miércoles, 16 de septiembre de 2015

Quinto aniversario LMdT

Todo cansa. Todo aburre. Todo acaba. Este blog, también.

Pero no será hoy, ni mañana, ni este mes.

O sí. No, probablemente no. Bueno, no sé.

Verán, el señor de este blog es un tipo caprichoso que lleva ya un par (y quien dice un par dice un par de pares) de meses con una idea fija en la cabeza: dejarlo, tal vez por un tiempo, tal vez para siempre. Tal vez no. Hay tanto que leer y es tan poco el tiempo libre y son tan pocas las ganas de perderlo escribiendo… Pero al mismo tiempo…

Cinco años son muchos años y, claro, cunde el desánimo.

Este blog nació con un único propósito que se ha ido manteniendo con el tiempo. A lo largo de los cinco años otras intenciones, mejores o peores (alguna incluso seria) se han ido sumando y se han ido restando pero la realidad, transcurrido este tiempo, se impone y a día de hoy, a día de ahora, aquella pequeña y humilde intención original es, junto con la adicción pura y dura, casi la única que se mantiene: a saber: ser un aliciente para no abandonar el hábito de la lectura. Un lujo, en los tiempos que corren, tan visuales ellos.

Al fin y al cabo, ¿para qué otra cosa sirve un blog?

En mi nada humilde opinión y empezando por este y acabando por el que ustedes elijan, no sirven para gran cosa que no sea alimentar el ego del autor. Porque, vamos a ver, salvo contadas excepciones ¿qué cantidad de potenciales lectores creen que puede conseguir una buena reseña de un libro de, pongamos, Menganito toda vez que Menganito se demostrará un escritor que difícilmente ganará nuevos lectores? ¿Uno, dos, cinco? ¿Estamos tontos o qué? Un blog personal es un completo desconocido (las más de las veces) dando su opinión. Punto. Este es su valor: el esfuerzo de media hora tecleando —y escuchando a Sinatra o el aleteo de los murciélagos en el jardín— y la bendita credulidad ajena. Ese o el que cada uno quiera darle. Las editoriales los/nos utilizan para darse publicidad (gratuita, unas veces, pero no siempre), para hacerse eco de alguna novedad, ocasión que los blogeros aprovechan para empalmarse con la referencia a su minimizada entidad. 

El editor (me resisto a creer lo contrario pese a la falta de datos) tiene que ser, por fuerza, un tipo lo bastante listo como para saber que en el fondo todo esto no sirve de gran cosa mientras el blogero se cree la mano de Dios la mitad de las veces por culpa de la importancia que le dan según quienes (el autor, por ejemplo, personaje al que no haremos hoy, aquí, ni caso, pues vive en el universo de los flauberts reencarnados y toda su ansia es ver a su niño retratado por las esquinas, llorando si no se da el caso: qué ha hecho usted con mi libro, señor bloguero, que no lo ha comentado, que lo ha condenado, qué puedo decir yo, como si algo de esto tuviese maldita importancia) (1). 

No voy a restarle valor, tampoco, al esfuerzo de tan insignes articulistas de la blogosfera, pues sé por propia experiencia que una buena reseña tiene, puntualmente, además del habitual “efecto eco” un “efecto compra” vanidosamente satisfactorio, pero eso (y aquí entro ya en lo personal) probablemente tenga una relación directa con la maldita costumbre de este santo blog de evidenciar la basura poniendo a parir tanto libro. A este respecto, simplemente comentar que me consta que hay muchos que creen que este malismo es sólo una pose, una estrategia para conseguir visitas. No se equivoquen, maldito si hacen falta posturitas: cuando quiera sangre, tendré sangre. Será por reses. 

