miércoles, 29 de diciembre de 2010

"Ya no pisa la tierra tu rey" de Cristina Sánchez-Andrade


Les voy a ahorrar el esfuerzo de escribir en google “Ya no pisa la tierra tu rey”, en busca de resultados que les permitan establecer comparaciones entre este y otros blogs si acaso se les ocurre, por qué sé yo qué milagro navideño, que pueda ser interesante comprar y/o leer este libro, y les voy a resumir lo que se van a encontrar: 

[1] Encabezando el resultado aparece la web de la editorial (Anagrama) referenciando al título en cuestión, algo que parecerá muy lógico pero que no es tan habitual como debiera. 

[2] El segundo enlace nos remite a la versión reducida y adaptada a estos tiempos modernos de prisas injustificadas del “Google Books” que cuenta con el atractivo añadido de estar extraído de una reedición por otra editorial que se tomó la molestia de prologarlo. 

[3] Elcultural.es presenta un interesante y en exceso crítico artículo de la novela que tiene la desfachatez de empezar elogiando a la narradora y su editor [ver [1]] por arriesgarse a “subvertir los esquemas del relato habituales” para terminar criticando más o menos lo mismo: su “falta de equilibrio”, el “peso excesivo de los elementos pintorescos”, el “abultado relieve de la prosa”. Termina este cultural sacándole los colores a la autora en puntuales juegos léxicos que no ha sido capaz, no digo ya de comprender, sino simplemente aceptar. 

[4] El cuarto enlace es, al menos para mí, un completo desconocido. Se trata de una agencia literaria, que, como tal, inspiraría poca o ninguna confianza si no hubiese leído la novela antes de llegar a ella (a la web de la agencia). Cosas como: “[…] ha logrado dar vida a una novela poco (o nada) convencional, llena de lirismo, en la que la soledad, el desamparo del hombre, la dura tarea del ser, la libertad y la búsqueda de la identidad personal juegan papeles cruciales y determinan las acciones y los sentimientos de quienes habitan sus páginas” hacen un flaco favor a la novela que en ningún momento necesita de esos valores añadidos para hacerse valer, no logrndo con ello otra cosa que confundir al lector que probablemente, ante el temor a darse de bruces con un bloque de granito, arte y ensayo, saldrá espantado antes de darle la oportunidad que se merece. 

[5] En el quinto puesto, por méritos ajenos, esta Ciao!: la popular web especializada en cálculos esotéricos que ayuden a determinar en qué momento exacto del día o de la noche y bajo qué específicas circunstancias se nos va a joder la lavadora, hecho éste que no solo será un problema en sí mismo sino que nos servirá para descubrir fallos garrafales en las garantías de las grandes marcas, que los vendedores son unos incompetentes y que el motor, en realidad, es de una marca de segunda fila fabricado en algún país del este. En esta ocasión, de las tres opiniones resultantes de la búsqueda, una es un comentario de texto muy poco profesional de una buena mujer que no recuerda el precio de libro porque no lo ha comprado pero que a cambio de semejante dislate se compromete a preguntárselo a quien se lo dejó por si algún desaprensivo (esto es mío) quisiera volver otro día a comprobarlo y quizá echárselo en cara; la segunda es también una mujer que en esta ocasión nos narra, con todo lujo de detalles y una breve lección de historia, su viaje a Pisa, tierra de torres; el tercer comentario no tiene desperdicio: nos pone al corriente de las excelencias del cepillo eléctrico Braun SB 1 Satin HAIR Brush 648208 que son más bien pocas: la pobre mujer sufrió en sus propias carnes los horrores del instrumento aquel día que, tras haberse pasado una eterna hora peinándose para estar -y cito textualmente- “monina para un chico”, llovió a mares y se le estropeó el pelo y él le preguntó si se le rizaba y ella le contestó que no y se acordó de los “de arriba claramente”, signifique eso lo que signifique. Ciao! es el ejemplo perfecto de cómo la realidad supera la ficción porque esto ni queriendo me lo imagino. 

[6] El sexto enlace es una pesadilla dentro de un mal sueño: un buscador de todos aquellos pdf´s que contengan el texto referenciado motivo de esta entrada y entre las que se encuentran las siguientes lindezas: una página del suplemento cultural de La Vanguardia hablando de otro libro de la autora, uno que dedica (o trata de) Coco Chanel; las novedades del otoño de 2007 de la biblioteca “El Carmen” de Murcia; un enlace al libro pirateado de Orson Scott Card, concretamente la quinta parte de la Saga del Retorno; la lista de precios de 2008 del catálogo de la editorial Anagrama; un pdf del libro “Residencia en la tierra” de Pablo Neruda, que viene acompañado de un profundo y sesudo análisis y en el que no hay ni una sola cadena de caracteres que cumpla las condiciones establecidas; un resumen de prensa de “La crónica de hoy”, diario mexicano, probablemente (hasta aquí llega mi curiosidad) digital, que sospecho ubicado en Guadalajara y que menciona la entrega a la autora del Premio de Literatura Sor Juan Inés de la Cruz en 2004, que tuvo lugar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y mandó de vuelta a la autora a su casita con cien mil pesos en el bolsillo (que si no me equivoco vienen a ser unos 6.000 euros; que es más de lo que gano yo en un día). Y así algunos pdf´s más, algunos incluso repitiendo información. 

