lunes, 25 de octubre de 2010

La Culpa: El Hoax de Tongoy



"Los Hoax y la cópula son abominables, 
porque multiplican el número de hombres” 
Victor Galeo 


Aviso a navegantes: La revista QUIMERA nº 322 del mes de Septiembre de 2010, la de la portada del rostro difuminado que promete adentrarse en el proceloso mundo de la falsificación es, en sí misma, mas falsa que Judas. Por menos de 20 monedas de oro Vicente Luís Mora se ha colado en nuestros revisteros para beneficio propio y ajeno. Ha venido a mofarse de nosotros, lectores de Quimera entre los que no me incluyo, demostrando que no tenemos ni flores de nada y que nos da igual que nos den pata negra curado o de plexiglás. Por si a estas alturas alguien no se ha enterado, Quimera 322 está escrita por una sola mano fingiendo ser otros. No hay nada, absolutamente nada en esa revista que sea verdad. Ni los anuncios. Mora, en su blog lo introduce así: 

Sí, es cierto, lo confieso: he redactado el último número de la revista Quimera, el 322, correspondiente al mes de septiembre, desde la primera línea hasta la última, a través de 22 seudónimos y varios nombres reales que se han dejado usurpar por mí. 

(Hoy) no voy a engañar a nadie: no me he leído el número en cuestión. Lo he comprado, si, gastándome el dinerillo como acto solidario –comprometiéndome incluso en silencio a su compra mensual a partir de ¡ya!-, pero leer, lo que se dice leer, no, no lo he leído. Y no lo he hecho por la misma razón que sí lo he comprado: porque es mentira. Quimera 322 (no es justo con la revista -en esta ocasión, al menos- desprenderla de su numeración) es un artefacto magnífico; una idea genial por parte del escritor, que se habrá dado la paliza de su vida demostrando además un buen hacer (esto sólo lo supongo, pero en base a cierta experiencia puedo afirmar que no me equivoco (1)) y una osadía ejemplar por parte de los editores de la revista a los que la jugada lo mismo que les salía bien les podía haber ido fatal; pero de eso probablemente no llegaremos a enterarnos nunca porque quienes se han manifestado lo han hecho mayoritariamente en el blog de Vicente Luis Mora, Seres a los que considero Intelectualmente Afines –entre ellos- (por no tacharlos directamente de amigos) que no han dudado en mostrar su apoyo incondicional. Sin que sirva de precedente confesaré ahora mismo ser uno de ellos: no “amigo”, sino lo otro: “Ser Intelectualmente Afín” y haberlo hecho. Apoyarlo, digo, glorificarlo, enaltecerlo, todo eso, públicamente y en su blog, porque, al margen de maniobras editoriales o egos insatisfechos de escritor, Quimera 322 me parece una de las mejores cosas que han pasado en el mundillo literario en lo que va de año, obviando, claro, la sorpresa que ha sido el NOBEL de Literatura de este año, que demostrará (ya lo verán) no ser más que una burda maniobra perpetrada con el único fin de restar protagonismo a mi Quimera particular, ésta que trato de explicar y no me deja la verborrea. 


El Hoax de Tongoy tiene, a grosso modo, la función de mentir. Claro. El objetivo es evidente: crear un artefacto que engañe al lector y le haga creer que quien ha escrito algo realmente no lo ha hecho (o/y viceversa). En su momento [enlace] Oblomov finge su suicidio para así dar veracidad, un poco después  [enlace], a las palabras de quien esto escribe: Tongoy; no se busca otra cosa (caos) que celebrar una ceremonia de la confusión. ¿Existe Oblomov? La respuesta es evidente, al menos para mí. No lo es tanto para ustedes, testigos mudos (2), del mismo modo que servidor tampoco podrá saber nunca si lo que me cuenta VLM (Vicente Luis Mora) en su hoax particular es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad o si quizá, dentro de un año, alguien nos descubrirá una segunda mentira en algún número especial dedicado al fraude del fraude, al hoax del hoax; puede incluso yo mismo, también de aquí a un año, confiese no haber mentido cuando sí lo hice. ¿Y qué pueden hacer ustedes al respecto, afortunados portadores del libre albedrío, ignorantes testigos de mi demencia senil? Muy sencillo: pueden leer los dos blogs creyendo que son uno, o leer uno creyendo que somos dos, o no leer, o leer otras cosas o esperar por la próxima entrada en la Oblomovka Herida (3), que supongo será la más sincera de cuantas han leído ustedes hasta el momento. O hagan ustedes lo que han estado haciendo desde siempre: lo que les plazca. Y no se me quejen por la mentira, no sean pijoteros, que a ustedes les ha salido gratis mientras que a mí me costado una jaqueca y una suscripción a Quimera. 




(1) Y ustedes, en base a la suya (a su experiencia) pueden optar por no creerme y no les faltarán razones. 

(2) Porque quieren: ¡Comenten, comenten! 

(3) No les doy la dirección: si a estas alturas no está en sus “favoritos” ya no sé qué mas decirles. Pero pueden pinchar en el enlace. 

5 comentarios:

  1. Cuándo acaba Falcon Crest???? Espero que lo tuyo no sea genético...y por dios, tráete un día a tu amigo (real o imaginario, que yo ya no sé) a cenar para que pueda mataros a los dos juntos. O a los tres, o a cuantos quiera que seais. Seeeeeeeeeñor!!!!

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  2. Hum... Pero, entonces, ¿Carlos González quién es? ¿VLM? ¿El editor de Quimera? ¿Oblomov disfrazado? No me aclaro...

    Además, ese Hoax ¿qué es, un nuevo Blog? Parece como un bostezo: Hooooaaaaax, si no fuera por la equis del final. Por cierto, el aforismo de Víctor Galeo en realidad es mío, pero él lo apuntó antes que yo.

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  3. Citando a Rimbaud -al que empiezo a adorar hasta el paroxismo- en una carta que le envió a su maestro Izambard:

    "Quiero ser poeta y me estoy esforzando en hacerme Vidente: ni va usted a comprender nada, ni apenas si yo sabré expresárselo. Ello consiste en alcanzar lo desconocido por el desarreglo de todos los sentidos. Los padecimientos son enormes, pero hay que ser fuerte, que haber nacido poeta, y yo me he dado cuenta de que soy poeta. No es en modo alguno culpa mía. Nos equivocamos al decir: yo pienso: deberíamos decir me piensan. — Perdón por el juego de palabras.

    YO es otro."


    Con alumnos como estos para qué queremos enemigos.



    Y el tema de autorías lo he remitido a la oficina de derechos de autor, que me ha asegurado que en breve se pondrá en contacto con ustedes para un careo público en la plaza que elijan. Como los herederos de Borges me han pedido también participar en el evento hemos decidido organizar una fiesta literaria de postín. Les mantendremos informados, pero vayan ustedes preparando las alegaciones pertinentes.

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  4. Pero qué más da, si al final todos somos el mismo, ¿no? Como decía Borges (es decir, yo, o nosotros) que decía Schopenhauer (ídem) cada hombre es todos los hombres.

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  5. Sí, eso: tú arréglalo. He sido "dos" varias semanas y casi me vuelvo loco, como para ser todos vosotros a jornada completa. Quita, quita...

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