martes, 1 de septiembre de 2015

Resumen de lecturas AGOSTO 2015

A continuación, el habitual resumen de lecturas del mes de agosto, un agosto irregular tirando a positivo en el que la participación española, como viene siendo habitual, se lleva casi todos los palos. Lo peor: Garduño, Basabe y una cosa de Malpaso. El resto va desde lo normalito (Cañadas y Connolly), lo interesante, por inesperado (Néspolo), un entretenimiento de calidad (otra vez Connolly) y lo realmente bueno (Nabokov y Carpenter). De todo, como en botica. 

Lo dicho, ahora, el resumen y en algunos casos y muy pronto, reseña entrando en detalle.


Pronto será de noche de Jesús Cañadas

El tercer o cuarto episodio de la segunda temporada de The Walking Dead arranca con un flasback: un atasco fenomenal en una carretera de mierda cuando todo está más o menos empezando. La gente huye de la ciudad para evitar que los caminantes se los coman. El caso es que aparecen algunos personajes, que más tarde compartirán desdicha, estableciendo los primeros contactos únicamente por una cuestión de proximidad. Pronto será de noche también arranca con un atasco fenomenal. La gente huye, de algo, lo que sea y se establece una relación entre un grupo de personas por aquello de estar próximas unas a otras. El protagonista, en ambos casos, es un señor con una placa y fuerte sentido de la ética que trata de conservar la humanidad en ese caos que invita a romper los códigos morales. 

Pues a este tipo de cosas me refiero cuando hablo del daño que está haciendo The Walking Dead a la imaginación colectiva.



El límite inferior de Nere Basabe

Novela sobre la crisis. Yo no sé si es por esto que se habla tan bien de esta novela o sólo porque es aburrida. De verdad que no lo sé pero el caso es que hay un tedio que se respira de puro denso y un montón de críticos y amigos aplaudiendo con las orejas y celebrando el nacimiento de otra estrella en el firmamento, como si no hubiera ya suficientes. Terminé la novela, no sé cómo ni por qué, pero la terminé. No me siento orgulloso pero prefiero decírselo yo y no que se enteren por otros. 

Seguro que hay muchas y muy buenas formas, formas incluso brillantes, de explorar la crisis matrimonial, personal o económica o como en este caso, un poco de cada. Esperamos con ansia esa novela porque esta, desde luego, no es.

Reseña escrita y lista para salir en tres…



Risa en la oscuridad de Vladimir Nabokov

Brillante. De lo mejorcito que he leído este año. Pero claro, NABOKOV. Risa en la oscuridad es una historia de amor sin amor. O historia de odios, que es otra forma de amar. Lo que sea. Genial. Contiene algunas secuencias absolutamente brillantes, tan visuales, tan potentes, que no entiendo qué ha podido ocurrir para que haya caído tanto en el olvido esta novela. 

Habrá reseña. Ya la hay, de hecho. Pronto en sus pantallas.



Cosas raras que se oyen en las librerías de Jen Campbell

Hay cosas que no entiendo y esta es una de ellas. Libro de anécdotas, no sé hasta qué punto reales. Situaciones con querencia al absurdo en las que un señor, un librero (varios, de hecho, porque son varias las librerías que se toman como ejemplo) pone en evidencia la supina ignorancia de algunos clientes escogidos, ocasión que aprovecha para situarse permanente en una posición prepotente y elitista demostrando, también, una anormal querencia al chascarrillo y a tener la última palabra (una dinámica, esta, que, si nos fiamos de este libro, parece habitual en los libreros). Dos, tres… vale, hasta diez pueden hacer gracia. Doscientos no, sobre todo cuando el mismo chiste con variaciones se repite como catorce veces demostrando que igual no son tan raras, como se da a entender, las cosas que se oyen en las librerías. 



Con el sol en la boca de Matías Néspolo

Sorpresa. Sin volarme la cabeza, que es una cosa que, he visto, le pasa a mucha gente, que leen un libro (y si es un colega ya ni te cuento) y les vuela la cabeza o les deja el culo torcido, pues sin que pase esto tampoco pasa lo contrario. Ya no me quejo porque la verdad es que las primera páginas, con una prosa de frases exageradamente cortas, no invita precisamente al entusiasmo. Pero insisto, agradable sorpresa. Novela correcta, buen ritmo, más o menos interesante…. Bueno, no está mal. Néspolo ya es un nombre a tener en cuenta. Tiene una novela anterior que parece que lo puso en el candelabro que habrá que leer en algún momento.

Este agosto he trabajado mucho y bien por lo que SÍ, hay una reseña escrita que no debería tardar en salir. Perdonen, pues, que no entre en más detalle.



Dura la lluvia que cae de Don Carpenter

Don Carpenter es un fenómeno. Lo demostró con Los viernes en Enrico´s (novela magnífica de la que, caigo ahora mismo en la cuenta, no llegué a publicar reseña pese a haberla escrito, error que no tardaré en subsanar) y lo vuelve a demostrar con Dura la lluvia que cae. Sin tener un argumento que invite a tirarse de cabeza, Carpenter se demuestra un narrador tan hábil, tan correcto, tan elegante y la vez “corriente” (en el mejor sentido de la expresión) que el placer de la lectura reside precisamente en la lectura. Tengo la impresión de que podría pasarme la vida leyendo a Carpenter y no me cansaría nunca. Y eso no tiene precio.



