miércoles, 29 de junio de 2011

Calendario de Lecturas: JULIO 2011


Si todo saliese como quiero, que no va a ser el caso, el mes entrante yo debería ser capaz de leer algo de todo esto que voy a detallar a continuación. Sería demasiado aventurado decir exactamente qué pero estoy bastante seguro de que al menos lo que tengo sobre la mesa sí, y pronto además.

“Alma” de Javier Moreno, de la que he oído hablar mucho y muy bien pero que tiene un arranque tan espantoso que ando con la mosca detrás de la oreja desde que hace unos días la ojeé por primera vez. Les dejo unas líneas de regalo para que juzguen ustedes mismos: "Recuerdo haberme masturbado una vez pensado en mí mismo y no haber obtenido placer alguno. Mis uñas no tienen aristas y brillan como si estuvieran pintadas de laca. Me gusta la cocina china, la cocina hindú, la cocina italiana, la cocina japonesa y la cocina mexicana". Impresionante, verdad. Un día les voy a escribir yo un relato enterito detallando hasta el paroxismo mis abluciones matutinas ya verán que bien se lo pasan. “Las tres balas de Boris Bardín” de Milo J. Krmpotic, el hombre de apellido impronunciable. De esta no espero nada. Quiero decir que voy sin expectativas no que espere que sea mala, básicamente porque no he leído nada sobre ella y si está en mi calendario no es tanto por maldad como por simple curiosidad. La misma que mató al gato, efectivamente. Más: mejor antes que después quiero leer “Celine Secreto” de Lucette Destouches -que de hecho comencé a leer de noche en secreto- como una manera de introducirme en el mundo Celine y poder aforontar en condiciones el “Viaje al fin de la noche” de su marido, el mismísimo Louis-Ferdinand Celine. Cierro este párrafo con una novela a la que le tengo ganas desde que salió publicada y con la que (¡al fin!) logré hacerme ayer: “El fin de semana” de Bernhard Schlink. 

Estamos acabando el mes y ahora mismo estoy leyendo una recomendación que sospecho no me dará tiempo a terminar antes del día uno: “Residuos” de Tom Mccarthy. No sé mucho de ella la verdad, apenas llevo veinte páginas y voy completamente a ciegas. Ni siquiera me he formado una primera impresión. Hablando de recomendaciones, el otro día robé una del fabebook a un ser humano  de quien sé que me puedo fiar casi siempre. Se trata de “Umbria” de Antonio Calzado. Creo que es de corte fantástico pero no he dedicado mucho tiempo a investigar y no podría jurarlo. Me estoy dando cuenta de que hay muy poco rigor en el criterio de selección de este mes. Luego me quejaré. “El año de la plaga” de Marc Pastor es otra de las elegidas. ¿Me lo parece a mí o esta es “rollito apocalipsis”? Yo he sentido siempre debilidad por el fin del mundo o el ser humano llevado al extremo en condiciones adversas y tal y cual pascual y estoy casi seguro de que eso ha sido determinante a la hora de seleccionar esta novela pero la verdad es que ya no me acuerdo. Estoy empezando a encontrar divertido esto de ir en “plan zumbao”. 

Personajes secundarios: memoria beat” de Joyce Johnson sería el complemento perfecto después de la lectura el mes pasado de “En la carretera” de Kerouac. Bueno, éste y “Aullidos” de Ginsberg (poesía, argg, que asco) y “Yonki” o “El almuerzo desnudo” de Burroughs. Tenía un plan hace tiempo para hablar de la generación beat a través de las obras de sus máximos exponentes así como de ensayos y novelas gráficas que lo tomasen (al movimiento) como argumento. Este plan que incluía varios libros se prolongaría durante varias entradas pero yo soy mucho de pajas mentales y es mejor no hacerme mucho caso. El número crece y decrece cada día y las lecturas elegidas no son siempre las mismas. No sé si este proyecto suena más a epopeya o a utopía. Sospecho que lo segundo. Veremos en qué queda pero la intención es buena, se lo juro, aunque luego quede en nada. 


* * * * * * * 

Si me leo todo esto en Julio ya me puedo dar con un canto en los dientes, aún así voy a añadir algunos títulos más que tengo pedidos y no deberían tardar en caer en mis manos y que dependiendo de qué lado sople el viento priorizaré o no: 

Un día me esperaba a mí mismo” de Miguel Angel Ortiz Albero es prometedor. El blog de la editorial -que estoy por jurar que se estrena con esta novela- cuelga reseña elogiosa tras reseña elogiosa, lo cual ya sabemos que no querría decir nada si no fuese porque me ha dicho también un pajarito que otra editorial más veterana se llevó las manos a la cabeza al descubrir que había dejado pasar esta supuesta maravilla. Ya veremos. Yo de momento la tengo pedida y está entre lo que más me apetece leer de este mes. Otras: “Teatro” Don Delillo, porque es Delillo y tengo ganas de teatro; “Stradivarius Rex” de Roman Piña, porque leí algo bueno acerca de ella hace eones y la tengo pedida desde entonces; “Los ingrávidos” de Valeria Luiselli, recomendado por alguien de momento es de fiar; “Tres dictadores: Hitler, Mussolini y Stalin” de Emil Ludwig, sin razón aparente, quizá ese día me levanté cabrón y ahora ya no puedo echarme atrás y por último “Una habitación en Holanda” de Pierre Bergounioux, un impulso de última hora: Holanda, Descartes, El discurso del Método... ¿quién podría resistirse?


