miércoles, 9 de marzo de 2011

Vehículos Promocionales Ibrahim B.: "Fight Blog"


Ese chico de la foto (que aparenta veinte años y lleva la misma chaqueta vaquera que llevaban los chicos de veinte años hace -adivinen- veinte años) es Antonio J. Rodríguez, más conocido como Ibrahim B. (esta tontería mía del paréntesis anterior vendría a demostrar, no que el tiempo no pase por él, sino que simplemente el tiempo no pasa). A pesar de ser crítico literario y escritor nuestro pequeñín está resultando ser también, y contra todo pronóstico, un ser vivo de una clarividencia pasmosa y pasmante al erigirse cabeza pensante del blog llamado Fight Blog. Y ahora les explico los motivos, todos espurios y salpicados de dobles intenciones. 

Las instrucciones de uso del Fight Blog (lo mejor es el nombre) están aquí y aquí pero como ya sé que no les gusta mucho leer les voy a hacer yo un resumen: se trata de que el ya mencionado creador ponga una fotografía de algún miembro de no sé qué poco selecto grupo (esto estará, supongo, por definir, pero puesto que se habla del “autor” ya lo supongo literario y por lo tanto, inmundo) como entrada del blog. La fotografía irá acompañada no sólo de una autorización sino de un manifiesto interés del homenajeado para ser “objeto de”. Esto abre un abanico con tantas posibilidades que aturde. Para empezar ejemplifica perfectamente el dicho popular “que hablen de uno aunque sea bien”, lo cual es útil siempre, pero especialmente con fines promocionales. Veamos algunos supuestos: 

  • Primer supuesto: cuando un escritor publique libro nuevo. Imaginemos a Antonio Orejudo, por ejemplo. Su “Momento de descanso” sería un vehículo genial para ese afán marionetista que tiene el escritor. Podría fingir ser seis mil anónimos y elogiarse de trescientas formas diferentes. Podría diseñar incluso sencillas coreografías con los avatares. Y quien dice Orejudo dice Vicente Luis Mora, que está en pleno proceso creativo y llegado el momento necesitará hacerse notar. (Ibra, le haces de mi parte una preinscripción para el 2012 y lo cargas en mi cuenta). 
  • Segundo supuesto: cuando un traductor publique nuevo trabajo. Para muestra un botón: Julio Fuertes. ¿Quién había oído hablar de Julio Fuertes? Yo, hasta ahora, no. Pero ya no se me olvida, ya verán. Y ahora fíjense en la casualidad: Julio Fuertes es el traductor de un libro que se llama “Richard Yates”, escrito por un tal Tao Lin que (redoble de tambor) Ibrahim ha comentado en “Quimera”, mi revista cómica favorita. Edita: Alpha Decay, que también editó el librito (que todavía tengo por leer) de Ibrahim, uno llamado “Exhumación”, tan pequeño que cabe en el bolsillo de un playmobil. Que el mundo era un pañuelo ya lo sabíamos todos, pero que el pañuelo era tan pequeño, seguro que no. 
  • Tercer supuesto: blogs. Yo mismo se lo he sugerido a Ibrahim aunque sospecho que la idea ya la tenía. Ya no somos niños (yo, por ejemplo, tengo un montón de años) y si queremos alcanzar la fama deberíamos ir dándonos prisa no se nos vaya a pasar el arroz. De ahí a la publicidad y a los millones no hay nada. Un retiro en condiciones, viviendo de rentas del pasado, todas gracias al buen Ibrahim, al que dios conserve el entendimiento. 
  • Cuarto supuesto: editoriales, distribuidoras, objetos de deseo, etcétera. 

Y ya que hablamos de publicidad.... Hasta que Ibrahim mencionó lo de incluir Google Adsense veía en la propuesta cierta innovación. Ahora, por muy cargado de buenas intenciones que esté (o precisamente por ellas), este pequeño circo puede parecer un poco “maratón solidario” con famosos prestos al ridículo incluidos. Mi propuesta para evitar el desastre es la siguiente: que nos dejemos de tonterías y causas nobles y hagamos un favor a quien realmente lo merece: que nos gastemos lo recaudado a final de año en comprarle cuarenta ediciones del nuevo libro de ensayos al pobrecito Juan Francisco Ferré (“Mimesis y simulacros”) que no tiene ni para el photoshop y se ha tenido que dibujar la portada con plastidecor. 


