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lunes, 17 de septiembre de 2012

“Habitación 804” de Marcus Versus

Versión Corta
Versión Extendida
Porque ya supongo que no todo el mundo tiene las mismas ganas de leer reseñas de mil palabras he pensado que, por una vez y de forma excepcional, podría resultar divertido -no para todos, claro- presentar una versión reducida y una extendida de la misma novela. El plan es que sirvan, en ambos casos, para hacerse una idea de lo que se pueden ustedes encontrar durante la lectura. 

El manual de instrucciones indica que haciendo clic en según qué foto podrán leer una u otra. Es fácil. Lamento esta maldad, con el corazón en la mano se lo digo, pero no puedo evitarlo.
(Los comentarios los pueden ustedes dejar dónde quieran, faltaría plus, pero yo les invito a hacerlo aquí, en esta suerte de “índice”.)

Última hora: he recibido un par de quejar por lo endiablado del asunto de tener que hacer tanto clic. Quizá me he pasado. Dejen que lo arregle: a continuación, LAS DOS RESEÑAS. Mis disculpas.



* * * * * * * * * * * * * * * * * * 



“Habitación 804” de Marcus Versus 
(Versión Corta)




Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.
Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.
«¡Oh!», dijo el borrico,
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!»

Sin regla del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.


("El burro flautista" de Tomás de Iriarte)



* * * * * * * * * * *


“Habitación 804” de Marcus Versus 
(Versión Extendida)



"Habitación 804 es lo que ocurre cuando un poeta deja el verso por la prosa.”

Este post iba a ser la frase inmediatamente anterior. Quería ser la reseña más corta del mundo. La gente la leería -o debería leerla- con el mismo interés con que leen el cuento del dinosaurio de Monterroso y yo debería acabar poco menos que a su altura. El problema de estas reseñas tan breves es que no dan pie a incluir citas, que es en el fondo es la mejor parte o al menos la más divertida en según qué casos y ya que hoy me he levantado especialmente cabrón me he dicho qué coño y en ello estamos. 

El argumento es el siguiente: un poeta bastante gilipollas -como casi todos- está casado con una mujer. Hasta aquí todo normal. Pues este imbécil que no recuerdo cómo se llama le pone los cuernos a su amante (e infiel) esposa con una lesbiana que a su vez le pone los tarros a su cortadora habitual. Todo muy moderno; un poco comedia ligera de cascos. Pues bien, la novela es como un puzle de cuatro piezas en la que cada uno de los personajes cuenta en primera persona su visión de los hechos infieles. Es de suponer que acabada la lectura tendremos la perspectiva adecuada para ver una novela. Y sí, es verdad, para qué lo vamos a negar, ahí está, pero vamos, que no es excusa para unas maneras tan torpes. Que no todo lo que sale de la flauta es música, vaya. (Lean la Versión Corta de este post para entender el chiste.)

La historia no es nueva, pero ese no es el problema. Los hombres son abandonados por otras mujeres a diario, y quien más quien menos se merece un pequeño acto de venganza tipo escribirlo. Espinosa (Miguel, no el otro) también lo hizo en TRÍBADA, hace ya unos cuantos años. Tríbada es una pequeña maravilla de novela que trata también el tema de las lesbianas y los verbos y los versos desatados de los unos y las pasiones contenidas de las otras y esas terceras partes tan malas malísimas, tan horribles de matar. La diferencia entre la prosa (lo realmente criticable de este espinoso asunto) de Espinosa y la de Marcus Versus Marcus es el equivalente a la tirarse a la fosa de las Marianas o caerse de un columpio. Lo que el uno embellece el otro lo cuece y no digamos ya lo que hacen con los seres humanos que pueblan sus respectivos microcosmos. No es prejuicio, esto, lo juro; no tiene nada que ver con mi opinión personal sobre la relación directa entre edad-experiencia-calidad de los jóvenes escritores sino con el esfuerzo, esa cosa que nadie acaba de valorar en su justa medida. Un post como este lo hace cualquiera, una crítica decente no. Por eso, porque yo soy un vago redomado, no me formo para la ejecución de lo segundo. Pues un poco lo mismo aplicado a estas dos novelas: la una (Tríbada) es el resultado de un esfuerzo y un trabajo y un labrar la piedra y hacer evidente el resultado y la otra (Habitación 804) es un tener una idea aproximada de algo y la experiencia de escribir versitos y juntar lo uno con otro y seguir pareciendo un cacho palo.