Pero es verdad, reconozcámoslo, cuando se empieza en este, digamos, negocio, pelea uno por las visitas como si fueran a quitarlo de pobre: cien visitas, doscientas, trescientas. Quinientas visitas. Mil. Durante los primeros meses se refresca compulsivamente la pantalla de estadísticas del blog. Lo sé porque lo he vivido y porque lo han vivido otros, lo han compartido con mi bendita persona y nos hemos avergonzado juntos. Pero, realmente ¿cuándo podemos decir tengo muchas visitas sin mentir descaradamente? ¿Cuántas dirían ustedes que son demasiadas? Dejen, yo se lo digo: tres (sobre todo si tenemos en cuenta la cantidad de gente que lee en este desvergonzado país). Deberíamos tenerlo claro. Uno empieza un blog creyendo que es escribe para sí mismo, para dar salida a lo suyo y entonces el blog crece (o no, que los hay que mueren) y un buen día llega a las cien visitas, a las trescientas, a las dos mil y ya de repente uno es tan gilipollas que piensa que por menos del millar ya no vale la pena escribir, que es indecente no llegar a los cien comentarios en cada post cuando (y esta es otra) es de sentido común que a más comentarios menos tiempo que dedicar a lo que se supone que se dedica uno, a no ser, claro, que lo que uno quiera es dedicarse a otra cosa completamente diferente tipo ganarse la vida (escribir un libro, publicitar sus tristes poemarios, hacerse un hueco en alguna revistilla digital sin porno en la publicidad) o unos eurillos con Amazon, cosa que parece legítima (si uno va de hombre anuncio por la vida qué menos que llevarse su parte).

No es mi caso. Aquí no hay ánimo de lucro. No quiero escribir un libro (de esto se me acusa periódicamente), no siento el menor interés por unir dos frases fuera de este reducido espacio. Tampoco quiero montar una editorial ni hablar bien de sus libros, de todos sus libros, medrar a golpe de elogio, hacerme un hueco en la industria, ser la reina de la [auto]edición. No quiero congresos ni presentaciones ni columnas semanales. No, al menos, hoy, ni mañana, creo, ni el mes que viene. A mí lo que me gusta, cojona, es leer y dar, siempre, un fuerte golpe en la mesa ya sea para bien o para mal y me gustan los libros que invitan a eso, al golpe en la mesa, y me aterran los libros que invitan al desaliento y la indiferencia, libros que ya nacen desactivados, libros que, me temo, son mayoría aplastante en el desolador panorama de los últimos años. Absténganse, pues, conformistas.



33 comentarios:

  1. (1) Pues mira, seguramente intentarlo y no pasar de la quinta página y no tener ganas de terminarlo, no te digo ya de comentarlo. Con esto no pretendo insinuar nada ni menospreciar el trabajo de nadie pero tampoco puede uno perder la cabeza por una opinión y cuarenta comentarios soeces toda vez que la gente no lee a Philip Roth, imagínate a ti, don nadie. Yo creo.


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  2. Una sensata reflexión a los cinco años de vida. Y cierta. También yo me la hago. Uno debe tender siempre a hacer lo que más le gusta, lo que le satisface.

    Cuando me canse -a veces me dan avisos musculares-, yo también desapareceré. El tiempo es limitado.

    Un saludo.

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  3. Los años no pasan en balde. Si lo hicieran (lo que supondría que no te hacen cambiar), no habría modo de distinguir entre Tongoy y un ficus (aunque algún purista, defensor de plantas y animales y enemigo del gluten podría argumentar que los ficus sí evolucionan).

    Si te sientan bien las canas es que te sigue quedando pelo. Si no, pues será que no.

    Un abrazo.

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  4. ¡Felicidades! Por los cinco años y por el trabajo excepcional. No comento mucho pero te leo SIEMPRE. Tienes uno de esos blogs distintos, personales ¿no te ha pasado que has abierto la lista de feeds y has visto la carátula del mismo libro en ristras de 10? Un abrazo.

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  5. Primero, mis felicitaciones por absolutamente todo y, luego, una obviedad, que para algo vivimos en un país que subsiste a base de obviedades: si no existiera "La Medicina de Tongoy" habría que inventarla. Aunque, en ese caso, seguro que ya no molaría tanto. Los experimentos con gaseosa.

    Justo por eso y porque nadie lo iba hacer así de bien ni de lejos (amén de que debe ser una tarea improba dar con un solo ser humano sobre la faz del planeta dispuesto a digerir toda esa caterva de bodrios que TÚ ¡SÍ! has dado pruebas sobradas de ser capaz de tragarte) debes seguir. Irremisiblemente. Aunque sé que no te va hacer ni puta gracia el simil, piensa que eres una especie de Sisifo de los salones literarios en la web.

    Lo dicho. A día de hoy, darte las gracias, a paletadas, por los momentos tan buenos que me has hecho, me haces (y me seguirás haciendo, espero) pasar. GRACIAS.