Bueno, bromas aparte, quiero dejar con esta entrada constancia de mi entusiasmo (espero "contagioso") por la propuesta de Ibrahim y su Fight Blog (¿ya les he dicho lo mucho que me gusta el nombre?) que independientemente de sus posibilidades como medio de promoción literaria y partidista (o no) me parece una idea absolutamente genial que puede ofrecernos infinitas horas de diversión de aquí en adelante y durante lo que dure el futuro tan incierto que se nos echa encima.


(Esto acabaría genial si ahora todos ustedes aplaudiesen como locos y corriesen al blog en cuestión a llenarlo de chispeantes comentarios anónimos o no, como ustedes vean).

7 comentarios:

  1. Carlos, en los próximos meses vas a descubrir dos cosas en torno a este blog. En primer lugar, que el pañuelo al que haces referencia es bastante más pequeño, muchísimo más diminuto de lo que nunca pudiste imaginar. Lo grande que sea depende de si se apunta a este proyecto gente más aclamada por el respetable y por tanto más secretamente envidiados por los mismos que le vitorean. Alguien tendrá trapos sucios de algún Grande. Que los saque a la luz. Es un espacio para la gestión del odio, un departamento la sanidad pública en el que se hará uso del improperio a modo de guillotina mediática -y no habrá jacobinos, me temo-. Segunda cosa: el objetivo del blog -si entiendo bien- juega con el formato publicitario pero tiene un objetivo muy distinto de incitar a la compra de un producto o la construcción de una imagen, una marca, un logo. Todo lo contrario: se trata de deconstruir la marca del escritor a partir de los sentimientos más viles que pueda expresar contra él una horda de trolls. Y una última cosa: si los autores se exponen, no es para ser "objeto de" así en abstracto, sino para ser para ser objeto de penetración anal por anónimos varios, concretos, directos, hirientes.

    Bueno, dí: ¿te apuntas?

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  2. Jajaja, ¿si me apunto? Siempre. Me apasiona la deconstrucción!!

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  3. Te dejo una reflexión de Juan Terranova (Buenos Aires, 1975), el escritor más 'marketinero' de la Argentina. Cualquier autor que crea que 'corta el bacalao' debido a su omnipresencia en las redes sociales haría bien en leerla mientras se toma al menos una caña (al menos una).

    Sus palabras están en el libro "Hablar de mí", una antología de cuentos de escritores argentinos sub35 que publicó Lengua de Trapo en 2010. Dice así desde el prólogo (él es el antologador):

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    El marketing es apenas una parte de nuestra imbecilidad y nuestros prejuicios. Como un estado de césped radiactivo, el marketing tiene límites muy claros. Por ejemplo, se termina donde empieza el Estado y la burocracia. La burocracia se come al marketing como un perro salvaje a un pollo de campo. Se come todo. No quedan ni las plumas.

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    De verdad. Créanme. El marketing como exomáquina de subjetivación es pobre. Todavía pesa más la educación elemental con maestras menopáusicas de carne y hueso.



    Moraleja: el autobombo poco puede hacer frente a hechos como que un 50% de la población española no lee y que del otro 50 %, la mayoría promedia 2 o 3 superventas al año. Por muy mediático que seas quizá, con toda la furia, vendes 1000 libros y te pagan un adelantico de 1200 euros en tu próxima obra. Quiero decir: el dinero y la gloria están en el Ibex35, no en la literatura. Escribir es un oficio mal pagado y no tiene pinta de que vaya a cambiar.

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  4. Bueno, en el texto hay que leer entre líneas. Hay más cosas que el dinero. El ego hay que alimentarlo también. Y cuando uno quiere publicar es importante hacer ruido, aunque sea de esta clase. Es un poco la filosofía del Tao Lin del que tanto se habla. Una sistema de autopromoción a golpe de tontadas, que si robo en las tiendas que si tal que si cual y al final lo que tenemos es un tipo gamberro que escribe y es publicado y vende sus calzoncillos para financiarse. A mi esto del J.Rodríguez me suena a versión hispana de lo anterior, no olvidemos que este chaval publica el año que viene. Ya sé que no se hará rico (afortunadamente) pero se trata de hacerse un nombre también.

    A ver, ¿porque Rafael Reig abre un blog precisamente ahora? ¿Porque Orejudo se dio de alta en facebook hace unos días? Promoción. "Sugerencia" de la editorial (Tusquets) que ahora mismo en facebook está hiperactiva. Venderás o no venderás, pero de entrada alimentarás tu figura y si vendes un libro más, pues bienvenido sea.

    Quizá me equivoque y realmente ahora al Rodríguez éste le da por la sociología y esto sea realmente un experimento, pero me extrañaría.

    Un saludo,

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  5. Del final al principio.

