lo que la convierte en la primera generación artificial espontánea que se anticipa a sí misma (por si eran pocas las maravillas.)) El caso es que esto del Nuevo Drama era un instrumento promocionado por tres seres humanos que defendían una retorno a unos tiempos (“cuáles” nunca llegó a definirse) en los que el qué [se contaba] tenía más importancia que el cómo [se contaba]. Era básicamente y para que nos entendamos, una patada en los huevos a la Generación Nocilla (entre otros) y sus experimentos en el campo de la metanarrativa cuántica. Básicamente. El caso es que esta novela de Juan Soto Ivars, “La conjetura de Perelman” se vendió y se vende como algo más que un ejemplo de la propuesta: es, a todos los efectos -tal como se deduce del hecho de ser la primera novela que incluye el flamante logotipo de la página final- la novela que abandera la mencionada generación. (La anécdota divertida es que iba a ser otro el libro elegido, pero las malas artes nos condenaron a que fuese este). Pues no se lo pierdan: resulta que lo me encuentro entre sus páginas no es otra cosa que un thriller de lo más ramplón y plagado de los estereotipos de las novelas de acción (un pastiche en toda regla): la chica mona, la CIA amoral, el matemático loco, la madre abnegada, el profesor misterioso y los también misteriosos cálculos matemáticos que lo mismo acaban siendo un MacGuffin que no. Esto hasta la página 100, repito, que es lo que "aguanté". Quizá después mejore pero eso es algo que no sabrán por mí. Conste que no tengo nada contra el thriller; yo mismo fui consumidor, hace años, de muchas (o bastantes) novelas del género. Es simplemente que pensé que el Nuevo Drama era otra cosa o se refería a otro tipo de narrativa. En vista de que no es así ya podemos decir oficialmente (hasta ahora sólo lo habíamos supuesto) que el Nuevo Drama es una soberana estupidez y su novedosa propuesta un insulto a la inteligencia del lector. 

El abandono de “Canción de Tumba” de Julian Herbert (Premio Jaen de Novela) fue realmente culpa de la falta de interés por la historia. Leí treinta páginas y al importarme un comino lo que me estaban contando preferí dedicarme a otros menesteres más apetecibles. El elegido fue "HHhH" de Laurent Binet, del que había leído hablar muy bien y que efectivamente y a pesar de su parecido más que razonable con “El vano ayer” de Isaac Rosa (por la técnica utilizada) me fue interesando cada vez menos hasta que llegando a la tercera parte leída opté por dejarlo para retomarlo en el futuro. Soy consciente de que de estas dos lecturas fracasadas soy el único culpable pero no quería dejar de mencionarlo porque yo soy de la clase de exceso que tiene que ver con mencionarlo todo. Denme las gracias por no ser escritor. 

La biografía de “Gogol” de Vladimir Nabokov me obligó a abandonar temporalmente “Almas Muertas”, un libro que había empezado pocos días antes. El motivo es tan sencillo como que el libro sobre Gogol le saca los colores a cualquier lector que ni por asomo se ha planteado la mitad de las cosas a las que hace mención Nabokov y que tienen que ver con las razones por las que éste consideraba a Gogol un genio. Una biografía breve y muy interesante, aunque por momentos pelín pedante. 

Después de esto no hubo más lecturas dignas de mención. Unos días los ocupé leyendo relatos de sigueleyendo, de Gogol, de Turgueniev… y otros los dejé escapar con cosillas varias. Por curiosidad leí las primeras cincuenta páginas de “Pelando la cebolla” de Gunter Grass; empecé el libro (inédito) de un conocido; leí tres o cuatro capítulos de “Almas muertas” de Gogol y otro par de “Las vírgenes suicidas” de Eugenides

Para enero tengo preparado un calendario que me he propuesto seguir con rigor kantiano y del que ya no les haré a ustedes testigos pero hasta entonces sigo tonteando con lecturas varias como la [hasta el momento] estupenda "Autobiografía" de Bertrand Russell, un mamotreto de más de mil páginas que no me voy a leer del tirón pero en cuya lectura avanzo con interés creciente. Por aquello de diversificar he empezado a leer a Dickens ("Casa Desolada") y aproximaciones, esto es, lo que de él opinan escritores como Nabokov (en el "Curso de literatura europea" que me he propuesto hacer) o Stephan Zweig ("Tres maestros: Balzac, Dickens y Dostoievski").