[7] Este séptimo enlace no merece presentación: se trata de una web especializada en venta de libros a través de Internet de renombre en la que sólo una vez, que yo recuerde, compré un par de ellos (de libros), de los cuales uno vino roto y descolorido y se ve que por entones era yo mucho mas bueno y tonto que ahora porque a pesar de haberme costado una pasta gansa nunca me planteé devolverlo quizá entusiasmado como estaba con un documental que se incluía en el paquete a modo de regalo y que supuse “ofrenda de compensación” por lo maltrecho del envío y aunque más tarde descubrí que formaba parte de una promoción semanal que me había pillado por rebote me quedé con todo y ni dije ni pío. El libro, la primera edición de un robusto ensayo sobre los últimos 500 años de la vida cultural en occidente, sigue todavía hoy sin leer en mi estantería. 

[8] El octavo (enlace) es otra página de venta de libros por Internet o tiendas físicas ubicadas en México, algo así como la Fnac de allí. Apasionante, ya se pueden ustedes imaginar. 

[9] Enlace directo a un foro de libros y literatura. Ambas cosas y no necesariamente a la par. El mismo foro que me obligó a leer el libro para así poder rescatarlo del abismo del subgénero erótico al que había sido condenado por ciertas maliciosas y oportunas frases publicitarias que no tenían otro ánimo que llamar la atención sobre lo que parecía entonces (y se confirmó después) una novela digna del mayor de los respetos. 

[10] El último enlace digno de mención [*] es de mis favoritos: se trata de una web llamada escritoras.com cuya temática, que pueden ustedes deducir sin mi ayuda, está especializada, según ellos mismos, en “literatura escrita por mujeres”. Mi debilidad por esta página, que tiene escasa o nula objetividad, es la misma que me despierta cualquier otro grupo étnico, cultural o social que reivindica su inclusión en lo global a través de la autormarginación. 


¿Satisfechos? Bien, una vez comprobado que Google no sirve para nada con este tipo de libros de autores (semi)desconocidos, de los que se aparentemente se hacen poco a poco, sin padrinos, os voy a decir qué podéis hacer con él: leerlo. Leedlo, porque no hay mejor opinión que la de uno mismo y porque es estupenda (que no magnífica, pero casi: por los pelos). Esta novela, de esta escritora injustamente desconocida (aquí, no tanto en México, visto lo visto), habla de las cosas que pasan, no se sabe cuándo, no se sabe dónde, dentro y fuera de los muros de un convento en el que unas monjas, algo traviesas, espían el mundo desde una ventana clausurada cada día y cada día violada, subidas unas a la espalda de las otras, turnándose unas veces y otras no. Frente a su mundo un palacio y un marqués y una boda y un matrimonio y su madre y su lacayo y el de su mujer y una cocinera juguetona. Tras el muro una abadesa algo deteriorada y medio loca y medio atea y un enorme agujero en el jardín y un misterio, y una muerte y luego otra y un ministro de dios acechado por las dudas de la integridad moral del convento. Y así todo el tiempo, durante las 228 páginas que dura el relato, con una prosa endiabladamente bonita, tan rematadamente dulce que merecía ser pecado y condenarnos así a todos sus lectores a las llamas del infierno de los buenos y menospreciados libros. 


[*] Puesto que el resto son, fundamentalmente, restos de serie y una sucesión infinita de librerías más o menos elaboradas y fiables (entendiendo como fiable un criterio de lo más personal: si la ficha del libro de referencia incluye foto de la portada y breve resumen del argumento me fio mas que no tiene nada de nada y sólo espera de nosotros el dinero de la venta a cambio de un mínimo esfuerzo).

3 comentarios:

  1. Como sigas perfeccionando el algoritmo vas a llegar a la solución general del Comentario Tangente o Libérrima Exégesis.

    ResponderEliminar
  2. La portada del libro es magnífica, no cabe duda.

    ResponderEliminar
  3. Completamente de acuerdo, José Luis: una portada de lo mas sugerente. Todo lo que sea humanizar lo eclesiástico será bienvenido.

    Amigo Anómino, usted como siempre (suponiendo que sea quien se supone que es) tan acertado en sus sentencias. Le pediría su eterna y activa compañía porque tengo la certeza de que las entradas de este blog se revalorizan infinito con sus aportaciones.

    Su amigo, que no le olvida,

    Tongoy

    ResponderEliminar