martes, 9 de junio de 2015

‘Cenital’ de Emilio Bueso

Lo que más me gusta de Cenital es el estado de tensión permanente en el que mantiene al lector: la tensión de pasarte toda la puta novela esperando que ocurra algo. Bueso inaugura el género de ciencia aflicción pasivo-agresiva. Uno sabe que los acontecimientos, terribles ellos, irán a peor pese a que en la novela no acabe de verse movimiento alguno. ¿Dónde está el truco, entonces? ¿Por qué no se muere uno de aburrimiento? Veamos. 

Cenital es lo que ocurre cuando pasas demasiado tiempo leyendo blogs catastrofistas (por más que sea un catastrofismo razonado) en lo que los participantes se plantean seriamente lo oportuno de abrir una cuenta vivienda si total el fin de mundo conocido está a la vuelta de la esquina desde el momento en que toda actividad económica pasa por tirar del amigo petróleo y este no las tiene todas consigo. Nos los estamos fundiendo.

Pero la culpa será de los chinos, ya lo estoy viendo.

En Cenital esto ya ha ocurrido. Lo del petróleo, digo. Se acabó lo que se daba. Ya no más estufitas de gas, ahora todo es calor de chimenea y duchas de agua fría. Quedan pequeños asentamientos organizados de un modo muy tradicional, tratando de maximizar la productividad y la eficacia con un mínimo de recursos. Media novela, probablemente algo más, es contarnos que menganito es así por esto lo otro y lo demás allá y zutanita es asa y esta es tu vida Laura Ingalls, así como el rescate del blog de líder de una de esas comunidades cuasihippies para que podamos vislumbrar a) que la cosa se veía venir, b) cómo fue viniendo y c) que nuestro líder es más listo que un ajo y más previsor que los reyes magos.

Se compra, el líder, un terrenito en las afueras y se hipoteca hasta las cejas contando con que se vaya pronto la luz; se rodea de expertos en caos infinitos, poda, pozos negros y telares de bajo lizo y deja que la vida siga su curso inevitable: que salte todo por los aires y venir después con el ya lo decía yo pero tranqui que lo tengo todo arreglado.

Lo mejor que tiene el fin de mundo es que nunca pasa de moda por lo siempre es un buen momento para preparar la maleta. Por ejemplo, y sin ánimo de hacer publicidad gratuita, Debate acaba de publicar un libro llamado Abrir en caso de apocalipsis: guía rápida para reconstruir la civilización (Lewis Dartnell, Debate, 2015) donde se recogen (parece, no lo he leído ni he tenido acceso a él) enseñanzas varias. “Una guía rápida para reiniciar la civilización” es, además de un buen slogan, una forma perfecta de relativizarlo todo: el verdadero problema no es dejar de pagar la hipoteca (si total la banca será la primera en caer) sino que plantes los calabacines demasiado lejos de las berenjenas, que luego cogen bicho y hay que tirar con ellos.

Las cosas como son: Cenital da miedo de puro creíble, y aunque es verdad que tampoco nos pilla por sorpresa no es menos cierto que tenemos una actitud abiertamente pasiva. Es en tercero de primaria cuando se habla por primera vez del problema del petróleo. Pero se hace así, como de pasada, en plan el petróleo es un bien escaso y tal. Son dos páginas muy interesantes que preceden a los inventos del hombre, que se lo lleva de calle en cuestión de interés infantil. Cenital es, en ese sentido, un correcto recordatorio en forma de novela (que no una novela en forma de recordatorio ya que, quitados dos o tres momentos, la cosa está más en modo Alerta que en modo Acción) perfecto para recodarnos que ya podemos darnos por jodidos.

Como en toda novela finmundista están los buenos (que no tontos) no tan buenos de puro escarmentados, y los malos, crueles, salvajes y un poco caníbales pasada la hora del té. Esto viene en el manual del apocalhisptico perfecto y de hecho Bueso lo utiliza para hacer llevadera la travesía por este páramo desolado que es vivir sin esperanza de un mundo mejor. El resto, ya lo hemos dicho, es puesta en escena y un continuo recordarnos que nos queda poquito para quedarnos sin wifi.