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  6. Feliz cumpleaños.
    Si te decides a dejarlo pues me parecerá una lástima. Personalmente encuentro más útiles (y fiables) críticas como las tuyas que las escritas por profesionales.
    También es divertido ser testigo de este submundillo literario y comprender ciertas cosas sobre escritores, editores y críticos profesionales.
    Lo dicho y suerte.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Bueno, espero que no sea hoy ni mañana, que yo acabo de llegar y no apetece ver este espacio cerrado.
    Como utilidad adicional de un blog personal yo añadiría la de ser punto de encuentro e intercambio. Me gusta entrar y ver recomendaciones interesantes; tal vez el seguidor pueda recomendar también algo interesante. Voy a intentarlo con 'Miss Giacomini', espero que no haya sido ya analizada.

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  9. ¡Felicidades por los cinco añitos! ¡Grandísimas palabras!

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  10. Felicitats! Si te da por dejarlo unos cuantos te localizaremos para encerrarte en una biblioteca con un laptop y una conexión a internet. Avisao quedas.

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  11. Pues sí, no pasa de ser la opinión de alguien sobre lo que ha leído, pero es que resulta que a mí me interesa, precisamente, tu opinión.

    Zorionak y gracias por todos los momentos de gloria que nos has dado.
    (Y no lo dejas, anda...)

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  12. Bravo. Y felicidades. Y cuando se acabe, se acabó. Ni despedidas tristes, ni lágrimas de cocodrilo. Adiós. Fue un placer. Que siempre es mucho tiempo.

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  13. Felicidades, albricias, etc.
    Por muchos cinco años mas.
    Que no decaiga.
    Fin.

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  14. Un blog es como recorrer el océano a nado. Un esfuerzo que sólo sirve para uno mismo. Lo mejor es no esperar nada, de nadie, a cambio.

    Esto de reseñar es la excusa para leer, mucho.
    Yo el año que viene ya hago 10 años colgando reseñas (o lo que sea que me sale de las falanges) en mis devaneos.

    Al final si te gusta un libro te gusta también compartirlo, recomendarlo y si no te gusta también, para que la gente no pierda el tiempo, ni dinero leyendo libros que a uno le gusta, si bien esto de los gustos es tan personal, que a menudo las reseñas y las opiniones solo valen para uno mismo.

    En fin, que si sigue por estos lares blogosféricos, dándonos su parecer, tendrá un visitante más en su pagina y si un día nos da su perecer y esta medicina deja de serlo, pues que nos quiten lo reseñao.

    Saludos.

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  15. Puedes hacer lo que te venga en gana que para eso eres el administrador de este garito literario, ¿escribir un libro? Piensa que ya lo estás haciendo con cada una de tus opiniones, reflexiones, pensamientos, comentarios en respuesta a tus lectores, etc, derivados de la novela en cuestión que estés analizando… ¡esas serán tus putas memorias!

    Por lo demás, a disfrutar del placer de la lectura sin sentirte presionado por las estadísticas, las visitas de marras (no nos engañemos, a menudo intempestivas), o los comentarios que te pueda dejar la peña (¡mejor calidad que cantidad!), ¿te has parado a pensar el tiempo de ocio personal que te hace perder las actualizaciones regulares de este espacio?; en fin, que un Blog es una cosa personal que uno hace PORQUE LE GUSTA y si un día te aparece un friki tan grande como tú pues se intercambian comentarios y lo flipas, y si no pues uno se olvida de que lo tiene hasta que las musas de la apetencia vuelvan a inspirarle un nuevo post. Me consta que no hay ánimo de lucro por tu parte, no recuerdo haberte visto manchar el blog con publicidad u otras historias similares en cuanto a vender tu alma al diablo editorial para hacer una buena reseña de la bazofia de turno, y a eso se le llama DIGNIDAD, tío, CONCIENCIA TRANQUILA, nen, eso no tiene precio hoy en dia…

    *Hace unos años que te tengo enlazao y me lo paso bien leyendo tus reseñas (en ocasiones grandiosas, como te he dicho más de una vez) pero no me andaré con milongas, si pasas un trimestre sin dar señales de vida te borro y que te den la medicina del olvido! Si decides reinventarte ya coincidiremos por ahí… o no, que tampoco hay que hacer la cosa tan transcendental. Vinga, Felicitats i Endavant!!!

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  16. Yo tengo un blog al que no le doy ninguna publicidad. Nadie sabe que lo tengo. Sin embargo, siempre que termino un libro escribo algo sobre él en el blog; dependiendo de las ganas, de si el libro me ha gustado o no y hasta de si me gustó la cena, el comentario puede ser una línea o una parrafada.