Y para muestra un botón de lo otro:
Él
Cogí tu mano y me la puse en el paquete. Ya la tenía dura, y eso a ti te encantó. Siempre has sido un poco puta, tras tu facha de monja hay una puta, como en todas las mujeres.
La ella de él
SIEMPRE FUI UN PASO POR DETRÁS siendo silencio y paseos agarrados de la mano, dándote el espacio que necesitas, tragándome las palabras que tenía en la punta de la lengua esperando a que todo se pusiera en su sitio, a que se ordenara tu cabeza y cumpliéramos el proyecto de formar la familia de la que siempre me habías hablado.
[…]

A las 6 de la mañana yo estaba entrando por la puerta de casa. Mis padres se habían quedado dormidos frente al televisor viendo cómo Zapatero anunciaba el Estado de Emergencia, pero yo volvía feliz y borracha a casa.Me quedé dormida después de masturbarme.
La ella de ella
Con la cocaína me pongo muy cachonda, y me notaba mojada mientras hablábamos de las tonterías del día a día.Tuve ganas de follarte.Antes de irme a casa, fui otra vez al baño a viajar entre vientos.
La ella de ella y de él
Yo había renunciado a una ciudad de color cobrizo. Me había alejado de mi familia. Había rechazado un trabajo soñado. Todo por ti. Por tú. Y tú, escapando de cualquier cita que no huele a alcohol, a luna, a bar de cartónpluma, a mentira.El calor aprieta y ahoga.
[…]

Después de un buen rato de conversación, me fui con mucha poesía. Todo era poesía en mi vida esos días, demasiada poesía, se me había olvidado que la vida VIVIR era más importante que cualquier verso POESÍA.

Les invito ahora a abrir Tríbada al azar, elegir un párrafo y transcribirlo, leerlo y compararlo y morirse después también, inevitablemente:

Patricio ha observado a Damiana y Lucía llegar en automóvil, surgir de la máquina y penetrar en el zaguán con bolsas y paquetes de alimentos; salir mononas, con sus atuendos de mocitos, y retornar mononas en la misma tarde; aparecer con maletas, en vuelo hacia ciudades extranjeras, y regresar, transcurridos los días, con las mismas maletas; aguardar en la calle la arribada de unos operarios que traían un mortero de piedra; una trébedes de anticuario, el marco de un cuadro, o, incluso, un perro; aparecer la una con el brazo en cabestrillo, la pierna también escayolada, y la otra, de lazarillo paciente y lento; marchar la boticaria llorando, Lucía corriendo tras ella, y volver las dos enlazadas y alegres, o separadas y hoscas; advenir la modista borracha, el paso torpe, el afán terco, los ojos vidriosos, y Damiana detrás, la faz harinosa y el mentón sembrado de barros; manifestarse jubilosas ensombrecidas, despejadas, nubladas, foscas, claras.


Reflexión Final

Es digna de respeto la labor que lleva a cabo Eutelequia. Me refiero a ese darle una oportunidad a las nuevas voces de la narrativa española. Lo digo completamente en serio, no hay segundas intenciones en esto. Otro cantar es mi contradicción entre no apoyar estas masivo editar memeces y sentir sincero interés por todo aquello que sale a la luz. Quiero pensar que este publicar este tipo de cosas tan pobres tiene que ver con la mala calidad de los productos que llegan a sus manos. Quiero pensarlo. Quisiera entender también si realmente vale la pena publicar por publicar estas chorradas o si acaso no sería mejor esperar e irse cubriendo lentamente de prestigio con obras un poco más maduras.