12 comentarios:

  1. Los más patético de todo ha sido ver cómo Bueso hacía la pelota a Tongoy todos estos meses, desde el útlimo varapalo, en un intento de acercamiento... y que ahora Tongoy publique esta reseña llena de vaselina...

    Y Bueso ahora jactándose de que no estará tan mal el libro si Tongoy no lo destroza (qué distinta a la reacción de la otra vez, recordáis?). ¿Pero no te das cuenta Emilio de que ahora eres más patético todavía, pelota rastrero además de mediocre escritor? Todos hemos visto tus movimientos en Facebook ¿nos tomas por tontos?

    Tongoy, qué decepción.

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    1. Disculpe, al final no me ha quedado claro si ha leído usted el libro o no. Es sólo curiosidad, no tengo nada que objetar a sus comentarios.

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  2. ...y el troll de las 9:42 como siempre impuntual.

    Si te miraras de verdad los muros verías que el autor lleva tomando palo en este blog cuatro novelas ya y por voluntad propia.

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    1. ¡Hola Emilio! Ya estaba tardando el autor en venir a defenderse a su peculiar manera... ¿No ves por qué caes mal a todo el mundo? Tú te ves como la hostia de héroe y los demás te vemos tratando de ser la Jenn Díaz de Tongoy.

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    2. Jajaja, ¿la Jenn Díaz de Tongoy?, eso ha sido hasta bonito.

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  3. ¿Pero este libro no es el que sacó hace cuatro años?
    Tongoy, estás cada día más lento.

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    1. Y eso no es nada. Ahora me pilla leyendo (además de Giles, el niño-cabra) "Ampliación del campo de batalla" de Houellebecq, escrita allá por 1991. Una cosa es que me guste leer novedades y otra que no lea nada más que eso.

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  4. Tongoy, pero que a este libro le has metido dos estrellas en Goodreads. :-D

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    1. Criterio de prudencia y querencia a puntuar bajo. No busque fantasmas donde no los hay.


      Lo de goodreads es todo un (caprichoso) mundo. Para que se oriente, mi criterio de esta semana es el siguiente:


      * novelas que no. O sea, NO.
      * * novelas que, bueno, se dejan leer y ya. Son la mayoría. No suelo recomendarlas.
      * * * novelas que sí he disfrutado, moderadamente, pero que no siempre recomiendo o no a todo el mundo. La de Bueso también podría estar aquí. Vive a caballo entre esta y la anterior.
      * * * * Novelas que me han gustado y recomendaría a cualquiera. Creo.
      * * * * * Novelas que me han encantado. Aquí hay que tener cuidado porque no necesariamente se las recomendaría a cualquiera o no siempre. Un ejemplo es Jota Erre o Giles, El niño-cabra o Los reconocimientos. No suelo recomendarlas, pero siempre hablo maravillas de ellas.


      Esta de Bueso la he leído y la he disfrutado pese a echar de menos algo de acción. La valoro en mi justa medida, sobre todo la intención. ¿La recomiendo? Pst. No mucho, pero valoro positivamente la intención. Ya digo, dos/tres estrellas, depende de ese día he follado o no.

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    2. Si nos atenemos al orden sintáctico de tu puntualización, si has follado son dos estrellas y si no has follado son tres estrellas. Luego... para ti la literatura es un sustitutivo del sexo. Tu mujer se va a poner contenta. Luego... follar te deprime. Tu mujer se va a poner contenta. Luego... las nuevas promesas de la literatura patria van a hacer todo lo posible para que no folles. Tu mujer se va a poner contenta.

      Mejor, entonces, que no nos atengamos, en tu puntualización, al orden sintáctico de la frase ¿Nooo?.

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  5. Clandestino Destino12 de junio de 2015, 10:08

    Yo diría genital, porque me tocan los cojones las noveluchas del Emily Hueso. En la wiki lo definen como "especializado en literatura de género": ¿de qué género?, digo yo, ¿del género bobo? Anda por ahi...

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  6. Tongoy, que no te enteras de nada.
    Lo mejor de Cenital es la prosa que tiene, y de eso no has dado ni mención.

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