Y pese a todo… de Juan de Dios Garduño

Hablamos hace muy poco de ella. Reseña aquí. Nada que añadir, realmente. Lo que venía a decir entonces era que me parecía un insulto a la inteligencia publicar algo como esto. Existe la idea de que una novela que entretiene ya vale la pena, tanto el esfuerzo de escribirla, como el de publicarla, como el de comprarla y leerla. Y no es cierto. No lo es desde el momento que lo único que ofrece es un entretenimiento argumental, es decir: qué bien, unos señores matando monstruos que parecen zombies, qué bien lo pasamos viendo lo mal que lo pasan ellos. Del mismo modo que no es lo mismo un Die Hard rodado por McTiernan que uno rodado por Harlin, tampoco es lo mismo una de zombies escrita por Garduño que una escrita por, no sé, Max Brooks, por ejemplo (cuando digo esto pienso en Guerra Mundial Z). La de Garduño parece la versión Torrente de Rio Bravo. Más clichés que donde se fabrican.



El ángel negro de John Connolly

Los atormentados de John Connolly

Los hombres de la guadaña de John Connolly

Por no eternizar el post voy a unificar estos comentarios. 

Recupero una vieja costumbre: leer a Connolly. Y más concretamente la serie de Charlie Parker que abandoné hace tiempo pese a que me gustaba bastante. NO hay mucho que decir, los seguidores de la serie sabrán de qué va la cosa y el resto debería ir mirándoselo. Cosa de investigadores con malos malísimos y presencias fantasmales que, a medida que avanza la serie, van cobrando protagonismo. 

El ángel negro me parece el más flojo de los tres. Los atormentados cuenta con un “villano” muy atractivo que levanta la novela desde el comienzo y en Los hombres de la guadaña cobran protagonismo los que hasta ahora eran secundarios. Esto me preocupaba un poco pero lo cierto es que al Connolly le ha quedado una novela “de acción” más que entretenida, lo que viene a significar que muere mucha gente.

Actualmente estoy leyendo Los amantes, otra de esas novelas que rompe el ritmo de la serie y en la que Parker investiga sobre su pasado. 



Y EL MES QUE VIENE…

Ah, no sé, ni idea. Ya veremos. Cuando empezó agosto lo último que esperaba era que iba a recuperar a John Connolly y mira. De modo que paso de hacer planes. Lo que tenga que ser, será. El cuerpo es soberano, que decida él. Yo le voy a proponer un libro Harold Brodkey llamado Primer amor y otros pesares que de hecho empecé hace unos días y me sorprendió muy gratamente (y estamos hablando de relatos); algo de Henry James (incluido en el tomo Nueva York); más Connolly; un libro de Guillem López que tengo por terminar (Challenger) y, probablemente, alguna otra cosilla de Nabokov (Ada, Pnin o Pálido Fuego) y Bernhard (Relatos autobiográficos, si no todos, alguno). Seguro: American Noir, que tengo empezado y merece ser terminado.



Pero lo dicho: ya veremos.

4 comentarios:

  1. Hola!
    Me alegra saber que Connolly te entretiene. A mi me gusta mucho y a partir de The Lovers la cosa vuelve a remontar y mucho. Te envié un correo personal pidiéndote si te interesa valorar una novela que he escrito (es corta, tranquilo). Ya me dirás.
    Saludos!

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  2. Nabokov siempre es un valor seguro, y gozosa su lectura. El que menciona no lo he leído todavía, entre muchos otros lo que no deja de ser un gusto si lo pienso bien. Y tengo ganas de ponerme con Don Carpenter . Comprobar si tanto elogio, no sólo suyo, está justificado. Ojalá, que este tendré que amortizarlo.

    Por cierto, ayer terminé “Butcher´s Crossing” de John Williams, reseña que leí por estas páginas hace un tiempo. Coincido con ella sin fisuras: una lectura que avanza cada vez más calando su escritura y la historia en nosotros. Una del Oeste! quién me lo iba a decir a mí... O Ismael -salvando las distancias, señor Melville, por supuesto- con montura y polvo, ajá.

    Saludos

    Marga

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  3. Reconozco que en su momento Connolly me impactó muy agradablemente con su serie Parker. Sus primeros libros (concretamente los tres primeros) me parecieron simplemente perfectos, una mezcolanza de noir con leves toques de imaginería fantástica que no estropeaban para nada la receta. Pero quizá derivado del ritmo de escritura del autor, prácticamente libro anual, en estos últimos de la serie se ha notado una merma sensible de calidad, se ha vuelto algo rutinario y es mi opinión el que debiera ir buscando un cierre al ciclo. Precisamente Los hombres de la guadaña me pareció el punto más bajo de toda la serie. Una novela muy floja donde además Parker junto a su pareja de asesinos habitual resultan tan desmesuradamente letales que en ningún momento se tiene sensación de peligro y sí casi hasta de lástima por los rivales con los que se topan. En todo caso aún en sus novelas más flojas es una lectura interesante y no siempre es fácil mantener niveles tan altos máxime si vende bien y los editores te llaman cada día pidiendo más material.... Por último recomendar su libro de relatos, Nocturnos, que abordando el fantástico más abiertamente me ha parecido su libro más interesante entre sus últimos trabajos.

    Un saludo

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  4. Tongoy: ¿es cosa mía o en algún momento mencionaste un libro de cuentos del mexicano Chimal?
    Estoy pensando en leerme algo suyo pero las opiniones que he leído son encontradas y no está la cosa para gastar a la ligera. Me vendría bien tu juicio.

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