* * * * * * * * * * * * * 


Esto ha sido todo. La semana que viene publicaré las dos últimas entradas de esta Medicina tal como la conocen actualmente: la primera será una lectura voluntariamente malintencionada de lo que ha sido para otros lo mejor de 2011 y la segunda será la prometida reseña de "Tangram" de Juan Carlos Márquez. Y después.... bueno, después ya veremos.



28 comentarios:

  1. Cómo se nota que te vas!!!
    Primero la lías parda con el 'Nuevo? Drama' y ahora te largas, no sin antes meter el dedo en la llaga.
    Siepre sospeché que tenías un extraño y retorcido concepto del espíritu navideño. Debe ser de familia.

    Bicos
    Marieta

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  2. Las llagas están para meter los dedos, lo sabe todo el mundo. Santo Tomás debió decir que sí cuando se lo ofrecieron.

    Y si esto te parece tocar los huevos verás la semana que viene.

    Besos,

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  3. Ya se veía que lo de el nuevo Darma era una estrategia comercial para vender un poco más... poco. La novela de Soto es incomible, de joven con ínfulas, de las que está plagada la literatura actual... Donde esté Dosto, Navokov, Gogol... y otros del viejo drama...
    Feliz Año nuevo en tu nueva aventura de amante de la buena literatura.

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  4. Nadie dudó de qué iba y qué cosa era la novela de Soto. Sólo había que echar un vistazo a la portada y la sinopsis para saber que era una novela más de aeropuerto, de esas que se venden al peso. De ahí lo aún más ridículo del Nuevo Drama.

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  5. Sergi Bellver se ha jactado muchas veces públicamente de que defiende las obras de sus amigos no porque sean sus amigos, sino por su calidad y su excelencia sin igual. Si no, no lo haria, claro.
    El tipo (que por otro lado se considera a si mismo el enviado de los dioses a la Tierra para erradicar todo lo que a él no le parezca digno de sus ojos y de su criterio soberano) está convencido de que sus amigos son unos genios. A saber: Soto Ivars, Manuel Astur, Matías Candeira, Juan Carlos Márquez... ¡JAJA!¡Los grandes narradores del siglo XXI!
    Debe de ser un amigo estupendo, pq desde luego no hay quien le arranque la venda de los ojos, ni con soplete, ni a tiros!

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  6. Sí, es curiosa la mano larga de Bellver con sus amigos: cómo consiguió que le dieran a Márquez el Tiflos, el Rulfo al escritor novel o últimamente el Sintagma. Está claro que sin Bellver sus amigos jamás hubieran publicado nada. Qué clarividentes sois y qué sencillo resulta escarbar a veces en vuestros perfiles y comprobar que como mucho habéis quedado segundos en los concursos literarios de vuestros barrios.

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  7. Qué previsible eres, Tontoy.

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  8. Al final el tiempo da la razón a los vencedores:
    http://www.elpais.com/articulo/portada/Libros/familia/elpepuculbab/20111231elpbabpor_23/Tes

    ¡¡Jodeos cabrones!!

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  9. ¿Pero no habíamos quedado en que lo del Pez no era Nuevo Drama? Son ganas de confundir...

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  10. Debe de ser el efecto Fin de Año, que ya se arrastran demasiados días en familia y eso acaba provocando mala leche en algunos. Joder, les va a dar algo y aún tendremos un disgusto en estas fechas de amor y paz.

    En fin, buen año a todos.

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  11. @ Anónimo de las 17:32, o por comodidad Juan Carlos

    Juan Carlos, siempre estas con el mismo argumento, no entiendes que pueda haber lectores, ni lectores críticos, ni lectores indignados, que no se hayan presentado nunca a un premio, verdad ?