    Reig tiene blog desde hace tiempo. De hecho, algunas de sus entradas figuran en el libro "Visto para sentencia" (Caballo de Troya, 2008). Son bastante conocidos los palos que le daba a Pérez Reverte.

    Orejudo. Al final, lo que quedará de este autor es que se dio de alta en Facebook, no que se levanta a las 5 de la mañana para escribir porque después tiene que hacer de padre y currante. Una pena esto de la posmodernidad.

    J. Rodríguez y proyectos similares. Nada, personalmente no me interesan. Si alguien quiere tirar contra un escritor "grande", que haga lo mismo que hacen Rafael Reig o Ignacio Echevarría: que pogan su nombre y apellidos después de haber expuesto sus argumentos en público. Entonces, como decía Musil, quizá empiecen a construirse alguna autoridad genuina. Lo demás es merchandising.

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  6. Respecto al blog de Reig (un tipo que me cae fenomenal, aunque no venga a cuento decirlo) no me refiero al blog que tenía ni a la columna del ABC (que leo siempre que tengo oportunidad), me refiero a éste: http://www.tusquetseditores.com/blog/todoestaperdonado/ que dice en su primera entrada: "A partir del 10 de marzo, los lectores y amigos podrán seguir el nuevo blog que el propio Rafael Reig escribirá sobre las anécdotas surgidas en torno a la promoción de la novela." Blog editorial promocional: puro y duro. No tengo nada contra eso, al contrario, me parece mejor que imprimir postales. Lo que pretendo es destacar que la blogosfera sirve como medio de promoción y lo mismo que hace Reig con un blog lo hace Rodríguez con el otro. Darse a conocer de cara a unas ventas mas o menos futuras.

    ¿Que de Orejudo sólo quedará eso del facebook? No creo. Orejudo vale más que eso. Volvemos a lo mismo. Sigo hablando de la promoción y los nuevos medios que tienen los escritores (en este caso, además, notándose que Orejudo no tenía malditas las ganas). Por si sirve de algo: en este blog ya hablé en varias ocasiones (como tema o de pasada) de Orejudo que me parece uno de los mejores escritores españoles y de que no tiene ni una novela mala. La última es la peor, pero no es mala. Simplemente las otras son demasiado buenas en comparación. Que se levante a las cinco de la mañana o a las siete no me incumbe. Yo también soy padre y también duermo poco y también me levanto muy temprano y también dedico mis horas libres a escribir en este blog que la mitad de las veces sirve para ayudar (sin pretenderlo) a que esos señores vendan mas libros. No me estoy quejando, ojo, disfruto con esto tanto como el que más del mismo modo que supongo que Orejudo también disfruta escribiendo. Todos lo hacemos (excepto Avilés -es broma-) De lo que seguro que no disfruta (Orejudo) es de tener que escribir en facebook donde estará mañana.

    Y coincidimos: los proyectos de J.Rodriguez tampoco me interesan. Pero sí me divierte ver su lucha por hacerse un hueco. Es como estar viendo en directo un documental.

    P.D: No me he olvidado de sus consejos. Mi próximo viaje a la biblioteca incluye los siguientes propósitos: Historia del pelo, Las noches de flores, Trabajos del reino,
    La novela luminosa de Pauls, Aira, Herrera y
    Levrero respectivamente.

    Un saludo,

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  7. A mí sí me incumbe lo de Orejudo; puestos a hablar de cuestiones anecdóticas, prefiero quedarme con que es un tío que se toma en serio la escritura antes que con si promociona su libro en Facebook.

    Puestos a querer ser escritor y copiar
    lo mejor de cada quien, elegiría lo primero. El problema, me parece a mí, es que es mucho más fácil copiar lo segundo... Y así está el patio, incluso el mundo. Como diría Pareto, si es que le dedicamos mucho tiempo a lo accesorio y poco a lo fundamental.

    Y, ojo, como se desprende de lo anterior, no estoy en contra de que los autores promocionen su obra; los escritores cobran un 10% de derechos de autor (un café con leche por libro, vamos) y bastante hacen con no salir a atracar farmacias, bancos o presentarse a concejales de urbanismo.

    Para mí, no es una cuestión de mercadotecnia sí, mercadotecnia no; sino más bien de cuánto pesa el marketing en tu obra, qué lugar ocupa en tu escritura. Y ahí reside el problema: que de lo que menos se habla es de escritura. En eso, el mundo de la literatura se parece bastante al del fútbol, la prensa rosa o la política.

    PD. No sabía lo de Reig; así que gracias por el dato.

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