9 comentarios:

  1. Pues de los que dices la verdad es que solo te puedo hablar de "El fin de semana" que es el que me he leído y, si bien no está mal, creo que los personajes son bastante previsibles (si acabas leyéndotelo y te interesa ya te comentaré por qué me parecen así).
    Saludos.
    Carlos.

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  2. Por supuesto que me interesa. Te aviso cuando lo lea para que no nos quedemos con las ganas si no lo reseño.

    Saludos,

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  3. También era reacio a la poesía, pero la verdad es que va muy bien como "intermedio" entre novelas: se lee enseguida y hace pensar igualmente.

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  4. No conozco de nada a ese Ludwig pero de "algo" me sonaba y ya sabes que , a veces, soy pollino con flauta y suerte:
    " Ello ha conducido a una fatal confusión. Hitler ha aniquilado la cultura, Hitler ha echado a Herr Ludwig, luego Herr Ludwig es la cultura. Y de hecho lo es. Una mirada a la producción literaria de aquellos exiliados que, mediante la disciplina y la estricta repartición de sus esferas de influencia, se han hecho con la representación del espíritu, muestra lo que cabe esperar de la feliz reconstrucción: la introducción de los metodos de Broadway en el Kurfürstendamm, que ya en los años veinte sólo se diferenciaba de aquél por su escasez de medios, no porque sus fines fueran mejores". Adorno, Minima moralia pags 55-56.

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  5. Anónimo 1: lo siento pero la poesía me supera. Es empezar y al segundo verso me entra un sueño terrible. Si he de intermediar con algo prefiero que sea con una película o un comic.

    Anónimo 2: tú mas que pollino lo que eres es un cabrón, que me tienes abandonadísimo desde hace siglos. Déjate ver, anda, no te hagas tanto de rogar. Me ha gustado la cita, sí, pero sobre todo me gusta ver que libros te llaman la atención.

    Saludos y gracias a los dos por el comentario.

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  6. ¿Será que estoy esta mañana un poco susceptible o directamente paranoico? ¿Eso que escribes a propósito del libro de Luiselli ( "alguien que de momento es de fiar") se refiere a mi humilde persona? ¿Cómo que "de momento", man? No tengo interés alguno en el mundo editorial (con excepción de la modestísima editorial unipersonal Sloper, que es de un amigo, precisamente el autor de Stradivarius Rex). Carlos, estoy dispuesto a jurar que mis opiniones literarias (acertadas o delirantes) son desinteresadas con la mano puesta sobre un ejemplar de los nueve cuentos de Salinger (o de Minima moralia de Adorno, ya que lo ha citado el anónimo). Por cierto, no me había fijado en el Reading Challenge 2011 para bibliófagos que tienes en la columna de tu blog. Me parece que lo vas a cumplir con creces.
    Suspicaz, que eres un suspicaz.
    abrazo.

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  7. Jajajajaja, no no me has entendido. No lo decía por eso, sino porque de momento todos los consejos que me has dado -o te he robado- han sido más que acertados. "De momento es de fiar" se refiere a tu gusto, no a tu persona. No tengo duda de que no tienes intereses editoriales, de hecho ni siquiera me lo había planteado. Hasta ahora. Es broma.

    Quizá lo de Román Piña te lo leí a ti, entonces. Es que no recuerdo ni como llegué a ese libro que por cierto lleva dos meses pedido (a la biblioteca), aceptado y sin trazas de aparecer por ningún lado.

    Perdona la confusión, Cadou, debí expresarme mejor.

    Un abrazo,

    P.D. Sí, yo también creo que lo de Reading Challenge también lo conseguiré. Lo que no sé es que haré cuando llegue y me sobren tres meses. No quería conformarme con simplemente seguir.

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  8. Sólo he leído El fin de semana de Bernhard Schlink, y la verdad me ha parecido un cuento un poco infantil y banal, con una prosa descontada, y eso que trata un tema como el terrorismo y la violencia. Es un artefacto. No hay vida. Igual no soy del todo justa pues venía de lecturas más intensas.
    Ana Livert

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  9. Un día tendríamos que hablar de cuanto sufren nuestras actuales por culpa de las anteriores y si realmente somos justos perdonándole los pecados a Rosa Montero (por poner un ejemplo) si acabamos de leer a Salinger. Yo creo que no, pero no siempre.

    Esta semana me he desecho de varias lecturas que tenía pendientes pero con esta me he quedado. ¿La razón? Anagrama. Me ofrece ciertas garantías, aunque quizá no debería. Me fijaré en lo que me dices cuando lo lea.

    Un saludo, Ana.

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