* * * * * * * *


Y para terminar les voy a regalar una de esas curiosidades que tanto gustan a lectores y escritores o ambas cosas a la vez (estos últimos, especialmente). A continuación, decía, una cita (la última, prometido) de la Habitación 804.

Me acababa de terminar uno [un libro] de un crucero en el que el escritor pone en su sitio a todo aquel que decide embarcar en una ciudad móvil durante sus vacaciones. Me gustó. También me gustó que en las últimas páginas pusiera una lista con todos los libros a los que hacía referencia a lo largo de la lectura. Utilicé esa lista para completar mi compra. El librero me comentó que «el autor tiene la mirada más tierna del mundo». Le miré con admiración por tener la capacidad de mirar a los ojos de las personas y entender su idioma.” (La ella de ella y de él)

La novela a la que se hace referencia es "Asco" de José Ángel Barrueco, editada también por Eutelequia.  Estoy viene a cuento de que en un post anterior algunos seres humanos acusaban a la editora jefa de Eutelequía de dejarse influir demasiado por este Barrueco a quien no tengo el placer. Yo, que soy de mucho malpensar, todavía no me lo acabo de creer (aunque no precisamente gracias a esto). Marcus Versus le rinde así un silencioso e inmerecido homenaje a aquella novela añadiendo también él, al final, una relación de las novelas que va se van citando y/o insinuando en la Habitación (*). Porque la literatura, ya lo sabemos, es el tema favorito de los nuevos literatos, que de no pensar en otra cosa y no tener ni puta idea no saben nada más que escribir siempre la misma mierda.







(*) Plop, Rafael Pinedo (Salto de Página, 2007); Si dios me pide un bloody mary, Carlos Salem (Ya lo dijo Casimiro Parker, 2008); 20 poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda (Alianza Editorial, 2004); Historias del Kronen, José Ángel Mañas (Destino, 1994); Pero sigo siendo el rey, Carlos Salem (Salto de Página, 2009); El hermano de las moscas, Jon Bilbao (Salto de Página, 2008); Yonki, William Burroughs (Bruguera, 1980); Asco, José Ángel Barrueco (Eutelequia, 2011); Tic tac, toe toe, Isabel García Mellado (Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009); Fantasmas, Álex Portero (Endymion, 2010); Ciento volando, Joaquín Sabina (Visor, 2000); La autopista del sur, Julio Cortázar (Nórdica, 2010) 




“Habitación 804” de Marcus Versus (Versión Corta)



Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.
Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.
«¡Oh!», dijo el borrico,
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!»

Sin regla del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.


("El burro flautista" de Tomás de Iriarte)


* * * * * * 

“Habitación 804” de Marcus Versus (Versión Extendida)

"Habitación 804 es lo que ocurre cuando un poeta deja el verso por la prosa.”

Este post iba a ser la frase inmediatamente anterior. Quería ser la reseña más corta del mundo. La gente la leería -o debería leerla- con el mismo interés con que leen el cuento del dinosaurio de Monterroso y yo debería acabar poco menos que a su altura. El problema de estas reseñas tan breves es que no dan pie a incluir citas, que es en el fondo es la mejor parte o al menos la más divertida en según qué casos y ya que hoy me he levantado especialmente cabrón me he dicho qué coño y en ello estamos. 

El argumento es el siguiente: un poeta bastante gilipollas -como casi todos- está casado con una mujer. Hasta aquí todo normal. Pues este imbécil que no recuerdo cómo se llama le pone los cuernos a su amante (e infiel) esposa con una lesbiana que a su vez le pone los tarros a su cortadora habitual. Todo muy moderno; un poco comedia ligera de cascos. Pues bien, la novela es como un puzle de cuatro piezas en la que cada uno de los personajes cuenta en primera persona su visión de los hechos infieles. Es de suponer que acabada la lectura tendremos la perspectiva adecuada para ver una novela. Y sí, es verdad, para qué lo vamos a negar, ahí está, pero vamos, que no es excusa para unas maneras tan torpes. Que no todo lo que sale de la flauta es música, vaya. (Lean la Versión Corta de este post para entender el chiste.)