    Y otra cosa, calvichi mio, no te das cuenta de que haces el ridículo nombrando esos premitos que no conoce nadie ? Si quieres justificar que Bellver te situe en el podium de grandes narradores a nivel mundial (porque sus listas abarcan de América a Rusia) tendrás que traernos otros premios con un poco más de nivel, el Nacional de la Critica, el Nadal, el Cervantes, no se, traducciones a una docena de países por lo menos...

    "Hola, soy Juan Carlos Márquez y he ganado el premio de la Once, soy así se suertudo, y tambien el que concede mi librero... Tambien tengo una pared llena de diplomitas en casa. Ah, y soy el mejor narrador del mundo mundial por encima de Frazen, Houellebecq o Vargas Llosa!!! "

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  12. Tienes razón en que la novela de Soto Ivars es un refrito de clichés. Fíjate si lo es, que más allá de la página 100 donde tú la has dejado hay hasta un cameo de Bruce Willis (no haré espoiler) que demuestra que el Soto Ivars tiene una capacidad asombrosa para reírse de ti y demostrar que no sabes leer sin dirigirte siquiera la palabra. No está hecho el champú para los calvos...

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  13. Estíbaliz, corazón, corre a buscar a Sergio y cantad los dos el Eres tú.

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  14. Me dice Márquez que gritéis más, que os mira todas la noches un rato por el microscopio pero no consigue oír lo que decís.

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  15. Normal que no oiga: los microscopios se utilizan para "ampliar" la resolución de la imagen, no para amplificar sonidos. A la próxima que pegue los ojos y no la oreja a los oculares; a lo mejor le sirve de algo más.

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  16. No escribís más que infundios: Márquez no es calvo. Se rasura.

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  17. LA CONJETURA DE PERELMAN: "Una novela inteligente y poderosa, honda, sarcástica, extraordinariamente bien escrita, divertida y escalofriante. Una auténtica delicia, o sea. Literatura de verdad, necesaria para el espíritu." Ignacio Merino

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  18. Tantos epítetos son de lo más sospechoso. Parece que no se den cuenta.

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  19. Traducciones a una docena de paises, Estíbaliz, anda que se lo pones sencillo. ¡Si por lo menos lo dejaras en idiomas!

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  20. ...y sentido del humor. Feliz año, hablador. Un abrazo.

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  21. ¡Feliz año, Carlos!

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  22. Solo Vicentito Mora destaca de vuestra torpe generacion; destaca por lo inepto que es en sumo grado

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  23. Hola, soy vicentito luis mora y estoy leyendo un libro de más de mil páginas. Para marcar diferencias. Yo es que soy así, siempre dando la nota. Espero que con el cambio de gobierno, me conserven el chollo en el Instituto Cervantes de Marrakech. _Uff, tiene que ser un coñazo volver a conseguir un curro a dedo, como están las cosas!
    Yo creo que con los del PP mantengo el chiringuito. Gracias españoles por pagarme el ADSL 24/7.

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  24. Ignacio Merino, padrino de JSI, así una opinión no vale nada

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  25. Hoy ha salido el libro del ínclito Soto I. en "Página 2" (programa de La 2).

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  26. Coincido con las buenas críticas al libro y no entiendo tanta inquina. No conozco al autor. Si hay que hacer alguna crítica negativa, yo diré que se nota que el escritor no es matemático. Pero la historia está perfectamente contada y el estilo tiene metáforas muy potentes y es intenso. Y sí, el cameo de Bruce Willis me dejó asombrado. Quizás te merece la pena acabarla...

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  27. La verdad es que no creo CTRL21 que merezca la pena acabarla... no más que toda la basura que se venden al peso en los aeropuertos. ¿Buenas críticas? ¿Críticas negativas? A ver, a ver, que estamos hablando de un thriller ramplón escrito del tirón sin corregir ni ser releído, eso no se critica, se lee (los viajantes que sólo leen ocasionalmente) y se tira a la papelera, y a otra cosa

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