    Para mí la utilidad es que las lecturas perduran. Queda de ellas algo más que el placer (o el cabreo) instantáneos.

    Yo creo que merece la pena. Aunque nadie lo lea.

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  17. Tener un blog es todo ventajas:

    - Sirve para reflexionar sobre lo leído. Muchas veces, si no piensas en el texto para escribir la reseña, te quedas en un nivel más superficial.

    - Es útil para ejercitar el músculo creativo y mantenerte escribiendo.

    - Cada reseña funciona como una fotografía de lo extraído de la lectura. Hay veces en las que no te acuerdas de un libro y acudes al blog y te ilumina.

    - Sirve para compartir información sobre libros, que bien puede ayudar a unos y molestar a otros.

    - Es interesante para conocer otros blogs y descubrir nuevos libros.

    Todo esto se podría plasmar, en lugar de en un "espacio público" como es internet, en un Word o en el bloc de notas, pero que exista la posibilidad de que alguien lo lea, te obliga a escribirlo bien y a reflexionar más sobre ello.

    Felicidades :)

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  18. ¡Felicidades, señor Tongoy!

    Y no lo deje o sí o usted verá que es quien tiene que verlo. A mí me gustaría seguir leyendo sus reseñas pero desde chiquita me enseñaron a respetar lo ajeno y no hay más que decir.

    Saludos, globos y albricias.

    Marga

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  19. ¡Congratulaciones por tus cinco años!

    Te tengo enlazado a mi blog. Espero que sigas con este oficio, a mi me gusta leerte.

    Saludos

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  20. No hay dos sin tres, ni cinco sin seis. Ánimo. Escribes para tí. Lo que pasa es que nos colamos cuando no nos ves.
    Felicidades por estos cinco años...o no.

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  21. Cinco años y nunca pusiste a parir un libro de Zafón.

    Das vergüenza, macho.

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  22. Por favor, no se vaya, no lo deje. Usted es necesario en este nuestro infame panorama literario.

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  23. Gracias, gracias, gracias!!! Muy amables todos. Les contestaría uno a uno pero no tengo mucho tiempo. Literariamente hablando, se entiende. No me hagan caso. La verdad es que voy pillado porque anoche “perdí” demasiado tiempo con una reseña. Pero bueno, seguro que me lo perdonan, al fin y al cabo este no es un blog de aniversarios.

    Lo dicho: GRACIAS.

    De momento seguimos. Como decía alguien por ahí, me niego en rotundo a anunciar mi desaparición. Ya lo intenté una vez y no funcionó. Que dure lo que dure. Las fiestas es lo que tienen. Yo, de momento, acabo de firmar por otro año. Una pasta, me llevo, ya se lo adelanto. Soy mi mejor fichaje.

    Gran verdad, lo de Zafón. No tengo perdón de Dios, pero es que yo, a Zafón, después de la sombra aquella que leí en su momento, cuando se publicó, juré no volver a acercarme ni con un palo. Y para una promesa que cumplo…

    Por lo demás, me quito el sombrero ante ustedes: por su paciencia, constancia, su buen humor… bueno, ya saben.



    Ahora, con su permiso, les dejo. Quiero publicar algo que no sea esto.

    Abrazos y besos en la boca a todos.

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  24. Tongui, querido, no nos dejes, o no todavía, eh? Yo te sigo amando en la distancia ;). Happy birthday, man.

    Ah, esas sienes plateadas te dan un aire interesante.

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    1. Gracias guapísima. Verte por aquí de vez en cuando es recompensa suficiente a tanto tanto tanto esfuerzo.

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  25. Vale, ya has recibido tu chute de autoestima, ¿ahora vas a madurar?

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  26. Yo recien llegada, me sumo a la felicitación (aunque unos meses tarde). Me he pasado la tarde de ayer leyendo reseñas y comentarios (que los hay tan intensos o mas que las reseñas). FELICITACIONES y espero llegar temprano (esta vez) al siguiente aniversario. Saludos.

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  27. Yo recien llegada, me sumo a la felicitación (aunque unos meses tarde). Me he pasado la tarde de ayer leyendo reseñas y comentarios (que los hay tan intensos o mas que las reseñas). FELICITACIONES y espero llegar temprano (esta vez) al siguiente aniversario. Saludos.

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