La historia no es nueva, pero ese no es el problema. Los hombres son abandonados por otras mujeres a diario, y quien más quien menos se merece un pequeño acto de venganza tipo escribirlo. Espinosa (Miguel, no el otro) también lo hizo en TRÍBADA, hace ya unos cuantos años. Tríbada es una pequeña maravilla de novela que trata también el tema de las lesbianas y los verbos y los versos desatados de los unos y las pasiones contenidas de las otras y esas terceras partes tan malas malísimas, tan horribles de matar. La diferencia entre la prosa (lo realmente criticable de este espinoso asunto) de Espinosa y la de Marcus Versus Marcus es el equivalente a la tirarse a la fosa de las Marianas o caerse de un columpio. Lo que el uno embellece el otro lo cuece y no digamos ya lo que hacen con los seres humanos que pueblan sus respectivos microcosmos. No es prejuicio, esto, lo juro; no tiene nada que ver con mi opinión personal sobre la relación directa entre edad-experiencia-calidad de los jóvenes escritores sino con el esfuerzo, esa cosa que nadie acaba de valorar en su justa medida. Un post como este lo hace cualquiera, una crítica decente no. Por eso, porque yo soy un vago redomado, no me formo para la ejecución de lo segundo. Pues un poco lo mismo aplicado a estas dos novelas: la una (Tríbada) es el resultado de un esfuerzo y un trabajo y un labrar la piedra y hacer evidente el resultado y la otra (Habitación 804) es un tener una idea aproximada de algo y la experiencia de escribir versitos y juntar lo uno con otro y seguir pareciendo un cacho palo.

Y para muestra un botón de lo otro:
Él
Cogí tu mano y me la puse en el paquete. Ya la tenía dura, y eso a ti te encantó. Siempre has sido un poco puta, tras tu facha de monja hay una puta, como en todas las mujeres.
La ella de él
SIEMPRE FUI UN PASO POR DETRÁS siendo silencio y paseos agarrados de la mano, dándote el espacio que necesitas, tragándome las palabras que tenía en la punta de la lengua esperando a que todo se pusiera en su sitio, a que se ordenara tu cabeza y cumpliéramos el proyecto de formar la familia de la que siempre me habías hablado.
[…]

A las 6 de la mañana yo estaba entrando por la puerta de casa. Mis padres se habían quedado dormidos frente al televisor viendo cómo Zapatero anunciaba el Estado de Emergencia, pero yo volvía feliz y borracha a casa.Me quedé dormida después de masturbarme.
La ella de ella
Con la cocaína me pongo muy cachonda, y me notaba mojada mientras hablábamos de las tonterías del día a día.Tuve ganas de follarte.Antes de irme a casa, fui otra vez al baño a viajar entre vientos.
La ella de ella y de él
Yo había renunciado a una ciudad de color cobrizo. Me había alejado de mi familia. Había rechazado un trabajo soñado. Todo por ti. Por tú. Y tú, escapando de cualquier cita que no huele a alcohol, a luna, a bar de cartónpluma, a mentira.El calor aprieta y ahoga.
[…]

Después de un buen rato de conversación, me fui con mucha poesía. Todo era poesía en mi vida esos días, demasiada poesía, se me había olvidado que la vida VIVIR era más importante que cualquier verso POESÍA.

Les invito ahora a abrir Tríbada al azar, elegir un párrafo y transcribirlo, leerlo y compararlo y morirse después también, inevitablemente:

Patricio ha observado a Damiana y Lucía llegar en automóvil, surgir de la máquina y penetrar en el zaguán con bolsas y paquetes de alimentos; salir mononas, con sus atuendos de mocitos, y retornar mononas en la misma tarde; aparecer con maletas, en vuelo hacia ciudades extranjeras, y regresar, transcurridos los días, con las mismas maletas; aguardar en la calle la arribada de unos operarios que traían un mortero de piedra; una trébedes de anticuario, el marco de un cuadro, o, incluso, un perro; aparecer la una con el brazo en cabestrillo, la pierna también escayolada, y la otra, de lazarillo paciente y lento; marchar la boticaria llorando, Lucía corriendo tras ella, y volver las dos enlazadas y alegres, o separadas y hoscas; advenir la modista borracha, el paso torpe, el afán terco, los ojos vidriosos, y Damiana detrás, la faz harinosa y el mentón sembrado de barros; manifestarse jubilosas ensombrecidas, despejadas, nubladas, foscas, claras.


Reflexión Final

Es digna de respeto la labor que lleva a cabo Eutelequia. Me refiero a ese darle una oportunidad a las nuevas voces de la narrativa española. Lo digo completamente en serio, no hay segundas intenciones en esto. Otro cantar es mi contradicción entre no apoyar estas masivo editar memeces y sentir sincero interés por todo aquello que sale a la luz. Quiero pensar que este publicar este tipo de cosas tan pobres tiene que ver con la mala calidad de los productos que llegan a sus manos. Quiero pensarlo. Quisiera entender también si realmente vale la pena publicar por publicar estas chorradas o si acaso no sería mejor esperar e irse cubriendo lentamente de prestigio con obras un poco más maduras.


* * * * * * * *


Y para terminar les voy a regalar una de esas curiosidades que tanto gustan a lectores y escritores o ambas cosas a la vez (estos últimos, especialmente). A continuación, decía, una cita (la última, prometido) de la Habitación 804.

Me acababa de terminar uno [un libro] de un crucero en el que el escritor pone en su sitio a todo aquel que decide embarcar en una ciudad móvil durante sus vacaciones. Me gustó. También me gustó que en las últimas páginas pusiera una lista con todos los libros a los que hacía referencia a lo largo de la lectura. Utilicé esa lista para completar mi compra. El librero me comentó que «el autor tiene la mirada más tierna del mundo». Le miré con admiración por tener la capacidad de mirar a los ojos de las personas y entender su idioma.” (La ella de ella y de él)

La novela a la que se hace referencia es "Asco" de José Ángel Barrueco, editada también por Eutelequia.  Estoy viene a cuento de que en un post anterior algunos seres humanos acusaban a la editora jefa de Eutelequía de dejarse influir demasiado por este Barrueco a quien no tengo el placer. Yo, que soy de mucho malpensar, todavía no me lo acabo de creer (aunque no precisamente gracias a esto). Marcus Versus le rinde así un silencioso e inmerecido homenaje a aquella novela añadiendo también él, al final, una relación de las novelas que va se van citando y/o insinuando en la Habitación (*). Porque la literatura, ya lo sabemos, es el tema favorito de los nuevos literatos, que de no pensar en otra cosa y no tener ni puta idea no saben nada más que escribir siempre la misma mierda.







(*) Plop, Rafael Pinedo (Salto de Página, 2007); Si dios me pide un bloody mary, Carlos Salem (Ya lo dijo Casimiro Parker, 2008); 20 poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda (Alianza Editorial, 2004); Historias del Kronen, José Ángel Mañas (Destino, 1994); Pero sigo siendo el rey, Carlos Salem (Salto de Página, 2009); El hermano de las moscas, Jon Bilbao (Salto de Página, 2008); Yonki, William Burroughs (Bruguera, 1980); Asco, José Ángel Barrueco (Eutelequia, 2011); Tic tac, toe toe, Isabel García Mellado (Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009); Fantasmas, Álex Portero (Endymion, 2010); Ciento volando, Joaquín Sabina (Visor, 2000); La autopista del sur, Julio Cortázar (Nórdica, 2010) 


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